<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546</id><updated>2011-07-31T00:04:28.901-07:00</updated><category term='etiqueta negra'/><category term='mexico'/><category term='reseña'/><category term='noticia'/><category term='bellatin'/><title type='text'>notas</title><subtitle type='html'>del blog moleskine literario</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>94</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-9120975765077840779</id><published>2009-06-12T14:27:00.000-07:00</published><updated>2009-06-12T14:36:09.769-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reseña'/><title type='text'>Un lugar llamado Oreja de perro por Peter Elmore</title><content type='html'>En el último número de la revista &lt;em&gt;Hueso Húmero&lt;/em&gt; aparece la extensa reseña de Peter Elmore a mi novela &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt;. Quienes conocen la calidad excepcional de Peter como lector no se sorprenderán de una lectura tan precisa y aguda. Yo, por mi parte, no puedo dejar de sentirme halagado por la atención que Peter le ha puesto a mi novela. Dejo aquí algunos párrafos. &lt;a href="http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/06/viaje-al-interior.html"&gt;La reseña completa la pueden leer en la sección de notas&lt;/a&gt;. Dice la reseña:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;(...) En las ficciones anteriores de Thays, el escenario de las historias se halla en el extranjero: la acción ( y la observación, que es la forma reflexiva de ésta) se desenvuelve sobre todo fuera del país. Por ejemplo, los cuentos de &lt;em&gt;Las fotografías de Frances Farmer&lt;/em&gt; ocurren en Los Angeles y es en un lugar imaginario del Mediterráneo, Busardo, donde pasea su melancolía el protagonista de &lt;em&gt;El viaje interior.&lt;/em&gt; Más que un mero deseo de migrar imaginariamente del Perú, de sus problemas urgentes y sus posibilidades utópicas, esa elección revelaba la voluntad de alejarse de la literatura peruana, cuyo cauce más ancho es el realista. Los territorios de la fábula, sin embargo, no son en verdad geográficos. Si los nombres de las ciudades figuran o no en los mapas resulta, a la larga, irrelevante: en los libros de Thays, la realidad de los lugares es tópica y simbólica, no topográfica e histórica. ¿Qué decir, entonces, del lugar que le da título a esta novela? Oreja de perro, ese topónimo extraño, era casi desconocido fuera de Ayacucho y Abancay antes de que, en 2003, en el quinto tomo del Informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación aparecieran, detalladas, las atrocidades que se habían cometido ahí en la década de 1980, durante la guerra interna entre el Estado peruano y Sendero Luminoso. Añado que uno de los poemas más hermosos de Antonio Cisneros -- el elegíaco “Crónica de Chapi”, que está en Canto ceremonial contra un oso hormiguero-- alude a esa zona, donde combatió en los años 60 una columna guerrillera del ELN. En la novela de Thays (y me apresuro a decir que no señalo un desliz de la verosimilitud, sino un trazo deliberado de la escritura), Oreja de perro es una aldea, mientras que en la realidad de Ayacucho, según señala el Informe final de la CVR, se trata de una parte del distrito de Chungui donde se asientan diecisiete comunidades campesinas. Así, el título mismo de la novela encierra una clave: el lugar y su nombre están, en la ficción, transformados, porque designan menos un sitio que un trayecto existencial --el del letrado costeño a la periferia serrana-- y una tarea síquica --la del duelo--. (...) &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; está lejos de ofrecerse como una tentativa de documentar la pesadilla más reciente de la historia peruana, pero está igualmente lejos de ser un drama íntimo con escenografía andina. En la tierra (para él) incógnita de los Andes, el periodista limeño no es un intérprete justo ni un testigo fiel de la realidad de los otros: uno de los aciertos de &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; consiste, pienso, en mostrar --sobre todo a través del encuadre del relato y de su trama-- que entre el forastero de Lima y el campo ayacuchano hay, al mismo tiempo, una distancia insalvable y un vínculo visceral. Ningún mensaje afirmativo se puede extraer de ese contacto, porque lo que definen son los vacíos y las carencias: el puente que se tiende entre el narrador y los lugareños es la vivencia de la pérdida. La cercanía física entre el periodista costeño y los campesinos serranos no da lugar a un diálogo ni a un encuentro, pues la novela no desciende a proponer una fantasía reparadora de unidad y reconciliación; a su manera, ni épica ni propagandística, el relato de Thays muestra que en el Perú los traumas históricos persisten y los abismos culturales no han dejado de ser hondos. &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; es, entre otras cosas, un relato sobre personas que no pueden --y, en ocasiones, no quieren-- entenderse plenamente ¿Qué es lo que puede saber y descubrir el narrador? ¿Qué sentido tiene su travesía? (...) De la capacidad de recordar, más que del inventario de los recuerdos atroces, se ocupa&lt;em&gt; Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt;. El relato comienza, significativamente, con el caso de un amnésico en cuya mente no quedan huellas de su familia, a la que perdió en un accidente. ¿La suerte de ese hombre no es mejor que la del padre acongojado que escribe su diario de viaje? Parecería que la respuesta es obvia, pero en otro pasaje se lee esta confesión: “Desde pequeño siempre tuve miedo a perder la memoria repentinamente, en medio de la calle, y no saber cómo regresar a mi casa”. El costo de olvidarlo todo es el extravío, la pérdida de la orientación. Se entiende, por eso, que el viaje guíe la redacción del diario y sostenga la identidad de quien escribe. Y, sin embargo, una paradoja acecha y mina la tarea del personaje: “Pensamos que las fotografías, los recortes de periódico, las cartas, los videos, los testimonios, los recuerdos, sostienen la memoria. Pero no la sostienen, la reemplazan”. También la reemplaza, se diría, el texto acezante, de pausas enfáticas y desiguales, que se ofrece a nuestra lectura. Escribir es, entonces, un modo paradójico de alejar los recuerdos, de liberarse de ellos: una purga, se diría, de la materia oscura y tóxica que se empoza en el interior de la conciencia. El más terrible y conmovedor de los hechos del pasado sucedió unos meses antes: “La noche en que murió, mientras le daba de comer Paulo me dijo que le dolía la nuca. Acababa de cumplir cuatro años y se cogía la cabeza como si tuviera cincuenta. Tenía el ceño fruncido”. El dolor de la escena se desplaza del hijo al padre, del momento pretérito a la actualidad del recuerdo. Pero, además, la imagen --precisa en su desolación-- fija tristemente la ilusión de un futuro que no ocurrirá: Paulo nunca tendrá más de cuatro años. En el sitio de pena y penitencia que es Oreja de Perro, el padre que no tiene ya a su hijo se une, en cópulas exasperadas, con Jazmín, una huérfana que lleva en el vientre al hijo del asesino de la madre de ella. No hay placer ni armonía en esos encuentros, cuyo erotismo es oscuramente catártico. Jazmín, sin duda, es del todo distinta a las más bien cinematográficas beldades que el narrador prefiere (y que, a la larga, se diluyen algo en un segundo plano de la novela). (...) La estadía en el páramo andino es penosa, pero también reveladora. El lenguaje lacónico y despojado, ocasionalmente pedestre y a veces atravesado por un inesperado lirismo, expresa con bastante eficacia las circunstancias y el temple del protagonista. Solo en ciertos pasajes (pienso, sobre todo, en las conversaciones con Maru) desfallece el estilo y se vuelve tan llano que pierde, en su simplicidad, tensión y resonancia. Esos desniveles esporádicos, sin embargo, no disipan la atmósfera del relato ni desdibujan el perfil del narrador. Por cierto, uno de los rasgos mejor logrados de &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; es la consistencia con la que el novelista crea al personaje central a través de la voz y la experiencia de éste: en toda la obra narrativa de Thays, el periodista que da cuenta de su pesadumbre y su crisis es, creo, la presencia más memorable. El dolor --físico y moral-- le aporta sustancia y gravedad al mundo representado de &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt;. El dolor que impregna al relato no puede, sin embargo, mostrarse natural y espontáneamente, sino bajo la forma del artificio. Al principio de la novela, el cronista hace notar --a propósito de las declaraciones del deudo de una víctima de la violencia-- que “incluso para hacer un testimonio de esa naturaleza había que actuar un poco. O, mejor dicho, sobre todo cuando uno quiere decir una verdad tan grave como aquella debe saber fingir”. En su última novela, la primera de su madurez creadora, Iván Thays demuestra, con intensidad y agudeza, la validez de esa convicción. &lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-9120975765077840779?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/9120975765077840779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/9120975765077840779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/06/un-lugar-llamado-oreja-de-perro-por.html' title='&lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; por Peter Elmore'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-2561050859908780666</id><published>2009-06-12T14:21:00.000-07:00</published><updated>2009-06-12T14:26:01.109-07:00</updated><title type='text'>Viaje al interior</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Peter Elmore/ &lt;em&gt;Hueso Húmero 52&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el lapso breve, intenso y azaroso en el cual compone su relato, el narrador de &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt;(2008) toca fondo y llega lejos: viaje al final de la propia noche y encuentro con el dolor ajeno, el texto --crónica de viaje y confesión urgente -- es, al mismo tiempo, evidencia del trauma y tentativa de curación. Historia de muertos sin paz y sobrevivientes sin consuelo, la novela de Iván Thays está regida por los rigores y las flaquezas de la imaginación y la memoria. Escribir --intuye el narrador y protagonista-- es lo último que le queda, pero acaso no baste: la relación entre la palabra y el cuerpo, entre el orden de los signos y la presencia humana, se presenta (o, mejor dicho, se representa) en &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; bajo la forma de la tensión y el desgarramiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            La primera persona de &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; está en la sima de su existencia. Cuando parte al destino desde el cual redacta, con apremio, la mayor parte de su crónica, han pasado unos meses desde la muerte de su hijo y unas horas desde que su esposa le ha anunciado por carta el final de su vida en común. La desdicha familiar opaca y pone en perspectiva el declive profesional, pues el narrador ha pasado de la notoriedad televisiva al opaco refugio de un semanario. La razón --o, mejor dicho, el pretexto-- que lo lleva a un caserío inhóspito y paupérrimo en los Andes peruanos es una demagógica visita presidencial. Ese hueco acto protocolar, que el mal clima aplaza,  no será la materia del relato, pues la intriga se centra en la encrucijada afectiva del narrador y en un crimen pasional que, oblicua pero decisivamente, lo compromete. En la lejanía desolada de Oreja de perro, la vida --a pesar de las apariencias espectrales-- sigue ocurriendo: el sexo y la violencia así lo prueban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las ficciones anteriores de Thays, el escenario de las historias se halla en el extranjero: la acción ( y la observación, que es la forma reflexiva de ésta) se desenvuelve sobre todo fuera del país. Por ejemplo, los cuentos de&lt;em&gt; Las fotografías de Frances Farmer&lt;/em&gt; ocurren en Los Angeles y es en un lugar imaginario del Mediterráneo, Busardo, donde pasea su melancolía el protagonista de &lt;em&gt;El viaje interior&lt;/em&gt;. Más que un mero deseo de migrar imaginariamente del Perú, de sus problemas urgentes y sus posibilidades utópicas, esa elección revelaba la voluntad de alejarse de la literatura peruana, cuyo cauce más ancho es el realista. Los territorios de la fábula, sin embargo, no son en verdad geográficos. Si los nombres de las ciudades figuran o no en los mapas resulta, a la larga, irrelevante: en los libros de Thays, la realidad de los lugares es tópica y simbólica, no topográfica e histórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué decir, entonces, del lugar que le da título a esta novela? Oreja de perro, ese topónimo extraño, era casi desconocido fuera de Ayacucho y Abancay antes de que, en 2003, en el quinto tomo del Informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación aparecieran, detalladas, las atrocidades que se habían cometido ahí en la década de 1980, durante la guerra interna entre el Estado peruano y Sendero Luminoso. Añado que uno de los poemas más hermosos de Antonio Cisneros -- el elegíaco “Crónica de Chapi”, que está en Canto ceremonial contra un oso hormiguero-- alude a esa zona, donde combatió en los años 60 una columna guerrillera del ELN. En la novela de Thays (y me apresuro a decir que no señalo un desliz de la verosimilitud, sino un trazo deliberado de la escritura), Oreja de perro es una aldea, mientras que en la realidad de Ayacucho, según señala el Informe final de la CVR, se trata de una parte del distrito de Chungui donde se asientan diecisiete comunidades campesinas. Así, el título mismo de la novela encierra una clave: el lugar y su nombre están, en la ficción, transformados, porque designan menos un sitio que un trayecto existencial --el del letrado costeño a la periferia serrana-- y una tarea síquica --la del duelo--.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay, en la narrativa peruana de los últimos veinte años, un tema más insistente y transitado que el de la violencia política desatada por Sendero y sofocada por las fuerzas armadas. Dos censos útiles y polémicos de ese fenómeno literario son la antología Toda la sangre, de Gustavo Faverón, y los dos ensayos de Miguel Gutiérrez sobre lo que él llama “narrativa de la guerra”, ahora incluidos en El pacto con el diablo. Por cierto, Thays parece una presencia improbable en la lista de los autores a los que convoca el tema del conflicto armado y sus secuelas, sobre todo porque no pocas veces ha dado la impresión de estar en campaña contra cualquier forma de realismo. &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; está lejos de ofrecerse como una tentativa de documentar la pesadilla más reciente de la historia peruana, pero está igualmente lejos de ser un drama íntimo con escenografía andina. En la tierra (para él) incógnita de los Andes, el periodista limeño no es un intérprete justo ni un testigo fiel de la realidad de los otros: uno de los aciertos de &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; consiste, pienso, en mostrar --sobre todo a través del encuadre del relato y de su trama-- que entre el forastero de Lima y el campo ayacuchano hay, al mismo tiempo, una distancia insalvable y un vínculo visceral. Ningún mensaje afirmativo se puede extraer de ese contacto, porque lo que definen son los vacíos y las carencias: el puente que se tiende entre el narrador y los lugareños es la vivencia de la pérdida.  La cercanía física entre el periodista costeño y los campesinos serranos no da lugar a un diálogo ni a un encuentro, pues la novela no desciende a proponer una fantasía reparadora de unidad y reconciliación; a su manera, ni épica ni propagandística, el relato de Thays muestra que en el Perú los traumas históricos persisten y los abismos culturales no han dejado de ser hondos. Un lugar llamado Oreja de perro es, entre otras cosas, un relato sobre personas que no pueden --y, en ocasiones, no quieren-- entenderse plenamente ¿Qué es lo que puede saber y descubrir el narrador? ¿Qué sentido tiene su travesía? Casi al principio del libro, el narrador apunta que al presidente de la CVR, que es filósofo y rector de una universidad, le interesa la Verdad. “A mi el tema que me atraía era el Mal”, agrega. El periodista es (según un lugar ya común en la literatura peruana) un escritor incipiente o trunco, pero no por eso es menos reveladora su posición, que uno asume es también la de Thays: el novelista no intenta esclarecer los hechos de la guerra, sobre los cuales hay textos tan rotundos y certeros como el mismo Informe de la CVR o Muerte en el Pentagonito, de Ricardo Uceda; su propósito, más bien, es el de indagar en los rastros del dolor, en los efectos que la crueldad deja en victimarios y víctimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la capacidad de recordar, más que del inventario de los recuerdos atroces, se ocupa &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt;. El relato comienza, significativamente, con el caso de un amnésico en cuya mente no quedan huellas de su familia, a la que perdió en un accidente. ¿La suerte de ese hombre no es mejor que la del padre acongojado que escribe su diario de viaje? Parecería que la respuesta es obvia, pero en otro pasaje se lee  esta confesión: “Desde pequeño siempre tuve miedo a perder la memoria repentinamente, en medio de la calle, y no saber cómo regresar a mi casa”. El costo de olvidarlo todo es el extravío, la pérdida de la orientación. Se entiende, por eso, que el viaje guíe la redacción del diario y sostenga la identidad de quien escribe. Y, sin embargo, una paradoja acecha y mina la tarea del personaje: “Pensamos que las fotografías, los recortes de periódico, las cartas, los videos, los testimonios, los recuerdos, sostienen la memoria. Pero no la sostienen, la reemplazan”. También la reemplaza, se diría, el texto acezante, de pausas enfáticas y desiguales, que se ofrece a nuestra lectura. Escribir es, entonces,  un modo paradójico de alejar los recuerdos, de liberarse de ellos: una purga, se diría, de la materia oscura y tóxica que se empoza en el interior de la conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más terrible y conmovedor de los hechos del pasado sucedió unos meses antes: “La noche en que murió, mientras le daba de comer Paulo me dijo que le dolía la nuca. Acababa de cumplir cuatro años y se cogía la cabeza como si tuviera cincuenta. Tenía el ceño fruncido”. El dolor de la escena se desplaza del hijo al padre, del momento pretérito a la actualidad del recuerdo. Pero, además, la imagen --precisa en su desolación-- fija tristemente la ilusión de un futuro que no ocurrirá: Paulo nunca tendrá más de cuatro años. En el sitio de pena y penitencia que es Oreja de Perro, el padre que no tiene ya a su hijo se une, en cópulas exasperadas, con Jazmín, una huérfana que lleva en el vientre al hijo del asesino de la madre de ella. No hay placer ni armonía en esos encuentros, cuyo erotismo es oscuramente catártico. Jazmín, sin duda, es del todo distinta a las más bien cinematográficas beldades que el narrador prefiere (y que, a la larga, se diluyen algo en un segundo plano de la novela). Mónica, la esposa que acaba de abandonarlo se parece, nos dice, a Mia Farrow; Maru, la joven antropóloga que lo encuentra interesante, es parecida a Dominique Sanda, quien encarnó a una pálida y bellísima Micol en El jardín de los Finzi Contini. Ninguna de las dos, me parece, importa decisivamente en la novela, pues el romance --fallido o posible-- no es lo que la impulsa y le da aliento. De hecho, es sintomático que el diario de viaje desplace y, a la larga, casi suprima la réplica epistolar a la carta de adiós que Mónica le deja al narrador. La mujer con la que el periodista se involucra no está, en absoluto, prestigiada por la idealización romántica:  “¿Jazmín? No, imposible contar con ella a futuro. Está embarazada. Piensa que habla con los ángeles. Tiene los dientes parecidos a los de mi ex empleada. Es chola. Está en otro mundo, obvio, un mundo completamente distinto al mío”. A pesar de eso, la relación --tortuosa y extraña-- que se traba entre ambos  es el nudo y el centro emocional de lo que sucede en las jornadas del relato. Así, una sombra hedionda y melancólica cubre las ceremonias del sexo: la unión de los cuerpos no celebra los sentidos, sino que sella un pacto de íntima complicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La altura ha vuelto a afectarme, respiro con dificultad y empiezo a sentir con insistencia el latido de las sienes”, confiesa el narrador. Los síntomas son literales, pero también dan cuenta del estado en que se encuentran el ánimo y la conciencia del protagonista. Paradójicamente, cambiar de ambiente lo sitúa en su verdadera condición: fuera de su medio, el viajero experimenta el malestar (que es, en este caso, un mal estar)de un modo extremo. La estadía en el páramo andino es penosa, pero también reveladora. El lenguaje lacónico y despojado, ocasionalmente pedestre y a veces atravesado por un inesperado lirismo, expresa con bastante eficacia las circunstancias y el temple del protagonista.  Solo en ciertos pasajes (pienso, sobre todo, en las conversaciones con Maru) desfallece el estilo y se vuelve tan llano que pierde, en su simplicidad, tensión y resonancia. Esos desniveles esporádicos, sin embargo, no disipan la atmósfera del relato ni desdibujan el perfil del narrador. Por cierto, uno de los rasgos mejor logrados de Un lugar llamado Oreja de perro es la consistencia con la que el novelista crea al personaje central a través de la voz y la experiencia de éste: en toda la obra narrativa de Thays, el periodista que da cuenta de su pesadumbre y su crisis es, creo, la presencia más memorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor --físico y moral-- le aporta sustancia y gravedad al mundo representado de &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro.&lt;/em&gt; El dolor que impregna al relato no puede, sin embargo, mostrarse natural y espontáneamente, sino bajo la forma del artificio. Al principio de la novela, el cronista hace notar --a propósito de las declaraciones del deudo de una víctima de la violencia-- que “incluso para hacer un testimonio de esa naturaleza había que actuar un poco. O, mejor dicho, sobre todo cuando uno quiere decir una verdad tan grave como aquella debe saber fingir”. En su última novela, la primera de su madurez creadora, Iván Thays demuestra, con intensidad y agudeza, la validez de esa convicción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-2561050859908780666?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2561050859908780666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2561050859908780666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/06/viaje-al-interior.html' title='Viaje al interior'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-5017879469326231701</id><published>2009-05-15T14:20:00.000-07:00</published><updated>2009-05-15T14:21:56.409-07:00</updated><title type='text'>Un vuelco notable</title><content type='html'>&lt;em&gt;Cuadernos Hispanoamericanos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;España, mayo 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por Alfredo Bryce Echenique&lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegar a la ceremonia de entrega del premio Anagrama de 2008 y enterarme de que el primer finalista era el notable escritor Ivan Thays, fue cosa de minutos y motivo de gran alegría, no sólo porque desde su primera novela este joven narrador se reveló como una voz realmente novedosa en la literatura de mi país, sino porque a partir de ahora sus libros saldrán del ámbito estrictamente peruano y se harán conocer en todo el ámbito de la lengua española.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, en una lejana playa del sur de Lima, acabo de leerme de un tirón &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de Perro, &lt;/em&gt;y hasta minutos antes de escribir estas líneas he releído una y otra vez numerosas páginas y párrafos de este libro tan parco como insólitamente elocuente, que no sólo marca una ruptura casi total con la obra anterior de Thays, sino que además está escrito en una clave absolutamente autobiográfica que poco o nada tiene que ver, por ejemplo, con El viaje interior, por citar tan sólo una de sus anteriores novelas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva novela de Iván Thays es el relato frío, seco, y aterradoramente conmovedor de una tragedia personal: la muerte de un niño de tan sólo tres años de edad y la consiguiente separación de sus jóvenes padres, como consecuencia de tanto y tamaño dolor. De este escenario hecho añicos partirá un joven periodista a vivir su duelo en Oreja de Perro, un  muy alejado poblacho ayacuchano en el que aún continúan ardiendo las atroces huellas de la guerra senderista, con todas sus consecuencias de miedo y de dolor. Reina un silencio a gritos por todas partes en este lugar olvidado de la mano de Dios, donde lo peor de todo es precisamente esta manera del silencio que nos lleva, cómo no, al genial relato de Juan Rulfo titulado “Luvina”, en el que logramos escuchar nada menos que el ruido del silencio con sus aterradores, macabras voces.&lt;br /&gt;Nada le importa ya al protagonista de la novela de Thays las razones por las que ha llegado, o buscado llegar, a Oreja  de Perro, sean éstas la Comisión de la Verdad y Reconciliación, la entrevista a un hombre que ha perdido súbitamente la memoria, o una muy inusitada y publicitada  visita del entonces presidente Alejandro Toledo. Este joven reportero va a donde va y punto. O, mejor dicho, llega a Oreja de Perro con la misma e interior lejanía y silencio  con los que está aprendiendo a vivir, ¿o habrá tal vez que decir con los que está aprendiendo a sobrevivir o incluso a morir en vida? Habla como un apuntador de teatro, deambula como un alma en pena, traba relación, incluso carnal, con mujeres que nunca parecen estar realmente a su lado, ni siquiera cuando están en la misma cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un mundo en que el personaje central sólo tiene –sólo puede tener, se diría- vida interior, todos los demás personajes se nos presentan como mudas comparsas o como fantasmas y apariciones más o menos efímeras y jamás trascendentes. Los habitantes de Oreja de Perro sabe Dios qué no callan, y entre ellos este personaje central no camina sino que deambula entre policías, soldados, indios, e incluso un fotógrafo alcohólico cuya verborrea no le impide ser tampoco un muerto viviente más en este pueblo mudo que sobrevive como puede después de un desastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La asombrosa parquedad con que Ivan Thays nos cuenta una tragedia particular sobrepuesta a otra colectiva es sin duda el más grande logro de esta novela perturbadora. La precisión y concisión del vocabulario, la sabia distribución de las escasas pero altamente significativas reiteraciones, la asombrosa rigidez con la que asistimos al absurdo y patético deambular de un alma en pena por una geografía difunta, poblada por vidas rotas, en lo más íntimo y en lo más perceptible, son otros tantos logros de un escritor que en esta novela memorable realmente nos asombra por la limpia y perfecta ejecución de un salto  triple mortal y sin red.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-5017879469326231701?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5017879469326231701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5017879469326231701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/05/un-vuelco-notable.html' title='Un vuelco notable'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-3284976872179498712</id><published>2009-05-15T14:04:00.000-07:00</published><updated>2009-05-15T14:06:42.297-07:00</updated><title type='text'>Reseña en "Brecha" (Uruguay)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/Sg3Y91CSHlI/AAAAAAAAId4/oW6SAid62Nk/s1600-h/oreja+perro[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336159690224180818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 368px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/Sg3Y91CSHlI/AAAAAAAAId4/oW6SAid62Nk/s400/oreja+perro%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Suplemento  "Brecha" (Uruguay) 15 de Mayo del 2009&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-3284976872179498712?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/3284976872179498712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/3284976872179498712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/05/resena-en-brecha-uruguay.html' title='Reseña en &quot;Brecha&quot; (Uruguay)'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/Sg3Y91CSHlI/AAAAAAAAId4/oW6SAid62Nk/s72-c/oreja+perro%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-5016888770478823341</id><published>2009-05-13T15:02:00.000-07:00</published><updated>2009-05-13T15:03:14.936-07:00</updated><title type='text'>I Premio Cámara Peruana del Libro de Novela Breve 2009</title><content type='html'>Bases:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La Cámara Peruana del Libro, con la finalidad de conmemorar el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, así como alentar la creatividad literaria de nuestra población, el fomento de lectura y promover la oferta editorial convoca al I Premio Cámara peruana del Libro de Concurso de Novela Breve 2009, con arreglo a las siguientes bases:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Participantes.-&lt;br /&gt;Podrán participar en el concurso todas las personas de nacionalidad peruana, residentes en el Perú o en el extranjero, mayores de edad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Requisitos.-&lt;br /&gt;1. Cada participante presentará una sola obra de tema libre, original e inédita, escrita en lengua castellana, no premiadas o pendientes de fallo en otros certámenes, ni esté publicada parcial o totalmente, en formato impreso o electrónico.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;2. La obra deberá tener una extensión mínima de 70 páginas y máxima de 150 páginas, las cuales se presentarán en formato Word, fuente Times New Roman de 12 puntos, a doble espacio, por una sola cara y debidamente numeradas. El trabajo debe tener título y será firmado con un seudónimo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Entrega de Trabajos.-&lt;br /&gt;3. En un sobre cerrado tamaño A4 se enviará cuatro copias impresas de la obra y una copia en formato CD. En la parte externa de este sobre se indicará ?I Premio de Novela Breve Cámara Peruana del Libro?, el título de la obra y el seudónimo, y en su interior, además, se adjuntará un sobre tamaño A5 que contendrá los nombres y apellidos, edad, documento de identidad, domicilio, teléfonos y correo electrónico del autor o la autora. Este último sobre sólo será abierto por el Jurado Calificador una vez emitido su fallo. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;4. Los trabajos serán enviados a la Cámara Peruana del Libro, en la siguiente dirección: Avenida Cuba N° 427, Lima 11, Perú, en días laborables, horario de oficina y hasta el 15 de julio de 2009. Las obras enviadas por correo serán admitidas siempre y cuando se registre en el matasellos una fecha que no supere el límite establecido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Jurado Calificador&lt;br /&gt;5. El Jurado Calificador, conformado por Francesca Denegri, Ricardo González Vigil, Julio Ortega y Doris Moromisato (como representante de la Cámara Peruana del Libro), elegirá un único trabajo ganador, que se hará acreedor a un premio de S/. 10,000.00 (diez mil nuevos soles) y la publicación de la obra. La Cámara Peruana del Libro se reservará los derechos de edición durante un año.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;6. El fallo del Jurado Calificador es inapelable. La obra ganadora puede declararse desierta. El premio no se distribuirá entre dos o más concursantes. Y si el Jurado considera pertinente, se efectuarán las menciones honrosas de otros dos trabajos finalistas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;7. El Jurado Calificador resolverá cualquier incidente que se presente en el transcurso del concurso así como interpretar las dudas que pudieran surgir de la aplicación de las bases.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Premiación y Publicación.-&lt;br /&gt;8. El acto de premiación se realizará el 2 de agosto de 2009 en la 14ª Feria Internacional del Libro de Lima. La presentación de la publicación del libro ganador se realizará durante la 30ª Feria del Libro Ricardo Palma, en noviembre de 2009. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Aceptación de las bases y devolución de trabajos no premiados.-&lt;br /&gt;9.- El hecho de participar supone la aceptación de las presentes condiciones y la conformidad con las decisiones del Jurado Calificador. Los trabajos no ganadores podrán ser retirados en la sede de la Cámara Peruana del Libro hasta el 30 de agosto de 2009, después de esa fecha los trabajos no reclamados serán incinerados sin responsabilidad para la institución organizadora, no habiendo lugar a reclamo alguno. La Cámara Peruana del Libro no se hace responsable de pérdida de originales y/o copias.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;Lima, 23 de abril de 2009.&lt;br /&gt;Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-5016888770478823341?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5016888770478823341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5016888770478823341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/05/i-premio-camara-peruana-del-libro-de.html' title='I Premio Cámara Peruana del Libro de Novela Breve 2009'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-7229320985451015647</id><published>2009-04-23T14:42:00.000-07:00</published><updated>2009-04-23T14:46:28.432-07:00</updated><title type='text'>Cuando el dolor se vive a secas</title><content type='html'>Entrevista: Daniel Viglione&lt;br /&gt;Publicado en &lt;em&gt;El Observador&lt;/em&gt; (Uruguay)&lt;br /&gt;Sábado 11 abril 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ya desde uno de los epígrafes del libro, el de Cees Nooteboom, uno percibe que va a enfrentarse con una obra dura, fuerte, reflexiva. ¿Cómo surgió la necesidad de contar una historia tan traumática como fue la del terrorismo de Estado que vivió Perú en la década de 1980?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En realidad, lo que yo quería contar no era la historia del terrorismo sino la del dolor de un hombre que pierde a su hijo. Ese es el núcleo central, la ausencia del hijo, el dolor por la pérdida, el dolor a secas. Pero en algún momento de la escritura descubrí que el dolor de aquel hombre puede ser compartido –aunque solo simbólicamente- con el colectivo. Que un dolor es inmenso pero no único, que hay otros que sufren y podemos aprender de ese otro sufrimiento y no solo del nuestro. Entonces surgió la posibilidad de estableces vínculos entre el dolor individual y el colectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Si bien la novela se sitúa en el final del gobierno de Toledo, los hechos más duros del relato (quitando el de la muerte del hijo del protagonista) pertenecen a este pasado más reciente de Perú y son narrados justamente en el sitio más golpeado por el terrorismo de Estado que hubo en su país. ¿Por qué decidió enclavar la novela en ese período? ¿Necesitó de esta distancia para lograr acercarse, más hondamente, a un tema tan delicado como el de la dictadura militar y el de la guerrilla en su país?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Uno de los temas fundamentales de la novela es el papel que ocupa la memoria a la hora de superar el dolor. ¿La memoria debe ser superada, obviada, para poder superar el dolor? ¿O, por el contrario, deberíamos enfrentarnos a ese dolor con la memoria intacta y si es posible aumentada con los testimonios del pasado que no hemos querido conocer? El primer paso para superar el dolor es enfrentarnos a nuestra memoria. Por eso, el personaje hace el recuento de su doloroso pasado mientras que el país entero, a través de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación lo hace del suyo. Por eso ubiqué la historia en ese momento mismo, el del pasado recobrado y proyectado en el presente. Situé además la historia en una zona tan convulsa porque me pareció importante que el narrador, limeño y de la burguesía, se enfrente radicalmente a un territorio que le es ajeno por completo, incomprensible, pero cuya persistencia es en sí misma (como el epígrafe de Nooteboom lo pide) un recordatorio de que el dolor existe y es real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿No piensa usted que todavía hay algunos sectores de la sociedad peruana que no están preparados para esta novela o que preferirían no leerla?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Creo que hay sectores de la sociedad peruana, especialmente intelectual de izquierda, que no están preparados para leer una novela donde un peruano limeño de clase adinerada se contraste con el mundo andino y que acepte que no lo comprende, aunque comparte algo con él como es la pérdida de los seres amados. En el Perú, solo se puede escribir desde la “mala conciencia”, desde la culpa por no haber sido capaces de entender el horror en el momento mismo cuando ocurría. Pero creo que es importante saber por qué no fuimos capaces de entenderlo, qué estaba pasando en la vida de cada uno de nosotros en ese instante mismo y saber reconocer, además, que en un país tan dividido como el nuestro es imposible esperar una reconciliación auténtica si no sabemos reconocer que el dolor propio es tan importante y significativo como el ajeno. No se trata de abrazarnos entre todos y hacer la ficción que nos entendemos ahora sí. Eso es imposible, inverosímil. Lo que podemos hacer es vivir cada uno en su esfera y tratar de compartir los espacios comunes con dignidad, solidaridad y respeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuando el protagonista no puede contestarle a su mujer esa carta que tiene pendiente, y que tiene que ver con el abandono de ella, qué es lo que está queriendo decir realmente?  ¿Hay algún tipo de alusión a cómo Perú ha enfrentado este tema de la violencia política?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El narrador de mi novela es un autista. Es incapaz de expresar lo que siente. El dolor de la pérdida del hijo y el abandono de su esposa lo ha silenciado. Pero en realidad desde antes, desde mucho antes de esas pérdidas, él era un autista incapaz de conectarse seriamente con los demás, aunque tenía una sensibilidad afinada como oreja de perro. Escribir esa carta es una imposibilidad para él, al menos mientras no tenga un aprendizaje de toda su experiencia. Y cuando aprende, escribir la carta es lo de menos porque el objetivo ya está cumplido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué si el protagonista es un periodista de prestigio le cuesta tanto comunicarse con los otros? ¿Es la muerte del hijo del protagonista la culpable de sus silencios? ¿Cómo hizo para escribir esos pasajes tan duros? (confieso que soy padre de un niño de dos años y cada vez que el libro hablaba sobre Paulo se me paraba el corazón) &lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Qué bueno lo que me dices sobre la lectura. A mí también se me paralizaba el corazón mientras escribía la novela, qué bien que pude transmitir mi propio miedo. Bueno, creo que en la respuesta anterior te contesté un poco lo de por qué le cuesta comunicarse con los demás. Tiene que ver con su personalidad autista. Quizá por eso mismo justamente es periodista. Un observador que busca la objetividad en los hechos, sin comprometerse en ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Pueden ser las palabras del fotógrafo Scamarone, “¿Saben cuál es la sensación más difícil de retratar? El cinismo. Es prácticamente imposible”, un resumen de la idea central del libro? ¿Para usted, la sociedad peruana, sabía o no lo que estaba sucediendo con los secuestros, las desapariciones y las muertes? ¿Puede haber en esa frase una alegoría a cómo Perú reaccionó ante estos hechos?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que esa frase de Scamarone resume lo que pienso no solo del Perú sino del mundo. De las personas. Creo que el peor problema de la humanidad es que somos incapaces de creer en los demás y en parte es porque no podemos identificar en los otros su capacidad para la mentira, para la estafa, para el cinismo. Cierto, encaja perfectamente  eso con los años de Fujimori, un personaje cínico por excelencia. Pero sé que Scamarone se refería a algo más general que la historia política reciente del Perú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En su libro &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de Perro&lt;/em&gt; el tema de la memoria está presente todo el tiempo pero desde dos miradas muy distintas: por un lado la memoria como elemento que ayuda a reconstruir el presente y por otro lado como obsesión, como miedo, como si perderla fuera un salto al vacío o a la irrealidad. ¿Cómo explica estas dos miradas?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Bueno, para contestarte eso tendría que volver a contar la novela. Esos dos lados están presentes en cada capítulo, en toda la novela, casi diría en cada escena. El narrador parte con la necesidad de olvidar, envidiando a un amnésico que entrevistó para su revista. Y luego, llega a la conclusión que lo único que lo hará libre, que conseguirá ayudarlo a superar la pérdida y el duelo, es contar con la memoria como un intérprete de emociones, de las suyas y las ajenas. La memoria no como espía (la frase de la profesora de chino al amnésico al principio de la novela) sino como una maestra. Una maestra muy dolorosa y nada concesiva, eso sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Alguna de las dos le pertenece más a usted que al personaje?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos por igual. Depende de la luna (lo digo en serio).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Sirven libros como &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de Perro&lt;/em&gt; para sanear viejas heridas o para mantener viva la memoria?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que mi novela fue, en primer lugar, un intento de salvarme a mí. Una expiación personal. No creo que existan libros que pueden sanear viejas heridas, porque no creo que las heridas deban ser saneadas ni superadas. Yo creo en las cicatrices. Me gustan los vestigios, las ruinas (de eso trata mi novela &lt;em&gt;El viaje interior&lt;/em&gt;). Creo en los museos del dolor. Creo en los lugares de encuentro. Creo que las heridas están ahí para hacernos recordar lo que somos, lo que hemos vivido y que hemos llegado a este mundo para aprender, no para ser felices inconscientemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Nunca ha pensado que la memoria, en realidad, sirva para olvidarnos de las cosas?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a pensarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Puede ser ese olvido una forma de asumir la derrota y las pérdidas?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la única forma de asumir y entender esas derrotas y pérdidas es llegar a la convicción del ciego de Diderot, que está al final de la novela: no pidas lo que no es para uno, sino lo que nos perteneces. Hay que aprender a pedir no que nos den visión sino brazos más largos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué fue lo primero que sintió al enterarse que su obra &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de Perro&lt;/em&gt; había sido la finalista del Premio Herralde?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Una enorme felicidad de saber que mi novela ingresaría al catálogo de mi editorial favorita en el idioma, donde he leído a tantos maestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué ya no sale al aire el programa de televisión Vano oficio? ¿Qué pasa con la literatura en ese medio?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el gerente de televisión descubrió, luego de 7 años en el aire, que no pronunciaba bien las vibrantes múltiples, y concluyó contundentemente que una persona culta que, además, pretendía dar cultura al país, no podía ser una persona con deficiencias en el habla. Claro, nunca reemplazó al programa por un conductor con una voz perfecta. Todavía siguen repitiéndose viejos programas, creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué, para qué y para quiénes creó el blog Moleskine Literario?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para mí. Para todos. Y para qué, no sé. Quizá porque siempre tengo demasiada información, leo demasiado sobre actualidad literaria, y me gusta descargarla en el blog para así liberar un poco mi cabeza y quedarme solo con lo esencial. No quién ganó tal premio ni quién se peleó con tal persona sino quizá solo una frase, un gesto, un comentario de algún escritor o de un reseñista. Para eso existe Moleskine Literario, creo, es como un puerto usb de mi memoria literaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-7229320985451015647?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7229320985451015647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7229320985451015647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/04/cuando-el-dolor-se-vive-secas.html' title='Cuando el dolor se vive a secas'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-7058104450038275642</id><published>2009-04-07T08:54:00.000-07:00</published><updated>2009-04-07T08:55:00.061-07:00</updated><title type='text'>El personaje como punto de fuga</title><content type='html'>Felipe Fernández&lt;br /&gt;LA NACION&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sábado 4 de abril 2009&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un periodista es enviado a Oreja de Perro, un caserío situado en el departamento de Ayacucho, donde abundan las fosas clandestinas que recuerdan la época del terrorismo de Sendero Luminoso y la represión del ejército. El cronista debe cubrir la visita del presidente Alejandro Toledo (2001-2006), quien cerca del final de su mandato "ha escogido la zona para iniciar un programa de reparto de dinero para los campesinos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inicio de &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de Perro&lt;/em&gt; (Finalista del Premio Herralde de Novela) parece anunciar un argumento centrado en la violencia política de aquellos años, pero el texto pronto se desvía en otras direcciones. Su autor, el peruano Iván Thays, acomoda al protagonista y narrador de la historia como un punto de fuga en el cual convergen los diferentes episodios que componen la estructura de la obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hombre de prensa le atrae el concepto de la maldad como esencia del ser humano, más que el de la verdad buscada por la comisión encargada de investigar los crímenes cometidos en la zona. También parece obsesionado por el caso de una persona que perdió la memoria y la posibilidad de considerar la amnesia como una liberación. Sin embargo, estos temas quedan a la deriva y no reciben un desarrollo concreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos hechos han sacudido el mundo afectivo del periodista y configuran su estado mental cuando llega a Oreja de Perro: la muerte de Paulo, su hijo de cuatro años, y una crisis en su matrimonio que sugiere una ruptura definitiva. Hay una larguísima carta de su esposa Mónica que debe contestar, en la cual supuestamente le dice por qué lo ha abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el albergue donde se hospeda conoce a Jazmín, una muchacha que ha quedado embarazada de un militar. Con ella inicia una relación sexual sin demasiado compromiso de parte de él, como si sólo intentara anestesiarse contra la melancolía y la frustración que carga en el alma. Podría intuirse, en este punto, una identificación con el amnésico, que perdió la memoria "luego de matar en un accidente a su esposa y su hijo", pero esa frágil conexión simbólica no basta para hablar de simetría o unidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Thays cuenta las cosas con solvencia. La primera persona le da aire y libertad de movimiento para discurrir a tientas, sin ajustarse a una orientación precisa. El uso reiterado del punto y aparte ordena las oraciones en flujos espaciados, como si quisiera remarcarse que la aparente falta de trabazón en la trama intenta reflejar la pausada indiferencia en las reflexiones del protagonista (al que por alguna razón no se le da un nombre). Las intervenciones de Scamarone, el bufonesco fotógrafo que lo acompaña, funcionan como un medido contrapunto cómico.&lt;br /&gt;La escritura gana solidez y la visión se vuelve más nítida en los fragmentos dedicados a la evocación de la muerte de Paulo. Mediante un tono sencillo y despojado se logra transmitir la inmensidad de una pérdida que no requiere de estridencias sentimentales. El mismo recurso ennoblece los meritorios pasajes en los cuales Jazmín relata sus vanos intentos por localizar y rescatar a su madre, detenida por las fuerzas de seguridad. Los capítulos destinados a construir el personaje de Mónica, en cambio, no alcanzan la misma eficacia literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela transcurre en un par de días. El regreso del periodista a Lima deja varios enigmas pendientes y un final, tal vez demasiado abierto, que el lector debe cerrar con su propia imaginación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-7058104450038275642?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7058104450038275642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7058104450038275642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/04/el-personaje-como-punto-de-fuga.html' title='El personaje como punto de fuga'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-5230626397590135883</id><published>2009-03-04T08:20:00.000-08:00</published><updated>2009-03-04T08:22:15.577-08:00</updated><title type='text'>Reseña en Revista Ñ</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/Sa6qktYzFwI/AAAAAAAAH9c/nRbrKMATlmk/s1600-h/Comentario+de+IvÃ¡n+Thays[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309368558352013058" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 341px; CURSOR: hand; HEIGHT: 443px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/Sa6qktYzFwI/AAAAAAAAH9c/nRbrKMATlmk/s400/Comentario+de+Iv%C3%A1n+Thays%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Hacer CLIC en la imagen para leer la reseña a mayor tamaño&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-5230626397590135883?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5230626397590135883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5230626397590135883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/03/resena-en-revista-n.html' title='Reseña en Revista Ñ'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/Sa6qktYzFwI/AAAAAAAAH9c/nRbrKMATlmk/s72-c/Comentario+de+Iv%C3%A1n+Thays%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-6679797799829913110</id><published>2009-02-24T14:49:00.000-08:00</published><updated>2009-02-24T15:00:37.556-08:00</updated><title type='text'>¿Y dónde está Oreja de perro?</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El Peruano, Cultura. "Pie de Página"&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;P. 29&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;24- 02-2009&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando una novela le advierte en su primera página que datos, personajes y circustancias son ficticios, mata la sorpresa. El lector sabe bien en qué se mete cuando compra una obra literaria. A menos que sea una novela de no ficción, claro.&lt;br /&gt;He seguido la obra de Iván Thays desde su primer trabajo, &lt;em&gt;Las fotografías de Frances Farmer&lt;/em&gt;, y a mi modesto entender &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt;, con la cual nuestro escritor fue finalista del Premio Herralde de Novela 2008, no está entre lo mejor de su narrativa.&lt;br /&gt;En &lt;em&gt;Un lugar..&lt;/em&gt; abundan los clichés, personajes deducibles. En cambio, tengo buenos recuerdos de &lt;em&gt;El viaje interior&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;La disciplina de la vanidad&lt;/em&gt;, sus anteriores obras, donde los personajes eran más sinceros y cercanos al universo del autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Argumento central: un periodista al cual se le muere e hijo trata de escribir una carta a su mujer mientras está en comisión en la zona conocida como Oreja de Perro, cubriendo un evento presidencial. A Thays le ha sucedido lo mismo que a Roncagliolo o Cueto: Su problema al describir Ayacucho y Oreja de Perro, zonas que no conocen o no han investigado lo suficiente, es que más parece una imagen de postal intercambiable con cualquier lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los personajes: un narrador personaje que es un periodista atormentado con sus problemas personales. El fotógrafo, Scamarone, como antípoda: hablantín, exagerado, conchudo. Mónica, la esposa, un personaje difuso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las escenas más intensas de la novela son las que se refieren a Paulo, el hijo que muere tempranamente. En cambio, la periodista ayacuchana, Jazmín, y la antropóloga de la Católica, Maru, son personajes que parecen estar ahí solo para relacionar la novela con los testimonios recogidos por la Comisión de la Verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El novelista Miguel Gutiérrez ha dicho que la época de la guerra interna que vivió el país seguirá inspirando a los escritores peruanos, pero no sabemos si hoy o mañana se escribirá la gran novela de esa etapa. Y de Thays siempre esperaremos buenas obras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;José Vadillo Villa&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-6679797799829913110?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/6679797799829913110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/6679797799829913110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/02/y-donde-esta-oreja-de-perro.html' title='¿Y dónde está Oreja de perro?'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-1743897069743944278</id><published>2009-02-17T14:41:00.000-08:00</published><updated>2009-02-17T14:42:23.260-08:00</updated><title type='text'>Los Herralde: And the winner is…</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Heraldo de Aragón, Zaragoza (Artes &amp;amp; Letras) p. 4&lt;br /&gt;18/ 12/08&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los Herralde: And the winner is…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt;” (finalista del Premio Herralde de Novela, Angrama, 2008, 212 pp) es mucho más fácil de digerir [que &lt;em&gt;Casi nunca&lt;/em&gt; de Daniel Sada], lo que no quiere decir que sea menos sustanciosa. Iván Thays ha escrito una novela del siglo XXI, mientras que la novela de Sada es un producto muy siglo XX, cargado de humor pero inflado de retórica. La novela de Iván Thays está escrita con tiralíneas y, aunque promete mucho más de lo que al final ofrece, sus personajes están realmente vivos y cuando se muerden, se acarician y follan, muerden, acarician y follan de verdad. No son marionetas que se ensartan al ritmo impuesto por el piano del estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; no funcione como novela social, pero tampoco creo que fuera ese el principal propósito de Iván Thays. La podredumbre andina y la corrupción de Perú de Fujimori y Toledo forman parte de la escenografía, remota y violenta para una historia de amor que acaba con una carta de despedida y una carta en blanco. Scamarone, el fotógrafo que acompaña al “mareado” (por el soroche y por las hostias que le ha dado la vida”) periodista encargado de cubrir una visita política de Toledo que no llegará a efectuarse, es un personaje memorable, que recuerda en su cinismo al Louis Renault de &lt;em&gt;Casablanca&lt;/em&gt;. Y no es el único personaje memorable. &lt;em&gt;Casi nunca&lt;/em&gt; es una novela perfecta. &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; no. Pero al que procuraré no perder de vista es a Iván Thays.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Julio José Ordovás&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-1743897069743944278?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/1743897069743944278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/1743897069743944278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/02/los-herralde-and-winner-is.html' title='Los Herralde: And the winner is…'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-5668742045057976961</id><published>2009-02-17T14:39:00.000-08:00</published><updated>2009-02-17T14:40:30.265-08:00</updated><title type='text'>La novela al servicio del periodismo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Diario de Terrasa. Cultura (p. 19)&lt;br /&gt;31-12-2009&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La novela al servicio del periodismo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;“Hoy apareció otra vez la noticia del hombre que perdió la memoria luego de matar en un accidente a su esposa y su hijo” Así comienza la novela más interesante de las publicadas últimamente por la casa de Jorge Herralde. Se trata de una novela al servicio del periodismo de investigación, finalista del prestigioso Premio Heralde 2008, titulada “&lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt;” (Anarama), una aventura narrativa que supuso una “expiación personal” para el autor y en la que cruza reflexiones del protagonista, un periodista destinado a una destruida ciudad andina, con los acontecimientos en Perú a raíz del gobierno de Fujimori.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de Vargas Llosa y Bryce Echenique hay vida en Perú y se llama Iván Thays (Lima 1968) Un creador de universo propio con novelas como “&lt;em&gt;El viaje interior” &lt;/em&gt;y &lt;em&gt;“La disciplina de la vanidad&lt;/em&gt;” Su blog es un punto de referencia literaria: Moleskine Literario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su prosa como la de Capote en A sangre fría se pone al servicio de la realidad más cruda: “Leo la noticia mientras espero el bus que me llevará hasta Oreja de perro. La zona más deprimida del país, sembrada de fosas comunes, de intrincado acceso, escribo en mi bloc: La más golpeada por el terrorismo, la más miserable, fría, yerta… qué aburridas son las palabras” Como en las películas del cine negro de los años cuarenta y cincuenta el periodista le aparece un ángel de la guarda en forma de mujer: Jazmín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prosa de esta novela es directa. De alguien que sabe su oficio y no se pierde por sendas equivocadas, sino que nos hace pensar en fotografías, recortes de periódicos, cartas, vídeos de documentales televisivos, testimonios. El mundo entrañable de los recuerdos y los laberintos de la memoria sostienen este magnífico ejemplo de arquitectura verbal. El narrador se nos muestra como un periodista en caída libre que acepta el encargo del periódico para olvidar la muerte de dos seres queridos en su vida. Acepta visitar los Andes peruanos, un lugar llamado Oreja de perro, golpeado por el terrorismo en los años ochenta y donde los militares han sido causantes de violaciones a los derechos humano. El escritor convierte el lugar en una zona de reconciliación nacional, en una metáfora de la violencia de la pérdida, de la descomposición social y personal: “Llegué a la conclusión de que lo peor que podría pasarnos es acostumbrarnos a la muerte, a la impunidad, al horror, al Mal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván Thays tardó ocho años en escribir la novela porque además de todo el proceso de aprendizaje del mundo exterior que supone una novela hay en ella una búsqueda personal, una especie de expiación de un hombre, un  periodista, que se interesa por el colectivo humano. Como al propio autor, su álter ego descubre la verdad de un poblado deprimido del Perú donde llega para cubrir allí a la información de una visita al presidente Toledo (ya en horas bajas) en el marco de su “programa social” y de una Comisión de la Verdad sobre la vulneración sistemática de los Derechos Humanos que tuvo lugar desde los años ochenta. Desde el albergue de esa aldea situada a más de ters mil metros de altitud, tomada por policías y militares que siembran el terror, la delegación de periodistas aguarda al gobernante que no acaba de llegar. El tiempo de esa espera dará para que, mediante una entonada evocación, comprendamos que ésta es realmente una historia de dos pérdidas, no solo la padecida por aquella población sino otra mucho más personal e íntima, irreparable, insuperable en la vida del protagonista, la de su hijo Paulo: “Me doy cuenta de hasta qué punto inalterable, inconsciente, la idea de estar solo en el departamento me espanta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como los perros con hambre desentierran cadáveres para saciar su necesidad de alimentarse, así el lector desentierra la tristeza que recorre las doscientas y pico páginas de esta novela que conmueve doblemente. Por un lado, el drama humano de un colectivo y otro el ejemplo particular de un periodista, un oficio que exige a quienes lo practican comportarse como un observador imparcial de la realidad, aunque todos sabemos que la objetividad pura no existe, sí una cierta actitud no participante en lo que se cuenta. Uno puede vivir para olvidar su pasado como ser individual y como miembro de una colectividad quieres recordar para no olvidar. En semejantes paradojas de la existencia se mueve esta gran novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;J.A. Aguado&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-5668742045057976961?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5668742045057976961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5668742045057976961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/02/la-novela-al-servicio-del-periodismo.html' title='La novela al servicio del periodismo'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-2544647601845396476</id><published>2009-02-17T14:37:00.000-08:00</published><updated>2009-02-17T14:39:00.390-08:00</updated><title type='text'>Un lugar llamado Oreja de perro</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Revista de Libros/ p. 40&lt;br /&gt;Febrero 2009- número 146&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En la literatura latinoamericana, tan celebrada por las expansiones del realismo mágico, hay una corriente menos caudalosa pero igualmente interesante que podría llamarse realismo minimalista. Realismo porque se aboca a situaciones concretas y contemporáneas; minimalista porque las observa de manera elusiva e indirecta, casi alegórica, recurriendo a estilos verbales de una descarnada lucidez. El gran innovador de esa tradición es Rodrigo Rey Rosa (Guatemala), pero recientemente escritores como Eusebio Rosero (Colombia), Daniel Sada (México) y Alejandro Zambra (Chile) han contado historias sencillas que nos llevan a intuir complejas realidades sociopolíticas. Aunque situada en las antípodas del alegato, esta literatura se distancia prudentemente de la autonomía fantástica. Libre de moralina, es una literatura moral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo puede decirse de la de Iván Thays (Lima, 1968), cuentista, novelista, profesor universitario, presentador de televisión y flamante finalista del premio Herralde de novela. &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro &lt;/em&gt;transcurre en el Perú de nuestros días, donde se repiten las dinámicas más básicas del deseo y la desdicha. El narrador sin nombre, el ex corresponsal de guerra y ahora periodista televisivo, llega al pueblo andino para cubrir un “intento populista” del presidente de turno: establecer una Comisión de la Verdad. Oreja de Perro, donde hay fosas clandestinas, fue muy golpeado por el terrorismo de los años ochenta, y conmemorando la tragedia, el gobierno busca erigirlo en un símbolo de la reconciliación. La memoria, personal o social, es uno de los ejes temáticos del libro. Abundan las simetrías. Uno de los habitantes del pueblo no recuerda nada desde el accidente automovilístico en el que murieron su esposa e hijo.&lt;br /&gt;El narrador, mientras tanto, querría olvidar la muerte del suyo y el derrumbe de su matrimonio. Un tercer personaje, Jazmín, esconde una relación violenta con un militar, al tiempo que planea una venganza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mediante tópicos conocidos pero finamente calibrados, Iván Thays arma un relato cuasipolicial en el que un observador de fuera presencia las taras de una sociedad, y en el proceso, se redime a sí mismo. La escritura es frugal pero fibrosa, los personajes reconocibles, la trama hondamente satisfactoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Martín Schifino&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-2544647601845396476?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2544647601845396476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2544647601845396476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/02/un-lugar-llamado-oreja-de-perro.html' title='Un lugar llamado Oreja de perro'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-4282388417189846484</id><published>2009-02-17T14:35:00.000-08:00</published><updated>2009-02-17T14:36:52.958-08:00</updated><title type='text'>David Lynch en el Perú</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La Voz de Galicia/ p.4&lt;br /&gt;31/01/09&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;David Lynch en el Perú&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Iván Thays (Lima, 1968) es un osado. Ha vivido una sequía de novela –que no literaria- de ocho años desde que publicara La disciplina de la vanidad.  Después de esa etapa de cambios vitales (matrimonio, paternidad, divorcio) Thays regresa al mundo editorial con &lt;em&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/em&gt; donde dibuja de forma paralela dos historias completamente ajenas entre sí: la transición de Toledo a Alan García en el Gobierno de Perú, con el terrorismo de Sendero Luminoso de fondo, y el viaje interior de un periodista desplazado a un pueblo peruano para cubrir un acontecimiento político. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;El reportero lleva en su mochila dos pesados fantasmas, como son la muerte de su hijo y el reciente anuncio de su mujer de abandonar el hogar. En la remota localidad de Oreja de Perro, adonde es enviado para cubrir la visita del presidente del Perú, su historia se mezcla con la de Jazmín, una nativa embarazada que comparte con él sus secretos y su soledad. También le ayudará a conocerse un compañero fotográfico, veterano en mil frentes, y con una óptica mucho menos poética que la del protagonista. Y entre todos ellos, el proyecto de una carta a su mujer, que ya no estará en casa cuando el regrese.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;No es el mayor valor de la novela, pero Thays no puede negar tintes autobiográficos en el personaje principal (experiencia televisiva, hijo muerto-alejado) “Yo estaba en ese momento en una etapa muy oscura de mi vida en loa que veía muchas películas de David Lynch, entonces dije: “Voy a hacer que Oreja de perro sea una ciudad de David Lynch” señaló Thays.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Y lo consigue. Por la dureza de los que allí viven, por la esperpéntica aparición del gobernante, por la rudeza y la inconexa relación de los personajes. El reportero parece vivir en una bruma de la que no quiere despertar “Como en una película de David Lynch, tú no llegas a saber si lo que está pasando es un sueño, una pesadilla exteriorizada o si es una realidad” Conocido por su blog Moleskine Literario, así como por su programa de entrevistas a escritores, Thays ha regresado con contundencia al estante de las novelas. Esta le ha valido el ser finalista del Premio Herralde, un certificado muy valioso para los escritores sudamericanos.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Toni Silva&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-4282388417189846484?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/4282388417189846484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/4282388417189846484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/02/david-lynch-en-el-peru.html' title='David Lynch en el Perú'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-7326667925162090997</id><published>2009-01-29T17:36:00.000-08:00</published><updated>2009-01-29T17:44:33.741-08:00</updated><title type='text'>Reseña en Babelia</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;Babelia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;, suplemento de &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;El País&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;24 Enero 2009. Pg. 13&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Con &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Un lugar llamado Oreja de perro&lt;/span&gt; el escritor Iván Thays (Lima, 1968) demuestra lo difícil que resulta soldar en una misma novela peripecia colectiva y peripecia individual, accidente histórico y reflexión existencial, indignación civil y dolor intransferible. Operación compleja en la que muchas veces la pulsión subjetiva contamina el dibujo del contexto hasta convertirlo en un simple e inoperante fondo sin vida y sin sentido. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El finalista del Herralde de Novela tenía ante sí dos desafíos: la construcción de una voz narradora que estuviese a la altura de la materia individual que tiene que trasladarnos y el diseño de un escenario político social lleno no sólo de las certezas que nos conmueven sino también de las incógnitas que nos podrían inquietar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estamos en el presente del Perú, entre el final del Gobierno de Toledo y el nuevo de Alan García. En un pueblo andino remoto, el terrorismo de Sendero Luminoso ha hecho estragos humanos en los años ochenta. Ese pueblo, Oreja de perro, celebra la llegada del presidente probablemente demagógica cuando se necesitan los votos. Hasta ahí es enviado el narrador de esta novela para cubrir la información del evento para la revista para la que trabaja. Antes había sido un famoso presentador de televisión. Pero sucede que el periodista arrastra una tragedia personal. Ha perdido a su hijo Paulo, de cuatro años, y su mujer, Mónica, acaba de abandonarlo. Mientras cubre la información conoce a otras personas, entre mujeres y hombres, todos ellos seres que le exigen compromisos, entre personales y políticos, y ante los cuales el narrador sólo puede silenciosamente ofrecer su particular vía crucis. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La pérdida del hijo (que Thays ya había tratado en &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;La disciplina de la vanidad&lt;/span&gt;, 2000, con el mismo nombre pero entonces de 13 años) es un asunto triste que el autor peruano registra con una envidiable delicadeza. La huida hacia la sensualidad más inmediatista del protagonista; el duelo, no solo de lo que perdió sino también de lo que está a punto de perder; la violencia sorda que lo rodea, son controlados y plasmados con una eficacia artística rayando la perfección.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;J. Ernesto Ayala Dip&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-7326667925162090997?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7326667925162090997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7326667925162090997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/01/resena-en-babelia.html' title='Reseña en Babelia'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-3988866693957374632</id><published>2009-01-08T04:16:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T04:20:07.961-08:00</updated><title type='text'>La memoria del pudridero</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/SWXvNW3j21I/AAAAAAAAHdY/_XSBN-nUh38/s1600-h/zz.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/SWXvNW3j21I/AAAAAAAAHdY/_XSBN-nUh38/s400/zz.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5288896350172470098" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Gatos y perros. Carátula del libro y Balthus. Fuente: moleskine&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;(La nueva España, Oviedo, 11-12-08)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Eduardo San José&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su prólogo a Palabra de América (Seix Barral 2004), Guillermo Cabrera Infante daba el nombre del peruano Iván Thays (Lima 1968) entre la docena de los más o menos jóvenes autores hispanoamericanos que colaboran en la obra, haciendo con él la salvedad de notar que es un escritor “aún por descubrir en España” (p. 14) Lo cierto es que no ha dejado de prodigarse mientras tanto, pero el reconocimiento a esta novela puede consolidarlo como una voz a seguir por su virtuosa capacidad para convocar temas sin mencionarlos fuera de la explicitud suficiente de una buena historia bien contada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la novela de Daniel Sada, ganadora del Herralde, nos presenta a un personaje cuya redención está en el futuro, Un lugar llamado Oreja de perro cuenta la búsqueda de una redención del pasado. Contada en primera persona, un narrador del que sabremos casi todo menos su nombre (el título inicial con que presentó al premio era El hombre invisible), la novela nos ubica en el Perú previo a la elección del segundo mandato presidencial de Alan García, durante los últimos días, pues, del Gobierno de Alejandro Toledo, en 2006. En el contexto, las investigaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación para esclarecer las responsabilidades de los crímenes contra la población civil y el paradero de los desaparecidos durante la guerra entre el Ejército, las fuerzas de Sendero Luminoso y las partidas populares de los “ronderos”. El narrador, un periodista que ha perdido a su único hijo, Paulo, y acaba de saber que su mujer ha decidido abandonarlo, llega como enviado a la población de Oreja de Perro, en el departamento peruano de Ayacucho, donde se espera que el presidente Toledo entregue compensaciones a los campesinos damnificados durante la guerra; al fin, baratos sucedáneos para la dilación gubernamental en abrir las fosas comunes a las regiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez lo mejor de la novela sea su bien justificado equilibrio entre el drama personal del protagonista y el proceso de recuperación de la memoria histórica emprendido por la república sudamericana, sin que ninguna de estas coordenadas, la pública y la privada, desmerezca o sea un mero pretexto para la otra. Al contrario, el relato da la medida de la enfermiza politización de toda vida privada en un país convulso. Así, mientras esperan la llegada del “cholo” Toledo, el protagonista tiene tiempo de tentar el amor de dos mujeres: el profundo tacto de la mestiza Jazmín, la embarazada de inquietante poso vital; y el refrescante flirteo con Maru, una bonita estudiante de antropología de la capital. Ambas tirarán de él hacia hacia el resonante pasado o hacia un desinhibido futuro, como metáfora del dilema del país ante su propia memoria colectiva. Mientras tanto, la novela se debate entre el deseo de que el dolor deje constancia sólida de su paso, o la necesidad de un renacimiento luminoso, el simbólico alumbramiento con el que se cierra la novela. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es fácil dar con una conclusión clara del autor respeto a la memoria histórica del Perú, pues la novela le sirve por cierto para convocar la perplejidad, y los silencios y continuos punto y aparte que la jalonan no son una propuesta sino una descripción. Es posible, al menos, reproducir una reflexión del narrador que, cuando despeja de sí la sospecha del resabido sofisma de la impunidad, nos habla de la necesidad de ficcionalizar la memoria; y “ficción”, que se emparenta en su origen con “fingir”, no solo significa simular o embaucar, sino dar existencia real a lo que no la tiene: “El antónimo ideal de la memoria debe ser la imaginación, fantasear, hacer ficción. No la amnesia” (p. 178)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-3988866693957374632?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/3988866693957374632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/3988866693957374632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/01/la-memoria-del-pudridero.html' title='La memoria del pudridero'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/SWXvNW3j21I/AAAAAAAAHdY/_XSBN-nUh38/s72-c/zz.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-7658110478316107161</id><published>2009-01-07T16:39:00.000-08:00</published><updated>2009-01-07T16:52:09.846-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mexico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='etiqueta negra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bellatin'/><title type='text'>La nieta de Hellmans</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/SWVMAn9s-lI/AAAAAAAAHdQ/TeGeX9Uh6hQ/s1600-h/frasco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5288716911028009554" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 238px; CURSOR: hand; HEIGHT: 250px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/SWVMAn9s-lI/AAAAAAAAHdQ/TeGeX9Uh6hQ/s400/frasco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#999999;"&gt;Frasco. Fuente: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.correodelmaestro.com/anteriores/2008/junio/nosotros145.htm"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#999999;"&gt;diariodelmaestro&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Por Mario Bellatin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Para l.f.f, el verdadero autor&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ayer olvidé nuevamente regar a hellmans. Suele suceder. A pesar de que hace años, en la clase de botánica, nos dijeron que debíamos estar atentos a su cuidado, pendientes de proveer lo necesario para que hellmans continuase de manera normal con su crecimiento. Que mantuviera las condiciones adecuadas para seguir engendrando retoños. Hasta ahora sólo podemos estar seguros de que posee una hija, lo de la nieta es sólo una manera de mirar las cosas. Puede ser que sean, tanto los hijos como la nieta, sólo extensiones caprichosas de su anatomía, si es que las plantas poseen semejante conformación. ¿Se les llamará anatomía a sus estructuras? En este caso la de hellmans parece ser bastante compleja. A pesar de que el maestro en clase nos trató de explicar su conformación molecular, nunca he podido estar seguro de dónde comienza y acaba su individualidad. Lo que nos pareció sorprendente –recuerdo que lo comentamos con otros compañeros de curso- es cómo hellmans parecía desafiar las reglas de la naturaleza que aprendimos a lo largo de aquel curso escolar. Creo que en ese periodo se sitúa el inicio de mi odio posterior a todo lo que tenga que ver con lo que suele conocerse como docencia. En ese curso de biología asistimos a una suerte de homenaje a la muerte. Todos los demás retoños que plantamos durante la primera semana de clase desaparecieron casi de inmediato. Salvo hellmans, quien me acompaña hasta ahora, en que comienzo mi propia vejez, encerrado en un frasco que conseguí de una forma que aún me causa cierto tipo de vergüenza… Algunos de mis compañeros de aquel entonces mantuvieron durante algún tiempo los frascos ya vacíos, en los que habían colocado -envueltos en algodones- los frijoles o garbanzos que el primer día de clases nos pidieron hacer germinar. En aquella ocasión nos solicitaron llevar durante las jornadas siguientes los implementos necesarios: el frasco, los trozos de algodón y unas cuantas habichuelas. El maestro las llamó así, habichuelas, aunque podíamos llevar cualquier grano factible de transformarse. Citó esa vez, quizá para que entendiésemos de manera más clara sus intenciones, un versículo de la Biblia que algún tiempo después descubrí como epígrafe de Los hermanos Karamazov, donde se dice algo así como si el grano no germina no germina y si germina sí germina. Recuerdo que no tuve mayor problema con las tres muestras de frijol que encontré dentro de una bolsa que hallé en el sótano de mi casa. Tampoco con el trozo de algodón que saqué del botiquín del baño. La dificultad me la dio hallar el frasco adecuado para semejante experimento. No descubrí uno solo vacío. En aquella temporada mis padres habían emprendido la peregrinación anual en busca del perdón de sus culpas. Se habían llevado en esa oportunidad a mis hermanos mayores. Yo debía esperar aún tres años más para unirme a ellos. Esa ocasión fue especial, pues era la primera oportunidad que tendría mi única hermana de participar en aquella actividad, extenuante incluso para los adultos. Primera y última ocasión, pues nunca más la volvimos a ver. Desapareció en medio de la procesión. Mi madre afirma que la imagen final que posee de su hija es donde aparece de espaldas dirigiéndose a comprar velas a un puesto cercano a la efigie principal del adoratorio que visitaban… Cuando mi familia partió no me dejó el dinero necesario para afrontar los gastos propios de lo días de ausencia. Tuve por eso que robar de una casa vecina el frasco solicitado por el maestro. En ese tiempo aún sostenía relaciones personales con una viuda que habitaba un pequeño cuarto situado en una azotea cercana. Pasé a verla antes de ir a la escuela. Haber tenido que ir a visitar a la viuda en aquella oportunidad es otra de las razones del odio, casi instintivo, que siento hacia los maestros. Aquella mujer tenía casi todo dispuesto para habitar en una sola habitación. Recuerdo que había una gran cantidad de libros en aquel cuarto. Ahora que lo pienso con detenimiento, creo que eran demasiados para las condiciones de vida que sobrellevaba. En una esquina había improvisado además una suerte de cocina. Contaba con una hornilla eléctrica, dos ollas pequeñas y algunos productos envasados. Fue allí donde encontré el frasco de mayonesa. Estaba a medio usar. Sin embargo, era perfecto para cumplir con el pedido del maestro de la escuela. Aproveché que la viuda aún no se había despertado del todo. El olor propio de su sueño invadía el ambiente. Me abrió la puerta casi dormida y volvió de inmediato a su cama, desde donde musitaba frases que no alcancé a comprender. Aproveché la ocasión para llevarme a escondidas el frasco de hellmans. Antes de salir no me acerqué a despedirme de la mujer. Era muy temprano. Como señalé, el olor que emitía a esa hora era penetrante. Tampoco deseaba enfrentarme al vaso con la dentadura que solía mantener al lado del colchón donde dormía. Al fin le robaba algo, pensé. Desde que la conocí intuí que terminaría cometiendo una acción semejante. Acabaría por despojarla de algún elemento que le perteneciera. Desde el comienzo de nuestra relación sentí que sólo mediante algún tipo de crimen terminaría restituyendo una suerte de equilibrio que sentía esa misma relación había destituido. En ese momento no lo podía saber, pero se trataba de la rehabilitación de un orden similar al que parece buscar hellmans, dentro de su frasco, al retorcerse y dar frutos tan ambiguos que es imposible saber a qué generación pertenecen. Bajé las escaleras llevando el frasco dentro del maletín escolar. El odio hacia el maestro se iba acrecentando a medida que me acercaba a mi centro de estudios. Ahora comprendo que posiblemente era una suerte de intuición la que me hacía prever que aquel educador iba a ser el causante de la existencia no sólo de un hellmans encerrado de por vida, sino también del nacimiento de su nieta y de las dudas que iba a causar entre los demás la verdadera esencia de aquel retoño. Aunque creo que el motivo real de mi odio hacia los sistemas clásicos de educación se originaba en haberme obligado a robar, a una pobre viuda además, un vil frasco de mayonesa&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-7658110478316107161?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7658110478316107161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7658110478316107161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2009/01/la-nieta-de-hellmans.html' title='La nieta de Hellmans'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/SWVMAn9s-lI/AAAAAAAAHdQ/TeGeX9Uh6hQ/s72-c/frasco.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-7275903333235376559</id><published>2008-12-04T14:03:00.001-08:00</published><updated>2008-12-04T14:05:10.079-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Entrevista con Ricardo Sumalavia&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El escritor publica en España “Que la tierra te sea leve”&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;YOLANDA VACCARO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MADRID. El hombre literato busca a su hermano literario y el hombre de carne y hueso busca a su hermano carnal. Con este punto de partida Ricardo Sumalavia ha escrito “Que la tierra te sea leve”, su primera novela. La obra, publicada por Bruguera, circula en España desde hace unas semanas.&lt;br /&gt;Radicado en Burdeos desde hace tres años, donde realiza un doctorado, el escritor desarrolla su faceta literaria incursionando por primera vez en el terreno de la novela. A “Que la tierra te sea leve” le preceden tres libros de cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué aporta a su literatura vivir en Europa?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando vives fuera de Perú la distancia te activa la memoria, activas pasajes que no recordarías o no verías con suficiente perspectiva si vivieras en tu país, que estarían guardados en el “disco duro”. Pero fuera empiezas a recordar olores, sabores, hechos, cosas de tu pasado por esa necesidad de ir reconstruyendo tu vida. Vas echando mano de lo que tienes más cerca, que es la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Eso es algo que les ha pasado a escritores como Mario Vargas Llosa o Benavides, que escriben sobre Perú desde la distancia…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sí. Hay escritores que nunca han salido de su terruño como Martín Adán o José María Eguren que han tenido como viajes interiores. Hay otros escritores que sí necesitan distanciarse de su objeto de escritura. Ese ha sido mi caso y puedo decir que me he beneficiado culturalmente, literariamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Que la tierra se te sea leve” ¿es una novela de búsqueda?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Tal vez sea difícil incluso enmarcar esta obra dentro del concepto de novela. No es el estilo de novela canónica, de un solo argumento, una sola historia, con personajes centrados en toda la línea. He hecho experimentos. Sí, busco diversos recursos narrativos pero con temáticas precisas; en este caso era la búsqueda del hermano literario y del hermano carnal. Temas que siempre me han interesado mucho son la familia, la ciudad natal. Me obsesiona esa relación amor-odio que tenemos muchos con Lima, sobre todo cuando estás fuera. Quieres volver, pero cuando estás allí quieres salir corriendo para observarla mejor. Y ésta es una novela en la que traté de presentar varios niveles de lectura. Uno es el de la búsqueda del hermano con dos líneas paralelas que se van alternando. También está la construcción de una realidad a través del lenguaje, de la palabra. Hay un homenaje, un punto de partida, que es la Epístola a Belardo de Amarilis. Al margen de si Amarilis existió o no, o si fue una invención de Lope de Vega, a mí lo que me interesa es que Amarilis existió por la palabra, por la escritura. Eso quise hacer con la novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Hasta qué punto es autobiográfica?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Alguien podría pensar que es autobiográfica porque hay pasajes en la novela, a modo de crónica, en los que podría ser yo. Pero lo cierto es que si bien es alguien para cuya construcción tomo elementos de mi vida, lo empiezo a construir a través de la palabra. Intenté la búsqueda de la identidad a través del lenguaje. Tienes identidad mientras escribes, dejas de escribir y ese que se comunicaba a través de la palabra deja de existir, eres otro si quieres. Hay muchas experiencias cotidianas de escritura o de comunicación vía e-mail o vía epistolar y luego, cuando los personajes involucrados se encuentran cara a cara, no se comunican de la misma forma. La relación existe en tanto que existe la palabra por la vía elegida. La escritura te da una identidad distinta, quería problematizar esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Efectivamente no es una novela al uso. Al principio cuesta seguir el hilo…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Al contener estas dos historias paralelas también hay algo mucho más vital. Crecí en el centro de Lima, en Barrios Altos, hay una cosa muy vivencial de las barriadas. Luego la formación académica cambió mi referencia a un mundo de libros. Traté de escribir una novela en la que pudiera resolver esos espacios de mi vida privada, de mis recuerdos de Barrios Altos, y establecer un puente con el mundo de los libros, de la lectura, quise tratar de amalgamar todo. La parte de Barrios Altos curiosamente es la más ficcional. La parte que habla de un mundo de libros es donde aparezco como si fuera un personaje. Me estoy topando con muchos lectores que prefieren más una historia que otra; hay quien prefiere las historias marginales de Barrios Altos, de las putas, y hay quien prefiere la parte en la que hay casi una “metaliteratura”, un personaje que quiere ser escritor, que habla de literatura. También hay lectores que pueden lograr la amalgama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Ha hecho también un ejercicio de concisión de lenguaje?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;He escrito ya tres libros de cuentos breves, además tengo un libro de microrrelatos y eso te da un tipo de lenguaje, una concisión, te acostumbras a ello. Con la novela quería probar otros registros, otras posibilidades de lenguaje, pero todo lo que he aprendido con el cuento he tratado de aprovecharlo para la novela. Por eso hay capítulos bastante cortos, algunos capítulos cerrados, y hay algunos fragmentos que podrían leerse tranquilamente como cuentos autónomos. Pero ya luego hay una lectura de conjunto. Si es algo que funciona para mí como escritor y como lector, creo que puede funcionar para otros. Si me ha gustado a mí al momento de escribirlo, estoy seguro de que habrá otros a los que les gustará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Extraña Lima?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lo suficiente para querer ir y luego regresar. Lo que extraño de Lima ya ha desaparecido. Extraño el espacio de cuando era niño. Como te decía, crecí en Barrios Altos y ese espacio ha desaparecido. Por más que quisiera volver ese espacio sólo existe en mi memoria y ahora, en parte, en mi libro. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-7275903333235376559?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7275903333235376559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7275903333235376559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/12/entrevista-con-ricardo-sumalavia-el.html' title=''/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-1538011750102398902</id><published>2008-10-29T14:30:00.000-07:00</published><updated>2008-10-29T14:32:29.920-07:00</updated><title type='text'>Comunicado Anagrama</title><content type='html'>&lt;strong&gt;XXVI PREMIO HERRALDE DE NOVELA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Premio Herralde de Novela, en su vigesimosexta convocatoria, se fallará el lunes 3 de no-viembre. El jurado está compuesto por Salvador Clotas, Juan Cueto, Esther Tusquets, Enri-que Vila-Matas y el editor Jorge Herralde, y la dotación es de 18.000 euros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se han recibido 244 originales, de los que, después de la primera selección, han pasado a las deliberaciones finales los 10 siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Vidas en mil pedazos&lt;/em&gt;, de Alter (pseudónimo), España&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Bajo este sol tremendo&lt;/em&gt;, de Carlos Busqued, Argentina&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Seg-76&lt;/em&gt;, de Robert Capa (pseudónimo), Argentina&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ruinas familiares&lt;/em&gt;, de Luis Fernando Charry, Colombia&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Casi nunca&lt;/em&gt;, de G.D. Fanance (pseudónimo), México&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Temporada de caza para el león negro&lt;/em&gt;, de Tryno Maldonado, México&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Asuntos propios&lt;/em&gt;, de José Morella, España&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El hombre invisible&lt;/em&gt;, de Suraki Rathan (pseudónimo), Perú&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Petrarca para viajeros&lt;/em&gt;, de Jan Sidlecky (pseudónimo), Perú&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tristán&lt;/em&gt;, de Patricia de Souza, Perú&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las obras galardonadas en las anteriores convocatorias han sido:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El héroe de las mansardas de Mansard, Álvaro Pombo (1983); El desfile del amor, Sergio Pi-tol (1984); El silencio de las sirenas, Adelaida García Morales (1985); El hombre sentimental, Javier Marías (1986); Diario de un hombre humillado, Félix de Azúa (1987); La Quincena Soviética, Vicente Molina Foix (1988); La gran ilusión, Miguel Sánchez-Ostiz (1989); Acci-dentes íntimos, Justo Navarro (1990); La historia más triste, Javier García Sánchez (1991); El sueño de Venecia, Paloma Díaz-Mas (1992); Aves de paso, J.M. Riera de Leyva (1993); La historia del silencio, Pedro Zarraluki y La ciudad doble, Carlos Perellón, ex-aequo (1994); Un mundo exasperado, J.A. González Sainz (1995); Las bailarinas muertas, Antonio Soler (1996); La noche es virgen, Jaime Bayly (1997); Los detectives salvajes, Roberto Bolaño (1998); París, Marcos Giralt Torrente (1999); Los dos Luises, Luis Magrinyà (2000); Últimas noticias de nuestro mundo, Alejandro Gándara (2001); El mal de Montano, Enrique Vila-Matas (2002); El pasado, Alan Pauls (2003); El testigo, Juan Villoro (2004); La hora azul, Alonso Cueto (2005); La enfermedad, Alberto Barrera Tyszka (2006); Ciencias morales, Martín Kohan (2007).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-1538011750102398902?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/1538011750102398902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/1538011750102398902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/10/comunicado-anagrama.html' title='Comunicado Anagrama'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-5876526573580265165</id><published>2008-07-18T12:27:00.000-07:00</published><updated>2008-07-18T13:14:57.870-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='noticia'/><title type='text'>Comunicado de la Cámara Peruana del Libro</title><content type='html'>Cuando hay dos personas testarudas, es imposible llegar a un acuerdo. "Conciliar" no significa ganarle al otro ni sacar ventaja, sino aceptar que ambos deben ceder un poco para que los dos obtengan un beneficio. Eso está ocurriendo ahora entre el ALPE y la CPL, ninguno está dispuesto a conciliar, a ceder o siquiera a sentarse a conversar. La Cámara Peruana del Libro envía a los medios hoy un comunicado cuyo lenguaje, de manera inconfundible (llamar a la ALPE &lt;em&gt;la autodenominada Asociación Peruana de Editores&lt;/em&gt;, para empezar), es belicoso y sin afán de conciliación. Quizá pueden argumentar que ese tono es una respuesta a un tono también beligerante de la ALPE (incluso me han comentado los de la Cámara de unos emails insultantes e injuriosos contra los directivos de la CPL, cosa que no dudo porque esos emails han llegado a mi blog también pero no los he colocado para no descender el nivel del debate), pero incluso bajo ese razonamiento el tono es inaceptable. Si no son capaces de ceder ni siquiera en el tono de sus comunicados, ¿cómo podrán llegar a un acuerdo sobre los stands?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/07/comunicado-de-la-cmara-peruana-del.html"&gt;Dejo aquí el Comunicado de la Cámara Peruana del Libro&lt;/a&gt;, en el que podemos leer los siguientes ítems, que son los puntos de desencuentro según la CPL:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;a. No cuenta, como exige la ley, con personería inscrita en los Registros Públicos ni está registrada ante la Sunat, por lo que es legalmente una institución informal que, como tal, limita la defensa de nuestros derechos por las vías pertinentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b. Ha pretendido lograr su participación en la Feria apelando a un subterfugio contractual al cual, violando los reglamentos de participación en la Feria, se ha prestado Ediciones Peisa S.A.C.Porque, en su calidad de socio de la CPL, Ediciones Peisa S.A.C. solicitó participar en la Feria Internacional del Libro con una isla de 72 m2 y un área adicional de 36 m2, solicitud que le fue aprobada en virtud de las facilidades –preferencia para la separación de espacios y costos 25% más bajos que los vigentes para los no socios–que la CPL le otorga a sus miembros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c. No obstante, la aprobación del uso del área adicional le fue cancelada luego de que, en el proceso de evaluación de participantes que realiza la CPL por reglamento, descubriera que dicho espacio no sólo sería subarrendado a ALPE por Peisa sino que la editorial había realizado una convocatoria, entre afiliados y no afiliados del ALPE, para hacer uso de tal espacio a cambio de montos específicos –de S/. 720 y S/. 900, según pruebas que obran en nuestro poder–, lo que configura un mecanismo ilegal de subarriendo y representa una flagrante violación de lo dispuesto en nuestro Reglamento de Participación, el cual ha siso aceptado por todos los solicitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d. Y es que las membresías que ostentan en nuestra institución y el reglamento de participación en actividades como la Feria que venimos organizando, prohíben explícitamente, a todos de nuestros socios, el otorgamiento y cesión unilateral de espacios a terceros, aún cuando éstos terceros compartan con el socio participante su pertenencia a cualquier otra asociación.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, con esto cada uno ha lanzado su artillería pesada. Ahora solo queda conciliar. Dadas las cosas, resulta muy difícil interpretar qué es &lt;em&gt;subarriendo&lt;/em&gt; y qué es &lt;em&gt;representación comercial,&lt;/em&gt; por lo que seguir discutiendo sobre ese punto es ocioso. Lo mejor que podría hacer la CPL para evitar líos es limitar el cupo de stands que pueden pedir sus asociados (así como los socios de determinados clubes solo pueden compar un cupo limitado de asientos en un evento especial; y se les permite que ellos hagan lo que quieran con esas entradas, incluso revenderlas, siendo aún responsables de ese sitio obviamente), de tal manera que cada una tenga derecho solo a aquellos que realmente va a necesitar. El arreglo, entonces, no debe ir por ahí  sino por el lado de conseguir la mejor manera (ya sea cediendo la CPL los stands inicialmente asignados, o aceptando nuevos stands la ALPE a cambio de un mejor precio) de que estos editores independientes estén presentes en la FIL Lima y todos podamos disfrutar de ella plenamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-5876526573580265165?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5876526573580265165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5876526573580265165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/07/comunicado-de-la-cmara-peruana-del_18.html' title='Comunicado de la Cámara Peruana del Libro'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-449277796486148396</id><published>2008-07-18T12:26:00.001-07:00</published><updated>2008-07-18T12:26:56.347-07:00</updated><title type='text'>Comunicado de la Cámara Peruana del Libro</title><content type='html'>A la opinión pública:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante las falsas e injuriosas informaciones que viene propalando la autodenominada Asociación Peruana de Editores (ALPE) acerca de una supuesta “discriminación” que viene sufriendo en su objetivo de participar en la Feria Internacional del  Libro de Lima (FIL), la Cámara Peruana del Libro (CPL), institución organizadora de esa actividad cultural, se ve en la imperiosa necesidad de aclarar ante la opinión pública lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.       La Feria Internacional del Libro de Lima en una actividad que goza hoy del prestigio que tiene gracias al esfuerzo de años y a la indesmayable apuesta por la cultura que la Cámara Peruana del Libro (CPL) ha desplegado desde su fundación, en 1,946.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.       Esta reputación ha sido ganada en base a un trabajo planificado y de respeto a la ética, los valores y la ley por parte de la institución y todos sus asociados, lo que ha sido explícitamente reconocido en el exterior y que se ha traducido concretamente en el hecho de que, como contraparte, el Perú haya participado como Invitado de Honor en ferias similares de la región –como las de La Habana, Bogotá, Guadalajara y Santiago de Chile– y de España (LIBER).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.       No obstante, vulnerando todos y cada uno de tales principios, la autodenominada Asociación Peruana de Editores (ALPE) está pretendiendo imponer su participación en la Feria y denunciando una supuesta “discriminación” aún cuando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a.      No cuenta, como exige la ley, con personería inscrita en los Registros Públicos ni está registrada ante la Sunat, por lo que es legalmente una institución informal que, como tal, limita la defensa de nuestros derechos por las vías pertinentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b.      Ha pretendido lograr su participación en la Feria apelando a un subterfugio contractual al cual, violando los reglamentos de participación en la Feria, se ha prestado Ediciones Peisa S.A.C.&lt;br /&gt;Porque, en su calidad de socio de la CPL, Ediciones Peisa S.A.C. solicitó participar en la Feria Internacional del Libro con una isla de 72 m2 y un área adicional de 36 m2, solicitud que le fue aprobada en virtud de las facilidades –preferencia para la separación de espacios y costos 25% más bajos que los vigentes para los no socios–que la CPL le otorga a sus miembros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c.      No obstante, la aprobación del uso del área adicional le fue cancelada luego de que, en el proceso de evaluación de participantes que realiza la CPL por reglamento, descubriera que dicho espacio no sólo sería subarrendado a ALPE por Peisa sino que la editorial había realizado una convocatoria, entre afiliados y no afiliados del ALPE, para hacer uso de tal espacio a cambio de montos específicos –de S/. 720 y S/. 900, según pruebas que obran en nuestro poder–, lo que configura un mecanismo ilegal de subarriendo y representa una flagrante violación de lo dispuesto en nuestro Reglamento de Participación, el cual ha siso aceptado por todos los solicitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d.      Y es que las membresías que ostentan en nuestra institución y el reglamento de participación en actividades como la Feria que venimos organizando, prohíben explícitamente, a todos de nuestros socios, el otorgamiento y cesión unilateral de espacios a terceros, aún cuando éstos terceros compartan con el socio participante su pertenencia a cualquier otra asociación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.       Por lo demás, la CPL rechaza enfáticamente la supuesta “discriminación” denunciada por la ALPE en cuanto ha aceptado las solicitudes de participación individual tres (3) de sus miembros y ocho (8) adicionales se encuentran comprendidos en el Programa Cultural de la Feria con más de 15 actividades, tal como pueden cotejar en &lt;a href="http://www.filperu.com/"&gt;www.filperu.com&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más aún, de los 150 expositores inscritos en la Feria, más de 50 son editores independientes que intervendrán como expositores o presentarán actividades culturales –como la UNMSM, que pertenece a la Cámara y al ALPE– por lo que nos preguntamos: ¿De qué discriminación de editores independientes se nos acusa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.       Finalmente, la CPL niega rotundamente la veracidad de las afirmaciones, vertidas por el portavoz de la ALPE, respecto a la existencia de contrato de arriendo entre nuestra institución y Peisa por los 36m2 referidos, así como la existencia de veto alguno a las editoriales independientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más aún, ponemos a disposición de quien se desee profundizar en la investigación del tema de la “denuncia”, las comunicaciones individuales cursadas por la CPL a los miembros de la ALPE y la invitación a dialogar para lograr su participación en la Feria, la cual en ningún momento fue respondida por ésta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.       En el mismo sentido, alertamos a la opinión pública, organizaciones, personalidades y gremios del sector del país y del exterior respecto de tales maniobras de la ALPE con las que, en un hecho que resulta por demás grave, ha sorprendido a funcionarios de gremios de editores extranjeros obteniendo declaraciones de solidaridad de uno de ellos y que, a la fecha, han sido desmentidas por los auténticos representantes legales del gremio editor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho esto, saludamos la labor que los miembros de la ALPE despliegan en pos de consolidar y ampliar la industria editorial en nuestro país, pero rechazamos categóricamente la actitud de divisionista que pretende instaurar e institucionalizar al interior de nuestro gremio la supuesta asociación que los agrupa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la rechazamos tajantemente porque esa práctica mella gravemente no sólo la reputación de nuestra institución –ganada a base del esfuerzo de nuestros agremiados y a la siempre agradecida participación del público en nuestras actividades– y el bien ganado prestigio de la Feria –el más importante certamen cultural anual del país–, sino porque es contraria a lo que las empresas de editores, importadores de libros y libreros en el Perú agrupados en la Cámara Peruana del Libro (CPL) tenemos por objetivo fundamental de nuestro trabajo y principio de nuestra actividad diaria: contribuir juntos, a través de nuestra labor, a profundizar y extender la educación y cultura en nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo lo anterior, pedimos disculpas al público lector por vernos en la necesidad de ventilar públicamente cuestiones internas y afirmamos, por ello, que este será el primer y último pronunciamiento institucional que le dedicamos para pasar, como nos corresponde por derecho y obligación ética, a adoptar las acciones necesarias con el fin de esclarecer la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, y agradeciendo desde ya el esfuerzo de nuestros agremiados y la infinita colaboración del público que visita nuestros eventos, reiteramos nuestra más cordial  invitación para que disfruten de la gran oferta editorial y de los eventos culturales que la próxima FIL-Lima 2008 ofrecerá desde el 24 de julio hasta el 3 de agosto en el Centro Comercial Jockey Plaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CÁMARA PERUANA DEL LIBRO     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONSEJO DIRECTIVO&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-449277796486148396?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/449277796486148396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/449277796486148396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/07/comunicado-de-la-cmara-peruana-del.html' title='Comunicado de la Cámara Peruana del Libro'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-420531386918726445</id><published>2008-07-13T14:27:00.000-07:00</published><updated>2008-07-13T14:30:24.874-07:00</updated><title type='text'>Carta de la Cámara Peruana del Libro</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/SHpzZFSmsWI/AAAAAAAAEYs/RgEtgvhGBaw/s1600-h/carta+001.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5222613592643645794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 329px; CURSOR: hand; HEIGHT: 468px; TEXT-ALIGN: center" height="444" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/SHpzZFSmsWI/AAAAAAAAEYs/RgEtgvhGBaw/s400/carta+001.jpg" width="319" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Carta de invitación a las editoriales independientes, enviada a cada editorial de manera autónoma. Es obvo que la medida no es contra los jóvenes editores sino contra cualquier tipo de alianza del libro autónoma de la CPL. Hacer click en la foto para leerla en ancho de página.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-420531386918726445?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/420531386918726445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/420531386918726445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/07/carta-de-la-cmara-peruana-del-libro.html' title='Carta de la Cámara Peruana del Libro'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/SHpzZFSmsWI/AAAAAAAAEYs/RgEtgvhGBaw/s72-c/carta+001.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-8870229371153646811</id><published>2008-06-04T13:08:00.000-07:00</published><updated>2008-06-04T13:11:07.355-07:00</updated><title type='text'>Discurso de Jorge Herralde</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Elogio de la Feria de Madrid&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(Conferencia de inauguración)&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Voy a leer un texto para el que la palabra conferencia me parece demasiado solemne. Pienso que ya todos los presentes estamos convencidos de la importancia de la lectura, de la necesidad de fomentarla, del apoyo a las librerías, del imprescindible precio fijo. Sin insistir en ello, he preferido hacer una crónica anecdótica de una época, como un travelling subjetivo a lo largo de cuatro décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero decir, de entrada, que la Feria de Madrid es la más agradable de las muchas ferias que conozco, debido en parte al acierto de su implantación en el parque del Retiro: el cliché de “marco incomparable” está plenamente justificado. Y no me he perdido ni una desde mi primer año en mayo del 69, recién estrenada la editorial, y en la caseta de Miguel García y Mari Paz Arias, entonces llamados los Visores, expuse dos libros: Detalles de Hans Magnus Enzensberger y Laclos. Teoría del libertino de Roger Vailland. Ambos, a pesar de ser casi tan desconocidos como Anagrama, tuvieron una reseña instantánea y magnífica de César Alonso de los Ríos, en una anterior encarnación, en la decisiva revista Triunfo, y me hizo mi primera entrevista una joven e inquieta periodista, Juby Bustamante, del diario Madrid, poco antes de ser dinamitado. No conocía aún a ninguno de los dos, por lo que fue una gratísima sorpresa.&lt;br /&gt;En aquella época, los editores estaban habitualmente en sus casetas respectivas, “expuestos” ellos mismos, junto al fondo editorial resplandeciente. Así, como si tal cosa, Javier Pradera, Jaime Salinas e incluso José Ortega Spottorno en Alianza, Jesús Aguirre, antes de soñar con ser Duque de Alba, en Taurus, Pedro Altares y Rafael Martínez Alés en Cuadernos para el Diálogo, Javier Abásolo y Nacho Quintana en Siglo XXI o un puñado de jóvenes editores “rojos” como Ramón Akal en Akal o Paco Serraller en Fundamentos. Y si no, podías encontrártelos tomando cervezas en alguno de los muchos bares de la Feria.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Y podía escucharse el grito de alerta del queridísimo Juan García Hortelano, avisando a la ciudadanía: “¡Qué vienen los catalanes!”. Y, en efecto, allí estábamos: Carlos Barral, el pionero, al frente de Barral Editores, Josep Maria Castellet de Península (la hermana pequeña en castellano de Edicions 62), Esther Tusquets de Lumen, Beatriz de Moura y Oscar Tusquets de Tusquets, Alfonso Carlos Comín de Laia y yo mismo de Anagrama. Todos estos catalanes y otro más, Paco Fortuny de Fontanella, habíamos fundado la distribuidora Enlace y una colección de bolsillo común, con un socio madrileño, Cuadernos para el Diálogo, como agentes dobles del progresismo político y la vanguardia literaria y artística, con la misión de combatir a la censura franquista, y arengar y enriquecer culturalmente “al pueblo”. El entusiasmo era mucho y el resultado no fue tan malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos nosotros dábamos, cada Feria, una fiesta para la afición en la hermosa sede de Cuadernos para el Diálogo. Una fiesta militantemente alcohólica, fumadora y trasnochadora, que pasó al imaginario colectivo como la fiesta de Cuadernos, no la de Enlace, pero nosotros “los catalanes” encantados. No éramos nada puntillosos: no había entre nosotros ni rivalidades, ni celos, ni nada parecido: entre otros milagros de aquellos tiempos, los egos estaban como aparcados.&lt;br /&gt;Después, dejando aparte posibles errores propios, la transición y el desencanto se llevaron por delante muchas revistas y editoriales que tanto protagonismo cultural tuvieron durante el llamado tardofranquismo. Y desapareció entre ellas Cuadernos para el Diálogo. Pero la fiesta ritual para los muchos amigos no podía faltar. Y tomaron el relevo Miguel y Mari Paz, que siguieron celebrando la fiesta en sus sucesivos domicilios: la primera fue en su casa de Fernando VI, enfrente de su librería Antonio Machado, la segunda en la calle Arturo Soria y luego en su casa de verano en Boadilla del Monte, para llegar a la cual es aconsejable ir con un guía, un sherpa, ya que los extravíos han sido muy frecuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me contaba Miguel hace poco que estaba inventariando las fotos de las fiestas, más de diez mil; podría hacerse una exposición a lo Factory de Andy Warhol, en castizo, de los protagonistas de la Feria que por su casa han ido desfilando, algo así como el Museo Etnográfico de la gente del libro en las últimas décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos recuerdos personales de las firmas de los años 80, con la eclosión de la nueva narrativa española y su creciente éxito. Aunque al principio los nuevos narradores empezaban a vender, aún no congregaban masas, por lo que era frecuente, por ejemplo, que dos de ellos compartieran nuestra pequeña caseta. Esta coexistencia, potencialmente conflictiva, no duró mucho.&lt;br /&gt;A Álvaro Pombo, siempre reacio a las firmas, cuando se  ponía a ello, y si las colas eran nutridas, se le alegraban las pajarillas y se le veía gesticulante y parlanchín, incluso vociferante, pero con un toque de selfdeprecation very british. Félix de Azúa siempre sostiene que Pere Gimferrer es “el mayor espectáculo del mundo”, pero cuando tiene el día, lo que por suerte sucede con frecuencia, la frase le conviene aún más a Álvaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También eran notables las firmas de la bellísima Adelaida García Morales, unos años en el candelero gracias a El Sur y El silencio de las sirenas: una cola compuesta invariablemente por jóvenes lánguidos, pálidos y tan tímidos como la propia Adelaida. Ella, en cada firma, se quedaba un rato reflexionando, con el bolígrafo en el aire, hasta que se posaba en el libro y firmaba aplicadamente “Con afecto” o alguna otra destilación escuetísima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven Marías registraba en un papel cada firma con un palote y cuando llegaba a cinco tachaba el conjunto y empezaba otro. Al principio, esas proezas no siempre sucedían. Luego, a partir de Corazón tan blanco, el acelerón hizo imposible la minuciosa estadística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al gran ensayista José Antonio Marina, tan suelto y sociable y exitoso, era y sigue siendo muy reacio a las firmas, misterio colosal, como diría Josep Pla. Una vez en que lo conseguí, se situó de espaldas al público, a lo Miles Davis en algún concierto, como fingiendo observar los pósters y libros de la caseta. Si era requerido por los paseantes más expertos en cogotes, José Antonio firmaba muy cortésmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ocasión, estaba en la caseta hablando en catalán con Quim Monzó: aunque mis pulsiones patrióticas no pueden ser más débiles, soy felizmente bilingüe. La encargada de la caseta nos advirtió muy amablemente que cuando empezaran las firmas, habláramos en castellano: prudencia con algún coletazo del macizo de la raza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las anécdotas, claro, son incontables. Seguiré con unas pocas, empezando por los viejos tiempos:&lt;br /&gt;En 1971 acababa de distribuirse un curioso librito, con el que debutó Vicente Verdú, con el título de Si Ud. no hace regalos le asesinarán, que albergaba dibujos y leyendas con un registro más bien críptico. Pues bien, este libro fue incautado por la policía en la propia Feria, posiblemente el secuestro más surrealista de toda la larga historia de la censura franquista. Imagino que el hecho de que el libro estuviera prologado por Manuel Vázquez Montalbán y publicado por Anagrama, de breve pero sólido pedigrí izquierdoso, debió de alarmar a la superioridad competente más que el propio libro. Como ejemplo de las páginas más subversivas (con todas las comillas posibles): en una ponía La vida civil, con un ciprés en medio, en otra No creen en nada y en una esquina un tiesto y una flor, y en otra con grandes mayúsculas LA POLICÍA junto a unos labios pintados. Como si los censores hubieran adoptado, para dicho secuestro, el slogan del mayo del 68: “La imaginación al poder”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando edité Cuatro tesis filosóficas de Mao Tsetung, el primer libro suyo publicado legalmente en España y con su foto bien visible en la portada, me contaron que se acercó a nuestro stand un sujeto con el inequívoco bigotillo facha. Se paró atónito, cogió el libro en sus manos como para cerciorarse de tal blasfemia, y lo estampó contra la pared de la caseta. ¡Hasta aquí podíamos llegar!, gestualizó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra anécdota que me contaron. En España habíamos empezado a publicar a Thomas Bernhard tres editoriales, Alfaguara, Alianza y Anagrama, y gozaba, claro está, de un enorme prestigio. Lo habíamos invitado numerosas veces, pero sin ningún éxito. El responsable de nuestra caseta vio a un sujeto que estaba mirando nuestros bien visibles libros de Bernhard y creyó reconocerle: “¿Es usted Thomas Bernhard?” Éste sonrió y se desvaneció como Orson Welles en El tercer hombre, pero a plena luz del día. Y jamás regresó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran célebres las elaboradas estrategias de Antonio Gala, habitual gran triunfador, y de su secretario para optimizar el flujo de las innumerables colas, como se diría en jerga nada literaria, así como la conocida relación amor-odio, o viceversa, que tenía Gala con las compradoras de sus libros (hay bibliografía). Y durante años fueron alarmantemente ostentosas las grandes colas frente a la caseta del ultra por antonomasia Blas Piñar (aparcado a menudo en la librería Rubiños). El discutible honor de sucederle podría atribuirse al radiopredicador multiprocesado.&lt;br /&gt;En ocasiones recorría el paseo algo así como una alegre bandada de estilizadas aves zancudas, esbeltísimas, frágiles y gorjeantes, que recordaban a jóvenes veraneantes proustianas. Entre ellas, recuerdo en especial a Marisa Paredes, con una boquilla (real o inventada), a Soledad Puértolas y a Marisa Torrente, con su impenetrable flequillo y acompañada siempre por su hijo Marcos, algo soñoliento, con su aire a lo Tadzio de Muerte en Venecia. Y como coreógrafo juguetón y algo pérfido, el añorado Michi Panero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue importante el entusiasmo de los chicos y las chicas de prensa apoyando el evento. Recuerdo en especial las divertidas crónicas de Maruja Torres y de Rosa Mora, o el do de pecho que Rafael Conte, el pope de la crítica, acostumbraba a reservar para esas fechas. Y surtía efecto: así lanzó Bella del Señor, un tomazo tan magnífico como a priori temible. Gracias de nuevo, Rafa.&lt;br /&gt;Desde hace muchos años, para Lali y para mí, el ritual es casi idéntico. Paramos en el hotel Wellington, muy cerca del Retiro, y el primer sábado de la Feria iniciamos el paseo, parándonos en las casetas, saludando a tantos amigos firmantes y a tantos amigos libreros. Así, por ejemplo, varios incombustibles: Méndez en su selecta caseta, o Chus Visor rodeado de sus poetas de guardia o Mili Hernández en Berkana, que siempre me pregunta: “¿Y qué preparas para mí el próximo curso?” Y me muestra lo bien expuestos que están nuestros libros de temáticas lesbianas y gays, de Sarah Waters, Patricia Highsmith, David Leavitt, Alan Hollinghurst, Truman Capote o William Burroughs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante unos años parecía que la Feria corría el peligro de morir de éxito. Y me refiero al éxito masivo, el éxito basura, tipo Marbella, Benidorm, o incluso el riesgo que corre el propio Día del Libro en Barcelona.&lt;br /&gt;El ejemplo quizá más peligroso era la proliferación de casetas, muchas de ellas alquiladas por grandes editoriales que así se sumaban a las suyas propias, con lo que la oferta se repetía y el paseo era cada vez menos atractivo. Por no hablar de las numerosas casetas de los vendedores de obras a crédito, los temibles placistas.&lt;br /&gt;También existían las listas de los más vendidos, cada vez más discutibles y discutidas, y la mayoría de los autores refunfuñaban: ellos no corrían ni querían correr ninguna carrera. Un año, la fiabilidad de las listas era tan escasa que un grupo de justicieros enarboló una lista alternativa, lo que armó una gran polvareda que tuvo un final feliz: se acabaron las dichosas listas. Y no resulta fácil olvidar la proliferación, en medio del paseo, de las entrañables churrerías con un aceite de olor homicida que entonces impregnaba toda la Feria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos pocos años, como es sabido, se produjo un relevo. Se reordenó y se redujo el número de casetas, se eliminaron las casetas digamos fraudulentas, se hizo un sorteo transparente y sin penalizaciones. Por ejemplo, a los editores que no eran de Madrid durante unos años nos enviaron a una especie de brazo perpendicular al paseo, “el brazo que discurre”, según anunciaba la radiofonía de la Feria en un inesperado rapto filosófico, o bien, durante algún tiempo, al final de todo, casi entre la maleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, una Feria, tal como me dijo en su día Antonio Albarrán, primer director del relevo, pensada a favor de los visitantes, no de los libreros y editores. Con el nuevo equipo –y habría que mencionar también a las presidentas Purita Prieto y Pilar Gallego así como al actual director Teodoro Sacristán y su inseparable Nani Valverde-  se multiplicaron los actos culturales, los coloquios, las invitaciones internacionales, sin perder el alegre espíritu de kermesse que siempre tuvo la Feria. Podría decirse que se produjo una inoculación ilustrada que, sin perder las esencias populares, podría decirse quizá, aprovechando el reciente bicentenario del 2 de mayo, conservaba el influjo de los cultos afrancesados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para dichos actos se instalaron carpas. Y una muy especial dedicada a Carmiña, a Carmen Martín Gaite, que durante muchos años fue la indiscutible y feliz Reina de la Feria, como ahora puede ser Almudena Grandes. Yo conocía a Carmiña desde hacía tiempo, pero la empecé a tratar como animal de Feria, in situ, cuando publicó su primer libro en Anagrama: Usos amorosos de la postguerra española, que ganó nuestro premio de ensayo, y se instaló como bestseller y luego longseller hasta hoy. (Por cierto, para la pequeña historia, fue precisamente en una fiesta en casa de Miguel y Mari Paz cuando nos contó a Lali, a Adelaida García Morales, a Víctor Erice y a mí que estaba en la fase final de la redacción de ese libro, con el que estaba entusiasmada y que pensaba presentar a nuestro premio de ensayo, que ganó de calle.) Luego siguieron sus cuatro novelas, Nubosidad variable, La Reina de las Nieves, Lo raro es vivir e Irse de casa, cada una de ellas un éxito formidable, al igual que Caperucita en Manhattan, que publicó Jacobo Siruela. Carmiña planificaba cuidadosamente cada publicación, para que estuvieran a punto poco antes de la Feria: la novedad al dente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver a Carmiña en la Feria era todo un espectáculo, un espectáculo de mañana y tarde durante muchos años. Con su cabellera blanquísima y un vestuario como casual pero planificado al milímetro, con una colección de boinas, collares, broches y sortijas de lo más chulo, se instalaba en la caseta y esperaba a los incontables y variadísimos admiradores. Dosificando la cola, con un gran sentido del más óptimo timing seguido con la conversación con todos ellos, preguntando en algunos casos si era el primer libro suyo, la firma con la hermosa caligrafía y los bonitos dibujos, un bonus track para la feliz clientela. Tan auténtica como teatral y viceversa, Carmiña brindaba toda una performance, una exhibición de alta escuela.  Por ello, el que la junta de la Feria le haya dedicado una carpa es un gesto de reconocimiento admirable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para terminar, me siento muy honrado y feliz en este acto y celebro que la Feria haya llegado a este 75 aniversario en tan buena forma, y que en él hayan sido invitados tantos escritores latinoamericanos, cada vez más presentes en nuestro país después de un periodo de cierta desatención. Enhorabuena y por muchos libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Herralde&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feria del Libro de Madrid&lt;br /&gt;Pabellón Encuentros de la Fundación Círculo de Lectores&lt;br /&gt;2 de junio de 2008&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-8870229371153646811?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/8870229371153646811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/8870229371153646811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/06/discurso-de-jorge-herralde.html' title='Discurso de Jorge Herralde'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-6452354989420317022</id><published>2008-04-28T16:16:00.001-07:00</published><updated>2008-04-28T16:17:17.962-07:00</updated><title type='text'>Quipu 3</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Ripucuchcaniñam ccamña allimlla&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Juan Osorio Ruiz&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Mi bisabuela llegó desde Huancavelica unos meses después de la muerte de mamá, a mitad de una tarde en la que las ventanas lagañosas impregnaban de frío la sala de mi casa. Llegó del brazo de mi padre, su nieto, envuelta en sus innumerables polleras, luciendo un sombrero gris decorado con coquetos ribetes rojos, saludándonos con tiernas frases quechuas llenas de diminutivos y con una minúscula maletita en la que traía todo lo que necesitaba: una que otra prenda de ropa, una bolsita con menjunjes que sólo ella sabía utilizar y el álbum de fotos familiares de contenido casi arqueológico.&lt;br /&gt;Una vez instalada en la que era hasta entonces mi habitación, mi padre nos convocó a mis hermanas y a mí para pedirnos estar siempre solícitos y atentos con ella por lo avanzado de su edad. Sin embargo, pronto descubrimos que mi bisabuela tenía la rara cualidad de anticiparse a todo, y a todos: se levantaba muy temprano y con el caminar propio de quien ha comprendido que hay un momento en la vida a partir del cual toda prisa es inútil, pues todo plazo se vence y toda prerrogativa se acaba, se dirigía a la cocina a preparar el más viscoso y más delicioso quáker con leche del mundo. Y antes de que cualquiera de nosotros dijera “Buenos días abuelita” ya estaba ella disponiendo las ollas y cortando las verduras en trocitos de exactitud matemática para prepararnos el almuerzo. Y mientras se cocían las verduras y echaban color los guisos, se sentaba al lado de la cocina a gas, que desdeñaba en un comienzo, a saborear sus trocitos de pan remojados en quáker con leche, haciendo largas pausas y dando mordiscos suaves y periódicos, cual sacerdote en ofrenda eucarística, con una parsimonia que no era producto de la disminución de sus fuerzas, sino de su sabia actitud ante la vida.&lt;br /&gt;Mi abuelo, su hijo, había llegado también a nuestra casa un mes antes a insistencia de mi padre pues los muchos años de bohemia le estaban pasando factura (intereses moratorios incluidos) y aunque a regañadientes, había sido internado en una clínica cercana donde tratarían de curarlo. No había pasado ni una semana desde la llegada de mi bisabuela cuando recibimos la noticia de que los riñones de mi abuelo habían dejado de funcionar. Tras una corta agonía falleció por insuficiencia renal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que mi bisabuela había criado a mi padre, su nieto, a mi abuelo, su hijo; había cuidado también de su esposo, mi bisabuelo, y desde muy corta edad, se había encargado de la atención de su padre, mi tatarabuelo. A la luz de los resultados, su caprichosa buena salud no había sido un don tan preciado pues mientras los eslabones más antiguos de esa cadena interminable que es una familia, se habían ido muriendo, a ella le había tocado en suerte mantenerse a pie firme sosteniendo la cadena, sepultando a los más antiguos, y cuidando de los más jóvenes sin emitir queja alguna.&lt;br /&gt;Al contrario de lo que todos pensábamos, la partida de su hijo, mi abuelo, no la afectó demasiado, parecía siempre encontrarse de buen ánimo, excepto algunas mañanas muy temprano, cuando yo la sorprendía sentada en el jardín interior de la casa, con la mirada perdida y hablando sola con ese tonito arrullador que sólo la gente de la sierra es capaz de pronunciar, delicioso, melancólico y musical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de la muerte de mi abuelo fuimos nosotros, sus bisnietos, los destinatarios de toda su atención; sus mimos se hicieron más prolíficos, sus comidas más reconfortantes, las conversaciones en quechua con mi padre fueron más subliminales a mis oídos y los tejidos de tupida lana con los que nos enfundaba para soportar el frío serrano no tuvieron comparación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pronto la acrobática economía familiar fue ensombreciendo nuestro cómodo chalet como se oscurecen las tardes antes de una severa granizada. Mi padre era un policía ejemplar pero un pésimo negociante. Y si bien al comienzo no todo el dinero se perdió en las dislocadas empresas que iniciaba, su soledad terminó deprimiéndolo y conduciéndonos a todos a los linderos de la ruina.&lt;br /&gt;Así pasaron varios meses en los que algo fue cambiando en casa. A medida que mi padre se sumía en más deudas, los cariños de mi bisabuela fueron adquiriendo una dimensión distinta, aunque se mostraba excesivamente maternal, nosotros ya estábamos bastante crecidos como para aceptarla como reemplazante de nuestra madre. Aunque no era su culpa, había llegado a nuestra casa demasiado tarde, a destiempo. Así que pronto sus cariños nos hostigaron, sus comidas perdieron el encanto y hasta mis hermanas prefirieron enfrentar al frío invierno en los brazos de algún adolescente oportunista y ya no con las chompas de lana tejidas por mi bisabuela.&lt;br /&gt;Entonces ella, silenciosa y discreta, no hacía mayor cosa que acurrucarse al lado de la cocina a gas, que ya no desdeñaba tanto, inquebrantable en su intención de confeccionar innumerables prendas de lana con la esperanza de que alguna vez volviéramos a usarlas.&lt;br /&gt;Así, nuestra anciana huésped fue paulatinamente convirtiéndose en un mueble confinado en un rincón de la cocina, aferrada a sus costumbres e imposibilitada de comunicarse con nosotros por las distancias del idioma y las insalvables brechas abiertas por el tiempo y las circunstancias.&lt;br /&gt;Aquella noche mi padre había llegado borracho a casa y mi bisabuela, diligente como siempre, le había servido una gran taza de café cargado, lo había llevado hasta su dormitorio y le había intentado quitar los zapatos antes de recostarlo en su cama. Mi padre, obnubilado por el alcohol, se había empecinado en dormir con los zapatos puestos, algo que para mi abuela era inaceptable. “Déjame tranquilo que tú no eres ni mi esposa, ni mi madre” le había imprecado. Tras una pausa prolongada, ella sólo llegó a decir: “Ripucuchcaniñam ccamña allimlla” y en silencio se retiró a su habitación.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, cuando me levanté, encontré ropas tiradas a lo largo del oscuro pasadizo que conducía al jardín interior; allí, junto a la puerta, se encontraba mi bisabuela sentada en una diminuta banca que se ahogaba entre sus polleras, cortando con unas viejas tijeras la última chompa que había tejido con incansable esmero. Sus labios susurraban una cancioncilla medio triste y medio dulce que me pareció reconocer, quizá de algún tiempo remoto en el que yo aún no existía.&lt;br /&gt;Caminé hasta colocarme junto a ella, sus delicadas manos soltaron las tijeras y me acomodaron el cabello dándome luego la usual nalgadita convertida en caricia. “Ripucuchcaniñam ccamña allimlla huahua”, me dijo a mí también. A pesar de no entender el significado de aquella frase impronunciable para mí, supuse que quería que la dejara sola. Mientras ella retomaba sus insondables pensamientos me escabullí hasta el umbral de mi dormitorio desde donde todavía podía verla. Su canción terminó unos minutos después para dar paso a un silbido entonado, alternado con gorgoritos deliciosos que me hicieron sonreír. Y con toda calma, como la había visto desde su llegada, se levantó y caminó hasta su cuarto, abrió aquella diminuta maleta con la que había arribado, sacó las fotos que guardaba celosamente y las puso en su velador, en su lugar introdujo los retazos de las prendas de lana que había cortado; la cerró sin prisa, la puso debajo de su cama y se acostó.&lt;br /&gt;La mañana estaba sorprendentemente quieta y tibia, las paredes verde pastel de su habitación hacían ver su cuerpo más pequeño y más distante. Alguna avecilla dejaba oír su trinar en el preciso instante en el que comprendí lo que sucedería después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la mirada incrustada en el techo se persignó juntando sus manos, rezó con ese repetido susurro algodonoso y cuando hubo terminado se persignó, tomó la colcha que le llegaba hasta la cintura y se cubrió el cuerpo y luego el rostro, hasta quedar en la posición exacta en la que quedan los muertos. Y luego partió, partió en busca de la muerte que la había dejado olvidada en mi casa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-6452354989420317022?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/6452354989420317022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/6452354989420317022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/04/quipu-3.html' title='Quipu 3'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-4583511722759788635</id><published>2008-04-24T15:21:00.000-07:00</published><updated>2008-04-24T15:23:14.391-07:00</updated><title type='text'>encuentro</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;IV Encuentro de Escritores Latinoamericanos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Pasiones y obsesiones”&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Dedicado a Octavio Paz&lt;br /&gt;24 – 26 abril de 2008&lt;br /&gt;Sandra Lorenzano, Coordinadora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;JUEVES 24&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inauguración. 10:30 – 11:00 hrs.&lt;br /&gt;María Teresa Franco, Consuelo Sáizar, Jorge Volpi, Carmen B. López-Portillo, Alejandra Frausto, Mario Bellatin, Enzia Verducchi, José Ramón Ruisánchez, Sandra Lorenzano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesa 1. 11:00 – 13:00 hrs.&lt;br /&gt;Jorge Volpi&lt;br /&gt;Anamari Gomís&lt;br /&gt;Eduardo Antonio Parra&lt;br /&gt;Enzia Verducchi&lt;br /&gt;Daniel Link (Argentina)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesa 2. 13:00 – 15:00 hrs.&lt;br /&gt;Santiago Vaquera (Estados Unidos)&lt;br /&gt;Rafael Lemus&lt;br /&gt;Rosa Beltrán&lt;br /&gt;Claudia Guillén&lt;br /&gt;Alexandre Vidal-Porto (Brasil)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comida. 15:00 – 16:00 hrs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesa 3. 16:00 – 18:00 hrs.&lt;br /&gt;Nicolás Poblete (Chile)&lt;br /&gt;Sergio González Rodríguez&lt;br /&gt;Tryno Maldonado&lt;br /&gt;Igor Barreto (Venezuela)&lt;br /&gt;Claudia Posadas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inauguración de “La persistencia de la mirada. 25 retratos del rostro de las letras”, exposición de Rogelio Cuéllar. 19:00 hrs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acompañamiento musical. Coctel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIERNES 25&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesa 4. 12:00 – 14:00 hrs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Fernández Granados&lt;br /&gt;Martín Kohan (Argentina)&lt;br /&gt;José Ramón Ruisánchez&lt;br /&gt;Iván Thays (Perú)&lt;br /&gt;Geney Beltrán&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conferencia “Pasado en claro”, Adolfo Castañón. 14:00 –15:00 hrs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comida. 15:00 – 16:00 hrs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesa 5. 16:00 – 18:00 hrs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sealtiel Alatriste&lt;br /&gt;Álvaro Enrigue&lt;br /&gt;José María Espinasa&lt;br /&gt;Daniela Abade (Brasil)&lt;br /&gt;Héctor de Mauleón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesa 6. 18:00 – 20:00 hrs.&lt;br /&gt;Julieta García&lt;br /&gt;David Medina Portillo&lt;br /&gt;Darío Jaramillo (Colombia)&lt;br /&gt;Ignacio Solares&lt;br /&gt;Arturo Arias (Guatemala)&lt;br /&gt;Heriberto Yépez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espectáculo “Blanco”. Circo Raus. 20:00 hrs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SÁBADO 26&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesa 7. 15:30 – 17:30 hrs.&lt;br /&gt;María Alzira Brum (Brasil)&lt;br /&gt;Bernardo Esquinca&lt;br /&gt;Mauricio Montiel&lt;br /&gt;Mario Bellatin&lt;br /&gt;Nicolás Cabral&lt;br /&gt;Mesa 8. 17:30 – 19:30 hrs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mauricio Molina&lt;br /&gt;Lina Meruane (Chile)&lt;br /&gt;Pablo Boullosa&lt;br /&gt;Roxana Elvridge-Thomas&lt;br /&gt;Myriam Moscona&lt;br /&gt;Fran Ilich&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inauguración de la exposición “Los indígenas mexicanos en la mirada de Octavio Paz”. Colección de Indumentaria Mexicana “Luis Márquez Romay”.  19:30 hrs.&lt;br /&gt;Inaugura Marie Jose Paz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coctel de cierre del Encuentro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-4583511722759788635?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/4583511722759788635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/4583511722759788635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/04/encuentro.html' title='encuentro'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-1347284277198022961</id><published>2008-04-23T14:35:00.000-07:00</published><updated>2008-04-23T14:36:44.110-07:00</updated><title type='text'>Alan Pauls en Madrid</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;EL PRESENTE: Encuentro con Alan Pauls&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Universidad Complutense. Facultad de Filología. 24 y 25 de abril.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;JUEVES, 24 de abril (aula A-48, edificio Filología A):&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;16:30 El presente de Alan Pauls - ENTREVISTA abierta con el autor a cargo de RODRIGO FRESÁN. Presenta Martín Glikson (UCM)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;VIERNES, 25 de abril (Salón de Grados, Edificio Filología A):&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;11:30 Mutaciones del autor -  LECTURA de la obra de Alan Pauls y CONVERSACIÓN con el autor. Presenta Aurora Conde (UCM)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16:30 El presente de la narrativa - ENCUENTRO DE AUTORES. Debaten: Alan Pauls, Jorge Alemán, Rodrigo Fresán, Javier Santillán, Luis Antonio de Villena. Modera: Julio Trujillo (Letras Libres)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-1347284277198022961?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/1347284277198022961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/1347284277198022961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/04/alan-pauls-en-madrid.html' title='Alan Pauls en Madrid'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-870195701015007116</id><published>2008-04-16T11:23:00.000-07:00</published><updated>2008-04-16T11:24:20.715-07:00</updated><title type='text'>El árbol</title><content type='html'>&lt;em&gt;por Julio Meza&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al este de un cielo de nubes blanquecinas, el sol se levantaba con su característico vigor matutino (parecía un hombre luminoso que se despereza exhibiendo una panza abultada) y, con su fuerza natural, lanzaba sus rayos amarillos que producían iridiscencias en las rocas de los cerros imponentes. Varios metros más abajo, en el pueblo, las tejas rojizas y las ventanas de las fachadas brillaban por el emerger de la mañana, y estos pequeños resplandores formaban raras constelaciones que podían verse desde las lejanías. En la plaza, la iglesia mayor proyectaba una sombra alargada, que aumentaba de tamaño hasta atravesar el asfalto, ingresar al jardín central y refrescar la banca de madera que acogía a un mendigo. A una cuadra, en la calle que conducía al río de aguas tranquilas, se encontraban las casas de las personas más pudientes, y, por ello mismo, el sector más cuidado y agradable de todo el valle. Una de esas construcciones, que se ubicaba en una esquina concurrida, era la del señor, un hombre de edad avanzada, pero con un cuerpo tan recio que daba la idea que los años, en vez de afectarle, le habían dado una fibra invencible. Frente a su puerta principal, por donde recibía las visitas de sus pares, se ubicaba el resultado de las décadas completas que había llevado en ese lugar: un árbol de raíces profundas, tronco grueso y firme, y ramas y hojas de una gran abundancia.&lt;br /&gt;-¡Cuánto se demora este bruto! -dijo el señor, saliendo a la vereda para buscar al jardinero.&lt;br /&gt;A una centena de metros, el jardinero venía caminando lentamente, como si reflexionara con paciencia antes de dar cada paso. Sobre su espalda encorvada, y en una bolsa de rafia, llevaba sus herramientas de trabajo, algunas ropas y un frasco con gasolina. “Pero qué rico”, pensó, luego de sentir el calor del ambiente en su cuerpo, y se puso a silbar. La melodía que brotaba de sus labios era en apariencia alegre, pero tenía una corriente subterránea que la tornaba melancólica y, en algunos momentos, hasta vertiginosamente triste. Por más que se esforzó (puso un dedo en su boca y junto los dientes), no logró evitar el aire oscuro de su música. “Parece que mi interior me manda un mala señal”, caviló, y, sin embargo, continuó soplando con ritmo.&lt;br /&gt;Luego de pasar por una bocacalle, vio al señor, que exhibía un rostro de exasperación, y recién avanzó con rapidez, pues entendió que estaba llegando tarde. “Uy, el señor está amargo, creo”, pensó.&lt;br /&gt;Ya delante de su patrón, bajó sus cosas y saludó con verdadero cariño: - Señorcito, buenos días. ¿Cómo se encuentra hoy?&lt;br /&gt;-A ti que te importa cómo estoy -respondió el señor, agresivamente-. Debiste aparecer hace media hora.&lt;br /&gt;-Sí, señorcito -dijo el jardinero, bajando la cabeza-. Pero no se moleste. Al fin y al cabo, he llegado ya, ¿no?… Dígame, ¿para qué soy bueno?&lt;br /&gt;-Primero, la próxima preséntate más temprano -manifestó el señor-, porque de lo contrario no te daré ningún encargo -y, relajando su mal carácter, señaló el árbol-. Bueno, ¿ves a ese?&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-Deseo que lo hagas caer.&lt;br /&gt;-Pero… -dijo el jardinero, mirando el árbol por un momento- ese está sano y fuerte. ¿Por qué quiere que lo baje?&lt;br /&gt;-¡A ti qué te interesan mis razones! -el señor volvió a encolerizarse-. ¡Sólo córtalo!&lt;br /&gt;-Como desee, entonces -aceptó el mandado el jardinero -. Lo haré lo más pronto que pueda.&lt;br /&gt;-Espera -agregó el señor, rascándose la cabeza-. Si te lo cuento, tal vez trabajes con más ganas.&lt;br /&gt;-A ver, señorcito.&lt;br /&gt;-Mira, sucede que mi mujer está muy enferma -se explicó el señor-. Ella cree que va a morirse. Pero considera que eso no sucederá hasta que cante un ave de mal agüero. Y en el único lugar en que se puede colocar dicho animal es en ese árbol. Por lo tanto, mientras no exista esa planta fregada, ningún pájaro se hará escuchar.&lt;br /&gt;-Entiendo, señorcito -dijo el jardinero, respetuosamente.&lt;br /&gt;-Bueno, ahora me voy -finalizó el señor-. Tú ya sabes cuál es tu trabajo.&lt;br /&gt;Mientras se retiraba el señor, el jardinero se paró delante del árbol y lo observó con atención: bajo el sol intenso, tenía un aire majestuoso y superior, como de alguien importante. “Además”, pensó él, “parece de ánimo duro y voluntad terca, igual que un señorón de esos”. De inmediato, el jardinero se acobardó, y contrajo el cuerpo hasta juntar la quijada con el pecho. Su meditación le indicaba que debía mostrar respeto, pues no estaba tratando con un igual. Pero, luego de unos segundos, cuando se dio cuenta que estaba frente a un árbol, se irguió por completo, se colocó en posición de pelea, y dijo en tono desafiante: -No me vencerá ni con su porte de señor ni con nada… ¡Y, por último, no permitiré que le haga daño a la señora!&lt;br /&gt;Desde la perspectiva del jardinero, el árbol pareció responder a sus palabras: se agitó ligeramente, como si se estuviera riendo ante su amenaza.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;-Ha llegado su fin, señor árbol -se animó el jardinero, levantando la tijera de podar-. Ahora sabrá de mi oficio.&lt;br /&gt;Con una minuciosidad de artista, y sobre su escalera de tablas, empezó cortando las ramas más pequeñas. Para alguien no avisado, daba la sensación de estar realizando una labor de peluquería, pero trasuntada a los oficios que requieren las plantas. Luego de varios minutos, cuando terminó con su tarea, y dejó al árbol sólo con su enramado grueso, tomó el machete y, con golpes secos, acabó por tirar abajo esos brazos marrones y tortuosos. Ya con la cara y el pecho manchados de tierra, descendió al suelo, y procedió a alistarse para el trabajo más arduo: quebrar el tronco. Empuñando el hacha con ambas manos, taló una y otra vez, deteniéndose a ratos para secarse la frente o beber agua de una botella de vidrio. Media hora después, cuando estuvo a punto de concluir (sólo faltaban tres o cuatro hachazos), cogió la soga y, con mucha precisión, la envolvió a un lado del tronco. A continuación, tiró con potencia, hasta que, tras el grito “¡cuidado abajo!”, el árbol cayó vencido, desplomándose en su integridad.&lt;br /&gt;-Le dije que acabaría con usted -soltó el jardinero, dibujando una media sonrisa-. Ahora, pues, le verá el señor.&lt;br /&gt;Mientras tanto, el sol seguía gobernando con ímpetu, lanzando sus rayos como si estuviera dando su bendición a todos los seres existentes. En respuesta, las flores abrían sus pétalos de colores, invitando a que cayera en su interior un poco de la energía dorada que se desperdigaba por el campo; y los animales, con una alegría que manifestaba éxtasis, jugaban desplazándose de un lugar a otro y produciendo una bulla disonante pero feliz. Más allá, sin embargo, un conjunto de nubes albas, que poco a poco se volvían de un gris espectral, acechaban como fantasmas, y expandían su sombra tensa por algunos bastos territorios. A su vez, el viento, al que parecía fastidiarle la claridad del día, exhalaba hacia el este, ora con suavidad, ora con una potencia desgarradora, y, lentamente, desplazaba a los copos blancos del cielo a su encuentro con el astro rey.&lt;br /&gt;Avanzando sin apuro, el jardinero se acercó a la casa y tocó la puerta. De inmediato, el señor se asomó y preguntó qué deseaba.&lt;br /&gt;-Ya he acabado, señorcito -dijo el jardinero, con tono alegre-. Puede decirle a su señora que esté tranquila. Nada le va a pasar.&lt;br /&gt;-Oye, ¿pero tú estás bruto? -se molestó el señor y, estirando un dedo, indicó-. ¡El árbol sigue allí!&lt;br /&gt;-¿Qué? -se impresionó el jardinero, volviéndose-. Pero si hace un rato…&lt;br /&gt;-¡Cumple con tu tarea, so vago! -concluyó el señor, y lanzó la puerta.&lt;br /&gt;Estupefacto, el jardinero le puso los ojos al árbol con una cólera ardiente: este se hallaba con su tronco intacto, sin ninguna rama quebrada y con su mechón de hojas llenas de una vida arrogante.&lt;br /&gt;-No me la va a hacer -reventó el jardinero, colérico-. ¡A mí no me la va a hacer!&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;En las alturas, el viento, que había soplado con una fuerza liberada, empujó las nubes a lo largo de varios de kilómetros y, habiendo logrado su propósito inicial, oscureció el ambiente de tal forma que todo se tiñó de una coloración ceniza. Las nubes, con su naturaleza ahora abultada y negra, expedían relámpagos incesantes y provocaban la sensación que, de un momento a otro, iban a explotar definitivamente. El sol, del que ya sólo se podía observar cierto resplandor y algunas de sus lanzas brillantes, moría sin luchar y estático, como si le hubiera sido suficiente su breve reinado.&lt;br /&gt;-Con que sí, ¿no? -dijo el jardinero, destilando amargura.&lt;br /&gt;Con movimientos presurosos, se sacó la chompa y el polo, y se amarró una faja de cuero alrededor de la cintura. Sin esperar un instante, cogió su hacha y, furiosamente, golpeó el árbol en su base. Repitió este acto numerosas veces, sin descanso ni para tomar un suspiro, hasta que logró dejar al aire libre el centro mismo del tronco. “Tendrá que derrumbarse”, pensó el jardinero, dirigiéndose al árbol. “A las buenas o a las malas”. Prosiguió con rabia cada vez más intensa, como si, en un arranque de locura, estuviera asestándole cuchillazos homicidas a una víctima que estuviera a punto de fenecer. Luego de uno minutos, con su entorno lleno de astillas de madera, el árbol empezó a inclinarse hacia la izquierda. Dejando la cuerda que uso anteriormente a un lado, lanzó terribles puntapiés contra la corteza pelada, y, rechinando estremecedoramente, el árbol se derrumbó.&lt;br /&gt;-¡Le dije que no podría conmigo! -se exaltó el jardinero-. ¡Se lo dije!&lt;br /&gt;Para que no haya duda de su logro, siguió asestándole tajos al árbol caído. Con el rostro y la espalda húmedos de sudor caliente, le dio duro a las ramas, casi sin distinguir las que eran pequeñas de aquellas de mayor tamaño. En quince minutos, y exhibiendo unos dedos encallecidos, tuvo a sus pies un enorme montículo verde y castaño. A continuación, aprehendió otro instrumento (una sierra), y prosiguió con el tronco desnudo. Sin conmoverse por la savia que se derramaba a manera de sangre, hirió progresivamente el cuerpo tendido, hasta sacar la primera rodaja de madera. Tres cuartos de hora después, no existía tronco, sino una docena de trozos circulares. “Aquí no acaba la cosa”, le dijo al árbol, mentalmente, mientras jadeaba de cansancio. “Sólo ha comenzado lo bueno”. Con el hacha, y ya gastando las últimas energías que le restaban, destrozó las mencionadas piezas y, como si fuera a prender una fogata, acumuló leña en grandes cantidades.&lt;br /&gt;-¿Quién es el señor, pues? -dijo el jardinero, completamente cansado, pero orgulloso-. ¡Ahora dime quién es el señor!&lt;br /&gt;-A quién le hablas, loco de mierda -gritó el señor, desde el interior de su casa.&lt;br /&gt;El jardinero se volteó y, dirigiéndose al señor con un tono triunfante, le anunció: -¡Ya terminé! ¡Venga usted a ver cómo quedó!&lt;br /&gt;El señor abrió la puerta y quedó callado, como si estuviera pensando la manera más punzante de responder un insulto.&lt;br /&gt;-¡Tarado! -soltó por fin, y agregó, con la mirada ardiente: -¡Pero si allí esta el árbol! ¡Acaso tratas de reírte de mí!&lt;br /&gt;Estupefacto, el jardinero dirigió su cabeza hacia atrás y, con las articulaciones temblorosas, se encontró con el árbol íntegro, tan igual como lo había visto a su llegada.&lt;br /&gt;-¡Carajo, termina de una buena vez o ya no querré más tus servicios! -indicó el señor, y se marchó golpeando la puerta.&lt;br /&gt;El jardinero, jalándose de las crenchas, gritó: -¡No puede ser! ¡No puede ser! ¡No le dejaré vencer! ¡No!&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;Explotando por un frenesí agresivo que le enfermaba la cabeza, el jardinero no reflexionó un momento, sólo se dejó llevar por el mero arranque del impulso, y empezó a empapar el árbol con la gasolina que tenía en una botella. Mojó la parte más expuesta, desde las zonas visibles de las raíces, hasta el tronco que se perdía por las ramas entreveradas. Como su pulso era descontrolado (no aguantaba la irritación que le producía haber sido derrotado dos veces por el árbol), manchaba el suelo y sus propios pies calzados con sandalias. Finalmente, empapó un trapo y, llevado por un afán piromaniaco, lo encendió con fósforos y lo arrojó al árbol. Este ardió como una antorcha gigante y crepitó sin cesar, expulsando densas humaredas negras.&lt;br /&gt;-¡Le derroté! -saltó de alegría el jardinero-. ¡Ahora sí le derroté! -y se puso a reír con carcajadas enajenadas-: ¡Ja, ja, ja! ¡Ju, ju, ju!&lt;br /&gt;El sol había desaparecido por completo, sin dejar siquiera un modesto rastro de su presencia. Las nubes, que eran las nuevas gobernantes del cielo, lucían un negro intenso y, además de reventar en fragorosos espasmos de luz, echaban rayos como si fueran brujos vengativos. El viento, perdiendo toda coordinación, soplaba a mansalva, entreverándose en desorden y careciendo de un sentido claro. De un momento a otro, se escuchó un tronar más fuerte que todos lo anteriores, y, por un instante, se vivió una atmósfera paralizada, como si el tiempo se hubiera detenido en una fotografía.&lt;br /&gt;Y, con violencia, llovió.&lt;br /&gt;-¡No! -chilló el jardinero-. ¡No se liberará de esta!&lt;br /&gt;Las llamas del árbol, que habían crecido considerablemente, empezaron a apagarse, y el humo brotó en espirales como una serpiente encantada de su canasta. El jardinero, sin esperar un segundo, y con movimientos torpes por la desesperación, echó más gasolina, y, por casualidad, se empapó el pecho y las piernas.&lt;br /&gt;¡No le dejare ganar! ¡No! -aulló, y, sin ninguna razón, volvió a lanzar risotadas-: ¡Ja, ja, ja! ¡Ju, ju, ju!&lt;br /&gt;En seguida, prendió fuego. El árbol se envolvió en llamas, pero no con el mismo brío de antes. Con lo ojos desorbitados, el jardinero se puso a silbar, como lo hizo al principio del día. Pero ahora, acompañado de su música, también bailó, dejando huellas largas sobre el barro. Su tonada era exaltada, y hacía referencia a un triunfo supremo y una alegría espiritual. Era una melodía propia de fiestas carnavalescas, pues estaba compuesta de partes jubilosas y de un ánimo lujurioso. Pero, en lo profundo, tenía un aire lúgubre, que indicaba la melancolía que produce la proximidad de la muerte. Sonaba como el anuncio festivo y resignado de alguien que, pese a sus esfuerzos sobrehumanos, fallecerá.&lt;br /&gt;El jardinero bajó mecánicamente la cabeza y, sin sorprenderse, descubrió que tenía la bota de su pantalón encendida. Ya sin cordura, se bañó con lo que restaba de gasolina, mientras expedía a grandes aullidos:- ¡Ja, ja, ja! ¡Ju, ju, ju!&lt;br /&gt;Y, con el cuerpo en fuego a lo bonzo, gritó-: ¡Así usted morirá! ¡Morirá!&lt;br /&gt;Y corrió a abrazarse al tronco del árbol: fuego y fuego se unieron y, hasta consumirse, no se apagaron.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;No pasó mucho (de dos a tres horas) para que las nubes se desgastaran en su trance líquido, pues, a medida que evacuaban agua, se consumían al igual que cuerpos afectados por la hambruna. En un momento dado, desaparecieron del horizonte, y se presentó, con un aura renovada, quien gobernaba en un principio: el sol. Este, despidiendo su luz brillante, impartió una vida nueva a la atmósfera, que se mostró caliente y acogedora como una madre. El viento, por su lado, se relajó por completo, y únicamente se hacía sentir a manera de una brisa fresca que relaja los rostros y mueve con sutileza las cosas dóciles.&lt;br /&gt;El señor salió de su casa y se encontró con una escena pavorosa: desperdigadas por el piso, había un hacha, una sierra, una soga, un recipiente y una tijera de podar; más allá, un cuerpo calcinado, que sólo mostraba como piezas intactas sus dientes blancos, se exhibía con un gesto furioso y tenso; y, al lado, el árbol se levantaba íntegro y con la vida lozana del que ha renacido.&lt;br /&gt;-Pero… -se dijo el señor, sorprendido-. ¿Pero qué ha pasado?&lt;br /&gt;De pronto, un ave negra se posó sobre una de las ramas gruesas del árbol. El señor, que la había visto llegar, cogió algunas piedras e intentó espantarla.&lt;br /&gt;-¡Fuera! -decía-. ¡Fuera, monstruo!&lt;br /&gt;Sin hacerle caso al señor, el ave negra abrió el pico y, haciendo primero unos gorgoritos, cantó con una sencillez sublime. Luego, esquivando uno de los proyectiles que le lanzaron, se marchó.&lt;br /&gt;-¡Maldita! -le gritó el señor, alzando los puños-. ¡Maldita ave de mal agüero!&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;En la noche, bajo una luna colmada de reflejos, la esposa del señor murió luego de un vómito de sangre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-870195701015007116?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/870195701015007116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/870195701015007116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2008/04/el-rbol.html' title='&lt;strong&gt;El árbol&lt;/strong&gt;'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-2342931342685830304</id><published>2007-12-25T12:26:00.001-08:00</published><updated>2007-12-25T12:27:48.186-08:00</updated><title type='text'>Christian Bourgois, Éditeur</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por Jorge Herralde&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento muy feliz celebrando aquí el merecidísimo Reconocimiento al Mérito Editorial, dedicado a mi querido colega Christian Bourgois, uno de los nombres imprescindibles de la edición mundial en los últimos cincuenta años. Empezó como joven y brillante editor en 1959 junto a René Julliard, luego, a su muerte, fundó su propio sello, en 1966, en el seno del grupo Presses de la Cité, que abandonó en 1992, para empezar a los 60 años, junto con su mujer y colaboradora Dominique, como editor independiente, un trayecto bien atípico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre sus muchas iniciativas, una de mis preferidas es el relanzamiento, en 1968, de “10/18”, una colección de bolsillo fundamental para seguir y acompañar todas las turbulencias políticas y sociales a partir de Mayo 68. Un símbolo de la edición de izquierdas en Francia, junto con Maspero, cuya militancia era más añeja, austera y previsible (aunque siempre rigurosa), mientras que “10/18” tenía un espíritu menos encorsetado, más provocativo y vivaz. Y quizá no poco emparentado en espíritu con los Cuadernos Anagrama, que se iniciaron en 1970.&lt;br /&gt;En 1976 Anagrama fue cooptada por varias editoriales más veteranas para fundar un premio internacional para manuscritos, cuyo ganador debía publicarse simultáneamente en siete países. Así sucedió con Cien poemas apátridas de Erich Fried, y luego el premio no pudo proseguir (aunque el intento persistió dos años más), en buena parte debido a las dificultades económicas que provocó el “desencanto” político, el fin de las ilusiones revolucionarias, en casi todos las editoriales del premio, en especial Christian Bourgois, Feltrinelli, Wagenbach, Van Gennep y desde luego Anagrama. En cualquier caso, gracias a esa experiencia, mi relación con estos excelentes editores quedó muy reforzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de Christian, nuestra amistad ha ido creciendo desde entonces, nos hemos encontrado en incontables lugares y ocasiones. Destacaré un rito sagrado: cada año, el viernes de la semana del Salon du Livre, Christian y Dominique “reciben” en su bello y espacioso piso de la rue Talleyrand, “tapizado” con cuadros abstractos de gran formato e innumerables estanterías y pilas de libros, a unas veintitantas personas, en una cena muy informal. Se trata de algunos amigos y familiares, periodistas culturales amigos, así Nelly Kapriélian y Fabrice Gabriel, de Les Inrockuptibles, o Michel Braudeau, director de La Nouvelle Revue Française, y los autores de Bourgois del país invitado al Salón. Como colegas fijos, Inge Feltrinelli, Lali y yo, y más esporádicamente Klaus Wagenbach, Morgan Entrekin, o el superagente Ed Victor. Entre otros muchos autores hemos compartido cena con Allen Ginsberg, Lobo Antunes, Martin Suter, Tabucchi, Vila-Matas o Bolaño, y también con personajes singulares, como Malcolm McLaren, el “inventor” de los Sex Pistols (que quería “vender” su autobiografía, no escrita entonces ni ahora, bastantes años después), o Sonia Rykel, cuya hermosa tienda de modas, en el Boulevard Saint-Germain, exhibe unos escaparates en los que se encuentran siempre los libros más sofisticados, exquisitos y secretos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, hablando de familiares, una mañana vi al extenso clan de Christian Bourgois en todo su esplendor. Hace unos años, Jacques Chirac, el presidente de la República francesa, le impuso la condecoración de Commandeur de la Légion d’Honneur en el palacio del Elíseo. Fue una ceremonia solemne, con varios condecorados en diversos grados, y Chirac, con la mejor retórica francesa, dedicó a cada uno su particular discurso. Por cierto, Chirac había sido condiscípulo en Sciences-Po de Bourgois, quien, con cierta coquetería, decía que Chirac fue el tercero de la clase y él el segundo. En el acto estaba, como he dicho, toda  la extensa familia de Christian, sus varias esposas, hermanos, hijos, hijas, nietos, nietas, e Inge Feltrinelli, Lali y yo como amigos adosados.&lt;br /&gt;Por cierto, Christian se desplazó a Barcelona cuando me concedieron  el título de Commandeur des Arts et des Lettres, para, como condecorado, condecorarme en el Instituto Francés. Y en la fiesta de los 30 años de Anagrama, celebrada en una carpa levantada en el Parque de la Ciudadela, amenizada con una enorme tormenta, Christian Bourgois y Carmen Martín Gaite fueron los oradores que presentaron el acto. Oradores casi inaudibles frente al estrépito de los truenos y el diluvio descomunal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de nuestra relación amistosa, la sintonía editorial es muy evidente, son muchos los autores comunes que hemos publicado. Así, el trío de la generación beat, Ginsberg, Kerouac y Burroughs, y el cuarto mosquetero, Cassady, el D’Artagnan casi ágrafo, la “musa” de todos ellos. También Fante, Brautigan y Patti Smith, o Saki, Martin Amis, Kureishi y Anthony Powell, con las doce novelas de su espléndida Una danza para la música del tiempo, o nuestro querido Gombrowicz. Y tantos otros, como dos personajes tan singulares y geniales como Copi y Topor, que fueron mis primeros contratos con Christian Bourgois; luego ha sido él quien ha adquirido los derechos de tantísimos autores de Anagrama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, aquí, en Guadalajara, quiero destacar especialmente su vinculación con la literatura en lengua española, que empezó en los primerísimos sesenta con El coronel no tiene quien le escriba, de un casi desconocido García Márquez, y en 1966 con Borges. Pero ha sido en los últimos diez años cuando dicha presencia se ha intensificado hasta el punto de que el sello Christian Bourgois puede considerarse el más atento a nuestras literaturas, y posiblemente el más sagaz, de toda la edición internacional. Así, encontramos a autores como Pombo, Vila-Matas, Tomeo, Barba, Alberto Méndez o los latinoamericanos Bolaño y Alan Pauls, todos ellos propuestos por Anagrama. Y también a Vázquez Montalbán, Juan Marsé (y muy pronto su hija Berta), Isaac Rosa, o Piglia, Aira, Fadanelli, Solares, Prieto, Tabarovsky. O bien Atxaga y Cabré, traducidos del euskera y del catalán, y si nos desplazamos a Portugal, nada menos que Pessoa y Lobo Antunes. No quiero dejar de comentar que, en una entrevista reciente, Christian subrayaba que Vila-Matas y Bolaño eran dos de las glorias de su editorial, y que “la publicación próxima de 2666, la gran novela póstuma de Bolaño, un libro de más de mil páginas, es para mí un privilegio inmenso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque sólo fuera por esta especial atención, tan provechosa, porque Francia sigue siendo, como se sabe, la mejor caja de resonancia para otras posibles traducciones (como analizó muy bien Pascale Casanova en La República mundial de las Letras), Christian Bourgois merecería sobradamente este galardón. Pero, obviamente, es sólo una parte de su obra como editor, una labor para la que considera imprescindible, como muchos de sus colegas, la supervivencia de las buenas librerías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Christian afirma a menudo: “Mi vida es mi catálogo” y, como se escribió en Livres Hebdo, es “un hombre que acompaña nuestros deseos de lectura desde hace casi medio siglo”. Una ratificación de su forma de entender el trabajo editorial, basada en la duración, en resistir, de acuerdo con su declaración: “Publico el mismo tipo de libros, el mismo número, desde hace muchos años” (sin desalentarse, con tenacidad y coherencia). Lo saben los autores a quienes tantas veces ha acompañado a lo largo de su carrera, lo saben los libreros, lo saben los críticos literarios, y lo sabemos sus colegas que tanto le admiramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Herralde&lt;br /&gt;Homenaje a Christian Bourgois&lt;br /&gt;en ocasión del Reconocimiento al Mérito Editorial&lt;br /&gt;Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México&lt;br /&gt;26 de noviembre de 2007&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-2342931342685830304?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2342931342685830304'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2342931342685830304'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/12/christian-bourgois-diteur.html' title='Christian Bourgois, Éditeur'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-2693113095445359990</id><published>2007-10-19T12:04:00.000-07:00</published><updated>2007-10-19T12:07:31.416-07:00</updated><title type='text'>Viajar para contarlo: entrevista a Caparrós</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;La Vanguardia. Suplemento Cultura/s – 17/10/2007&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martín Caparrós El escritor se ha especializado en tomar el pulso a su multifacética Argentina.&lt;br /&gt;Analizamos el nuevo-nuevo periodismo del cronista que escribe cuentos para ser leídos como novelas&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Viajar para contarlo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;GASTÓN GARCÍA&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;“El relato de viajes es la forma más pudorosa de la autobiografía”, escribe el periodista y escritor Martín Caparrós, considerado el gran cronista argentino de los últimos veinte años. A su biografía añade ahora un recorrido por rutas que lo llevan miles de kilómetros, a través de parajes y provincias de eso que puede entenderse como la Argentina profunda, el interior o, simplemente, lo que no es Buenos Aires. Es decir, donde no se oye tango, sino cumbia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brillante, perspicaz, irónico, agudo, &lt;em&gt;El interior&lt;/em&gt; (Planeta / Seix Barral,2006), su último y celebrado libro, es una heterodoxa colección de crónicas, relatos, poesías, que algunos críticos han entendido que allí, en el nuevo-nuevo periodismo de Caparrós, puede estar la clave de la Gran Novela Argentina que aún no se escribió. En la literatura hispanoamericana, dentro de la categoría de libros de viajes, Martín Caparrós ocupa un lugar central con títulos como Larga &lt;em&gt;distancia&lt;/em&gt; (Seix Barral, 1992/2004), &lt;em&gt;Dios mío &lt;/em&gt;(Planeta, 1994) y &lt;em&gt;La guerra moderna&lt;/em&gt; (Seix Barral, 1999). Entre las virtudes que suelen destacar de sus escritos, muchas veces se hace referencia a su mirada “de cazador”: “aquel comportamiento atávico del Cromagnon que sabía que si no estaba muy atento, quizás se perdiera la única liebre que saltaría en toda la jornada y esa noche pasaría hambre. Esa obligación de mirar, esa tensión, esa adrenalina, es lo que me gusta de viajar para contarlo. Y el placer de creer que uno va entendiendo cosas, encadenando lo que ve para formar una imagen más o menos completa, y muchas veces equivocada... pero qué importa”, explica Caparrós en la entrevista que llevamos a cabo personalmente, por teléfono, por mail, por chat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Existe una mirada argentina?&lt;br /&gt;–Siempre me consideré afortunado porque creo que no hay una miradaargentina como habría una mirada francesa, inglesa, norteamericana; por eso supuse que podría mirar con muchos menos prejuicios, menos filtros. Como simirara más acá o más allá de las imposiciones de una cultura fuerte, con esa mezcla que es el sello de lo argentino. Ensu nuevo libro impone una ruptura con las formas, llevando más allá la crónica, mezclándola con versos, poesías, citas, y el variado castellano de sus interlocutores. Acaso estamos ante un nuevo-nuevo periodismo. “Querría creer que sí, pero sólo sé que lo he intentado”, responde. “Aquello que llamamos nuevo periodismo se conformó hace medio siglo, cuando algunos señores y muy pocas señoras decidieron usar recursos de otros géneros literarios para contar la no-ficción. Con ese procedimiento armaron una forma de decir, de escribir que cristalizó en un género. Ahora casi todos los cronistas escriben como esos tipos de hace cincuenta años. Dejamos de usar el mecanismo, aquella búsqueda, para conformarnos con sus resultados de entonces. Lo bueno era el procedimiento, y es lo que vale la pena recobrar; buscar qué más formas podemos saquear aquí, copiar allí, falsificar allá, para seguir armando nuevas maneras de contar el mundo. Ése fue mi intento en este libro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ojalá estas crónicas se vuelvan cuentos”, desea Caparrós. ¿Crónicas que se vuelven cuentos que pueden ser leídos como una novela? “Lo importante es que se independicen de sus referentes y que puedan seguir siendo leídas cuando ya a nadie le importe el modo en que operan los pedófilos en Ceylán o la JuntaMilitar birmana o los galleros salteños. No creo que un género sea mejor que otro a la hora de contar un país: todos se pueden usar, y vale la pena usarlos todos”. Argentina puede ostentar de grandes cronistas, sin embargo para Caparrós éste un género despreciado en su país: “Si la crónica es tan importante en Argentina, ¿por qué nadie me avisó? Es un género tan despreciado que ninguno de sus medios la usa casi nunca. En otros países latinoamericanos ha habido últimamente cierto renacimiento, pero en la Argentina, no”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los temas preferidos de los argentinos es... la Argentina, al punto de inventarse un neologismo que dé sentido y lugar a ese sentimiento de ser nacional, a una manera de vivir en el fin del mundo: la argentinidad.&lt;br /&gt;La argentinidad Uno de los grupos de rock más populares del momento en este país, Bersuit Vergarabat, exalta esa argentinidad en una canción que señala que “la calle más larga, el río más ancho, las minas más lindas del mundo... el dulce de leche, la birome, los dibujos animados, el colectivo y muchas cosas más...” son parte intrínseca de ese extraño ser.&lt;br /&gt;Con el lastro identitario de un país joven de infancia violenta, el argentino no deja de preguntarse apasionadamente por un pasado que se escapa y un futuro incierto que no espera... ¿y el presente? A todos los libros escritos alrededor de la argentinidad –una secuela que podría iniciarse en el siglo XIX con el intelectual más destacado de la época, Domingo Faustino Sarmiento; y alcanza a visitantes como Ortega y Gasset, Duchamp, Gombrowicz, Chatwin–, el periodista y escritor Martín Caparrós suma este monumental libro de relatos de viajes con el que, a pesar de llenar de preguntas al lector, acierta en dar una mirada sobre la Argentina actual, desconocida, enorme, inabarcable, infinita. “Una entelequia”, como cualquier país. “La Argentina es un invento, una abstracción”, dice Caparrós en El interior, “casi tres millones de kilómetros de confusiones, variedades, diferencias, inquinas y querencias y un himno una bandera una frontera mismos jefes, y a veces, mismos goles”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El mayor fracaso del siglo XX&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En un mail desde Bombay, el escritor opina que “Argentina es una entelequia porque todo país lo es. Mira el caso de España, en el empecinamiento en unir culturas, lenguas, costumbres diferentes bajo un solo estado, lo mismo que ocurre en todos lados. No hay nada más antinatural que la idea de país, y eso es lo que los hace interesantes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que Caparrós viaja constantemente. Sólo en los últimos seis meses, ha visitado Senegal, Egipto, Sudáfrica, Dubai, Bangla Desh, India, China, Hong Kong, Francia, Inglaterra, Italia, Estados Unidos, El Salvador,Brasil, Chile, Colombia, Perú y España. Mira el mundo y mira su Argentina desde el mundo, para reflexionar que “salvo los socialismos soviéticos, el mayor fracaso del siglo XX es la Argentina; un país que se anunciaba, hacia 1900, como una de las grandes potencias del mañana, y que ahora, tras ímprobos esfuerzos por lograrlo, se ubica cómoda en el sector mediocre del planeta.Aveces somos optimistas y soñamos con el privilegio de una caída estrepitosa –las valkirias llorando sobre el búnker de Berlín, los húsares huyendo en Waterloo, Atahualpa cautivado por Pizarro– pero no: las caídas en general, y la nuestra entre ellas, son lentas, casi imperceptibles, hechas de confusionesy altibajos. Nada, en principio, que uno pueda ver todos los días pero, al cabo de unos años, la conciencia de que ya no estábamos donde estábamos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Si ya es difícil explicar un país, ¿cómo explicar la Argentina más allá de sus fronteras?&lt;br /&gt;–Ya no intento explicar la Argentina, ni fuera ni dentro. Pero sigo pensando que es un caso que debería estudiarse, o quizás usarse para inventar un juego de simulación que podría tener mucho éxito. Uno tipo Civilization o Age of Empires: te dan un territorio grande y cómodo con muchas riquezas naturales, una población escasa y más o menos bien preparada, y hay que empezar a construir un país. Entonces, si consigues hacer todas las elecciones equivocadas y le pones alguna pizca de creatividad para inventar errores imprevistos, quizás llegas a armar la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El legado de Sarmiento&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Caparrós celebra constantemente a Sarmiento, el maestro de provincias, el intelectual que llega a ser presidente de Argentina en 1868. “Cuando sea grande, quiero ser Sarmiento”, escribe; “Sospecho que Sarmiento nunca escribió ficción porque tenía un país por escribir. ¿A quién se le ocurre inventar una historia, un romance, o unas aventuras cuando se puede inventar una nación? ¿A quién se le ocurre reproducir o recrear cuando se puede crear o producir?” En un bar catalán, añade: “Sarmiento me parece uno de los grandes cronistas argentinos, un escritor fundamental. Me interesa sobre todo su condición de mitógrafo. Sarmiento decidió ofrecernos sus memorias (Recuerdos de Provincia), cuando tenía treinta años y no había hecho nada que justificara ningún interés en su vida. Como buen argentino y buen inventor de la argentinidad, había entendido que lo más importante era producir un mito, que lo demás, si acaso, llegaría por añadidura. Y decidió que su mito sería él, se inventó a sí mismo como alguien cuya vida valía la pena de ser contada, y convenció a muchos. Llegó desde un rancho provinciano hasta la presidencia de la República, en un trayecto inverosímil. Fue el primer self-made man en un país que después se especializó en producirlos”. Además, recuerda que “Sarmiento hizo un aporte inapreciable para la comprensión de la patria: nos explicó que el único anagrama posible de argentino es ignorante”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más le interesa a Martín Caparrós –dice en Barcelona, donde ha venido a hablar de Jorge Luis Borges y de fútbol– es la capacidad de su país para producir mitos: “Somos grandes productores de caras para la camiseta: Guevara, Evita, Maradona y siguen firmas. Hay países serios, importantes, que no han sabido poner ninguna cara en la camiseta universal. Ynosotros, sin mayores méritos, hemos impreso varias. Alguna vez querría entender cómo lo hicimos”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-2693113095445359990?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2693113095445359990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2693113095445359990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/10/viajar-para-contarlo-entrevista-caparrs.html' title='Viajar para contarlo: entrevista a Caparrós'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-5211995175014010368</id><published>2007-10-12T11:36:00.000-07:00</published><updated>2007-10-12T11:37:58.474-07:00</updated><title type='text'>Mano a mano: Pauls y Piglia</title><content type='html'>por &lt;strong&gt;Iván Hernández&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el encuentro Vivamérica que transcurre en Madrid, se encontraron Los argentinos Ricardo Piglia y Alan Pauls, más el uruguayo Hugo Burel, el mexicano Martín Solares y la cineasta brasileña Lina Chamie. La charla tuvo en general un nivel bastante bueno, pero me gustaría rescatar las palabras de los dos argentinos sobre la relación entre el cine y la literatura. La primera en participar fue Chamie, para hablar de las distinciones entre el lenguaje cinematográfico y el narrativo. Y por allí siguió el asunto Pauls, quien además de narrador ha sido crítico de cine y cuya obra El pasado ha sido llevada al cine por Héctor Babenco. Pauls cuestionó el interés que en la actualidad tiene la adaptación de una novela al lenguaje cinematográfico y confesó que su interés más bien tenía que ver con las relaciones entre escritores y directores de cine. Contó la anécdota de cómo un día Antonioni, el celebrado director italiano muerto hace poco, llamó al novelista francés Alain Robbe-Grillet para que le hiciera un guión. Cuando celebraron la primera reunión de trabajo. Robbe-Grillet empezó a leer las primeras páginas de su guión, señalando las habituales convenciones de este formato (exteriores, interiores, vestimenta, etc.) y en ese momento Antonioni lo detuvo y le dijo que esas cosas eran asuntos suyos. Enfadado, Robbe-Grillet, que más tarde filmaría sus propias películas, se levantó de la mesa y se fue. El otro ejemplo que dio Pauls fue el de Marguerite Duras; ambos, Duras y Robbe-Grillet, crearon una zona híbrida entre ambos lenguajes que según el autor de Wasabi es un asunto más interesante que el de las adaptaciones tradicionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piglia por su parte recordó que el cine sustituyó a la novela como narración social y la hizo perder su público. El efecto de este cambio, dijo, fue beneficioso, debido a que los novelistas pudieron escribir con mayor libertad (Dos Passos, Musil, Joyce, Kafka) y sin tener que atender a las presiones del público que leía las novelas decimonónicas. Entre los autores que se relacionaron con la industria del cine, Piglia mencionó a Hemingway y Faulkner, pero se refirió particularmente a Scout Fitzgerald que en un momento dado de su vida se mudó a Hollywood “porque es allí donde se están escribiendo las novelas”. El experimento fracasó. La experiencia de Fizgerald es la de la derrota de la novela frente al cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autor de &lt;em&gt;Respiración artificial&lt;/em&gt; se sumó al interés de Pauls por los autores que quieren ser directores, y añadió otra variante igualmente atractiva: la de los directores que aprovechan universos que la literatura piensa ya como clausurados. El ejemplo fue &lt;em&gt;The wrong man&lt;/em&gt;, de Hitchcock, donde aparece un mundo kafkiano ya imposible de revivir en la narrativa pero que en el cine funciona.  Y otro caso señalado fue el de la influencia de John Dos Passos en la filmografía de Orson Welles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro asunto interesante en la charla apareció cuando Pauls respondió a la pregunta de cómo las nuevas tecnologías influyen en la literatura. Con la aparición de las nuevas tecnologías, dijo Pauls, “la literatura empieza a aceptar que la banalidad está en su corazón; particularmente cuando pensamos en sucesos hipercotidianos como el envío de un correo electrónico. El género que lo precede, el epistolar, es dramático porque entra en juego la espera, el tiempo que tarda en llegar una carta a su destinatario, mientras que en los correos electrónicos ese tiempo desaparece y los convierte en completamente adramáticos. La era de la representación suena ya vieja y la literatura se pregunta qué hacer en esta era del registro de la realidad, de pensar que todos nuestros actos pueden ser registrados pero no necesariamente representados”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque al principio Ricardo Piglia contestó que las tecnologías en la literatura eran simplemente una respuesta temática y no un cambio en la forma, la argumentación de su coterráneo lo hizo dudar y a cambio respondió que si bien estos cambios todavía imperceptibles en la forma eran posibles, otras cosas como el tiempo de lectura eran imposibles de modificar. “Estas tonterías que pregonan en la lectura veloz ya lo han hecho hace mucho tiempo los poetas o el mismo Joyce en Finnegan’s Wake. Lo que no se ha podido modificar es el tiempo de lectura, el tiempo que requiere el lenguaje y en el que el propio lenguaje se convierte”. Para el ensayista, narrador y profesor argentino, lo que en realidad han aportado las nuevas tecnologías y la cultura de masas aparece en un texto de Hans Magnus Enzensberger en su libro Elementos para una teoría de los medios de comunicación: la incertidumbre entre ficción y no ficción y que se traduce, por ejemplo, en la obsesión que los documentalistas tienen en la ficción y viceversa: la obsesión que a veces tienen los narradores por los datos de lo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, a un comentario que hizo Pauls sobre el cine (“el cine ha devuelto ya a la narrativa lo que ésta le prestó en el siglo XIX) Piglia respondió diciendo que hasta ahora se ha cumplido que cada vez que aparece una nueva tecnología la práctica de los creadores se “artistiza”, como pasó con la pintura al aparecer la fotografía; con la novela al aparecer el cine; e incluso, con la televisión en la producción de algunas series en respuesta a la aparición de Internet”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-5211995175014010368?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5211995175014010368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/5211995175014010368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/10/mano-mano-pauls-y-piglia.html' title='Mano a mano: Pauls y Piglia'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-7164728454032680929</id><published>2007-10-10T13:02:00.000-07:00</published><updated>2007-10-10T13:06:25.632-07:00</updated><title type='text'>Entre el fuego y la calandria</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Entre el fuego y la calandria&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Visión del Perú desde la narrativa andina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Luis Nieto Degregori&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;            En los albores del siglo XXI, la peruana sigue siendo una sociedad cultural y étnicamente diversa, aunque los sectores dominantes del país se nieguen a admitir esto en todas sus implicancias.&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_edn1" name="_ednref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Tres son los grandes universos culturales que se puede distinguir en la sociedad peruana (López 1997). Está, primero, un segmento de población, cada vez menor, con un fuerte sustrato cultural indígena y que se expresa en las lenguas quechua, aimara y en varias lenguas amazónicas. Es tan pesada, sin embargo, la carga peyorativa que desde hace siglos arrastra el vocablo "indio" que estos peruanos desde hace unas décadas no se reconocen como tales y prefieren, junto con el resto de la sociedad, el eufemismo de campesino, que alude tanto a su hábitat rural sobre todo en la sierra cuanto a la principal actividad que por lo general desempeñan.&lt;br /&gt;            Viene seguidamente el que es el segmento más numeroso de población, el de quienes suman a sus raíces culturales indígenas muchísimos elementos de la cultura occidental. Se trata de un contingente que en las últimas décadas ha migrado del campo serrano a las ciudades y de la sierra a la costa y que está conformado por bilingües quechua-castellano o aimara-castellano o, entre las nuevas generaciones, incluso hablantes monolingües del castellano. "Cholos" es el vocablo con el que mayormente se les identifica, pero por la carga peyorativa del mismo circula más recientemente el término de andinos.&lt;br /&gt;            Está por último la población, principalmente costeña, de cultura criolla; es decir, la heredera de los españoles que echaron raíces en suelo peruano y la más cercana por lo mismo a la cultura occidental, aunque tampoco haya dejado de asimilar elementos de las culturas indígenas en varios siglos de convivencia. No está de más señalar, asimismo, que junto a estos tres grandes grupos existen otros, menos numerosos, cuya principal herencia cultural no es ni la indígena ni la occidental, como los afro-peruanos y los peruanos descendientes de migrantes chinos.&lt;br /&gt;            Aunque el que sigue es un planteamiento no del todo compartido por la crítica literaria peruana,&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_edn2" name="_ednref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; sostenemos que cada uno de estos universos culturales halla expresión en vertientes literarias distintas, salvo el indígena, cuya literatura se mantiene mayormente todavía en los cauces de la oralidad. La narrativa criolla es así aquella que por su producción, sus textos, su referente y su sistema de distribución y consumo está inscrita en la sociedad y la cultura criollas. Como éstas, la narrativa criolla es la hegemónica en el Perú actual, al extremo de que cuando se habla de narrativa peruana sólo se está hablando la mayoría de las veces de la narrativa producida por escritores criollos, sobre el Perú criollo o en general el mundo occidental y para ser difundida principalmente en Lima y las principales ciudades de la costa.&lt;br /&gt;            La narrativa andina, por su parte, es la producida, como señala Osorio (1995: 9-10), por intelectuales provenientes de las clases medias o medias altas provincianas y que están permeados por elementos culturales de raíz indígena. El universo representado puede ser el rural y el indígena pero ya no como componente básico pues la andina es una narrativa predominantemente urbana y mestiza en la que Lima, como foco de atracción de migrantes de los diversos estratos sociales provincianos, ocupa un lugar preferente, casi igual o más importante que el de las pequeñas y grandes ciudades de la sierra.&lt;br /&gt;Un Congreso Internacional de Narrativa Peruana que se desarrolló en Madrid en mayo del 2005 jugó un papel importante para que los escritores andinos salieran finalmente de la relativa invisibilidad en la que se encontraban. Los planteamientos que defendieron estos en el Congreso provocaron una acre polémica en la prensa peruana que, si bien abundó más en el intercambio de agravios que en el de argumentos, sirvió en última instancia para que a la narrativa andina se le reconociese carta de ciudadanía. Significativamente, uno de los argumentos más manejados por los críticos y los escritores criollos fue el que la posición de los escritores andinos se reducía a un reclamo de mayor reconocimiento. Como se repitió varias veces, dichos escritores, más que representar una corriente en la literatura peruana, serían un grupo de resentidos empeñados en que sus fotos aparezcan más grandes en los periódicos.&lt;br /&gt;            Lo que debiera quedar claro de este tipo de argumentos es que si se olvida que la sociedad peruana es pluricultural y profundamente fragmentada, se puede caer muy fácilmente, al emprender el estudio de sus literaturas, en la banalización de las diferencias que separan a sus distintas tendencias literarias, una hegemónica, otras todavía subalternas. Eso que parece un simple reclamo de mayor atención por parte de la crítica es en realidad una de las formas de protestar contra la situación de subalternidad. Las diferencias entre la narrativa criolla y la andina no son, como se piensa erróneamente, de carácter geográfico, sino socio-cultural. Por lo mismo, una y otra vertiente ofrecen, a la larga, una visión distinta del Perú, lo cual resulta crucial en circunstancias en las que se está procesando, aunque muy lentamente, el socavamiento de la posición de dominación de eso que Matos Mar llamó la “vieja República Criolla”.&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_edn3" name="_ednref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Visiones encontradas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;           &lt;br /&gt;Mario Vargas Llosa, en Conversación en la Catedral (1969), es el escritor que más hondo ha calado en la crisis en que está sumida la sociedad criolla desde los años cincuenta del pasado siglo XX. No es casual por ello que la pregunta que se hace Zavalita, ¿en qué momento se jodió el Perú?, haya dado pie a sinnúmero de coloquios, seminarios, debates, artículos periodísticos, etc., etc., que se preguntan lo mismo, pero sin tomar consciencia de que lo que se jodió para unos, la minoría culturalmente criolla, significó el comienzo de significativas mejoras para otros, las mayorías culturalmente indias y cholas.&lt;br /&gt;            Así, en una investigación sobre visión de progreso del poblador urbano del Cusco realizada a fines de los noventa  (Fernández Baca y Nieto 1997), se encontró que hasta los más pobres de los entrevistados pertenecientes al sector popular marginal perciben una mejora en sus condiciones de vida con relación a su niñez porque se han librado del estado de servidumbre al que estuvieron sometidos ellos mismos o sus progenitores hasta fines de los sesenta, cuando la Reforma Agraria sancionó el final del ya bastante resquebrajado sistema de hacienda.&lt;br /&gt;            Sobre la denigrante experiencia de la servidumbre, uno de los entrevistados en la mencionada investigación cuenta:&lt;br /&gt;“Mis padres eran campesinos, hijos de campesinos. Ellos trabajaban como peones de un hacendado apellidado Bravo. Mi padre era prácticamente pongo de esa hacienda y vivíamos de las pocas tierras que teníamos. Éramos once hermanos y como mis padres no tenían cómo mantenernos, nos entregaron a otras familias. Yo, por ejemplo, no conozco a varios de mis hermanos porque éstos, cuando eran pequeños, tuvieron que irse a diferentes lugares” (Fernández Baca y Nieto 1997: 26-27).&lt;br /&gt;Salir del estado de servidumbre fue una experiencia liberadora para millones de peruanos, pero esto suele ser incomprendido por quienes no padecieron esta situación. Otra entrevistada, que de niña fue entregada a un convento para que realizara labores de limpieza, resume este sentir:&lt;br /&gt;“Cuando una trabaja por su cuenta se siente más tranquila. En el convento ni siquiera había comida. En cambio, ahora yo misma me preparo, acomodándome de acuerdo a lo que tengo. Me siento más libre, nadie me molesta, no tengo nadie que me ordene. De esa parte estoy feliz” (Fernández Baca y Nieto 1997: 49).&lt;br /&gt;            El enorme malentendido que se genera a partir de la visión criollocéntrica de Conversación en la Catedral y sus centenares de despistados exegetas  tiene su contraparte en el planteamiento arguediano de un Perú de “todas las sangres”, un horizonte utópico que ha calado hondo en el imaginario de los peruanos. La visión arguediana, encarnada en el entrañable personaje de Rendón Willka y plasmada en un sinnúmero de otros escritos, supone una sociedad en la que todas sus culturas coexistan en igualdad de condiciones, sin el dominio de unas sobre otras.&lt;br /&gt;     “Somos miles de millares, aquí, ahora. Estamos juntos, nos hemos congregado pueblo por pueblo, nombre por nombre, y estamos apretando a esta inmensa ciudad [Lima] que nos despreciaba como a excremento de caballos. Hemos de convertirla en pueblo de hombres que entonen los himnos de las cuatro regiones de nuestro mundo, en ciudad feliz donde cada hombre trabaje, en inmenso pueblo que no odie y sea limpio, como la nieve de los dioses montaña donde la pestilencia del mal no llega jamás”, escribió, por ejemplo, Arguedas (2004: 269) en su himno-canción “A nuestro padre Túpac Amaru”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La narrativa andina actual y su visión del país&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;           &lt;br /&gt;            La narrativa andina es heredera de la indigenista. Es más, buena parte de la narrativa considerada indigenista por la crítica académica es ya, si se es riguroso en el análisis, narrativa andina. Podemos sostener así que José María Arguedas no es el último escritor indigenista sino, por lo menos desde Los ríos profundos (1958), el primero de los escritores andinos. De hecho, me parece que la obra de Arguedas, siguiendo el paso a los cambios que experimenta el Perú, va evolucionando poco a poco de la preocupación por el conflicto entre señores e indios característico del indigenismo al desvelo por el conflicto, más abarcativo espacial y socialmente, entre lo andino y lo occidental.&lt;br /&gt;            A diferencia de la indigenista, la narrativa andina no ha tenido la suerte de ocupar un lugar importante en el panorama literario nacional. Por el contrario, la narrativa andina aparece en escena desde un comienzo no sólo prácticamente obligada a negar su filiación indigenista dado el descrédito en que había caído esta corriente sino condenada a una situación de subalternidad por su persistente interés por lo rural y las pequeñas ciudades de la sierra; es decir, franjas ambas de la realidad peruana que a los ojos de la crítica tenían un inocultable tufillo telúrico o arcaico. Tan clara era esta situación de subalternidad que la autoafirmación de los escritores andinos iba en el sentido de reclamar para sí el mismo status que sus contrapares criollos, los supuestos productores de una narrativa moderna en el Perú, a la vez que rechazaban airadamente que se los "encasille" o "etiquete" como indigenistas, neo-indigenistas o regionalistas.&lt;br /&gt;            Sólo en los noventa, al descubrir que la “peruanidad”  es potestad de un sector social y cultural bien definido, el criollo, los herederos de Arguedas renuncian a aspirar a ella y empiezan a utilizar cada vez con mayor frecuencia el término de narrativa andina para referirse a su producción literaria y diferenciarla de la narrativa que llaman criolla.&lt;br /&gt;            Un estudio de la narrativa andina considerando su especificidad y contraponiéndola a la narrativa criolla está todavía pendiente, pero nos atrevemos a adelantar que los escritores de esta vertiente están realizando un esfuerzo por ofrecer una imagen más abarcadora del Perú actual tanto en lo que se refiere a los distintos actores sociales, incluidos por supuesto los que emergen del universo indígena, como a los procesos que el país ha vivido en las últimas décadas, y están aportando a la construcción de nuevas identidades que tienen como materia prima fundamental lo andino. Para ello recurren a elementos tan variados como el mito de raigambre prehispánica y la historia, las canciones y danzas, la religiosidad popular y la fiesta, el relato oral antiguo y moderno; es decir, todas aquellas manifestaciones que conforman el imaginario cultural andino y que son en buena parte herederas de las culturas que se desarrollaron en suelo peruano antes de la llegada de los españoles.&lt;br /&gt;            Para presentar la visión del país que encontramos en la producción de los narradores andinos, nos detendremos a continuación en temas como el proyecto de nación que plantean algunos narradores, la violencia política, el migrante como símbolo del Perú emergente, la revaloración de la tradición y la subjetividad en la disyunción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Proyecto nacional&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Edgardo Rivera Martínez, con la novela Libro del amor y de las profecías, y Oscar Colchado Lucio, con Rosa Cuchillo, ofrecen sus particulares visiones del rumbo qué debería tomar la sociedad peruana para superar la brecha que todavía separa a sus distintos universos culturales. Así, si la utopía arguediana era la de un Perú de “todas las sangres”, Rivera Martínez propone un mestizaje armonioso en el que en igualdad de condiciones convivan la cultura occidental y la andina. Colchado, por su parte, apuesta por un mesianismo de corte indígena como única manera de acabar con la secular marginación de este sector de la población nacional.&lt;br /&gt;            De las muchas y variadas lecturas que se pueden hacer de un texto tan rico como el Libro del amor y de las profecías, llama la atención la propuesta de mestizaje que alcanza su autor, que es y no es similar a la que Arguedas, otro escritor desvelado por esta problemática, planteó en sus obras. Es afín a la arguediana en tanto se sostiene sobre el rescate y revaloración de las manifestaciones culturales de raíces indígenas, pero se empieza a alejar por cuanto se hace hincapié, casi con igual fuerza, en la necesidad de apropiarse de todo el acervo de la cultura occidental.&lt;br /&gt;            No es que Arguedas renunciara a esta riqueza, que la repudiara, pero la materia prima que utilizaba para la construcción de sus ficciones, los referentes a los que recurría para impactar emocional o intelectualmente al lector, eran mayoritariamente de temple andino. Rivera Martínez, en cambio, no sólo nos muestra un universo cuyos personajes se emocionan por igual con un huayno cuzqueño o con piezas de música culta de compositores europeos, sino que además, en lo que se percibe más nítidamente la opción del narrador, construye ese universo sustentándolo casi en iguales proporciones en referentes andinos y occidentales.&lt;br /&gt;            Así, el personaje que escribe el diario que estructura la novela tiene nombres españoles, Juan Esteban, pero apellido quechua, Uscamayta. El diario mismo es equiparado por su autor con el "libro maravilloso, con respuestas para todos las preguntas", que tenía Astolfo, personaje de Orlando el Furioso. Una de las figuras femeninas centrales, a la que el autor del diario profesa un amor platónico, se llama Urganda, como un personaje del Amadís de Gaula, y tiene además los mismos atributos pues puede avizorar el porvenir. El otro importante personaje femenino, al que Juan Esteban ama carnalmente, se llama Justina, tal vez en homenaje a esa entrañable muchacha del Warma kuyay de Arguedas, y es una mestiza de polleras encargada de introducir en la novela el mágico universo de la tradición oral de fuentes indígenas, tanto andinas como amazónicas.&lt;br /&gt;            Es, sin embargo, en el amestizamiento del mito sobre Jauja donde mejor se percibe la importancia que Edgardo Rivera Martínez atribuye a lo mestizo tanto para el universo de la ficción como para esa realidad que lo inspira, la sociedad jaujina y, por extensión, la peruana. Así, por citar sólo un asunto emblemático y que atañe a la tercera figura femenina de la novela, Celeste Gandarías, si en el mito sobre Jauja creado por los europeos se habla de que en la ciudad existe un "tapiz con el orbe todo", el manto que borda Celeste, criatura de inusual belleza, es también una "suma cósmica" y está poblado de seres nativos de los Andes, reales y míticos: colibrís, cantutas, pilhuamanes o halcones y amarus, cada uno premunido de la compleja simbología que hasta hoy les atribuye el hombre andino.&lt;br /&gt;            Una característica muy singular del universo mestizo que muestra Rivera Martínez en su novela es su armoniosidad. Como dice Urganda, en él "todo discurre como en una isla apacible y lejana". La vida provinciana en dicho universo, nuevamente con palabras de Urganda, "no tiene el carácter tedioso, frecuente en otras partes, y muchas veces siniestro." La relación de Juan Esteban Uscamayta con Justina, por ejemplo, no sólo no es desigual ni le ocasiona conflictos interiores a éste sino que además tampoco es censurada por el entorno, como cabría esperar en una sociedad casi estamental como era la peruana en los años sesenta. En esto, hay que recalcarlo, el universo arguediano es radicalmente distinto, como lo muestra, trazando un paralelo con situaciones parecidas, la relación entre esa otra Justina, la de Warma Kuyay, con el Kuto y con Ernesto.&lt;br /&gt;            ¿Es que estamos tal vez ante una representación del mestizaje cercana a la que es elaborada desde hace tanto tiempo por buena parte de la intelectualidad criolla y que nos pinta un proceso armonioso que arranca al día siguiente de la conquista, con el Inca Garcilaso como su figura paradigmática? ¿Puede en general caber la armonía en un hibridamiento de razas y culturas que tiene como signo la violencia, la imposición, como lo muestra irrefutablemente el hecho de que durante siglos los mestizos nacían, salvo contadas excepciones, de varón español o criollo y mujer india?&lt;br /&gt;Dos son los rasgos, me parece, que particularizan la representación del mestizaje que encontramos en ese "Libro de los Destinos" que es la novela. Por un lado, una real, y no sólo retórica, no sólo en las palabras como en el caso de la postura criolla, reivindicación de los componentes indígenas de nuestra cultura, encarnados en Justina y en parte de las vivencias y la sensibilidad de Juan Esteban Uscamayta. Por otro, un tratamiento de lo mestizo como armonioso sobre todo en un plano mítico, utópico. En otras palabras, la Jauja que Rivera Martínez coloca en la geografía literaria parece ser ante todo el ideal en el que el Perú debiera mirarse para sanar de su heridas y aspirar a un futuro. "Estamos lejos de los acontecimientos que hacen historia -dice en algún momento Urganda refiriéndose a este espacio mítico-, y si bien sufrimos muchas de sus consecuencias, todo asume aquí una coloración mucho más amable, más luminosa."&lt;br /&gt;De signo muy distinto son los planteamientos de Oscar Colchado en la novela Rosa Cuchillo. Miguel Gutiérrez (1999: 41)  ha calificado este libro de “una suerte de Divina Comedia andina” que se desarrolla en medio de una guerra, la desatada por Sendero Luminoso en los años ochenta y noventa. Rosa Cuchillo, la protagonista de la ficción, y el personaje que al mismo tiempo deambula por el mundo de los muertos, es la encarnación terrena de la diosa Caravillaca y al mismo tiempo madre de Liborio, el joven indio que es enrolado por la fuerza en las filas de Sendero Luminoso. Desde este momento, como señala Gutiérrez, el personaje realizará un doble aprendizaje. Comprenderá:&lt;br /&gt;“que el grupo rebelde, con su ideología de origen foráneo y su radical racionalismo, en el fondo participa del mismo pensamiento de los mestizos y mistis que ya han perdido su relación con el mundo mágico andino de carácter panteísta; y que el doloroso aprendizaje de las artes de la guerra revolucionaria es necesario para que más adelante los naturales emprendan su propio movimiento reivindicativo” (Gutiérrez 1999: 40).&lt;br /&gt;            Apelando al mito de Inkarri, Colchado presenta los años de violencia como el inicio del Pachacuti, el gran cambio que pondrá el mundo al revés y que posibilitará que los que ahora sufren, gocen. Liborio, que es el personaje que hace esta lectura mesiánica de los sangrientos episodios de la guerra desatada por Sendero, concibe así el rol que les toca jugar a los indios:&lt;br /&gt;“Lo deseable sería un gobierno donde los naturales netos tengamos el poder de una vez por todas, sin ser solo apoyo de otros. Ahí sí, caracho, volveríamos a bailar sin vergüenza nuestras propias danzas, en vez de esos bailes del extranjero; hablaríamos de nuevo el runa simi, nuestro idioma propio; adoraríamos sin miedo de los curas a los dioses en los que tenemos creencia todavía. Sólo si así era la condición, valía la pena luchar; si no, ¿por qué pues? ¿Para que otros blancos sigan haciéndonos vivir como a ellos les gusta?” (Colchado 2005: 77).&lt;br /&gt;            Tal la solución exclusivamente indígena del problema nacional que se plantea en Rosa Cuchillo, que implica además un claro deslinde con el proyecto autoritario de Sendero Luminoso. “De seguir en esta lucha los naturales sólo seremos apoyo de los nuevos patrones que al final nos gobernarán, más buenos que los actuales quizás, pero patrones siempre”, manifiesta en algún episodio de la novela Liborio, un personaje que por su ímpetu liberador quiere competir con el Rendón Willka de Todas las sangres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La violencia política&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la época de la violencia se han generado diversos discursos, los más importantes quizás el producido desde las ciencias sociales por los así llamados senderólogos y el manejado desde el Estado en tiempos de Fujimori, que básicamente vendía la imagen de un jefe de gobierno y unas fuerzas armadas victoriosos sobre el terrorismo y que llegó a ser casi hegemónico. La literatura genera también un discurso sobre la violencia, pero este tema no llegó a ser central en la narrativa peruana ni siquiera en los momentos más álgidos del conflicto interno. La explicación más frecuente que se aventuraba entonces y a la que se sigue apelando en la actualidad era que se necesitaba cierta distancia, una necesaria perspectiva, para abordar con rigor la violencia en la literatura. Tal argumento, sin embargo, resulta poco convincente y tal vez debiéramos indagar más en otra explicación, la del fenómeno de “ceguera colectiva” que en su momento aquejó a la sociedad peruana.&lt;br /&gt;Como lo ha mostrado el trabajo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, en efecto, la guerra interna fue, diciéndolo crudamente, un asunto de indios y de cholos. Es cierto que el establishment en algún momento se vio amenazado, pero esa minoría que tiene en sus manos las riendas del país y a la que pertenece el grueso de escritores no sufrió en carne propia la violencia, salvo casos muy aislados. Mientras el Perú estuvo desgarrado por el conflicto interno fueron más pues los escritores que por indiferencia o incomprensión prefirieron cerrar los ojos ante un fenómeno que estaba socavando los fundamentos mismos de nuestra sociedad. Lo dijo Antonio Cornejo Polar en 1994 y lo repitió el crítico norteamericano Efraín Kristal el 2004: “La narrativa peruana enmudece frente a la violencia sin límites que desangra el país”.&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_edn4" name="_ednref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Con todo, el mérito de explorar el tema de la violencia en la literatura peruana les pertenece a los escritores andinos. La explicación de esto quizás radique en el hecho de que estos escritores se sentían culturalmente más cercanos de los actores y víctimas del conflicto y por lo mismo estaban más sensibilizados por la tragedia que año tras año iba ganando en proporciones. Herederos de la larga tradición indigenista, estos escritores no hicieron otra cosa que seguir la huella de quienes los habían precedido en el ejercicio de la literatura: dieron cuenta del drama que estaban viviendo las poblaciones serranas de indios y mestizos que quedaron atrapadas entre dos fuegos: el desatado por  los grupos subversivos y el de respuesta de las fuerzas represivas del Estado.&lt;br /&gt;Más aún, cuando hacia 1986 aparecieron los primeros textos que, desde la ficción, daban cuenta de la guerra interna, los escritores que los producían empezaron recién a reclamarse como “andinos” y a contraponer su narrativa a la criolla, la más abundante y con mayor reconocimiento de parte de la crítica nacional (Nieto 1998, 2000). Así, en una antología de cuentos publicada en el 2000 y que recoge obras producidas entre 1986 y el 2000, el profesor norteamericano Mark Cox reúne a quince autores, de los cuales doce se reclaman escritores andinos, y señala que hay una relación directa entre la producción sobre el tema de la violencia y un “boom” de la narrativa andina (Cox 2000: 10).&lt;br /&gt;            La narrativa sobre la violencia, también la producida por los escritores andinos, es sumamente diversa y empieza recién a ser estudiada. Será tarea de la crítica literaria determinar las diferencias entre la narrativa andina sobre la violencia de escritores como Oscar Colchado, Enrique Rosas Paravicino, Zeín Zorrilla, Feliciano Padilla, Jorge Flores Aybar, Julián Pérez, Sócrates Zuzunaga, Jaime Pantigozo y Mario Guevara de la narrativa criolla del mismo signo de autores como Mario Vargas Llosa, Alonso Cueto, Pilar Dughi, Santiago Roncagliolo, entre otros. Aquí nos limitaremos a señalar que las distancias entre los universos representados pueden ser grandes, como se aprecia, por ejemplo, al comparar la ya mencionada novela Rosa Cuchillo de Colchado Lucio con Lituma en los Andes de Mario Vargas Llosa.&lt;br /&gt;            Así, si la novela de Colchado se estructura en torno a los mitos andinos, tanto los de los antiguos peruanos recogidos en documentos coloniales como los de los actuales pobladores de cultura indígena, y estos sirven para mostrar la manera distinta de concebir el mundo que tienen los indios, en Lituma en los Andes Vargas Llosa apela al mito para mostrar que el indio se encuentra todavía en estado de barbarie y que es este estado el que explica la violencia política que azotó al Perú.&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_edn5" name="_ednref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;  Es lo que manifiesta Misha Kokotovic (2004: 84) al analizar la novela de Vargas Llosa:&lt;br /&gt;“La persistencia de las cultura indígenas no es un simple obstáculo para la solución de los apremiantes problemas sociales, sino que es el problema en sí que toma forma en Sendero Luminoso, el cual en su opinión (la de Mario Vargas Llosa) no es más que una manifestación de la barbarie indígena.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El migrante como símbolo del Perú emergente&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay consenso entre los científicos sociales que fueron las grandes oleadas migratorias del campo a las ciudades y de la sierra a la costa, principalmente a Lima, las que han cambiado el rostro del Perú en los últimos cincuenta años. Resumiendo el significado de eso que ha llamado la primera gran transformación de la sociedad peruana, el antropólogo Carlos Iván Degregori (2004: 169) manifiesta que los migrantes gestaron “una forma diferente de sentirse peruano, de perfilar una comunidad nacional y de construir identidades socioculturales.”&lt;br /&gt;Más aún, este investigador señala que gracias a las redes de parentesco, a la tradicional reciprocidad andina y a una ética del trabajo originada todavía en las comunidades indígenas, los migrantes lograron abrirse un espacio en Lima y en general en las ciudades y generaron toda una dinámica de economía informal. “El proceso de urbanización coincidió así  -concluye Degregori (2004: 171)- con la conformación de una importante burguesía comercial, mestiza e indígena,  que formó “economías étnicas” en emporios como el jirón Gamarra o el mercado de Caquetá.”&lt;br /&gt;            La narrativa andina se ha interesado por este proceso y ha hecho de Lima unos de los escenarios privilegiados de sus ficciones, convirtiendo a los migrantes en protagonistas de novelas y cuentos. Es el caso de Rosaura, el personaje principal de la novela Las mellizas de Huaguil, del escritor huancavelicano Zeín Zorrilla. Tras abandonar su pueblo natal, en las serranías de Huancavelica, esta joven mujer recorre el mismo periplo que millones de migrantes, recalando primero en Huancayo, donde se gana la vida como juguera en el mercado, y luego en Lima, donde será vendedora de frutas, costurera y finalmente propietaria de una empresa cada vez más próspera de confecciones textiles. Inés, en cambio, su hermana melliza, que permaneció en Huaguil al cuidado de su madre, será testigo de los sucesos que trastornaron el universo rural por la misma época: la reforma agraria, primero, y la guerra desatada por Sendero Luminoso, después.&lt;br /&gt;            Rosaura, como ha señalado Miguel Gutiérrez (1999: 112), “se convierte en símbolo de la dura gesta de los migrantes que triunfan en la gran urbe”. Este ascenso social, sin embargo, como es casi regla en nuestro país, va acompañado de una renuncia a la identidad cultural e incluso a la filiación familiar, al extremo que Rosaura incluso va cambiando de nombre a medida que se aleja de su olvidado pueblo natal: es Charo en el mercado de Huancayo y la señora Katy cuando finalmente llega a ser alguien en la capital.&lt;br /&gt;            Aquilatando la temática innovadora de esta novela, Gutiérrez (1999: 112) ha dicho que “constituye en el nivel temático una gran apertura para comprender los dramas humanos, individuales y colectivos, que se generan por la transformación de las sociedades andinas.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La revaloración de la tradición&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;            El andino es un pueblo festivo por excelencia, un pueblo que ha convertido las celebraciones patronales en verdaderas fiestas populares en las que tan importantes como los servicios religiosos son los bailes, las comidas y la bebida. Más aún, hay comidas típicas que se preparan sólo para determinadas fiestas, así como hay bailes que son propios de otras.&lt;br /&gt;La mayor parte de fiestas y de lejos las más importantes están relacionadas con el calendario religioso católico, aunque una mirada más atenta y una indagación en el pasado prehispánico mostrarán que estas fiestas guardan todavía relación con el calendario ritual de los antiguos peruanos. Es el caso, por citar un ejemplo, de la hermosa fiesta del Corpus Christi en el Cusco, relacionada con el Inti Raymi o Fiesta del Sol de los Incas, así como con ancestrales rituales por la culminación de las labores agrícolas del maíz y la papa, los principales alimentos andinos.&lt;br /&gt;            Las fiestas, como señala Degregori, son un marcador de identidad que en la actualidad continúa actuando potentemente. Así, refiriéndose a la fiesta del Señor de Qoyllur Rit’i, manifiesta que este culto, expresión de “sincretismo entre la devoción católica a Jesucristo y la andina al Apu Ausangate”, se ha desterritorializado, celebrándose no sólo al pie del nevado cuzqueño sino también en Lima e incluso en Estados Unidos. “Si en la peregrinación al santuario del Ausangate se reafirman y contrastan las diferentes “naciones” indígenas, en Lima la festividad es símbolo de cusqueñismo y en el extranjero, de peruanidad”, escribe Degregori (2004: 185).&lt;br /&gt;            La narrativa andina, desde que Arguedas publicara su Yawar fiesta en  1941, no ha dejado de manifestar interés por esta expresión de la cultura de los pobladores andinos. Es el caso de la novela El Gran Señor (1994), del escritor cusqueño Enrique Rosas Paravicino, centrada precisamente en la festividad de Qoyllur Rit’i.&lt;br /&gt;            El tema central de la novela es la peregrinación al santuario del Ausangate, sin duda una de las fiestas más coloridas y mágicas de los Andes peruanos. La novela, al contrario de lo que se podría pensar, no se centra en el conflicto de continuidad y cambio, sino en mostrar cómo una galería de personajes de todo estrato social y de diversas procedencias vive la fiesta. La novela, por lo mismo, abarca todos los aspectos de las festividades del Señor de Qoyllur Rit'i, desde la peregrinación al santuario hasta la sacrificada procesión a Tayankani; desde las diversas danzas con las que los campesinos expresan su devoción al Señor hasta el ascenso nocturno de los "pabluchas" al glaciar, de donde descenderán cargando bloques de hielo en señal de penitencia; desde el "juego de las casitas", en que piedras y simples papeles representan todos los bienes deseados por los peregrinos y el dinero que puede facilitar su compra, hasta las ceremonias, también simuladas, de bautizo o matrimonio; todo esto sin olvidar un repaso de los orígenes de la fiesta y los cambios que ha sufrido a lo largo del tiempo.&lt;br /&gt;El Gran Señor es sin duda tributario de Yawar Fiesta y comparte con esta obra la fuerza expresiva y el poder de introducir al lector, e involucrarlo, en el universo festivo de los Andes. Sin embargo, en la novela de Rosas Paravicino el tema central no es, como en Yawar Fiesta, el de los diversos conflictos que suscita una fiesta tradicional. La fiesta religiosa, en El Gran Señor, no enfrenta a diversos sectores de la sociedad, como sí lo hacía la corrida en el Puquio que describe Arguedas. La fiesta de Qoyllur Rit'i es, por lo contrario, ecuménica, convoca los sentimientos y el fervor tanto del campesino de las comunidades más alejadas como del poblador de las principales ciudades del sur andino.&lt;br /&gt;            Varios son los recursos, no obstante, que Rosas Paravicino emplea para paliar lo que podríamos llamar la "neutralidad" del tema central de su novela y para enriquecer el entramado de la misma. La introducción de una línea argumental que narra la actuación de un grupo de Sendero Luminoso en la zona y que se entrecruza con otras historias de la novela, parece perseguir justamente esto. La reiterada apelación a la historia apunta en la misma dirección y va desde episodios de la rebelión de Tupac Amaru y la actuación en ella, del lado de la corona española, de Mateo Pumacahua hasta pasajes del conflicto que se da a comienzos del siglo XX entre los mistis de Ocongate, el pueblo más cercano al santuario, y los hacendados de Lauramarca, uno de los latifundios más grandes del Cusco.&lt;br /&gt;Por lo demás, el lenguaje con que está escrito El Gran Señor, si bien no respeta los cánones literarios del castellano estándar, es quizás el mayor logro de la novela. Este lenguaje es una manifestación patente de la enorme gama de recursos expresivos que tiene eso que los lingüistas llaman "castellano andino".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La subjetividad en la disyunción&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disyunción es un término que emplea el historiador francés Nathan Wachtel para describir el modo de sometimiento colonial de las poblaciones andinas, caracterizado por una fuerte separación entre la cultura europea dominante  y las culturas dominadas basada en el concepto de raza y que ha dejado una herencia de exclusión visible hasta la actualidad en las repúblicas andinas (ver Degregori 2004: 13-14)&lt;br /&gt;            Nosotros utilizamos aquí el término para presentar a esos personajes desgarrados entre su identificación con uno de los universos culturales de nuestro país y su pertenencia a otro, como el Ernesto de Los ríos profundos. El personaje autobiográfico de Arguedas está profundamente identificado con la cultura quechua, pero no está libre de  conflictos interiores, como los que enfrenta en su relación  con las mujeres. Ya  Antonio Cornejo Polar hizo notar que la relación de Ernesto con las señoritas de la ciudad de Abancay es muy compleja: no las conoce y las considera seres lejanos, pero lo inquietan y llega a enamorarse de una de ellas, Salvinia. Al final, es cierto, Ernesto se inclina por el mundo de las mestizas, de los colonos, de los indios, pero no dejamos de sentir esa tensión que tanto marca a los peruanos nacidos en el mundo andino o que han tenido estrecho contacto con él.&lt;br /&gt;            La niña protagonista de Ximena de dos caminos, novela de la escritora jaujina Laura Riesco, se enfrenta a un conflicto similar. Nacida en el seno de una familia acomodada de la ciudad minera de La Oroya, Ximena va intuyendo poco a poco las tensiones que fracturan el en apariencia sólido mundo que la rodea. Así, si el Ama Grande, una sirvienta de origen indígena que encandila a la niña con sus cuentos y mitos andinos, parece ser un miembro más de la familia, un niño indio con el que Ximena tropieza camino al mercado y al que ella no deja tocar sus muñecos de peluche, se convertirá en una presencia desasosegante que la sumirá en un profundo sentimiento de culpa.&lt;br /&gt;            James Higgins, en su Historia de la literatura peruana, señala que en el episodio que acabamos de glosar “Ximena descubre la realidad de su propio país y si su conciencia infantil le impide comprenderla como haría un adulto, intuye las injusticias cometidas por su clase contra el pueblo indígena, se siente oscuramente responsable de ellas y se siente impulsada a repararlas” (Higgins 2006: xxx)&lt;br /&gt;La visión del país que ofrece la narrativa andina no se agota, por supuesto, en los temas presentados. Asuntos como el de las rebeliones indígenas de fines del siglo XIX y comienzos del XX, el del bandolerismo y el de la descomposición del sistema de hacienda, que muestran claramente la filiación indigenista de esta narrativa, han sido tratados en novelas o conjuntos de relatos como No preguntes quién ha muerto (1989), de Marcos Sauri Montero; Cordillera Negra (1985), de Oscar Colchado; ¡Aquí están los Montesinos! (2006), de Feliciano Padilla; ¡Viva Luis Pardo! (1996), de Colchado; Carretera al purgatorio (2003), de Zeín Zorrilla, entre otros.&lt;br /&gt;            En el otro extremo, temas novedosos que expresan las transformaciones más recientes que está experimentando la sociedad peruana, también son abordados por esta narrativa, como el del impacto del turismo en sociedades tradicionales de la sierra. Estamos descubriendo así, con personajes como los de los bricheros,&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_edn6" name="_ednref6"&gt;[6]&lt;/a&gt; facetas de nuestra realidad a través de “la mirada del otro”, algo que resulta importante pues, como señala Degregori (2004: 182), esa mirada “valora aspectos de nuestro ser que no habíamos descubierto o a los que tal vez no dábamos importancia.”&lt;br /&gt;            En suma, como en su momento la literatura indigenista, la narrativa andina ocupa un lugar importante  en la producción literaria peruana de fines del siglo XX y comienzos del XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARGUEDAS, José María&lt;br /&gt;2004               “A nuestro padre creador Túpac Amaru”. En: Carmen María Pinilla editora. José María Arguedas. ¡Kachkaniraqmi! ¡Sigo siendo! Textos esenciales. Fondo Editorial del Congreso del Perú. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BAQUERIZO, Manuel&lt;br /&gt;1998               “Oscar Colchado: entre la ficción épica y la fantasía andina”, Sieteculebras. Revista de Cultura Andina, 12: 19-21. Cusco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COLCHADO LUCIO, Oscar&lt;br /&gt;2005               Rosa Cuchillo. Editorial San Marcos. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COX, Mark editor&lt;br /&gt;2000               El cuento peruano en los años de violencia. Editorial San Marcos. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2004               Antología Cincuenta años de narrativa andina. Desde los años cincuenta hasta el presente. Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar y Editorial San Marcos. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2004               Pachaticray (El mundo al revés). Testimonios y ensayos sobre la violencia política y la cultura peruana desde 1980. Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar y Editorial San Marcos. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DEGREGORI, Carlos Iván&lt;br /&gt;2004               Diversidad Cultural. Enciclopedia Temática del Perú. Tomo VIII. El Comercio. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FERNANDEZ BACA, Inés y NIETO DEGREGORI, Luis&lt;br /&gt;1997               Nosotros los cusqueños. Visión de progreso del poblador urbano del Cusco. Centro de Educación y Comunicación Guaman Poma de Ayala. Cusco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FLORES AYBAR, Jorge&lt;br /&gt;2004               Literatura y violencia en los Andes. Propuesta para una periodización de la literatura peruana. Arteidea editores. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GONZALEZ VIGIL, Ricardo&lt;br /&gt;2006               “Consideraciones sobre la narrativa peruana. De 1980 a nuestros días”, Libros &amp;amp; Artes. Revista de Cultura de la Biblioteca Nacional del Perú. Nro. 16-17: 6-9.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GUTIERREZ, Miguel&lt;br /&gt;1999               Los Andes en la novela peruana actual. Biblioteca para el siglo XXI: Narrativa. Editorial San Marcos. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HIGGINS, James&lt;br /&gt;2006               Historia de la literatura peruana. Universidad Ricardo Palma. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;KOKOTOVIC, Misha&lt;br /&gt;2004               “El Sendero de Vargas Llosa: violencia política y cultura indígena en Lituma en los Andes”. En: Mark Cox editor. Pachaticray (El mundo al revés). Testimonios y ensayos sobre la violencia política y la cultura peruana desde 1980. Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar y Editorial San Marcos. Lima, pp. 83-95.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOPEZ, Sinesio&lt;br /&gt;1997               Ciudadanos reales e imaginarios. Concepciones, desarrollo y mapas de ciudadanía en el Perú. IDS. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MATOS MAR, José&lt;br /&gt;1981               Desborde popular y crisis del Estado. El nuevo rostro del Perú en la década de 1980. Instituto de Estudios Peruanos. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NIETO DEGREGORI, Luis.&lt;br /&gt;1995               “¿Existe la narrativa andina?", Tinkuy, Revista de cultura andina, 2, 3: 15-22. Instituto andino de Investigación Científica Huilloq. Cuzco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1988               “Me friegan los cóndores”. En: Encuentro Internacional Narradores de esta América. Universidad de Lima y Fondo de Cultura Económica. Lima, pp. 173-178.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2000               “El debate entre andinos y criollos en la narrativa peruana última”, Márgenes, XIV,17:155-170. Sur, Casa de Estudios del Socialismo. Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2005               “Los narradores andinos, herederos de Arguedas.” En: Arguedas y el Perú de hoy. Carmen María Pinilla editora general. Sur Casa de Estudios del socialismo. Lima, pp. 119-129.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OSORIO, Juan Alberto&lt;br /&gt;1995               "La narrativa andina", Sieteculebras, 8: 9-10. Cuzco,.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VICH, Víctor&lt;br /&gt;2006               “La nación en venta: Bricheros, turismo y mercado en el Perú contemporáneo”, Crónicas Urbanas, X, 11: 93-100. Centro Guaman Poma de Ayala, Cusco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ZORRILLA, Zeín&lt;br /&gt;2004               La novela andina. Tres manifiestos. Lluvia editores. Lima. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;NOTAS&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_ednref1" name="_edn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; El tópico de la multiculturalidad de la sociedad peruana y sus implicancias para la narrativa que se produce en el país lo he tratado en numerosos artículos a lo largo de los últimos años (Nieto 1995, 1998, 2000 y 2005). Los párrafos que siguen a continuación y algunos otros pasajes de este ensayo son un apretado resumen de lo presentado en esos artículos.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_ednref2" name="_edn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Son los propios escritores de la vertiente andina de nuestra narrativa quienes, ante la omisión de los críticos, se han reclamado como productores de una literatura diferente a la criolla (confrontar, por ejemplo, Osorio 1995, Flores Aybar 2004, Zorrilla 2004).Escuchando estas voces, en años recientes .algunos críticos han empezado a dejar de lado conceptos como los de literatura neoindigenista o literaturas regionales para asumir el de literatura andina. Es el caso de Mark Cox (2004) y, más recientemente, de Ricardo González Vigil, quien sostiene: “Aunque el crítico Tomás G. Escajadillo, en su informado estudio La narrativa indigenista peruana (1994), sigue llamando neoindigenista a la narrativa sobre la realidad andina posterior a los años 60, cada vez cobra más cuerpo la posición que desecha la etiqueta “neoindigenista” para utilizar el membrete “narrativa andina” (González Vigil 2006:7).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_ednref3" name="_edn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Calificando la andinización de Lima y en general del país como  “desborde popular”, Matos Mar hizo notar que era justamente Lima la que “comenzaba a esbozar el nuevo rostro peruano, que pugna por lograr una forma definida y que tratará de legitimarse venciendo toda resistencia opuesta por la ya debilitada maquinaria de la vieja República Criolla. Algunos de los rasgos de ese rostro son ya suficientemente claros como para que podamos imaginarnos su contenido final: se trata de una fusión interregional de culturas, tradiciones e instituciones con fuerte componente andino" (Matos Mar 1984: 90-91).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_ednref4" name="_edn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Efraín Kristal (2004: 66) cita estas palabras que Cornejo Polar pronunciara en una conferencia publicada póstumamente por Kart Kohut, José Morales y Sonia Rose en el libro  Literatura peruana hoy: crisis y creación (Ed. Vervuert. Francfort y Madrid, 1998). Este crítico, por lo demás, maneja otra hipótesis para explicar el silencio de los escritores peruanos, manifestando que quizás se deba a “las incertidumbres y ambivalencias de aquellos escritores cuyos sentimientos de indignación en cuanto a la miseria y al sufrimiento de las poblaciones indígenas del Perú ya no van acompañadas  automáticamente de un entusiasmo revolucionario del tipo que Vargas Llosa pudo expresar en la “Literatura y el fuego”” (Kristal 2004: 66).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_ednref5" name="_edn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Sobre esto mismo, el crítico literario Manuel Baquerizo ha manifestado lo siguiente: “Vargas Llosa imagina el mundo y la cultura de los Andes como el lugar de la barbarie, del primitivismo y la irracionalidad. Colchado, en cambio, con conocimiento íntimo y familiar, pinta un pueblo que ama ante todo su entraña comunitaria, que conserva su tradición y que rinde culto a la naturaleza” (Baquerizo 1998: 21).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8928546#_ednref6" name="_edn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Ver al respecto el artículo de Víctor Vich “”La nación en venta”, que analiza al personaje del brichero como encarnación de “algunas de las tensiones básicas -económicas y culturales- que se producen en un país periférico en su voluntad de participar en las lógicas del mundo contemporáneo” (Vich 2006: 93).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-7164728454032680929?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7164728454032680929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7164728454032680929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/10/entre-el-fuego-y-la-calandria.html' title='Entre el fuego y la calandria'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-2345628364239660566</id><published>2007-08-07T07:02:00.001-07:00</published><updated>2007-08-07T07:02:20.445-07:00</updated><title type='text'>Carta de Aeroméxico</title><content type='html'>San Isidro, 18 de julio de 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señores:&lt;br /&gt;Camara Peruana del Libro&lt;br /&gt;Presente.&lt;br /&gt;Estimada Señores:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En respuesta a su reclamo en el cual nos dan a conocer los inconvenientes que tuvo el  Sr. Fernando Vallejo al presentarse a abordar el vuelo AM18 con ruta México-Lima el día de ayer 17 de julio, permítanos dirigirle las siguientes líneas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al respecto, considero importante informarle que los horarios de las operaciones de todas las aerolíneas pueden ser modificados, debido a factores externos que se encuentran fuera del control y de la responsabilidad de la empresa. Uno de los principales factores es la condición del clima que impera en el momento del vuelo. Si el vuelo se ve afectado en su capacidad por esta situación, la obligación de las aerolíneas es la de ofrecer protección a los pasajeros afectados en un vuelo lo más próximo del itinerario original.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe señalar que varios vuelos programados para ese día tuvieron que ser modificados en su capacidad debido a las temperaturas que se registraron durante el trayecto y, al generar los cálculos del peso y del balance de la aeronave durante los preparativos para el despegue, los comandantes solicitaron a los agentes de tierra que restringieran la capacidad del avión hasta que la operación fuera totalmente segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo con nuestros registros, a las 14:49 pm, el personal  de aeropuerto solicito al Sr. Vallejo permanecer en espera hasta obtener autorización para ingresar a mas pasajeros al vuelo, a las 16: 49 pm, el supervisor de trafico autorizó el chequeo del pasajero, por lo que en ese momento le fue asignado un asiento, cuando llamaron al pasajero para avisarle que debía ingresa a la sala de embarque, él ya no se encontraba en el aeropuerto, cabe mencionar que todos los pasajeros que fueron ingresado en la lista de espera por esta situación lograron embarcarse sin problema, también es importante comentarles que para la salida en Mexico, los pasajeros no pasan por migraciones, únicamente  tienen que ingresar  a las salas de embarque pasando el control de equipaje ( rayos X )&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperamos que su comprensión les permita considerar que, a pesar de este incidente que no hubiéramos deseado que ocurriera, en Aeroméxico nos sentiremos complacidos de volver a atenderlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atentamente,&lt;br /&gt;Mónica Koch&lt;br /&gt;Supervisora de ventas y Reservas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-2345628364239660566?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2345628364239660566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2345628364239660566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/08/carta-de-aeromxico.html' title='Carta de Aeroméxico'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-347632166966268352</id><published>2007-05-24T11:59:00.000-07:00</published><updated>2007-05-24T12:15:44.950-07:00</updated><title type='text'>Respuesta de González Vigil</title><content type='html'>Dado que Ricardo González Vigil ha declarado que es la última vez que se refiere al tema no pretendo a ser tan grosero de quedarme con la última palabra, por lo que no discutiré ninguno de sus puntos salvo resaltar lo siguiente: estoy &lt;strong&gt;absolutamente de acuerdo&lt;/strong&gt; con que no se puede insultar en público y disculparse en privado. Esa fue una de las razones principales por las que escribí “&lt;a href="http://notasmoleskine.blogspot.com/2007/05/un-paso-adelante.html"&gt;Un paso adelante&lt;/a&gt;”. Descubrí que nunca, en ningún post ni artículo, había justificado mis críticas a González Vigil con algo que no sea una burla, una ironía o una broma. Pensé: si quiero que me respeten debo empezar a reconocer mis errores y respetar a los demás. Por eso borré esa respuesta furibunda la mañana siguiente y escribí la editorial que todos conocen. González Vigil tiene todo el derecho de rechazar lo que fue público durante unas horas, pero no puede soslayar el hecho público y notorio de que borré mi carta y las alusiones a él en el comentario "Gran Combo Club" y el que todos los blogs serios (los únicos a los que el crítico debería hacer caso si no quiere ser cómplice de anónimos que difaman y descalifican a los demás con insultos racistas y homofóbicos) han respetado el derecho a retirar mi opinión. No conozco otra forma digna de pedir disculpas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;Conciliación&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Desde que me divorcié hace tres años, con un hijo de un año al que debo proteger antes que a nada ni nadie, la palabra “conciliación” es la más importante del idioma para mí. Aprendí que conciliar no es someterse ni rendirse, y mucho menos mostrar debilidad, sino aceptar que ante un conflicto las dos partes deben ceder en algo (aunque a veces nos parezca injusto) para conseguir un acuerdo y dar un paso adelante. Si declaré que me reafirmo en las cosas que escribí en mi respuesta eliminada (deplorando el tono en que las escribí, insisto) fue para dejar en claro que no pretendía mentir cuando las expuse, pero si González Vigil considera que no censura a Cueto por razones extra-literarias o que nunca intentó que me quiten el auspicio que no tengo (en todo caso, una llamada suya luego de aparecer la nota de Caretas a la oficina de imagen bien pudo ser malinterpretada o tergiversada) no tengo ningún problema en aceptar sus descargos en vez de ponerme a llamar testigos (que al fin y al cabo tampoco son pruebas) para que hablen en su contra. Si él, además, insiste en decir que mi productor no lo llamó o que yo no le mandé el email de disculpa pues bien, considerando que ambas situaciones tenían como fin pedirle disculpas y darle la posibilidad de explicar por TV por qué asumió ciertas decisiones en su Manual de Literatura que yo consideré erróneas en mi programa, en vez de perder el tiempo buscando pruebas para demostrar que sí llamé o que sí mande el email ¿no es más coherente, responsable y serio volver a pedir disculpas e invitarlo al programa otra vez, ya que ése es el objetivo principal de lo que está en discusión? Después de todo, y dado que es imposible tener pruebas en cosas ridículamente concretas como si hubo una llamada o un email hace dos años, que sean las personas que están involucradas en estos temas y nuestras propias conciencias las únicas que juzguen quién miente y quién no. Yo, por mi parte, estoy bastante tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;Cuetomanía&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, sobre mi “cuetomanía”, debo decir que me identifico plenamente con ese término. Alonso Cueto no significa para mí sólo un extraordinario escritor sino un amigo al que quiero mucho y respeto, y no existe día en que no me sienta orgulloso de esa amistad a pesar de que muchas personas insisten en calificarla casi de “delito”. Por eso mismo, porque lo creo buen escritor y además una amigo entrañable, cuando reseño algún libro suyo que me parece genial se trasluce naturalmente mi entusiasmo e incluso mi felicidad al ver que un amigo querido ha conseguido un logro (y con “logro” no me refiero a los premios, ojo, sino a las obras). A González Vigil, en cambio, la obra de Alonso Cueto lo deja indiferente y ha decidido no criticar nada suyo desde que reseñó a principios de los años 80 su primer libro de cuentos (el más minimalista de todos, por cierto). No creo que exista algo innoble o erróneo en ninguna de las dos opciones, siempre y cuando seamos conscientes de que lo realmente importante en todo esto (deslindando de una vez y para todas cualquier alusión vinculada a mafias, lobbys o censuras) es que ni mi entusiasmo ni la indiferencia de González Vigil son definitivos a la hora de los balances. Lo concreto es que la obra de Alonso Cueto continúa escribiéndose y consiguiendo cada día más lectores, críticos, premios, traducciones y editoriales interesadas en él, totalmente ajena a estas escaramuzas. Entonces ¿por qué pelearnos por algo que finalmente es inútil? Ambos sabemos que los escritores y los críticos literarios con verdadero talento superan largamente los elogios y el ninguneo. Y como dudo que exista una verdad más grande que ésa, he optado por dejar que los demás saquen sus propias conclusiones sobre la objetividad de González Vigil a la hora de calificar a Cueto o a cualquier otro autor. No diré más sobre el tema reservándome, como es obvio, el derecho de opinar sobre sus reseñas o sus libros críticos cuando tenga algo que decir positivo o negativo, cuidándome de hacerlo con el respeto que una vida dedicada apasionadamente a la literatura, como la González Vigil, me merecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IVAN THAYS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-347632166966268352?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/347632166966268352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/347632166966268352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/05/respuesta-de-gonzlez-vigil.html' title='Respuesta de González Vigil'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-529682870241286894</id><published>2007-05-18T06:03:00.000-07:00</published><updated>2007-05-18T06:33:39.942-07:00</updated><title type='text'>Un paso adelante</title><content type='html'>Para nadie es secreto que desde hace años existe entre los narradores peruanos una fuerte división. Aunque se camufle en temas literarios o sociológicos, la verdadera razón de esa división es el reconocimiento: ¿quién tiene el reconocimiento y quién no? ¿por qué lo tiene él y por qué no tal? ¿quién decide que un autor merece ser reconocido? El mundo de los blogs lo único que hace es atizar el fuego de esas discusiones, hasta hacerlas no sólo interminables sino circulares. La única forma de detenerla es que cada implicado, por propia decisión, decida bajar los brazos y dejar de insistir en defenderse o contratacar. Eso es lo que pretendo hacer ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considero que la narrativa peruana está pasando por un buen momento. Los premios y el reconocimiento que alcanzan algunos autores en el exterior logran despertar la expectativa por conocer otros autores peruanos. Por otra parte, como nunca antes existe una abundante promoción de autores jóvenes que no solo tienen talento comprobado en obras, no em propuestas, sino una vocación y un profesionalismo que antes solo se encontraba en los consagrados. No es, entonces, el momento para discutir sino para conciliar y disfrutar de la pluralidad de temas, estilos y propustas de la narrativa actual peruana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considero, asimismo, que estas discusiones absurdas sólo benefician a algunos escritores mediocres, aquellos a los que Silvio Rendón llamó "Reynas contra Maradonas" en un lúcido post, quienes consiguen aprovecharse del tumulto que genera estas peleas y las divisiones entre autores para instalar su nombre en la literatura peruana con anónimos, insultos y calumnias, ya que con sus obras difícilmente podrían conseguirlo. No pienso seguir contribuyendo a que esos escritores se salgan con la suya. La verdad de todo es que no existen mafias literarias ni lobbys, ningún editor cultural está obligado por nadie a silenciar a tal escritor o levantar a tal otro, y el único modo de conseguir un lugar en la literatura peruana es con perseverancia, talento y desde luego algo de suerte (como todo en la vida).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que respecta a González Vigil, aunque soy responsable de todo lo que sostuve y me reafirmo en ello, quiero aceptar que él tenga una versión distinta de los hechos y buscar el punto medio. He borrado mi carta de respuesta y le pediré a Silvio Rendón que borre de mi comentario en su blog las alusiones a él. Sólo quiero dejar en claro, nuevamente, mis disculpas públicas por el incidente en Madrid y reiterarle una vez más la invitación al programa. Asimismo, le ofrezco mi email &lt;a href="mailto:ithays@pucp.edu.pe"&gt;ithays@pucp.edu.pe&lt;/a&gt; por si quiere comunicarse conmigo para aclarar cualquier tema pendiente. Y como no se puede dar un paso adelante manteniendo un taco en el pasado, quier extender la invitación a &lt;em&gt;Vano Oficio&lt;/em&gt; a &lt;strong&gt;todos&lt;/strong&gt; aquellos escritores que se han sentido, de algún modo, relegados injustamente por mí. Mi dirección de email está ahí para que se comuniquen conmigo, me den sus datos y pueda advertir al equipo de producción su interés en participar en el programa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De más está decir que &lt;strong&gt;Moleskine Literario&lt;/strong&gt; seguirá siendo crítico cuando corresponda, pero tratando de mantenerme siempre en el terreno de lo estrictamente literario sin cruzar la línea, que algunas veces he cruzado por culpa de mi vehemencia, de la burla o el comentario personal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-529682870241286894?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/529682870241286894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/529682870241286894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/05/un-paso-adelante.html' title='Un paso adelante'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-8293124330346208549</id><published>2007-05-16T16:46:00.000-07:00</published><updated>2007-05-16T16:47:29.882-07:00</updated><title type='text'>Carta de Alfredo Bryce Echenique</title><content type='html'>Lima, 12 de abril de 2007.&lt;br /&gt;SEÑOR DIRECTOR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señor Director,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente le agradeceré mucho publicar esta carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Créame, Señor Director, que en los 40 años que llevo escribiendo no sólo libros de ficción sino también crónicas de viajes, reportajes, y simples artículos de prensa –como miembro durante casi dos décadas y hasta hace muy poco de la sección “Grandes Firmas”, de la Agencia EFE, mis artículos llegaron a ser publicados hasta en 46 diarios y revistas de ambos lados del Atlántico-, jamás nadie en ninguna parte les ha puesto un solo “pero” a esos textos, y mucho menos se ha dudado de su autoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sucede que hace poco, y de golpe, en Lima, me he visto envuelto en acusaciones de plagio provenientes en su origen de un solo diario y de una sola persona, y llenos de una violencia y un odio que sorprenderían al más curtido, lo cual no sólo me ha causado un daño moral y hasta físico, del cual recién empiezo a reponerme, en un lugar apartado de la ciudad de Lima, sino que durante varios días me ha dejado realmente paralizado. Sólo la inmensa solidaridad que me ha mostrado la gente, pública y privadamente (y entre estas gente por supuesto que incluyo a connotados periodistas y escritores), me ha ayudado a capear un temporal en el que por encima de todo me encontré sumamente perdido, desconcertado, y literalmente postrado hasta hace apenas un par de días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que es muy difícil defenderse de una campaña montada contra uno con tanto tiempo, pericia, y, hasta diría, con minucia y paciencia, y más aún estando yo lejos de mi despacho y de mis archivos, que se encuentran ambos en Barcelona, ciudad en la que resido varios meses al año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí quisiera referirle el hecho de que esta campaña se ha dirigido también contra otro escritor, muy amigo mío y de muy bien ganado prestigio internacional, en otro diario de Lima, sin que nadie haya podido encontrarle más razón que la de tratarse de una nueva y muy similar campaña de desprestigio personal, pues las acusaciones de plagio, en ambos casos, se asemejan como dos gotas de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, ha sido tan sólo mi caso el que ha llegado a los diarios extranjeros y por ello también le agradezco mucho que me dé esta oportunidad no sólo de hacerle un recuento de los hechos, tal como los he vivido yo, sino también de hacerle los comentarios anteriormente expuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy atentamente,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Alfredo Bryce Echenique&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-8293124330346208549?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/8293124330346208549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/8293124330346208549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/05/carta-de-alfredo-bryce-echenique_16.html' title='Carta de Alfredo Bryce Echenique'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-3957770351216053075</id><published>2007-05-16T14:58:00.000-07:00</published><updated>2007-05-16T14:59:42.292-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065281467040224082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 436px; CURSOR: hand; HEIGHT: 313px; TEXT-ALIGN: center" height="274" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/Rkt-qEJNU1I/AAAAAAAAAC4/iBWFIHl5E7Q/s320/File0112.jpg" width="374" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-3957770351216053075?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/3957770351216053075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/3957770351216053075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/05/blog-post_7644.html' title=''/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/Rkt-qEJNU1I/AAAAAAAAAC4/iBWFIHl5E7Q/s72-c/File0112.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-663332722635648175</id><published>2007-05-15T09:34:00.000-07:00</published><updated>2007-05-15T09:40:03.792-07:00</updated><title type='text'>Carta de Alfredo Bryce Echenique</title><content type='html'>Lima, 12 de abril de 2007.&lt;br /&gt;SEÑOR DIRECTOR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señor Director,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente le agradeceré mucho publicar esta carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Créame, Señor Director,  que en los 40 años que llevo escribiendo no sólo libros de ficción sino también crónicas de viajes, reportajes, y simples artículos de prensa –como miembro durante casi dos décadas y hasta hace muy poco de la sección “Grandes Firmas”, de la Agencia EFE, mis artículos llegaron a ser publicados hasta en 46 diarios y revistas de ambos lados del Atlántico-, jamás nadie en ninguna parte les ha puesto un solo “pero” a esos textos, y mucho menos se ha dudado de su autoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sucede que hace  poco, y de golpe, en Lima,  me he visto envuelto en acusaciones de plagio provenientes en su origen de un solo diario y de una sola persona, y llenos de una violencia y un odio que sorprenderían al más curtido, lo cual no sólo me ha causado un daño moral y hasta físico, del cual recién empiezo a reponerme, en un lugar apartado de la ciudad de Lima, sino que durante varios días me ha dejado realmente paralizado. Sólo la inmensa solidaridad que me ha mostrado la gente, pública y privadamente (y entre estas gente por supuesto que incluyo a connotados periodistas y escritores), me ha ayudado a capear un temporal en el que por encima de todo me encontré sumamente perdido, desconcertado, y literalmente postrado hasta hace apenas un par de días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que es muy difícil defenderse de una campaña  montada contra uno con tanto tiempo, pericia, y, hasta diría, con minucia y paciencia, y más aún estando yo lejos de mi despacho y de mis archivos, que se encuentran ambos en Barcelona, ciudad en la que resido varios meses al año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí quisiera referirle el hecho de que esta campaña se ha dirigido también contra otro escritor, muy amigo mío y de muy bien ganado prestigio internacional, en otro diario de Lima, sin que nadie haya podido encontrarle más razón que la de tratarse de una nueva y muy similar campaña de desprestigio personal, pues las acusaciones de plagio, en ambos casos, se asemejan como dos gotas de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Sin embargo, ha sido tan sólo mi caso el que ha llegado a los diarios extranjeros y por ello también le agradezco mucho que me dé esta oportunidad no sólo de hacerle un recuento de los hechos, tal como los he vivido yo, sino también de hacerle los comentarios anteriormente expuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy atentamente,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Alfredo Bryce Echenique&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-663332722635648175?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/663332722635648175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/663332722635648175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/05/carta-de-alfredo-bryce-echenique.html' title='Carta de Alfredo Bryce Echenique'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-7539025026840335806</id><published>2007-01-30T11:13:00.000-08:00</published><updated>2007-01-30T11:18:17.038-08:00</updated><title type='text'>Premio Planeta Casa de América</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Premio Iberoamericano&lt;br /&gt;Planeta-Casa de América de Narrativa 2007&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Editorial Planeta y Casa de América, con el objetivo de promover la narrativa en lengua española, convocan con carácter anual el PREMIO IBEROAMERICANO PLANETA-CASA DE AMÉRICA DE NARRATIVA 2007 para obras inéditas escritas en castellano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara, y el Director General de Casa de América, Miguel Barroso, firmarán el convenio para la creación del PREMIO IBEROAMERICANO PLANETA-CASA DE AMÉRICA NARRATIVA 2007 y anunciarán la convocatoria de la primera edición en un acto que tendrá lugar en la Sala Bolívar de Casa de América en España, el martes 30 de enero, a las 17:00 horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BASES DEL CONCURSO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. PARTICIPANTES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podrán participar en este concurso todos los escritores que presenten obras originales, inéditas y escritas en castellano.&lt;br /&gt;Quedan excluidas las obras de aquellos autores que fallecieron antes de anun&amp;shy;ciarse esta convocatoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.  PRESENTACIÓN DE OBRAS AL CONCURSO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escritores que deseen optar al Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América deberán remitir los originales, por duplicado y haciendo constar en la primera página que concurren al Premio objeto de estas bases, a las oficinas del Grupo Planeta, situadas en los distintos países.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PERÚ (Perú y Bolivia)&lt;br /&gt;EDITORIAL PLANETA PERÚ, Avda. Santa Cruz, 244 - San Isidro, Lima (Perú)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La extensión de las obras no ha de ser inferior a las doscientas páginas, tamaño DIN A4 (210 x297 mm), claramente mecanografiadas a doble espacio y por una sola cara. Las obras presentadas que no reúnan los requisitos anteriores no serán admitidas a concurso.&lt;br /&gt;La obra deberá identificarse con un título y el nombre o seudónimo del autor y se presentará acompañada de un sobre cerrado, en el que constarán, como mí&amp;shy;nimo, las siguientes menciones:&lt;br /&gt;I.  Identificación (nombre y apellidos y, en su caso, el seudónimo que se uti&amp;shy;lice) del autor.&lt;br /&gt;II.  Domicilio y número de Documento Nacional de Identidad, pasaporte o cualquier otro documento oficial identificativo.&lt;br /&gt;III.  Manifestación expresa del carácter original e inédito de la obra que se pre&amp;shy;senta.&lt;br /&gt;IV.  Manifestación expresa de la titularidad del autor sobre todos los derechos de la obra y que la misma se encuentra libre de cargas o limitaciones a los derechos de explotación.&lt;br /&gt;V.  Manifestación expresa de la aceptación por el autor de todas y cada una de las bases del Premio.&lt;br /&gt;VI.  Fecha y firma original.&lt;br /&gt;Dicho sobre permanecerá cerrado hasta el momento de dictarse el fallo del Premio.&lt;br /&gt;Se considerará que la presentación al Premio bajo seudónimo se efectúa a los solos efectos del desarrollo del concurso hasta su fallo.&lt;br /&gt;EDITORIAL PLANETA, S. A., o cualquiera otra sociedad del Grupo Planeta (en adelante, la Editorial), asignará un número de registro, en cada país, a cada obra por riguroso orden de presentación.&lt;br /&gt;La Editorial no se compromete a mantener ningún tipo de correspondencia o comunicación con los participantes en el Premio, ni a facilitarles información alguna sobre la clasificación de las obras o el desarrollo del concurso.&lt;br /&gt;La admisión de originales se cierra el día 15 de marzo del año en curso. No obstante, en cuanto a los originales que sean remitidos por correo, la Editorial podrá admitir aquellos respecto de los que tenga constancia de que han sido enviados hasta tal fecha, siempre que se reciban en un plazo no mayor a 7 días, de forma que no altere el normal desarrollo del concurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. AUTORÍA, ORIGINALIDAD Y DIVULGACIÓN DE LAS OBRAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presentación de una obra al concurso implica necesariamente la aceptación íntegra e incondicional de las presentes bases por parte del optante, así como:&lt;br /&gt;1.  El consentimiento del optante a la edición y divulgación de la obra presen&amp;shy;tada en caso de resultar premiada o finalista.&lt;br /&gt;2.  La garantía por parte del optante, con total indemnidad para la Editorial, de la autoría y la originalidad de la obra presentada, y de que ésta no sea copia ni modificación total o parcial de ninguna otra obra propia o ajena.&lt;br /&gt;3.  La garantía por parte del optante, con total indemnidad para la Editorial, del carácter inédito en todo el mundo de la obra presentada y de la titula&amp;shy;ridad en exclusiva y sin carga ni limitación alguna de todos los derechos de explotación sobre la misma y frente a terceros, sin hallarse sometida a ningún otro concurso pendiente de resolución.&lt;br /&gt;La presentación de la obra conlleva, asimismo, el compromiso de su autor a no retirarla del concurso, sin perjuicio del derecho de devolución de los originales de las obras no premiadas ni finalistas, una vez hecho público el fallo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. JURADO Y VOTACIÓN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Jurado, formado por cinco miembros, estará constituido por un representan&amp;shy;te de la Editorial, un representante de Casa de América y tres prestigiosas per&amp;shy;sonalidades del mundo de la narrativa, que serán designadas libremente por la Editorial y Casa de América.&lt;br /&gt;El sistema de análisis, calificación, selección y votación de las obras presentadas será el que establezca la Editorial.&lt;br /&gt;En cada uno de los países donde se reciban los manuscritos, según lo anterior&amp;shy;mente indicado sobre su recepción, se realizará la lectura de todas las obras ad&amp;shy;mitidas a concurso en dicho país, se emitirá un informe de cada una de ellas y se escogerán las que se consideren mejores.&lt;br /&gt;Las obras así seleccionadas pasarán a una segunda lectura, donde se escogerá las diez obras que se consideren mejores de la totalidad de las seleccionadas, por todos los países.&lt;br /&gt;Esas diez obras, juntamente con los dos informes de lectura correspondientes, serán elevadas al Jurado.&lt;br /&gt;Las decisiones del Jurado, incluido el fallo definitivo, se adoptarán por mayoría simple.&lt;br /&gt;Cualquier deliberación del Jurado será secreta.&lt;br /&gt;Sin perjuicio del contenido del fallo definitivo del concurso, la Editorial y Casa de América no responden de las opiniones manifestadas por el Jurado o por cualquiera de sus miembros, antes o después de la emisión de aquél, en rela&amp;shy;ción con cualquiera de las obras presentadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. PREMIO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se otorgará, como ganadora, un premio de DOSCIENTOS MIL dólares america&amp;shy;nos a la obra que se considere con mayores merecimientos.&lt;br /&gt;También se otorgará un accésit de CINCUENTA MIL dólares americanos a la obra finalista.&lt;br /&gt;El concurso no podrá ser declarado desierto ni distribuirse el premio entre dos o más obras concursantes.&lt;br /&gt;El fallo del Jurado, que será inapelable, se hará público en el transcurso de una fiesta literaria que se celebrará el día 23 de abril de 2007, Día Internacional del Libro. El Premio será itinerante, de tal forma que cada año se fallará en un país iberoamericano distinto. En 2007 se fallará en Bogotá (Colombia) por ser este año la «Capital Mundial del Libro».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. CESIÓN DE DERECHOS DE EXPLOTACIÓN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otorgamiento tanto del premio como del accésit de finalista supone que los respectivos autores de las obras galardonadas ceden en exclusiva a la Editorial todos los derechos de explotación sobre esas obras, incluyendo entre otros los de reproducción por cualquier sistema gráfico, mecánico, electrónico, repro-gráfico, digital, o de cualquier otra índole; distribución en cualquier formato o soporte y canal, y mediante venta, alquiler, préstamo o cualquier otra forma; comunicación pública a través de proyección audiovisual, representación escéni&amp;shy;ca, emisión por radiodifusión, transmisión por cable, fibra óptica, alámbrica o inalámbrica, sistemas telemáticos, digitales u on-line, incorporación a bases de datos, o mediante cualquier otro sistema; transformación, incluida la traduc&amp;shy;ción y la adaptación a obra audiovisual o dramática, u otras obras derivadas, y en general, para todas las modalidades de explotación y medios de difusión co&amp;shy;nocidos en el momento del otorgamiento del Premio, en todos los países y len&amp;shy;guas del mundo, y por todo el período de vigencia de los derechos de Propie&amp;shy;dad Intelectual.&lt;br /&gt;La cesión de los derechos de explotación de las obras ganadora y finalista su&amp;shy;pone la cesión de derechos de edición de sus respectivas obras en forma de li&amp;shy;bro, bajo las modalidades de tapa dura o cartoné, tapa flexible, rústica, edicio&amp;shy;nes económicas y/o de bolsillo, de lujo, de bibliófilo, ilustradas, especiales para empresas u otras editoriales, para escuelas, club, CD-ROM u otros soportes di&amp;shy;gitales o magnéticos, inclusión en colecciones de la editorial o en publicaciones periódicas de forma parcial o completa, y cualesquiera otras modalidades co&amp;shy;nocidas en ese momento.&lt;br /&gt;La Editorial podrá efectuar la explotación de los derechos sobre las obras ga&amp;shy;lardonadas directamente por sí misma o suscribir, con cualquier otra compañía de su grupo empresarial o con terceros, en exclusiva o no, los acuerdos que re&amp;shy;sulten precisos para posibilitar la mejor explotación y ejecución de aquéllos y en las diversas modalidades en todo el mundo.&lt;br /&gt;Los autores galardonados se obligan a suscribir el contrato o contratos de edi&amp;shy;ción, de cesión de los derechos de explotación sobre las obras premiadas, y de&amp;shy;más documentos que sean precisos para formalizar oportunamente dichas ce&amp;shy;siones.&lt;br /&gt;La Editorial podrá efectuar una primera edición de la obra galardonada con un mínimo de dos mil (2.000) y un máximo de dos millones (2.000.000) de ejem&amp;shy;plares, con las reimpresiones que, dentro de dichos totales, libremente decida el editor. Los límites mínimos y máximos serán, en el caso de la obra finalista, de dos mil (2.000) y un millón (1.000.000) de ejemplares, respectivamente, con iguales derechos para el editor en materia de reimpresiones.&lt;br /&gt;Las ediciones sucesivas que sigan a la primera, y que comprenderán iguales mí&amp;shy;nimos y máximos que los señalados para cada caso, serán libremente determinadas por el editor, y podrán llegar hasta veinte (20). La decisión acerca de la modalidad en que deba efectuarse cada una de las sucesivas ediciones y el sistema de distribución comercial corresponderá única y exclusivamente al editor.&lt;br /&gt;De los primeros doscientos veinticinco mil (225.000) ejemplares, en el caso de la obra ganadora del premio, y los primeros sesenta y cinco mil (65.000) ejem&amp;shy;plares, en el caso de la finalista, vendidos en la primera o sucesivas ediciones de la obra de que se trate, los autores respectivos no devengarán por ningún concepto otra cantidad distinta del premio percibido.&lt;br /&gt;Por los ejemplares vendidos por encima de los especificados en el párrafo an&amp;shy;terior, la Editorial satisfará a los autores galardonados el diez por ciento (10%) en las ediciones tipo tapa dura o flexible y/o rústica, el seis por cien -to (6%) en las ediciones de bolsillo y el cinco por ciento (5%) en las res&amp;shy;tantes modalidades&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos porcentajes se calcularán sobre el precio de venta al público sin IVA de los ejemplares vendidos de las distintas ediciones. En el caso de que la explotación de los derechos se lleve a cabo por medio de terceros, la remuneración de los autores será el sesenta por ciento (60%) de los ingresos netos que obtenga la Editorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. DERECHO DE OPCIÓN PREFERENTE SOBRE LAS OBRAS PRESENTADAS&lt;br /&gt;La Editorial se reserva el derecho de obtener la cesión para la explotación en cualquier modalidad de las obras que, presentadas al concurso y no habiendo sido galardonadas con el primer premio o el accésit, pudieran interesarle, siem&amp;shy;pre que comunique al autor correspondiente dicha decisión en el plazo máximo de noventa (90) días hábiles a contar desde la fecha en que se haga público el fallo del Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América de Narrativa.&lt;br /&gt;El autor se obliga frente a la Editorial, en el supuesto de recibir dicha comuni&amp;shy;cación en el plazo indicado, a ceder, en las condiciones que se establezcan, los derechos de explotación de su obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. INSCRIPCIÓN DE DERECHOS EN REGISTROS PÚBLICOS&lt;br /&gt;Quedarán bajo la exclusiva responsabilidad del autor la inscripción de la obra presentada al Premio en el Registro de la Propiedad Intelectual correspondien&amp;shy;te, así como los efectos de su no inscripción frente a terceros.&lt;br /&gt;Cada autor se obliga, además, a suscribir cuantos documentos sean necesarios para que los derechos cedidos a la Editorial sobre su obra queden inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual correspondiente y en cualesquiera otros registros públicos nacionales, extranjeros o internacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. DEVOLUCIÓN DE ORIGINALES&lt;br /&gt;Sin perjuicio del derecho de opción preferente previsto en la base séptima, y sin que ello suponga menoscabo alguno del mismo, la devolución de los origi&amp;shy;nales no premiados se efectuará a petición expresa de los autores y previa en&amp;shy;trega de un recibo de devolución, presentado por el propio autor o persona por él debidamente autorizada por escrito. Dicha petición habrá de hacerse antes de que finalice el presente año. El envío de los originales por correo o mensajería se efectuará contra reembolso.&lt;br /&gt;En ningún caso se facilitará copia de los informes realizados para la evaluación de la obra.&lt;br /&gt;La Editorial se reserva el derecho de destruir los originales que no sean recla&amp;shy;mados antes del 1 de enero de 2008.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. SUMISIÓN EXPRESA&lt;br /&gt;Para cualquier duda, discrepancia, reclamación o cuestión que pueda suscitar&amp;shy;se directa o indirectamente con ocasión de la interpretación y ejecución de las presentes bases, las partes renuncian al fuero propio que pudiera corresponderles y se someten expresamente a la jurisdicción de los Juzgados y Tribunales de Barcelona.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-7539025026840335806?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7539025026840335806'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7539025026840335806'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/01/premio-planeta-casa-de-amrica.html' title='Premio Planeta Casa de América'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-2006709766570322729</id><published>2007-01-22T09:16:00.001-08:00</published><updated>2007-01-22T09:16:38.404-08:00</updated><title type='text'>Jornadas Matalamanga</title><content type='html'>Primeras jornadas de conversación Matalamanga&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Miércoles 24 y jueves 25 de enero de 2007&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Grupo Editorial Matalamanga se complace en invitarlos a las Primeras jornadas de conversación Matalamanga. El evento, que se llevará a cabo el miércoles 24 y el jueves 25 de enero en Drama (Av. Pedro de Osma 135. Barranco), tendrá como objetivo motivar el diálogo entre creadores contemporáneos, y entre estos y el público asistente.&lt;br /&gt;Esta primera edición tendrá como invitado especial a Mario Bellatin, quien presentará Perros héroes, su más reciente libro publicado en Perú, y que también participará de una mesa de conversación junto a Iván Thays y Enrique Prochazka.&lt;br /&gt;Aunque quizá el interés central de estas jornadas sea la creación literaria, también contaremos con creadores de otras artes como Mariella Agois y Enrique Polanco.&lt;br /&gt;A continuación podrán encontrar el programa detallado del evento. Al finalizar el mismo, se llevará a cabo una fiesta en el mismo local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradecemos su difusión y asistencia.&lt;br /&gt;Saludos cordiales,&lt;br /&gt;Editorial Matalamanga&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Programa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miércoles 24 de enero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.30 p.m.         Redescubriendo a Puig. A cargo de Graciela Goldchluk.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.30 p.m.         Relaciones entre artes plásticas y literatura. Conversan Mariella Agois, Enrique Polanco, Miguel Ildefonso y Pierre Emile Vandoorne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9.00 p.m.         ¿En qué andan los narradores de los 90? Conversan: Mario Bellatin, Enrique Prochazka e Iván Thays.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jueves 25 de enero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.30 p.m.    Lectura de poesía. Enrique Prochazka y Oscar Limache presentan a Daniel Smisek, acompañados de Jerónimo Pimentel y Jose Antonio Villarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.30 p.m.    ¿Qué hay de nuevo? Mesa de narradores recientes. Participan Leonardo Aguirre, Edwin Chávez,  Augusto Effio, Ezio Neyra, Johann Page, y Carlos Yushimito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9.00 p.m.    Presentación de Perros héroes. Tratado sobre el futuro de América Latina visto a través de un hombre inmóvil y sus treinta Pastor Belga Malinois. Participan Luis Millones, Graciela Goldchluck, Augusto Effio, Ezio Neyra y Mario Bellatin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIESTA DE CIERRE&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-2006709766570322729?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2006709766570322729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/2006709766570322729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2007/01/jornadas-matalamanga.html' title='Jornadas Matalamanga'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-3149175209238932679</id><published>2006-12-28T06:44:00.001-08:00</published><updated>2006-12-28T06:44:51.234-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;¡¡¡¡FELIZ DIA DE LOS INOCENTES!!!&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-3149175209238932679?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/3149175209238932679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/3149175209238932679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/12/feliz-dia-de-los-inocentes.html' title=''/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-8411654788614869569</id><published>2006-12-27T08:46:00.000-08:00</published><updated>2006-12-28T06:48:51.603-08:00</updated><title type='text'>Faverón publica</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/RZKjn-tGnGI/AAAAAAAAAAo/8m0XYLcWH68/s1600-h/faveroncarat.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5013249242459184226" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 98px; CURSOR: hand; HEIGHT: 158px" height="138" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/RZKjn-tGnGI/AAAAAAAAAAo/8m0XYLcWH68/s200/faveroncarat.jpg" width="93" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;[NOVEDAD]&lt;/span&gt; En el blogs &lt;em&gt;&lt;a href="http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/12/feliz-dia-de-los-inocentes.html"&gt;Puente Aéreo&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; se acaba de develar el secreto mejor guardado de la editorial Planeta: quién será el primer autor peruano en Seix Barral. Y se trata ni más ni menos que de Gustavo Faverón, quien publica a principios de año su primera novela &lt;em&gt;Crianza de cuervos&lt;/em&gt;, que saldrá bajo la filial peruana de Seix Barral. Aquí tienen &lt;a href="http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/12/feliz-dia-de-los-inocentes.html"&gt;toda la información&lt;/a&gt;. ¡Fuego a discreción, anti-metacríticos! Si a Fernando Ampuero le cayeron balas de todo calibre, ¿qué irán a arrojarle ahora a Gustavo? ¿Habrá un equivalente a la Bomba de Hidrógeno entre el armamento de los blogs anónimos y los críticos malos? Habrá que esperar las reacciones. Por lo pronto, pueden leer en la recién estrenada web de Planeta Perú un adelanto de la novela y empezar a afilar los cuchillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí la contratapa: &lt;em&gt;“¿Se puede sobrevivir al naufragio de una vida? Rosenthal es un policía que jamás debió serlo. En realidad, solo decidió serlo para contradecir a su padre, un librepensador nacido en Israel que se considera anarcosindicalista, aunque hace años está jubilado, y que odia los uniformes porque le recuerdan a los que él llama “los matarifes” del Holocausto. Pero una vez embarcado en la decadente policía peruana Rosenthal descubre que la vocación de servicio es lo de menos, que los sueldos son magros y que incluso los policías que disparan una bala deben reponerla de su quincena. A los 40 años de vida, Rosenthal debe admitir que se equivocó. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para colmo de males, se ha enamorado de Rosa Ana, la prostituta mejor rankeada de un streap-tease miraflorino. Lo que no sabe Rosenthal es que Rosa Ana es en realidad, Ann, una mujer de la alta sociedad que, inspirada en la Catherine Denueve de&lt;/em&gt; Belle de Jour&lt;em&gt;, quiere conocer los límites de la sexualidad marginal. ¿Eso es todo? No, eso es solo el comienzo, pues de Rosa Ana se ha enamorado uno de los políticos más influyentes del país, quien no duda en contarle secretos sobre cómo se trama la re-reelección de Fujimori que ella transmite al atribulado Rosenthal, que debe decidir qué hacer para detener la corrupción armado solo de su honestidad y un chaleco anti-balas que no es de su talla.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Irónica, divertida, profunda, la novela es en realidad un retrato vital de un heterogéneo grupo humano, la novela profundiza en la soledad y en la incapacidad humana para afrontarla, y de toda una época en el país que aún no terminamos de entender. El autor recoge una herencia literaria de autores tan dispersoss como Vargas Llosa, Woody Allen, el Philip Roth de Zuckerman, los &lt;/em&gt;comics&lt;em&gt; de Alan Moore y novelas policiales de segunda fila, y prepara un cóctel con ellas que es al mismo tiempo una travesía vital, una novela histórica del Perú de los 90 y un genial descalabro. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-8411654788614869569?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/8411654788614869569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/8411654788614869569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/12/favern-publica.html' title='Faverón publica'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_fLxAX4CPEFY/RZKjn-tGnGI/AAAAAAAAAAo/8m0XYLcWH68/s72-c/faveroncarat.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-4012379506062423085</id><published>2006-12-26T12:11:00.001-08:00</published><updated>2006-12-26T12:11:24.834-08:00</updated><title type='text'>LAS DIAMELITAS</title><content type='html'>No tiene nada que ver con las religiosas Carmelitas, pero son igual de fervorosas. Las llamadas “diamelitas” son un grupo de escritoras que comparten su pasión por Diamela Eltit —entre ellas Lina Meruane, Andrea Jeftanovic y Nona Fernández— y que en agosto pasado impulsaron la campaña para que la autora de Los Vigilantes ganara el Premio Nacional de Literatura. Pese a que sus esfuerzos fueron infructuosos, ellas se mantuvieron fieles a su maestra. Tanto, que recientemente pusieron en aprietos a la editorial Planeta , al entregar una novela escrita por cada una, al más complejo estilo “diameliano”. Pero no esperaban que su más dura competencia viniera de la misma Diamela Eltit , que durante esos días también entregó un manuscrito a Planeta. Y la casa editorial no dudó: frente a cuatro “diamelitas”, siempre es preferible la original&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(La Tercera 16/12/06, Cultura, p. 2).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-4012379506062423085?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/4012379506062423085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/4012379506062423085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/12/las-diamelitas.html' title='LAS DIAMELITAS'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-6679009846510474562</id><published>2006-12-26T12:09:00.000-08:00</published><updated>2006-12-26T12:10:23.371-08:00</updated><title type='text'>Más mediocre que perverso</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Más mediocre que perverso,&lt;/strong&gt; por Lina Meruane&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribo sin seudónimo para denunciar un periodismo "cultural" que escuda sus desviadas intenciones tras un cuestionable y anónimo "humor". Hace tiempo se vienen repitiendo (en forma de dichos supuestamente divertidos) críticas no fundamentadas contra determinadas escritoras. La trampa implícita consiste en que si las atacadas no se ríen, si no celebran las gracias, si no agachan el moño, entonces debe ser que son tontas graves. Pero las novelistas no tienen un pelo de ingenuas: entienden perfectamente que detrás de todo ese divertimento se arraiga un evidente deseo de agredir. La nota que ahora me cautiva apareció el sábado pasado en el suplemento cultural de La Tercera. El anónimo redactor "informaba" sarcásticamente sobre un asunto privado y delicado: que los manuscritos de tres escritoras acaban de ser rechazados por Planeta. La nota comienza caricaturizando a Nona Fernández, Andrea Jeftanovic y a la que aquí firma como "fervorosas" seguidoras de Diamela Eltit, igualándolas en un culto supuestamente compartido y en una misma devoción al estilo "diameliano". Concluye que si no hemos logrado editar es por ser malas copias de la "original". ¿Graciosa la agresión? Más patética que insultante, más mediocre que perversa. Pero como "es broma" el redactor omite las importantes diferencias estéticas de las obras, y olvida comentar las crecientes dificultades para publicar en un medio que apuesta cada vez menos por textos no comerciales (tanto de autores como de autoras). El anónimo escribidor simplemente intenta desacreditar la calidad literaria de las supuestas "diamelitas" sugiriendo que se trata simplemente de narradoras en serie. Ridiculizar es siempre lo más fácil y también lo más burdo. Así de fácil sería especular sobre los complejos y envidias de los "periodistas culturales" de La Tercera. Sería de mal gusto: un gesto agresivo y hasta vengativo. Que tras el humor se articulan manías de toda índole es un conocido principio freudiano: cuanto más vulgar el chiste (o el chisme) más a la vista queda ese primitivo deseo de destruir. Esa estrategia ya fue evidente en los comentarios contra los "donositos" esgrimidos por ese gran humorista que fue Roberto Bolaño (él, por lo menos, fue un excelente escritor y además daba la cara). Pero el anónimo redactor de la nota no tiene la sofisticación de Bolaño: ni siquiera parece haber leído a quienes critica. O si las ha leído (¿cómo las habría conseguido si continúan inéditas?) intuye en ellas algo que lo sulfura más allá de lo literario. Y por eso lo que ataca es la posición que esas escritoras, tal vez todas las escritoras, ocupan en el lugar siempre disputado de las letras chilenas. Pero ese humor tan torpe es un arma de doble filo: su estilo infame, su frágil y pueril ingenio, evidencian la ausencia de sensibilidad literaria; y la vulgaridad del chiste sólo revela una asombrosa indigencia cultural, una carencia de mínimos éticos que en realidad manchan el prestigio del suplemento que representa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El Mercurio, 22/12/2006&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-6679009846510474562?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/6679009846510474562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/6679009846510474562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/12/ms-mediocre-que-perverso.html' title='Más mediocre que perverso'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-7025013395469492365</id><published>2006-12-13T09:45:00.000-08:00</published><updated>2006-12-13T09:46:44.746-08:00</updated><title type='text'>Respuestas internacionales de solidaridad</title><content type='html'>El pasado 7 de diciembre, el PEN Club de Santa Cruz hizo conocer a los 144 centros internacionales del PEN una carta en defensa de la libre expresión en Bolivia, luego del atropello sufrido por el escritor Juan Claudio Lechín en la Iglesia de San Francisco en La Paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras muestras de solidaridad internacional han llegado mediante cartas de los presidentes de los centros PEN de Egipto, Zambia y Paraguay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las infracciones a las reglas democráticas parecen estar amenazando el clima político por todas partes. En Egipto, resistimos algunas medidas que amenazan la democracia garantizada por la Constitución vigente en nuestro país. Compartimos su condena a los acontecimientos ocurridos en la Iglesia de San Francisco en la ciudad de La Paz, y expresamos nuestra simpatía por el escritor Juan Claudio Lechín y las otras personalidades que comparten  la huelga de hambre. Esperamos más detalles para cubrir el acontecimiento en la prensa egipcia”.&lt;br /&gt;Ekbal Baraka&lt;br /&gt;Presidente del PEN de Egipto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el PEN de Zambia estamos extremadamente enfadados por el pisoteo de los derechos humanos en Bolivia. Condenamos estos actos enérgicamente y estamos aquí no sólo para darles las manos, sino también nuestros corazones a los héroes bolivianos afectados, inocentes y vigilantes: los escritores”.&lt;br /&gt;Héctor Banda&lt;br /&gt;Presidente del PEN de Zambia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se recibió una carta del Presidente del PEN de Paraguay, Augusto Casola, que se solidariza y ofrece su apoyo y amistad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PEN Santa Cruz de la Sierra&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-7025013395469492365?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7025013395469492365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7025013395469492365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/12/respuestas-internacionales-de.html' title='Respuestas internacionales de solidaridad'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-7534443421328514337</id><published>2006-11-30T08:47:00.000-08:00</published><updated>2006-11-30T08:48:51.062-08:00</updated><title type='text'>Respuesta a Caretas TV</title><content type='html'>A los enemigos gratuitos hay que cultivarlos, porque son el mejor filtro para calibrar nuestros aciertos: aquello que les duele más, es aquello que hacemos mejor. Hace unas semanas, Gustavo Faverón y yo rechazamos la reseña negativa que una periodista de CARETAS hizo a una novela de Ampuero. Desde entonces, nos han llovido insultos de parte de un par de personaje de TV y anónimos en internet que usan un lenguaje sospechosamente parecido al de Pimentel. En dicho artículo, sin embargo, además de los insultos de siempre, se me difama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una mezquindad (que rechazan todos los que estuvieron relacionados al programa en esos años) decir que mi ex productor Hernán Medina fue en una época el único responsable de Vano Oficio. A nivel de contenido, siempre he sido yo el responsable, y en el lado de post-producción tanto Hernán como yo compartíamos el mérito luego de horas en la isla de edición donde ambos aportábamos ideas. Lamentablemente, hace unos años alguien hizo creer al ex gerente del canal que yo no solo no hacía nada sino que incluso me apoderé del dinero de un premio. Eso fue suficiente para que arbitrariamente, sin pedirme explicaciones, me despidieran del canal. Felizmente, pude conversar con el ex presidente Eduardo Bruce y éste me contó lo que se decía por los pasillos. Demostré entonces, con documentos, que la Fundación Príncipe Claus ofrece premios a personas pero también a instituciones, por lo que si hubieran querido premiar al programa lo hubieran hecho directamente. Además, que mi candidatura fue propuesta muchos meses antes de que existiera el programa, a raíz de un artículo sobre mi obra publicado en Holanda. No tuve relación con la Fundación hasta que gané el premio, así que nunca vieron un video de Vano Oficio. El premio me lo otorgaron en calidad de ser un escritor con proyección (Vargas Llosa hizo la presentación de mi obra) que, además, participa escribiendo reseñas y dirigiendo un programa de TV. Todo esto se lo hubiera dicho también a Pimentel si me consultaba, pero él prefirió publicitar un chisme. Desde entonces Vano Oficio es una coproducción y mi sueldo depende de conseguir un auspiciador, pues el canal no lo asume. Por ello, trabajo gratis hace dos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, no existe ningún conductor de programa literario en el mundo que no haya sido acusado de mafioso. En mi conciencia queda que jamás he invitado a alguien pidiéndole una compensación y que todos los logros que he obtenido como escritor o agente cultural han sido en mérito a mi obra, aunque la arrogancia de algunos que creen tener una opinión canónica no les permita aceptarlo. Además, en el programa presento escritores de cualquier estética y generación, “excluidos” o “hegemónicos”, de diversos tintes políticos. Jamás he censurado a nadie aunque, como absolutamente todos los directores de programas de entrevistas de cualquier medio, solo invito a aquellos que tengan algún interés para los espectadores. Si alguien no alcanza un nivel de calidad, o pretende levantar broncas de cafetería, ¿para qué convocarlo? Muchos escritores, a los que invité en atención a su obra, como Tulio Mora y Jorge Pimentel declinaron. Un amigo me convenció que debía invitar también a Miguel Gutiérrez, pese al reparo que tengo por su postura política. Lo hice, pero tampoco aceptó. ¿Qué hacer? En el Perú existe una fuerte división ideológica entre escritores y yo puedo representar ante algunos el grupo social que rechazan, y temen que les saque en cara sus discutibles simpatías políticas (en algunos casos incluso apologéticas de Sendero Luminoso); o simplemente les parezco “sobón” porque mantengo mi amistad con Ampuero y Cueto, y rechazo que juzguen sus obras sin argumentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, algunos creen que tener un programa de TV o un blog literario tan leído me confiere un poder supremo y, desde entonces, si no pongo a X en mi antología, o si no lo reseño, es porque lo he “censurado”. No es así. Simplemente, ejerzo mi opinión y si discuto con alguien lo hago con argumentos y no con insultos o difamaciones, como lo prueba este artículo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-7534443421328514337?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7534443421328514337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/7534443421328514337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/11/respuesta-caretas-tv.html' title='Respuesta a Caretas TV'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-116338962511879334</id><published>2006-11-12T19:40:00.000-08:00</published><updated>2006-11-12T19:47:05.126-08:00</updated><title type='text'>Sin Argumentos</title><content type='html'>CESAR HILDEBRANDT ("La primera" 11/11) "&lt;em&gt;Si los intelectuales se imaginaron putas, pues que miren el panorama de la inteligencia peruana y verán ese sueño realizado: allí está el crítico que insulta a una joven talentosa porque no es de su cofradía, el capo Faverón que cree que todavía es cadete de la Marina atribulado, el columnista que se aburre leyéndose y que en vez de ir al gimnasio driblea cada día los temas incómodos, el novelista sacado con forceps de las entrañas de la miseria humana. Allí están todos con sus pasaportes listos para partir a Chile con todos los gastos pagados y a Austin con todos los gastos pagados y a Alaska con todos los gastos pagados y a Azerbayán con todos los gastos pagados y de ninguna manera a Santiago de Chuco que eso es un asunto del fundamentalismo andino que ya pasó y tampoco rinde&lt;/em&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BETO ROTIZ ("Correo" 12/11) Ultimamente se ha desatado una polémica en torno a las críticas a una novela de Ampuero. Faverón y Thays han puesto sobre el tapete las cualidades que tendría que tener un crítico literario. ¿Cuál sería para ti ese perfil ideal? "&lt;em&gt;No tengo idea y no soy quién para decirlo, además porque sigo siendo considerado un miembro de la farándula que se ha atrevido a escribir, pero que no es visto como un escritor. Lo cual me tiene absolutamente sin cuidado. Ahora, me parece que todos pueden opinar, pero me parece conchudo que Gustavo Faverón, que es el entenado de Ampuero y que consiguió ser el editor de Somos en algún momento gracias a todas las reventadas de “cuetes” que metía por cada pedo que Ampuero se tiraba, pueda llamarse crítico literario porque él básicamente es la sahumadora de Ampuero. Yo creo que está bien que un escritor como Ampuero o como cualquiera tenga su coro de gente que lo alabe. Está bien, el que puede, puede. Que Thays y Faverón vayan donde Ampuero y le desenrollen eternamente una alfombra roja, bien por Ampuero. Pero que ellos no se avergüencen de eso, creo que los sobones con letrero de críticos deberían deschavarse y decir: “I love Ampuero”, y bacán. Pero que se barajen como críticos, se dediquen a pegarles a todos los demás y sobonear al amigo o al patrón, me parece patético.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-116338962511879334?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/116338962511879334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/116338962511879334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/11/sin-argumentos.html' title='Sin Argumentos'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-115956705115561394</id><published>2006-09-29T14:53:00.001-07:00</published><updated>2006-09-29T14:57:31.156-07:00</updated><title type='text'>Cómo ayudar a Pablo Guevara</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.elhablador.com/graficos/gevara4.JPG"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 127px; CURSOR: hand; HEIGHT: 151px" height="227" alt="" src="http://www.elhablador.com/graficos/gevara4.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;[DONACION]&lt;/span&gt; Mis amigos de Itinerario de la Palabra me mandan un correo en el que se dan una serie de instrucciones para hacer más rápida y efectiva la donación de sangre y plaquetas para el poeta Pablo Guevara. Además, se ofrecen los horarios de atención del Hospital Rebagliati (antes llamado Hospital del Empleado) y una dirección donde pueden acceder a los requisitos para ser donante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les dejo en esta &lt;a href="http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/09/donacin-pablo-guevara.html"&gt;página de notas el texto &lt;/a&gt;de la familia del poeta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-115956705115561394?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/115956705115561394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/115956705115561394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/09/cmo-ayudar-pablo-guevara_29.html' title='Cómo ayudar a Pablo Guevara'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-115956673230145318</id><published>2006-09-29T14:51:00.000-07:00</published><updated>2006-09-29T14:52:12.313-07:00</updated><title type='text'>Donación a Pablo Guevara</title><content type='html'>Queridos Amigos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Este texto esta disponible como archivo de “word.doc” bajo el título de “Datos sobre como donar” para su mejor lectura)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos creado una dirección de correo &lt;a href="mailto:pablodonacion@yahoo.com"&gt;pablodonacion@yahoo.com&lt;/a&gt; cuya clave o password es: “donante”, con el fin de que puedan acceder a los requisitos y formularios que forman parte del trámite de donación. El archivo “Información general” se recomienda leer primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos formularios son entregados al donante al momento de ingresar al área respectiva dentro del hospital “Edgardo Rebagliati” anteriormente llamado “Hospital del Empleado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo necesita dos tipos de donaciones:&lt;br /&gt;La donación normal de sangre y&lt;br /&gt;La donación de “plaquetas”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El horario de atención para donar sangre es:&lt;br /&gt;De lunes a sábado de 7 de la mañana de a 5 de la tarde. Domingos y feriados de 7 a 12 del mediodía. Ver archivo adjunto “Sangre-anverso y reverso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El horario de atención para donar plaquetas es:&lt;br /&gt;De lunes a sábado de 7 de la mañana a 11:30. Ver archivos adjuntos “plaquetas 1” y “plaquetas 2-requisitos”.&lt;br /&gt;También hay un archivo con un croquis del hospital bajo el nombre de “Mapa_Hospital_Rebagliati”.&lt;br /&gt;Muchas gracias por su apoyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Familia Guevara.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-115956673230145318?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/115956673230145318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/115956673230145318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/09/donacin-pablo-guevara.html' title='Donación a Pablo Guevara'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-115384331341321868</id><published>2006-07-25T08:59:00.000-07:00</published><updated>2006-07-25T09:01:53.430-07:00</updated><title type='text'>Historia de Mayta</title><content type='html'>por Gustavo Faverón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre &lt;em&gt;Historia de Mayta&lt;/em&gt;, mi opinión es que es un libro crucial en la obra de VLL (lo que de inmediato hace de esa novela un punto crucial en nuestra narrativa contemporánea), porque es el punto de llegada de algunas líneas centrales de su narrativa, y una novela que es como un pequeño campo de batalla, una de esas obras en que los escritores luchan consigo mismo batallas en las que se deciden las líneas futuras de su trabajo.Es, por ejemplo, el punto de llegada de las elaboraciones que VLL había iniciado en &lt;em&gt;La guerra del fin del mundo&lt;/em&gt; acerca del papel del escritor como reconstructor de realidades y de su responsabilidad de la ficción. El periodista miope de La guerra del fin del mundo es (además de un homenaje a Euclides Dacunha) en sí mismo una cifra del escritor obligado a ver el mundo con armas siempre inadecuadas, siempre mediocres, siempre incapaces de captarlo y entenderlo todo. El narrador de &lt;em&gt;Historia de Mayta&lt;/em&gt; es un desarrollo de esa cifra, y su parte de la historia contada es una compleja puesta en escena del debate acerca de la libertad de ficcionalizar, torcer y modificar frente a la responsabilidad de retratar: ese conflicto está dramatizado en el contarste entre el último capítulo, que quiere revelar una "realidad real" frente a las libertades imaginativas de todos los capítulos previos. Y en ese capítulo se manifiesta una duda profunda acerca del arte del mismo autor: sus especulaciones ficcionales previas resultan casi todas erradas, cortas, insuficientes; la "realidad" se lleva sus teorías por delante. Una idea muy similar se retoma en &lt;em&gt;El hablador&lt;/em&gt;. Y en ambas VLL le da una vuelta de timón a su propia concepción del realismo literario, que él no había puesto en cuestión antes. En &lt;em&gt;El hablador&lt;/em&gt; e &lt;em&gt;Historia de Mayta&lt;/em&gt;, es el realismo mismo lo que se hace insuficiente, y el "dato escondido" no es más un hecho circunstancial, como en su narrativa anterior (un hecho vedado al lector pero sabido por el narrador), sino el criterio decisivo de qué cosa es "real" y qué no: el paso es tan claro que resulta toda una lección de cuán compleja es la evolución de un escritor que se toma su trabajo en serio: en &lt;em&gt;Historia de Mayta&lt;/em&gt;, todavía subsite ese capítulo final que parece aclarar las cosas, pero que, en verdad, deja al lector con la sensación angustiosa de que todo lo que ha leído hasta entonces es una "mentira", que la literatura misma puede ser tan caprichosa y torcida con respecto a la realidad, que llegue a desconectarse de ella. En &lt;em&gt;El Hablador&lt;/em&gt;, peor aun, más radicalmente, ese capítulo final no existe, y el lector nunca llegará a saber cuál es la "verdad" de lo leído, si existen dos narradores o no, si un narrador es un engendro del otro o una criatura independiente, etc. Son las novelas en que VLL pone en duda la capacidad representativa del realismo.Esa duda de VLL es tan larga y profunda que está presente por primera vez en la línea final de La guerra del fin del mundo, cuando el último gesto narrativo es darle la palabra a un personaje que atestigua, con un lenguaje tomado del campo semántico con que hasta entonces se ha construido la figura del periodista miope ("yo los vi") la subida al cielo de otro personaje, Joao Abade, acompañado por ángeles. Como diciendo, por única vez en TODA su obra, que hay ciertas partes de la realidad latinoamericana que hacen necesario el realismo mágico para su representación. Y el realismo mágico es lo que está reelaborado, cuestionado, puesto en perspectiva, junto con el realismo tradicional, en &lt;em&gt;El Hablador&lt;/em&gt; y en &lt;em&gt;Lituma en los Andes&lt;/em&gt;: es una década y media lo que abarca todo ese proceso de reflexión sobre la propia práctica literaria.&lt;em&gt;Historia de Mayta&lt;/em&gt; es el centro de ese proceso. Es curioso que la obra última de Vargas Llosa parezca perder esa duda: &lt;em&gt;La fiesta del Chivo, Los cuadernos de don Rigoberto, El paraíso en la otra esquina&lt;/em&gt;, etc., no trasuntan esa inseguridad en las armas de representaciòn del realismo. Algunos periodifican la obra de VLL en un primer momento de novela total y uno segundo de novela menos abarcadora; otros la dividen en sus novelas experimentales del principio y sus novelas a lo Victor Hugo más recientes; aun otros en sus novelas izquierdosas y sus novelas neoliberales. Yo creo que hay tambièn la opción de ver en la línea realista que abarca toda su obra, un largo hiato dubitativo y cuestionador, que abarca sobre todo los libros a los que me he referido aquí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-115384331341321868?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/115384331341321868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/115384331341321868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/07/historia-de-mayta.html' title='Historia de Mayta'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-114599370756688317</id><published>2006-04-25T12:30:00.000-07:00</published><updated>2006-04-25T12:35:07.596-07:00</updated><title type='text'>La hora peruana</title><content type='html'>&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Los premios otorgados recientemente a escritores peruanos despiertan el interés por esta literatura e invita a conocer a otros importantes autores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por &lt;em&gt;Luis Fernando Afanador&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el diario La crónica de Lima, Santiago Zavala, Zavalita, mira sin amor la avenida Tacna con sus automóviles, sus edificios desiguales y descoloridos, sus esqueléticos avisos luminosos flotando en la neblina de un mediodía gris y no puede evitar hacerse esta pregunta: ¿en qué momento se jodió el Perú?Así, con esta frase lapidaria que terminaría por convertirse en un lugar común, empieza &lt;em&gt;Conversación en la catedral&lt;/em&gt;, de Mario Vargas Llosa, tal vez la mejor novela política de América Latina. A partir de un diálogo entre el periodista Zavalita y Ambrosio -un ex chofer de su padre-, Vargas Llosa reconstruye con una técnica admirable el período de la dictadura del general Odría y muestra cómo la corrupción invade todas las esferas de una sociedad racista, con abismales diferencias y sin salidas a su crisis endémica. &lt;em&gt;Conversación en la catedral&lt;/em&gt; es una novela emblemática de la narrativa peruana porque en ella podemos encontrar sus características recurrentes: la crítica social y el realismo. Ya desde &lt;em&gt;La ciudad y los perros&lt;/em&gt; y La casa verde, escritas pocos años antes, el propio Vargas Llosa había puesto en evidencia las limitaciones de la novela indigenista y rural: sin una propuesta estética válida la crítica de la sociedad se convierte en panfleto. Y con esas obras había introducido la novela moderna en la literatura peruana y marcado un derrotero que los escritores posteriores podrían afirmar o negar pero no ignorar: eso es lo que se conoce como una tradición. La cruda realidad peruana sería retomada desde otras ópticas por Julio Ramón Ribeyro y Alfredo Bryce Echenique. El primero, con una prosa escueta y eficaz y más de un centenar de cuentos al estilo clásico de Maupassant, agrupados bajo el título &lt;em&gt;La palabra del mudo&lt;/em&gt;, les dio voz a los marginados de Lima, de la pequeña burguesía de provincia e, incluso, a los inmigrantes peruanos en Europa. Y el segundo, con su inolvidable Un mundo para Julius, mostró desde adentro la vida de la clase alta e introdujo en la grave literatura peruana el humor, la ternura y la ironía, algo que parecía prohibido bajo la mirada austera y trágica de sus dos grandes figuras: César Vallejo y José María Arguedas. Aunque, hay que decirlo, el humor de Bryce desemboca en una visión triste, lo que, por supuesto, no resulta ninguna contradicción: el verdadero humor es siempre triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, la literatura peruana ha tenido una fecunda continuidad. Incluyo, desde luego, a sus excelentes poetas. Ignorar este hecho es reconocer que le hemos perdido la pista, igual que nos ha sucedido con el resto de países latinoamericanos, balcanizados después del&lt;em&gt; boom&lt;/em&gt; por culpa de las editoriales españolas. Sólo los que venden consiguen traspasar las fronteras de su país. Por eso, Jaime Bayly parecía ser el único escritor peruano después de la santísima trinidad de Vargas Llosa, Ribeyro y Bryce. El polémico Bayly es un narrador desenfadado y franco, hábil con el manejo de la oralidad y con los diálogos pero débil en sus estructuras novelísticas y quizá demasiado frívolo con el tema de la homosexualidad. Su colega y compatriota Ivan Thays dijo lo siguiente sobre él: "El éxito de las novelas de Bayly puede deberse a que es, indudablemente, una persona carismática, inteligente, con un singular sentido del humor y muy hábil para colocarse en la cresta de la ola; las mismas virtudes, por cierto, que explicarían el éxito de sus programas de televisión. Ahora bien, no creo que sea una mezquindad decir que el éxito de sus novelas pasa antes por el terreno comercial que por el literario".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, detrás del fenómeno Bayly existe una cantera de escritores de indudable calidad que merecen conocerse fuera del Perú. Como siempre ocurre en estos casos, fue un premio lo que dio el campanazo de alerta. En 2005 Alonso Cueto ganó el premio Herralde con La hora azul, una novela que nos recuerda que en las guerras siempre pierden los civiles y que los vencedores siempre consiguen legitimar sus crímenes. Adrián Ormache, importante abogado limeño de 42 años, casado con una mujer encantadora y padre de dos niñas, descubre un día que su padre, un oficial de la marina, durante la guerra entre Sendero Luminoso y el Ejército peruano, secuestró y violó a Miriam, una indígena que tenía retenida. La búsqueda de esa mujer cambiará radicalmente la vida de Ormache y lo enfrentará con el problema de la culpa, de hondas raíces en una sociedad influida por la religión católica.Y ahora, en 2006, Santiago Roncagliolo, de apenas 31 años, recibe el Premio Alfaguara por su novela Abril rojo, un thriller político que también tiene como telón de fondo la lucha del gobierno de Fujimori contra Sendero Luminoso en los años 90: la violencia peruana no cesa, se transforma. No obstante, la novela consigue trascender el tema del conflicto interno peruano y convertirlo en un asunto sobre la guerra, la muerte y el lado oscuro del ser humano que lleva a la siguiente discusión: ¿Podemos matar para evitar que otros maten? ¿Podemos cercenar las libertades para proteger las libertades? El horror sólo consigue crear más horror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han dicho que a los jóvenes escritores latinoamericanos no les interesa el tema político. Pero, a juzgar por las declaraciones del joven Roncagliolo, eso no es cierto: "Me parece que durante los 90 creímos todos que ya no había que preocuparse de la política porque todos los debates parecían resueltos tras la caída del muro de Berlín. Pero los problemas sociales siguen siendo los mismos, no se resolvieron. Así que es importante volver a pensar en ellos. Creo, sin embargo, que yo he aprendido muchas cosas de la generación de McOndo, a la que admiro. Entre otras, he aprendido que no debemos escribir para sostener ideologías sino para escribir conflictos".  La resonancia de los premios ha puesto de moda a la literatura peruana -de hecho fue invitada de honor a la Feria del libro de Guadalajara y lo será en la próxima Feria de Santiago de Chile- pero esto es apenas la punta del iceberg. Con obras destacadas y un trabajo de varios años, Jorge Eduardo Benavides y Fernando Iwasaki no son menos importantes que los escritores premiados. Desde luego hay otros nombres interesantes como Ivan Thays, Mario Bellatín, Ricardo Sumalavia y Daniel Alarcón, pero no se trata de hacer un directorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Eduardo Benavides es el autor de Los años inútiles, una novela que es un ambicioso retrato del Perú de fines de los 80, es decir, del final del gobierno de Alan García y del ascenso al poder de Alberto Fujimori. Con una compleja estructura narrativa de saltos tempo-espaciales, diálogos "telescópicos" y varios puntos de vista, cuenta el proceso de degradación y corrupción de sus protagonistas en medio de la crisis política y económica, caracterizada por la hiperinflación, los atentados terroristas y las protestas populares. Si bien esta obra tiene una influencia grande de &lt;em&gt;Conversación en la catedral&lt;/em&gt; -que Benavides es el primero en reconocer- se trata sin duda de una interesante propuesta literaria. En una novela posterior, El año que rompí contigo, con un planteamiento narrativo menos complejo pero igualmente diestro, volverá a ocuparse de esa época dantesca y de unos personajes que deambulan por Lima y tratan de sobrevivir a su desesperanza: "Lima, Lima, Lima, putísima, horripilante, asquerosa Lima".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Iwasaki es cuentista, novelista, ensayista y crítico. Y este amplio registro no es gratuito sino que corresponde a una convicción: para él no existen fronteras entre los géneros y su escritura se caracteriza por una mezcla deliberada de categorías y un mestizaje permanente de culturas. El descubrimiento de España, que es un ensayo sobre cómo se ve dicho país desde América Latina, es también una clara autobiografía que contiene experiencias personales y recuerdos de infancia. Libro del mal amor es una novela en la cual el narrador cuentas 10 de sus fracasos amorosos "más espectaculares". En cada capítulo se describe un fracaso y la narración oscila entre Lima y Sevilla, entre su adolescencia y su edad madura: la unidad de la novela no se construye alrededor de la trama sino del tema. &lt;em&gt;Neguijon &lt;/em&gt;es una novela histórica atípica en la que la época barroca es contada con una sensibilidad contemporánea; un ejercicio de estilo en el que el autor narra como si fuera contemporáneo de Lope. El Perú sigue jodido. Por eso, "la dura realidad peruana" sigue siendo un tema que persigue a sus escritores. Y por eso, cada quien responde de una manera personal, con sus propios recursos artísticos. O trata de huir: Benavides intenta un libro de cuentos fantásticos; Iwasaki hace viajes textuales a otros tiempos; Thays prefiere realizar un viaje interior. Ya lo dijo Joyce: la historia es una pesadilla de la cual trato de escapar a través de la literatura. Así son los escritores peruanos: iguales a los escritores de cualquier país en cualquier época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fecha: 04/15/2006 - Edición: 1250&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-114599370756688317?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/114599370756688317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/114599370756688317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/04/la-hora-peruana.html' title='La hora peruana'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-114487710394241415</id><published>2006-04-12T14:23:00.000-07:00</published><updated>2006-04-12T14:25:03.953-07:00</updated><title type='text'>LIMA ARDE</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;LIMA ARDE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;poéticas visuales&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Exposición de arte y poesía, en la Galería del Café-bar Habana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota de prensa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARDE LIMA es un proyecto que presenta dos apuestas recientes de articulación entre poetas y artistas visuales que trabajan en nuestro medio, realizadas básicamente en grabado serigráfico a partir de versos y poemas: La primera carpeta de grabados ha sido trabajada por el colectivo Red Lima en el Taller de Grabado Cono Norte y consta de seis grabados en base a poemas,realizados por tres artistas visuales (Miguel Lescano, Jorge Miyagui y Pancho Guerra García) conjuntamente con  tres poetas (Roxana Crisólogo, Rocío SilvaSantiesteban y Erica Ghersi). Esta carpeta ha sido expuesta con gran éxito en febrero último en el Museo Jacobo Borgues de Caracas – Venezuela, dentro delmarco del VI Foro Social Mundial. La segunda carpeta ha sido trabajada por Pancho Guerra García en base a los versos de Luis Fernando Chueca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARDE LIMA nos presenta diversas miradas sobre nuestra ciudad desde sus propios habitantes, las distintas maneras de luchar por seguir encontrando poesía en suscalles, en su gente, en su historia. Se podrá visitar la muestra del 20 al  30 de abril y se inagurará con un recital poético a cargo de las poetas y el poetaparticipantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡No faltes!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inauguración de la muestra y recital de poesía: Jueves 20 de abril del 2006,  a partir de las 8 pm. Galería del Café-bar Habana. Manuel Bonilla 107, Miraflores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contactos: Miguel Lescano 5682950 / 98467923&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-114487710394241415?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/114487710394241415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/114487710394241415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/04/lima-arde.html' title='LIMA ARDE'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-114382973909534710</id><published>2006-03-31T10:28:00.000-08:00</published><updated>2006-03-31T10:28:59.106-08:00</updated><title type='text'>Carta de Paolo de Lima</title><content type='html'>Estimado Iván,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;te escribo con relación a tu post de ayer, “Nueva polémica literaria”, en el que acusas recibo del post “El espejo, la máscara y el punto ciego” publicado también ayer en su weblog por el crítico Gustavo Faverón, el cual toma como base un trabajo mío sobre el grupo Neón y específicamente sobre el tempranamente desaparecido poeta Carlos Oliva (1960 – 1994), a quien está dedicado el ensayo. Antes que nada, y sin ningún ánimo irónico, quiero agradecerles a ti y a Faverón por hacer partícipes a sus lectores (que no son pocos) mi texto a través del enlace electrónico. Utilizando los términos con que, salvando las distancias, Mariátegui en su “testimonio de parte” de 1928 a “El proceso de la literatura” se refiere al movimiento Colónida de 1916, puedo manifestar que en Neón “militábamos algunos escritores adolescentes, novísimos, principiantes”. Con relación al debate, simplemente quiero limitarme a señalar que en el pie de página seis del ensayo manifiesto claramente mi “plena participación en la ‘primera etapa’ de Neón”. Dicha etapa duró entre 1990 y 1993 (así consta también en mi weblog), es decir que ya han transcurrido más de diez años de distancia con relación a mi objeto de estudio, al cual caracterizo (desde el título mismo) con los términos neotribal, atrincherado y balbuceante. Desde el año 93 mi trayectoria, como la de la mayoría de los poetas de Neón, ha sido individual, aunque siempre he estado ligado de una u otra forma al medio cultural, como actualmente tanto a través de &lt;em&gt;Zona de noticias&lt;/em&gt; como en mi participación en la revista de literatura &lt;em&gt;Intermezzo tropical&lt;/em&gt;, conjuntamente a un grupo de poetas y críticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin otro particular, y manifestándote mi aprecio,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Paolo de Lima.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-114382973909534710?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/114382973909534710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/114382973909534710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/03/carta-de-paolo-de-lima.html' title='Carta de Paolo de Lima'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113950192291036253</id><published>2006-02-09T08:13:00.000-08:00</published><updated>2006-02-09T08:18:42.923-08:00</updated><title type='text'>Premio Tusquets 2006</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Tusquets Editores&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;España - México - Argentina - Estados Unidos&lt;br /&gt;Convocan por segunda vez al Premio Tusquets Editores de Novela, que seajustará a las siguientes bases:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1ª El premio consistirá en una estatuilla de bronce diseñada por JoaquimCamps. Adicionalmente, el ganador recibirá la cantidad de 20.000 (veintemil) euros en concepto de pago de anticipo de derechos de autor.&lt;br /&gt;Al haber sido declarado desierto el I Premio Tusquets Editores de Novela,los 20.000 euros del anticipo previsto para la anterior convocatoria seacumulan en ésta y se repartirán de la siguiente manera:&lt;br /&gt;a) Si el jurado considera que hay dos obras finalistas, cada una de ellasrecibirá 10.000 euros en concepto de pago de anticipo de derechos de autor.&lt;br /&gt;b) Si sólo hubiese una obra finalista, los 20.000 euros se repartirían entrela novela ganadora y la finalista. Es decir, el ganador percibiría 25.000euros y el único finalista, 15.000 euros.&lt;br /&gt;c) En caso de que el jurado decida que no hay finalistas, la obra ganadorade este II Premio Tusquets de Novela percibirá, adicionalmente, estos 20.000euros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2ª El premio se fallará durante la celebración de la Feria del Libro deGuadalajara, en noviembre-diciembre de 2006. La obra ganadora se editarásimultáneamente en México, Argentina y España durante el mes de abril de2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3ª El jurado estará compuesto por un total de cinco a siete miembros, uno deellos en representación de Tusquets Editores, y sus identidades se darán aconocer durante el mes de abril de 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4ª El premio podrá ser declarado desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5ª Podrán concurrir a este premio todos los escritores de cualquiernacionalidad que presenten un solo manuscrito, original e inédito, escrito en lengua española (véanse bases 8ª y 9ª). Se aceptará que los autores sepresenten bajo seudónimo en las condiciones que se establecen en la base 7ª.La extensión mínima será de 150 folios mecanografiados a doble espacio y poruna sola cara. No se aceptarán aquellos manuscritos que se considerenpresentados con descuido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6ª El plazo de admisión de los originales finalizará el 30 de mayo de 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7ª Dependiendo de la cercanía de la residencia del autor, los originalesdeberán remitirse por duplicado, en soporte papel, acompañado además de undisquete o un CD con la obra (en un solo documento y en el programa Word), a: Tusquets EditoresCesare Cantù, 808023 Barcelona (España) Tusquets Editores México, S.A. de C.V.Campeche, 280 - despachos 301/302Colonia Condesa - 06100 México D.F. (México) Tusquets Editores, S.A.Venezuela, 1664 - 1096 Buenos Aires (Argentina) Los residentes en Estados Unidos podrán enviarlos a:Tusquets U.S.A. Publishing, Inc.8871 SW 129 TerraceMiami, Florida 33176 (U.S.A.)&lt;br /&gt;Los manuscritos procedentes de otros países podrán entregarse en una de lastres oficinas primero referenciadas.Queda entendido que los autores deben enviar la obra a una sola de las oficinas mencionadas. En el original y su copia tendrá que constar el nombre, apellidos ydomicilio del autor, o el seudónimo elegido. Los autores que empleen seudónimo adjuntarán con el original un sobre cerrado, en cuyo exteriorconstará el seudónimo utilizado y el título de la obra; en el interiorfigurará el nombre, apellidos y domicilio del autor. Dicho sobre sólo podráser abierto por la dirección editorial de Tusquets Editores, que se compromete a guardar una total confidencialidad de los datos. La identidaddel autor únicamente podrá ser revelada a terceros en caso de que resulteganador o, si lo hubiera, finalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8ª Los manuscritos deberán ir acompañados de una carta en la que el autor, además de incluir sus datos, declare que:&lt;br /&gt;1) la obra es inédita,&lt;br /&gt;2) los derechos de edición, de traducción y de representación de derechos subsidiarios no han sido cedidos anteriormente,&lt;br /&gt;3) no ha sido presentada a la anterior convocatoria del Premio Tusquets Editores de Novela, y&lt;br /&gt;4) no ha sido presentada con anterioridad a otro premio o concurso de cualquier país cuyo fallo no se haya producido.&lt;br /&gt;El incumplimiento de cualquiera de estascuatro condiciones en la obra premiada conllevará la no publicación delmanuscrito por parte de Tusquets Editores, que emprenderá las oportunas reclamaciones frente al autor por daños y perjuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9ª El autor de la novela premiada suscribirá el contrato de edición y el derepresentación para la venta de derechos subsidiarios y de traducciónnormalmente establecidos por Tusquets Editores. La editorial enviará modelosde los contratos de edición y representación a todos los participantes quelo soliciten. El anticipo de derechos de autor será de 20.000 (veinte mil) euros (véase base 1ª) a cuenta de los porcentajes establecidos en los mencionados contratos de edición y de representación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10ª La editorial se esforzará en vender los derechos de traducción de la obra ganadora al máximo número de lenguas y países.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11ª Los autores que presenten sus obras al Premio Tusquets Editores deNovela otorgan a Tusquets Editores el derecho de opción preferente paraeditar, previo acuerdo con ellos, las obras que hayan quedado finalistas delpremio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12ª Tusquets Editores hace constar que no remitirá por correo los manuscritos ni los disquetes o CDs presentados al premio. Sólo entregará los manuscritos, los disquetes o los CDs si los autores interesados acuden personalmente a recogerlos (o autorizan a alguien de su confianza) en ladirección a la que los hayan enviado, a partir del 1 de enero de 2007 y hasta el 28 de febrero de 2007. Transcurrido este plazo, los manuscritos queno hayan sido recogidos se destruirán. Queda sobrentendido que obra en poderdel autor un ejemplar idéntico al original entregado, con lo que laeditorial queda exenta de toda responsabilidad en el supuesto de pérdida odestrucción por la causa que fuere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13ª La participación en este premio implica la aceptación de todas susbases. Los autores presentados y Tusquets Editores se someterán a losJuzgados y Tribunales de Barcelona (España) en el caso de que se produjerandiferencias que tuvieran que ser dirimidas judicialmente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113950192291036253?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113950192291036253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113950192291036253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/02/premio-tusquets-2006.html' title='Premio Tusquets 2006'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113941563085801390</id><published>2006-02-08T08:18:00.000-08:00</published><updated>2006-02-08T08:21:24.163-08:00</updated><title type='text'>Entrevista a Carmen Ollé</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por:&lt;/strong&gt; Carlos M. Sotomayor&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En:&lt;/strong&gt; Correo (8-Feb-2006)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corregida y aumentada, &lt;em&gt;Noches de adrenalina&lt;/em&gt; (Flora Tristán/ Lluvia, 2006) acaba de ser nuevamente reeditada. Carmen Ollé, su autora, reflexiona en esta entrevista sobre algunas posturas de la crítica respecto de su obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Correo: Una nueva reedición de Noches de Adrenalina confirma, de alguna manera, su vigencia...&lt;br /&gt;Carmen Ollé: Este es una reedición corregida y con un poema más, pensando en un lector de esta época. Yo pienso que todo varía, los productos culturales también cambian con el tiempo. Le quité, por ejemplo, esos devaneos vanguardistas que había recogido en España, el último coletaje del vanguardismo catalán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: A este poemario se le suele endilgar el rótulo de fundacional...&lt;br /&gt;CO: Qué pena, ¿no? Porque eso de lo fundacional me resulta limitante. Generalmente lo fundacional se queda allí. Pero no creo que sea fundacional, porque hubo una tendencia mundial en ese momento a fijarse en el cuerpo físico como un terreno cultural y también político. Y en esa época Blanca Varela también escribió sobre el cuerpo, las otras chicas también. Pero no a partir de mi libro. Patricia Alba y María Dreyfus se inspiran, por ejemplo, en la poesía de Moro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: Otra apreciación recurrente de cierta crítica es catalogar el libro como poesía erótica...&lt;br /&gt;CO: Sí. Yo creo que en la segunda parte, a la que no ha llegado la crítica, sí hay erotismo. Hay, incluso, momentos eróticos oscuros. Pero la primera es más un registro de la corporeidad efímera por nuestro paso en esta Tierra. Y el cuerpo, también, como un terreno político y cultural. Yo creo que apenas leyeron, de manera sesgada, la palabra vagina pensaron en erotismo, pero no se fijaron en lo que iba desde un principio: se habla de un cuerpo que ha dado a luz, que se ha llenado de un cuerpo nicótico. Eso no tiene nada de erótico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: ¿A qué atribuye esa mirada sesgada?&lt;br /&gt;CO: Hay de parte de ciertos sectores de la sociedad ilustrada un rechazo al cuerpo sexuado y a la voz sexuada en el poema. Pero eso no es nuevo, desde el renacimiento, y antes, el cuerpo femenino era un cuerpo velado, oculto, incluso por los médicos. Hablar del cuerpo femenino y de sus eflujos es algo “asqueante”, no se toma como algo natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: ¿Cómo ve a los poetas más jóvenes?&lt;br /&gt;CO: Entre los más jóvenes hay de todo, pero creo que hay que esperar todavía que eso vaya plasmádose con más calma y menos angurria, para que de allí salga algo bueno. Pero yo no estoy detrás como Lauer y Montalbetti haciendo registro de los últimos productos juveniles. No tengo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: ¿Sería muy prematuro...?&lt;br /&gt;CO: Es muy prematuro empezar a poner calificativos a la gente joven, después eso la pueden condicionar. A la gente joven yo le recomiendo que esté sola, aparte, y que, además, no busque prólogos para sus libros. Que se pongan a escribir sus cosas en silencio, sin ruido; pero yo lo que veo, y hay que decirlo, es una desesperación por publicar y ser reconocido ya. No tiene sentido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113941563085801390?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113941563085801390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113941563085801390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/02/entrevista-carmen-oll.html' title='Entrevista a Carmen Ollé'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113838009497431427</id><published>2006-01-27T08:41:00.000-08:00</published><updated>2006-01-27T08:41:34.986-08:00</updated><title type='text'>El Cadáver Que Ríe</title><content type='html'>&lt;em&gt;Marcel Velázquez Castro&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Un crítico académico posee varios registros y debe adaptarse a ellos. El cuestionario de &lt;em&gt;Somos&lt;/em&gt; no es un documento literario, es un microespacio de reflexión veloz cuyo más alto honor podrá ser envolver pescado en alguno de nuestros mercados en vías de extinción, o conservarse, virginal para siempre, en alguna biblioteca despistada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Se me preguntó por bluff literarios. En nuestra literatura hay varios escritores que viven de un ya lejano, pero legítimo prestigio ganado. Ellos tienen todo el derecho de publicar continua o discontinuamente y proseguir con entusiasmo la degradación de su imagen creadora. El problema radica en que sus últimos libros se convierten en imposturas literarias que con el apoyo mediático/crítico siguen vendiendo langostinos por camarones, a esos fantasmas que viven de sombras pasadas (Verástegui, Hinostroza y Bryce) me refería. Ejemplos de otros lares son: Saramago, Sabato, Houllebecq cuyos últimos trabajos constituyen traspiés lamentables para quienes lograron novelas imprescindibles. Sospecho que mi pesimismo innato me impide creer que ellos puedan volver a crear obras significativas, pero ojalá me equivoqué por el bien de la literatura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113838009497431427?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113838009497431427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113838009497431427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/01/el-cadver-que-re.html' title='El Cadáver Que Ríe'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113804779709141000</id><published>2006-01-23T12:22:00.000-08:00</published><updated>2006-01-23T12:23:17.106-08:00</updated><title type='text'>Inquisiciones. La bata japonesa de Ribeyro</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Abelardo Oquendo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La publicación de epistolarios es todavía infrecuente entre nosotros, pese a lo reveladoras que las cartas pueden ser, a la privacidad de la información hallable en ellas y al acceso a la intimidad del pensamiento de los corresponsales que permiten. Algo sale de vez en cuando a la luz:  el año pasado, por ejemplo, el Fondo Editorial del Congreso y el Banco Central de Reserva ofrecieron, en coedición, una buena muestra del valor del género epistolar al dar a la luz, en dos volúmenes, la correspondencia de Raimondi (Antonio Raimondi. Mirada íntima al Perú. Epistolario 1849-1890). Y es de esperar que pronto Yolanda Westphalen, quien trabaja una edición crítica de la correspondencia entre César Moro y Emilio Adolfo Westphalen, la concluya y la dé a las prensas. Si las cartas escritas por una persona notable son atractivas lo son mucho más cuando pueden leerse con sus respuestas. Esto se puede apreciar en la más reciente entrega de la Hueso húmero (No. 47), que trae cartas cruzadas entre Luis Loayza y Julio Ramón Ribeyro. He aquí un fragmento de una de ellas, firmada por Ribeyro.&lt;br /&gt;“Alida me trajo del Japón una linda bata de seda natural, un kimono, de amplio vuelo y anchas mangas. En la primera oportunidad que estuve libre en casa me la puse y allí empezó el desastre. No había perilla de puerta o esquina de mesita donde no me quedara enganchado. Cada vez que me lavaba las manos el agua me entraba por las mangas. El gato se dedicó a perseguirme y lanzar zarpazos a la flotante vestidura, creyendo que le estaba proponiendo un juego. Como estaba solo tuve que hacer la vajilla y cocinar y en consecuencia me salpiqué todo de detergente y en el momento de freír mi bistec estuve a punto de arder como una antorcha. Comprendí que la indumentaria, la vestimenta, es fruto y está adaptada a un modo de vida y una función. La bata japonesa era lo menos apropiado para un departamento parisién, que son muy pequeños y están atiborrados de muebles y objetos puntiagudos. La bata japonesa es solo cómoda y funcional en una casa japonesa, que está dotada de habitaciones que sin ser grandes son austeras, donde no hay casi muebles. Ni puertas, ni perillas, ni puntas. Aparte de ellos la bata japonesa no va con quien tiene que hacerse todo en casa, sino con quien lleva una vida contemplativa, ocupado en el ocio, la meditación, la conversación, servido por diligentes mujeres y no para quien vive en una sociedad donde la mujer emancipada ha forzado al hombre a compartir los trabajos domésticos más arduos. En suma, archivé la bata japonesa en el ropero y me puse mi vieja, desteñida y personalísima bata de paño. Muchos escritores cometen el mismo error. Atraídos por el exotismo, la moda, el lustre, dejan de lado su indumentaria natural y se revisten de la bata japonesa. Arruinan la bata, todo les sale mal, quedan disfrazados.”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113804779709141000?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113804779709141000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113804779709141000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/01/inquisiciones-la-bata-japonesa-de.html' title='Inquisiciones. La bata japonesa de Ribeyro'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113709916192049573</id><published>2006-01-12T12:30:00.000-08:00</published><updated>2006-01-12T12:52:41.976-08:00</updated><title type='text'>Reflexiones I</title><content type='html'>Gustavo Faverón ha hecho un post interesante a partir de un comentario mío sobre unas declaraciones de Pedro Mairal. Ahora que tengo un poco más de tiempo, me gustaría participar de la discusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final de la entrevista, Mairal comentaba “&lt;em&gt;Mi generación no tuvo que matar a sus padres literarios porque ya los habían matado o silenciado los militares. Mucha gente nacida alrededor de los ‘70 no tuvo padres literarios sino abuelos como Borges, Cortázar, Bioy, Arlt. Y uno con los abuelos no tiene conflictos&lt;/em&gt;”. Yo acotaba en mi post que esas declaraciones “&lt;em&gt;podrían ser firmadas –creo- por todos los autores latinoamericanos de su generación&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;Lo cierto es que al generalizar esas declaraciones de Mairal a todos los autores latinoamericanos &lt;strong&gt;me refería, específicamente&lt;/strong&gt; (aunque es probable que Faverón no se diera cuenta de ello) a &lt;strong&gt;la última parte&lt;/strong&gt; de la misma, es decir al tema de los abuelos y aquello de “&lt;em&gt;no tener conflictos&lt;/em&gt;” con éstos.&lt;br /&gt;En los diversos encuentros literarios con autores de mi generación a los que he asistido, así como en las innumerables entrevistas que he leído de esos autores, descubro que los narradores del “Boom”, con quienes algunos periodistas y críticos pertenden enfrentarnos, no nos causan ni temor ni recelo, solo admiración. El caso más notable (fuera de Borges, obvio), creo, es el de Vargas Llosa, de cuya literatura no he escuchado sino halagos y cuya influencia es asumida por la mayoría, e incluso es arriada como estandarte por algunos como Alberto Fuguet, Paz Soldán y Jorge E. Benavides. Otro caso que despierta igual consenso, aunque no tan mayoritario, es el de Manuel Puig.&lt;br /&gt;Incluso un autor polémico como Alberto Fuguet, a quien suelen oponer a García Márquez por el prólogo de la antología McOndo, jamás ha hablado mal de Gabo (aunque sí a sus “macondianos” seguidores) y si leen con atención verán que ese mismo prólogo  –escrito a dos manos con Sergio Gómez- reafirma lo que digo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, &lt;strong&gt;luego de leer el comentario de Gustavo Faverón&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;releí la cita&lt;/strong&gt; –con más malicia o menos inocencia, como se quiera- y me percaté de la “chiquita” (en realidad, un tacle a la canilla bastante directo) de Mairal, explícita en la alusión negativa a los “padres” literarios y el parricidio que implica saltarse esa generación para alabar a los “abuelos”. &lt;br /&gt;En ese sentido, estoy de acuerdo con Gustavo y con quienes piensan que no es posible extender la cita de Mairal a otros (e incluso se puede dudar de ella para el mismo Mairal) porque en &lt;strong&gt;ese tema el caso en cada país es particular&lt;/strong&gt;, y más particular y complejo aún en un país de amores/odios con la generación literaria anterior como es Argentina (que Gustavo conoce muy bien, por lo que leo). Creo que es muy difícil que un escritor argentino entre los 20 y 30 años niegue honestamente el peso que tiene la lectura de autores como Osvaldo Soriano, Ricardo Piglia y, en los últimos años, César Aira (pero, ojo, eso no quiere decir necesariamente que estén influidos por ellos). Asimismo, tampoco creo que sea posible entender a los autores de esas edad en México sin la presencia de escritores como José Agustín, Fernando del Paso, Juan Vicente Melo, Juan García Ponce, Salvador Elizondo y, últimamente, Sergio Pitol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿y en el Perú?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me referiré a mi experiencia como autor, ya que Gustavo ha aludido a ella. Pienso ahora que, probablemente, los personajes sin esperanzas de algunos cuentos de Alonso Cueto y del primer libro de Niño de Guzmán me hubieran impactado, si no fuera porque yo había pasado antes por Juan Carlos Onetti. Por otra parte, la lectura obsesiva de Vladímir Nabokov, y su idea de la literatura como una gran recreación o cuento de hadas, me alejó por completo del interés casi antropológico que tenía para algunos amigos míos de entonces los trabajos con el lenguaje rural de autores como Gregorio Martínez o Antonio Gálvez Ronceros. Yo había ingresado, sin saberlo, en la categoría (peyorativa en el Perú) de “esteticista”, y en ese sentido lo único que solía decir de la mayoría de escritores peruanos de la generación anterior era, simplemente, que escribían mal porque no eran “esteticistas”. Y aunque hoy en día no soy ya tan fundamentalista, reconozco que me es impoisble admirar a autores de temas andinos o rurales como Miguel Gutiérrez, Zeín Zorrilla u Oscar Colchado, que me parecen muy descuidados (y no solo en la prosa). Por otra parte, el costumbrismo literario me aburría entonces tanto como me aburre ahora, y la lectura de textos cuyo mayor interés era el retrato de un barrio, una calle limeña, un personaje  marginal o una costumbre social me deja indiferente. Sin saberlo, y también probablemente por Nabokov, me había matriculado en otra categoría peyorativa en este país: la del escritor “cosmopolita”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, sí existe una serie de autores peruanos que lograron convencer incluso al talibán necio que era a principios de los 90, y a quienes he mencionado siempre: Carlos Calderón Fajardo, en especial por esa novela tan extraña llamada &lt;em&gt;La colina de los árboles&lt;/em&gt;, y a través de Carlos, a ese escritor oclusivo, escurridizo, pero casi “hecho" a la medida de mis expectativas de aquellos años: Gastón Fernández.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, la influencia de Luis Loayza (cuya prosa me ha parecido siempre un prodigio) y, en la acera opuesta a la precisión de Loayza, la de Jorge Eduardo Eileson y su novela &lt;em&gt;La muerte de Giulia-no&lt;/em&gt; (un libro que releía obsesivamente durante la década de los noventa) es muy marcada, incluso a nivel de plagio, en mi última novela. Pero creo que ambos entrarían, por edad, en la categoría de abuelos. En fin, no sé si esto contribuye en algo o nada a la pregunta de Gustavo pero escribirlo me hizo recordar a un sujeto de pelo largo y extremadamente delgado que dejó de existir hace muchos años. Se agradece.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113709916192049573?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113709916192049573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113709916192049573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/01/reflexiones-i.html' title='Reflexiones I'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113684698102448016</id><published>2006-01-09T14:47:00.000-08:00</published><updated>2006-01-09T14:49:41.040-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Inquisiciones. Premios PUCP ¿qué pasó?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Imprimir" onclick="window.open('http://www.larepublica.com.pe//index2.php?option=com_content&amp;task=view&amp;amp;amp;amp;id=99376&amp;Itemid=28&amp;amp;pop=1&amp;page=0','win2','status=no,toolbar=no,scrollbars=yes,titlebar=no,menubar=no,resizable=yes,width=640,height=480,directories=no,location=no');" href="http://www.larepublica.com.pe/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;amp;amp;amp;id=99376&amp;Itemid=28&amp;amp;fecha_edicion=2006-01-07#"&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;por&lt;em&gt; Abelardo Oquendo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#666666;"&gt;Publicado en "La República" (7-1-06)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el año 2004 la Pontificia Universidad Católica del Perú convocó a poetas, narradores y ensayistas no mayores de 40 años a concursar por un premio de 10 000 dólares en cada uno de esos géneros más la publicación de las obras premiadas. El prestigio de la institución, el monto del premio y el despliegue publicitario de la convocatoria despertaron un gran interés.&lt;br /&gt;Hubo incluso quienes objetaron el límite de edad y argumentaron contra él públicamente. No les parecía apropiado que se estimulara con tanta generosidad la producción intelectual de los más jóvenes en un medio que carece de formas de reconocimiento que consagren la obra madura. Y no faltó gente de mala entraña pero de mejor autocrítica que trató de desvirtuar, antes de que por primera vez se concediera, un premio que sabía fuera de su alcance.&lt;br /&gt;Se creó, así, una expectativa que se mantuvo hasta la dación de los premios y, conocidos los ganadores, se trasladó a las obras premiadas. Pero los meses empezaron a correr sin que estas vieran la luz. Cuando al fin aparecieron, terminando el 2005, solo los más atentos lo notaron, pues lo que en torno suyo habían generado los premios PUCP se había ya desvanecido o era un vago recuerdo. Y la convocatoria a uno nuevo, ya no a tres sino a uno solo, esta vez de fotografía, dio la impresión de un retraimiento. El contraste entre la publicitada convocatoria a los premios inaugurales y la asordinada y tardía aparición de los libros premiados no podía haber sido mayor.&lt;br /&gt;Si a todo ello se agrega la modestísima tirada de esos libros es imposible no sorprenderse. Lo que empezó tratándose como un acontecimiento extraordinario en nuestro medio –y lo era- se abandonó en manos de una instancia –la editorial- que lo procesó como una edición más, por completo ordinaria.&lt;br /&gt;Lamentable, pues las tres obras premiadas merecían un lanzamiento especial. El que esto no haya sido previsto en el plan de los premios es un defecto que atenta contra la razón misma de su creación: difundir el fruto de nuestros nuevos talentos. Para esto último, como es obvio, no sirve de mucho encender los reflectores sobre el autor y apagarlos cuando sale su libro.&lt;br /&gt;Aquí la relación de los autores que recibieron los Premios Nacionales PUCP 2004 y de las obras premiadas: Luis Andrade Ciudad: Aguas turbias, aguas cristalitas. El mundo de los sueños en los Andes (Ensayo); Alexis Iparraguirre: El inventario de las naves (Cuento); Elio Vélez Marquina: Sansón ebanista (Poesía).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113684698102448016?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113684698102448016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113684698102448016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2006/01/inquisiciones.html' title=''/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113587696397640278</id><published>2005-12-29T09:22:00.000-08:00</published><updated>2005-12-29T09:22:43.990-08:00</updated><title type='text'>Castañeda la hizo</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.courts.state.nh.us/images/berlin.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 184px; CURSOR: hand; HEIGHT: 166px" height="230" alt="" src="http://www.courts.state.nh.us/images/berlin.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Lo que era &lt;em&gt;off the record&lt;/em&gt; en la FIL de Guadalajara ahora se ha confirmado: Luis Hernán Castañeda es uno de los tres ganadores de la beca del Berliner Großenprogramm de la DADD. La beca (compartida con Halfred Vérger, de Serbia y Montenegro, y el lituano Simplicio Aliashka) está diseñada para que un autor menor de 30 años viva durante un año en la residencia de la DADD en Berlín elaborando un proyecto literario, con todos los gastos pagados. Además, el Berliner Großenprogramm funciona como agente literario, por lo que según me cuenta Castañeda (actualmente en Nueva York con su familia), en agosto del 2006 &lt;a href="http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/12/blog-post.html"&gt;se publicará &lt;/a&gt;en la editorial "El Acantilado" la edición española de &lt;em&gt;Casa de Islandia&lt;/em&gt; y a fin de año la&lt;a href="http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/12/blog-post.html"&gt; traducción al alemán &lt;/a&gt;para la prestigiosa "Edition 406". El único problema es: ahora que Luis Hernán huye al "inmortal seguro" de Berlín y la Fama Literaria... ¿quién jugará con Milan los campeonatos de los viernes de winning eleven 9? Se aceptan inscripciones,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí, toda &lt;a href="http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/12/blog-post.html"&gt;la información &lt;/a&gt;de la beca y una insólita fotografía de &lt;a href="http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/12/risa.html"&gt;Luis Hernán Castañeda riendo&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;En la foto,&lt;/strong&gt; el edificio de convivencia del Berliner Großenprogramm&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113587696397640278?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113587696397640278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113587696397640278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/12/castaeda-la-hizo.html' title='Castañeda la hizo'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113578285607066857</id><published>2005-12-28T07:13:00.000-08:00</published><updated>2005-12-28T07:14:16.080-08:00</updated><title type='text'>risa</title><content type='html'>SI SE CREYERON LO DE LA FOTO DE LUIS HERNAN RIENDO ES PORQUE SON &lt;span style="font-size:180%;color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;RECONTRA&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; INOCENTES&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113578285607066857?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113578285607066857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113578285607066857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/12/risa.html' title='risa'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113577970854748202</id><published>2005-12-28T06:20:00.000-08:00</published><updated>2005-12-28T06:55:37.973-08:00</updated><title type='text'>...</title><content type='html'>&lt;span style="color:#336666;"&gt;a los envidiosos de la página de Leonardo Aguirre&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;¡FELIZ DIA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;DE LOS INOCENTES!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113577970854748202?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113577970854748202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113577970854748202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/12/blog-post.html' title='...'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113269552063511998</id><published>2005-11-22T13:37:00.000-08:00</published><updated>2005-11-22T13:38:40.646-08:00</updated><title type='text'>Kundera, ensayista</title><content type='html'>&lt;em&gt;Por Abelardo Oquendo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gloria de los artistas es la más monstruosa de todas, porque implica la idea de la inmortalidad. Es una trampa diabólica porque la pretensión grotescamente megalómana de sobrevivir a la muerte está relacionada con la probidad del artista. Toda novela creada con auténtica pasión aspira de un modo natural al valor estético duradero, lo cual quiere decir que aspira a sobrevivir a su autor. Escribir sin esa ambición es puro cinismo. Un novelista mediano, que produce a conciencia libros efímeros, corrientes, convencionales, solo es digno de desprecio. Es la maldición del novelista: su honestidad está atada al potro infame de su megalomanía.”&lt;br /&gt;Las palabras precedentes son de Milan Kundera. Figuran en su más reciente libro traducido al castellano: El telón (Tusquets Editores, 2005). El novelista checo vuelve aquí al ensayo, género que ha practicado con brillo en libros de amplia difusión como El arte de la novela y Los testamentos traicionados. Con brillo, no así con profundidad. El párrafo trascrito lo ejemplifica. La presentación de la idea busca impactar más que convencer; no razona, dictamina, casi decreta. Un pensamiento autoritario establece el ser de las cosas para el lector sumiso, avasallado por el ímpetu del autor, el vigor de su convicción, sus raptos de pasión, contagiosos.&lt;br /&gt;Gloria monstruosa, trampa diabólica, pretensión grotesca, la maldición del novelista, el potro infame de la megalomanía... Muchos sabores fuertes reunidos en el breve texto citado trastornan la sustancia que adoban, como sucede cuando en el periodismo se ‘levanta’ una noticia: el acontecimiento es alterado y hasta relegado por la forma que reviste.&lt;br /&gt;Si no se dan por sentados los puntos de partida de Kundera, todo lo dicho en el fragmento citado queda en el aire. Es decir: podría afirmarse lo contrario con igual validez aparente ; basta con una cierta elocuencia.&lt;br /&gt;Lo anterior no implica por necesidad una discrepancia con las opiniones del autor. La cuestión consiste en que El telón ilustra más sobre cómo ve y qué piensa Kundera sobre las materias que trata que sobre ellas mismas. Sin duda, ni la gloria ni la inmortalidad amenazan a sus inteligentes y amenos ensayos, que bien pueden estimular a un lector activo a repensar algunos de los temas que plantea en torno de los viejos predecesores y los no tan viejos padres de la novela moderna y sobre algunas grandes figuras contemporáneas del arte de narrar, como Kafka, Musil, Broch y también García Márquez, a quien vincula sorprendentemente con Kafka, Carpentier, a quien enlaza con Broch, y Borges, a quien aproxima a Gombrowicz para no  menor sorpresa. No es este un libro de lectura necesaria para quienes gustan pensar la literatura, pero tampoco es “digno de desprecio”, para usar las duras palabras del autor acerca de los narradores de la medianía, que son casi todos (y si no él, sí algunas de sus ficciones).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Publicado en LA REPUBLICA, sábado 19 de noviembre 2005&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113269552063511998?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113269552063511998'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113269552063511998'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/11/kundera-ensayista.html' title='Kundera, ensayista'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-113114436415164768</id><published>2005-11-04T14:45:00.000-08:00</published><updated>2005-11-04T14:46:04.166-08:00</updated><title type='text'>Cosas de la tribu. ¿Escritor de epitafios?</title><content type='html'>&lt;em&gt;Leonardo Aguirre&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;Escritor&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelo tiene más de 70 años. Ha sido contador, administrador bancario, gerente de dos farmacias, profesor, árbitro de fútbol. Fue católico, adventista y, ahora, masón. Ha vivido en Yanquilandia y conoce gran parte de Europa. Estuvo en dos mundiales. Se casó dos veces. Hasta no hace mucho, tenía una novia treinta años menor. De hecho, su prontuario sentimental es casi la guía telefónica. El caso es que cada vez que converso con él, me cuenta una nueva, sabrosa y singular historia. Y siempre remata la anécdota con esta frase: “deberías escribir sobre eso”.&lt;br /&gt;Por otro lado, en los blogs literarios peruanos (léase mis últimas dos columnas) ha prendido una discusión en torno a la responsabilidad (palabra equívoca) del escritor frente a su entorno político y social. Más precisamente, algunos reclaman que la literatura peruana contemporánea regurgite la guerra contra el terrorismo o la dictadura fujimorista. Dicen que ya es hora de hacer evaluaciones en el terreno artístico. Y no parecen conformarse con que los escritores peruanos toquen el tema tangencialmente, en clave o en tono paródico (una lógica elemental: si el tema es grave, el escritor no puede callar y, peor aún, está prohibido de reírse). Exigen que la literatura se sumerja en el fango y tome una posición.&lt;br /&gt;Nadie puede decirle a un escritor sobre qué debe escribir. Ni mi abuelo ni los críticos literarios. Pasé mi niñez y adolescencia en un Perú apocalíptico. Pero no soy el apóstol Juan. Mi colegio recibió amenazas y la bomba de Tarata retumbó en mis ventanas. Pero nunca escribí al respecto. Mis obsesiones, mis gustos, lo que me sale del forro, eso que Varguitas llama “demonios interiores”, todo eso que alimenta mis páginas no incluye apagones, fosas comunes, coches-bomba, disolver, disolver, que Dios nos ayude.&lt;br /&gt;¿Debo sentirme culpable? ¿Se me puede achacar alguna “irresponsabilidad”? ¿Todavía es posible hablar de “literatura comprometida”? Aprehender el contexto político-social no es más que una opción. Una opción tan “responsable” como cualquier otra. No es un imperativo para los que hacemos literatura en estos tiempos post-terrorismo y post-dictadura. Yo, por lo menos, escribo lo que me dicta el espejo; no lo que dicta el noticiero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-113114436415164768?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113114436415164768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/113114436415164768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/11/cosas-de-la-tribu-escritor-de.html' title='Cosas de la tribu. ¿Escritor de epitafios?'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112964847963715859</id><published>2005-10-18T08:07:00.000-07:00</published><updated>2005-10-18T08:17:28.003-07:00</updated><title type='text'>Juan Marsé dimite del jurado del Premio Planeta</title><content type='html'>&lt;em&gt;"Mi derecho a buscar y decir la verdad está por encima del relumbrón del premio"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;ROSA MORA - Barcelona&lt;br /&gt;EL PAÍS - Cultura - 18-10-2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.es/recorte.php?xref=20051018elpepicul_3&amp;id=LCO&amp;amp;type=Ies"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 146px; CURSOR: hand; HEIGHT: 220px" height="194" alt="" src="http://www.elpais.es/recorte.php?xref=20051018elpepicul_3&amp;id=LCO&amp;amp;type=Ies" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Ésta es la crónica de una dimisión anunciada. Juan Marsé explica en un comunicado emitido ayer que ya en 2004, después de la concesión del 53º Premio Planeta, planteó una serie de cambios en el sistema de elección y evaluación de las novelas finalistas. No ha sido atendida y ha dimitido. Dos días después del fallo de la 54º edición ha presentado su dimisión. "Mi derecho a buscar y decir la verdad, mi verdad, está por encima del relumbrón y el festejo del mejor premio del mundo", declaró ayer.&lt;br /&gt;"Sé, además, que mintiendo no le hago ningún bien ni a los premiados ni a mis compañeros del jurado. Y tampoco me parece ético, en las ruedas de prensa o de cara al público, cuando se me pregunta, dar la callada por respuesta. De todo eso le hablé al editor José Manuel Lara Bosch en las dos reuniones previas al fallo de este año, pero no han sido atendidas".&lt;br /&gt;Fue precisamente una pregunta en la conferencia de prensa del pasado viernes, el día antes de la concesión del premio, la que desató la polémica. Un periodista requirió su opinión sobre el nivel de calidad de las novelas presentadas. Marsé respondió contundente: "Mi opinión personal es que el nivel es bajo y en algunos tramos subterráneo. Alguna novela promete, apunta alto en sus planteamientos, pero se acaba frustrando. El premio no puede quedar desierto, así que nos vemos obligados a votar la menos mala".&lt;br /&gt;Ganó el Planeta la escritora mallorquina Maria de la Pau Janer, con Pasiones romanas, y quedó finalista el peruano Jaime Bayly, con Y de repente un ángel.&lt;br /&gt;"Ocurre, simplemente, que estoy un poco harto de novelas insustanciales con premio o sin premio que ocupan tanto espacio mediático en perjuicio de otras con empeños más honestos y ambiciosos, pero que apenas les dejan espacio para respirar", declaró ayer Marsé. "Sé que esto tiene difícil arreglo, que así está el mercado, que el cotarro cultural y mediático es el que tenemos y que responde a intereses y bolsillos que tienen muy poco que ver con la literatura según yo la entiendo, pero en cualquier caso yo me niego a dar gato por liebre, ya sea como miembro del jurado en un concurso literario o como simple ciudadano al que le piden una opinión sobre un libro".&lt;br /&gt;"Poco después de la concesión del Premio Planeta 2004 y de mi primera experiencia en el mismo como miembro del jurado, solicité una reunión con el editor José Manuel Lara Bosch, promotor del premio, y con Manuel Lombardero, secretario del jurado. En esa reunión expuse algunas sugerencias sobre posibles cambios en el proceso de selección y evaluación de las obras destinadas a pasar a la final, además de otras cuestiones relativas al jurado y a sus atribuciones ante los medios de comunicación, que no considero necesario detallar aquí", afirma Marsé en el comunicado. "Dejé claro al editor de Planeta que si tales sugerencias no eran atendidas con vistas al siguiente concurso, presentaría mi dimisión como miembro del jurado".&lt;br /&gt;"Considero que tales sugerencias han sido atendidas sólo parcialmente y no me satisfacen, por lo que renuncio desde hoy [por ayer] a mi puesto, a mis competencias como jurado del Premio Planeta, y así lo he comunicado al editor José Manuel Lara y al secretario del jurado, Manuel Lombardero", concluye.&lt;br /&gt;"Aunque sólo fuera por respeto a los demás autores que se han presentado al concurso y no han llegado a la final, yo no podía celebrar las novelas ganadoras, que considero fallidas. Los autores, que esta vez no han llegado, también merecen la verdad. Lamento ser el malo de la peli, y reitero mi respeto a los compañeros del jurado, a su secretario y a su portavoz, pero creo que lo mejor es que me retire", declaró a este diario.&lt;br /&gt;"En cuanto a la novela ganadora y a la finalista, no dudo de las buenas intenciones de la autora y el autor respectivos y les deseo lo mejor en próximas aventuras, pero las buenas intenciones no tienen nada que ver con la buena literatura".&lt;br /&gt;"Me gustaría añadir lo que ya dije una vez en relación con la literatura de ficción, tal como hoy se nos vende, en tanto premios: que es una literatura que se asemeja cada vez más al mundo del prêt-á-porter, y que el verdadero reto para un escritor actual no es entrar en ese mundo, sino ser capaz de rechazarlo".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112964847963715859?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112964847963715859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112964847963715859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/10/juan-mars-dimite-del-jurado-del-premio.html' title='Juan Marsé dimite del jurado del Premio Planeta'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112958293915112207</id><published>2005-10-17T14:01:00.000-07:00</published><updated>2005-10-17T14:28:35.203-07:00</updated><title type='text'>Carta de Gustavo Faverón</title><content type='html'>Hay un norteamericano, pintor de profesión, antropólogo o seudo antropólogo por afición, llamado Tobias Schneebaum, un hombre muy mayor, quien décadas atrás hizo un viaje hacia la ceja de selva peruana, partiendo del Cusco. Aparentemente, estuvo extraviado por muchos días, incluso meses, y regresó asegurando que había vivido ese tiempo en una aldea de caníbales, que había formado parte de la tribu, y participado en sus rituales, incluso en ceremonias antropofágicas; que había sido, en suma, una especie de "visiting cannibal from New York" en el corazón de las tinieblas peruano.&lt;br /&gt;En Estados Unidos le creyeron, lo entrevistaron en decenas de programas de radio y televisión, y en diarios, y el tipo escribió un libro, titulado "Keep the River on your Right", que fue un best seller.&lt;br /&gt;Décadas más tarde, con ese mismo título, se filmó un documental, en el que Schneebaum revisita los lugaresen los que desarrolló, en estos años, su labor (seudo) antropológica, entre ellos, claro, el Perú. Las cámaras lo siguen hasta los lugares donde él dice haber vivido su aventura. Han pasado tantos años que la mayoría de las personas que conoció están muertas. Salvo una, un anciano, que había sido, aparentemente, amante de Schneebaum durante los días de su aventura.&lt;br /&gt;En &lt;a href="http://www.docurama.com/b2b/images/boxart/NVG9519-03.jpg"&gt;el afiche &lt;/a&gt;de la película, los "salvajes" peruanos de las afueras del Cusco, nuestros "caníbales", curiosamente, son negros. En el documental mismo, en cambio, los miembros de la tribu paleolítica usan bluejeans y camisetas del Boca Juniors, y escuchan los partidos de la selección por la radio.&lt;br /&gt;Cosas de gringos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112958293915112207?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112958293915112207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112958293915112207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/10/carta-de-gustavo-favern.html' title='Carta de Gustavo Faverón'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112846608456165669</id><published>2005-10-04T15:45:00.000-07:00</published><updated>2005-10-04T15:48:04.566-07:00</updated><title type='text'>Cadáver exquisito</title><content type='html'>Si abandono sobre el petril del río&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy mi nombre, ni mi pasado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra setiembre y los jilgüeros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez una mujer me pidió un poema&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos tenemos algo que es negro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sótanos de agua luminosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este embrujo de Puna fríos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejemos que el tiempo nos arrastre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no sería capaz si os-odia se llamase&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no habrá cuarta hoja entre los tréboles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo que no se encuentre, eso deseo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es el mar? Sino millones de años de rocío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo estar, es de escuela inadvertida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el restante tiempo terrenal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La aurora se está callada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si el valor no me faltara&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Que lo imposible te sorprenda!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que los niños me lean&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad es nada lo que sé de este mundo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de las olas, más allá del ocaso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces una página es la piel de las ausentes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me impregno en tus capilares, hago alianza con tus células&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mi terreno regado, el amor es origen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Cajamarca, 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112846608456165669?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112846608456165669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112846608456165669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/10/cadver-exquisito.html' title='Cadáver exquisito'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112844330661899254</id><published>2005-10-04T09:27:00.000-07:00</published><updated>2005-10-04T09:28:26.626-07:00</updated><title type='text'>Ay, Dolly Lola Lolita</title><content type='html'>por Gregorio Martínez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace 50 años, Vladimir Nabokov publicó Lolita, la novela que incorporó a la literatura y a la realidad a la inquietante y seductora niña del mismo nombre.&lt;br /&gt;Qué coincidencia, en 1955, hace 50 años, cuando apareció Lolita por primera vez, la novela cumbre de Vladimir Nabokov (1899-1977), en ese momento también alcanzó altísima popularidad el son cubano Avemaría Lola, cantado por el che Carlos Argentino con el tronar de la inolvidable Sonora Matancera.&lt;br /&gt;Aun en la escritura parecía que ambas expresiones artísticas se remedaban. ¿Dónde había aprendido el escritor ruso ese hipocorístico tan hispánico, Lola, que trastrueca el nombre Dolores? Dolores Ibarruri, La Pasionaria, que en la guerra civil española lanzó por radio la arenga: ¡No pasarán! Dolores del Río, la actriz mexicana que fue estrella en Hollywood antes que naciera Salma Hayek. Lola Flores, La Faraona. Lola Thorne, nuestra poeta. Y simplemente Lola, la rica puta más memorable del burdel de Nasca.&lt;br /&gt;Vladimir Vladimirovich Nabokov, hijo de aristócrata familia rusa que la revolución bolchevique arrojó al exilio, empieza su novela con estas líneas que vierto aquí, literales del inglés, lengua que Nabokov asumió recién después de 1950, justo para escribir Lolita: "Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Mi pecado, mi alma. Lo-li-ta. LO-LI-TA".&lt;br /&gt;Cursi a primera vista y porno light, sin una mínima palabra obscena en todo el libro. Ni siquiera coño (cunt). Ni la menor comparación con el porno duro, diabólico, del Marques de Sade. ¿Acaso, dueño de singular pericia retórica, Nabokov había manejado la inmundicia con guantes de seda, aferrado a la idea de que aun en la perversidad existen maneras aristocráticas? Bueno, Nabokov deliraba con ser Marcel Proust. En este aspecto contó con la alabanza de quien entonces era el pontífice de la crítica literaria en Estados Unidos, el talentoso Edmund Wilson.&lt;br /&gt;Similar cursilería afecta a la ponderada expertez de Nabokov como lepidopterólogo. Sofisticado especialista en el artificio para capturar y coleccionar lindas mariposas que ayer nomás fueron horribles gusanos. Creía que Proust, por mariposón, podría haber sido un erudito en mariposas. Nabokov no era biólogo. Solo un pretendido esteta de mariposas muertas. Algo semejante a las bellas palabras con las cuales el narrador protagonista de Lolita, el chivo viejo Humbert Humbert, nos va relatando su mañosa perversidad, su condición de pedófilo consumado.&lt;br /&gt;Por cierto, Lolita fue publicada la primera vez por Olympia Editions de París. Según Nabokov, ninguna editorial de Estados Unidos quiso correr el riesgo de requisa o cárcel. Quizás todo fue puro teatro para crear el mito de lo prohibido. Estaba imitando la penuria de Ulises, la novela de James Joyce, que sí sufrió un acoso terrible. Olympia era una editorial francesa de baja estofa que publicaba pornografía ligera. Tan desconocida que cuando le pregunté, en París, al poeta charapa José Carlos Rodríguez, este me contestó con una carcajada: "La única Olympia que conozco es una puta que recala por Le Petit Bateau, o sea El Botecito".&lt;br /&gt;Alguien alegará que Humbert Humbert amaba la ternura juvenil, la rosa en botón, tal como lo ha establecido cierta crítica literaria. No. Eso es mixtificar un discurso narrativo cuyo contenido es claro. Humbert Humbert era un crudo pedófilo, según la textualidad de la novela. El alter ego de Nabokov no resulta muy distinto al autor de Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll, otro aristócrata lascivo que fotografiaba a su sobrinita Alicia y escribia solo para ella. Si el mundo tiene una imagen menos sórdida de Lolita, esto se debe al filme que Stanley Kubrick hizo en 1962.&lt;br /&gt;Mientras tanto, el son cubano resuena: "Lola, ay Lolita, Lola/ conmigo vas a acabar". Canción y novela, pese a que ya existían en París la Unesco y el Congreso por la Libertad de la Cultura, fueron condenadas y prohibidas por la España de Francisco Franco. Debo decirlo, el Congreso por la Libertad de la Cultura fue gestado por Michael Josselson, el secreto fundador de la CIA en 1947. En ambas expresiones artísticas, Lolita y el son cubano, los doctos comisionados de la cultura entrevieron blasfemia y explícita loa al acto copulatorio: "A ti que te gusta mucho/ y a mí que me vuelve loco/ te pusiste liqui liqui/ para romperme, Lolita, el coco".&lt;br /&gt;Algún estudio literario, no tan tedioso como la desconstrucción derridiana, podría advertir que entre los fenómenos culturales diferentes, escritura y tambarria en este caso, siempre existen nexos y substratos comunes. De ahí que en el mismo periodo florecía también el meneo incitante de las Dolly Sisters, las rubias gemelas del Caribe que llegaron a Nasca enviadas por Satanás, según la homilía del párroco Eduardo Varea. Justamente Nabokov nos lleva por el mismo camino en las líneas finales del primer parágrafo de Lolita: "She was Dolly. She was Dolores".&lt;br /&gt;Nabokov tiene un notable mérito. Fue el temprano inventor de la novela light. Pero en lascivia, que de eso se trata, Lolita resulta un cuento de hadas frente a los Trópicos del pernicioso Henry Miller, su coetáneo, para no hablar de otros depravados gloriosos. Aun Caperucita roja, en la versión original recogida por Charles Perrault, no la de los tramposos hermanos Grimm, es un festín de concupiscencia.&lt;br /&gt;Eso de que Nabokov era un estilista en inglés suena a embuste. Gracias a que en su infancia tuvo institutrices rigurosas, Nabokov hablaba alemán, inglés, francés y conocía bien el italiano, el castellano, mas siempre escribió en ruso. Lolita fue un libro compuesto de acuerdo con las exigencias del mercado. Su escritura es simple. A tal punto que las distintas traducciones al castellano coinciden palabra por palabra. Basta cotejar la edición Anagrama, Barcelona, 2001, traducida por Francesc Roca, con el texto de Edivisión, México, 1992, traducción de Enrique Tejedor. Hasta en el caso de "My sin, my soul", ambos dicen: "Pecado mío, alma mía". No caen en la literalidad de traducir: "Mi pecado, mi alma". Todo lo contrario a lo que ocurre en la traducción de la novela Ana Karenina de Leon Tolstoi. He revisado seis versiones en castellano y cada una varía en la frase inicial.&lt;br /&gt;Pero al margen de cualquier mérito, una sospecha última, con datos concretos, ensombrece a Lolita. El 19 de marzo del 2004, un estudioso de la literatura alemana, Michael Maar, publicó en el prestigioso diario Frankfuster Allgemeine Zeitung, un artículo titulado "¿Qué sabía Nabokov?" En dicho artículo, Michael Maar muestra que en 1916 Heinz von Lichberg dio a la luz un cuento de 18 páginas, "Die verfluchte Gioconda" ("La Gioconda maldita"), que contiene la historia que Nabokov desarrolló en su novela. Es más, la tentadora chiquilla se llama Lolita y la acción ocurre en Alicante, España.&lt;br /&gt;Heinz von Lichberg murió en 1952 y, entonces, ya era un autor olvidado. Michael Maar escuchó la anécdota sobre el cuento de boca del escritor berlinés Rainer Schelling. Un día decidió ubicar el cuento. Su sorpresa fue tremenda. Ahí estaba toda la historia y aun el nombre Lolita. Ahora se sabe, Nabokov no solo conoció a Heinz von Lichberg, lo increíble es que formaron parte del mismo grupo de intelectuales en Berlín, entre 1922 y 1937.&lt;br /&gt;Cuando Lolita empezó a publicarse en Estados Unidos, Nabokov contó muchas veces cómo se había originado la novela, temeroso de que se pensara que era su propia experiencia. En la explicacion que aparece como epílogo en algunas ediciones, el autor declara que la primera versión de la novela tenía 30 páginas y transcurría en París, donde la había escrito en 1939. Jamás se refirió al cuento del ignorado Heinz von Lichberg. ¿Por qué tendió Nabokov un manto de silencio sobre "La Gioconda maldita"? Quién sabe. Pero tiene atenuante. Los buenos plagios, que superan al original, merecen el perdón de Dios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112844330661899254?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112844330661899254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112844330661899254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/10/ay-dolly-lola-lolita.html' title='Ay, Dolly Lola Lolita'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112801313955603088</id><published>2005-09-29T09:54:00.000-07:00</published><updated>2005-09-29T09:58:59.566-07:00</updated><title type='text'>Bitácora de Viaje</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.caretas.com.pe/Storage/ImageBank/Image/6815-c3Xr8Xe4Jp7Fs5G.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 189px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px" height="317" alt="" src="http://www.caretas.com.pe/Storage/ImageBank/Image/6815-c3Xr8Xe4Jp7Fs5G.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El bolero dice que la distancia es el olvido pero parece que muchos artistas no conciben esa razón. Esto porque durante las últimas semanas algunos escritores peruanos afincados en el exterior han aprovechado la temporada de vacaciones en Europa y Estados Unidos para darse una vuelta por esta tierra. Caretas buscó a algunos de ellos para interrogarlos sobre su relación con un país que no es broma aunque tenga por temporadas a un “payasito” como primer mandatario y un partido político inscriba su dirección oficial en un local donde hace semanas actuaba el circo “Gokú”.&lt;br /&gt;Mario Montalbetti es un poeta y lingüista que se marchó en 1980 cuando contaba con 27 años por razones eminentemente académicas: quería estudiar gramática chomskiana y aquí no había donde. Hizo un doctorado, volvió, enseñó lo aprendido y luego recibió una propuesta para ser catedrático en una universidad estadounidense. No lo dudó y se volvió a marchar. Así se ha pasado casi 20 años en el país de los superhéroes, con regulares pero breves regresos.&lt;br /&gt;“A mí no me parece mal que la gente se vaya”, dice Montalbetti: “Hay muchas razones legítimas para hacerlo. Yo lo hice para estudiar, otra gente lo hace para escribir una novela y otra para conseguir un trabajo que aquí no existe. Creo que cada uno debe vivir en un lugar en términos de proyectos. Estos pueden ser afectivos, políticos, económicos o intelectuales”.&lt;br /&gt;“Yo regreso porque mi poesía siempre estuvo vinculada a Lima y al Perú en general. Encuentro mucho más fricción aquí y eso es precisamente lo que me lleva a escribir versos. Esa cosa que llaman la inspiración (entre comillas) no la encuentro allá. Lo que tengo allá es espacio y tiempo para desempacar los poemas que se me ocurren acá.”&lt;br /&gt;“Algo de esto lo planteo en un poema reciente que es una recreación paródica de la primera parte de la Introducción a la Metafísica de Heidegger, donde él se pregunta por qué hay cosas en lugar de no haber cosas. Entonces, lo que yo pregunto es: ¿Por qué hay peruanos en lugar de no haber peruanos? Y me respondo que la verdad es que no hay ninguna necesidad de ser peruanos. Como tampoco la hay de ser chilenos, ecuatorianos o venezolanos. Nacer en cierta geografía es puro azar. La pregunta que sigue debería ser: ¿Qué vas a hacer con toda esa demarcación geográfica que te tocó por país?&lt;br /&gt;“Hay una frase de un poeta inglés que dice: ‘yo puedo ser infeliz en cualquier lugar’. Es verdad, pero dejando de lado el cinismo, también es verdad que uno puede ser feliz en muy pocos lugares. Lima me ofrece esa posibilidad que en EE.UU. no avizoraba porque aquí vive mi hijo y mis grandes amigos, lo que supone grandes conversaciones y muchos años macerando esas conversaciones. Por eso desde este año viviré seis meses aquí y los otros seis allá”.&lt;br /&gt;En pocas semanas Montalbetti entregará un nuevo libro. Se trata de “Cinco segundos de horizonte” (Editado por el Album del Universo Bakterial) y allí explora algunos de los vínculos abordados en esta entrevista. Hay un poema titulado “El peruano perfecto”; otro que se refiera a su infancia en La Punta y otro que tiene como eje el cuadro de Luis Montero ‘Los funerales de Atahualpa’. “Describe un amplio arco vital. Creo que es mi mejor libro”, finaliza el poeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Perú son mis hijos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1981 la revista Hueso Húmero planteó a diversos intelectuales como Jorge E. Eielson (ver recuadro), Carlos Revilla, Hugo Neyra y Rodolfo Hinostroza la pregunta ¿por qué no vivo en el Perú? “Porque queda demasiado lejos” respondió el autor de “Consejero del lobo” desde la Ciudad Luz. Sin embargo, dos años después volvería para establecer su cuartel general en Lima.&lt;br /&gt;“En 1968 viajé a París huyendo del Perú. Tanto así que durante los seis primeros años no quería saber nada de aquí, no me hacía falta. Si veía a un peruano en la vereda, caminando en mi dirección, cruzaba la pista”.&lt;br /&gt;“Siete años después empecé a volver y la relación empezó a cambiar. Pero la gran transformación se dio cuando estaba a punto de cumplir 15 años allá. Una agencia de viajes me encargó escribir una guía turística sobre el Perú. Volví y lo recorrí por 4 meses. Lo redescubrí y me pareció bien bacán. Unos meses más tarde, ya en Francia, organicé una fiesta con música, comida y amigos peruanos. Me di cuenta que estaba recreando el Perú en París. Estaba volviendo a eso que me parecía horrible, de lo que huía. Decidí regresar. Era el año 83 y tenía 42 años”.&lt;br /&gt;–En la encuesta de Hueso Húmero escribió que los criollos aprobaron el desmantelamiento de la República de Indios a fines del S. XVIII, traicionando un proyecto de nación. ¿Qué piensa ahora?&lt;br /&gt;–Lo mismo, porque en este país nunca ha habido Estado, sólo han existido cacicazgos y encomiendas. “Popy” Olivera es un encomendero. Igual que Raúl Diez Canseco. Lo mismo se puede decir de los partidos políticos porque ninguno tiene un proyecto de Estado o de Nación. Por si fuera poco, tenemos al incompetente de Toledo que es incapaz de crear una ilusión nacional.&lt;br /&gt;–En la misma encuesta escribió que no volvía porque su tema literario no era su país, ni su literatura era descriptiva. Sin embargo, ahora va a publicar un poemario sobre su infancia en Huaraz.&lt;br /&gt;–¿Que yo me contradigo? Pues sí, me contradigo. Y, ¿qué? “Yo soy inmenso, contengo multitudes”, escribió Whitman, y yo lo repito. Esa guía turística de más de 400 páginas hizo que me sumergiera en la historia del Perú. Fue precisamente en el 81, luego de la encuesta de Hueso Húmero. Además, ya no podría responder igual porque ahora tengo tres hijos que nacieron aquí. Ellos son mi vida y mi país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Poesía, Siempre&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Leopoldo Chariarse (1928) es un poeta con una formación particular. Estudió Literatura en la U. Católica, Antropología en San Marcos y arpa y piano en el Conservatorio de Lima. Diversas becas lo llevaron a París, donde llevó cursos de musicología oriental y filosofía hindú, y a Madrid donde estudió guitarra clásica y laúd. Creador de una obra insular, cuando en el Perú se le incluyó en la antología “Vuelta a la otra margen” (1970) donde figuraban poemas de Carlos Oquendo de Amat, César Moro, Martín Adán y Emilio A. Westphalen, muchos lectores pensaron que él era una invención de los antologadores, Abelardo Oquendo y Mirko Lauer. Cuando se marchó corría 1952 y él tenía 24 años. Ahora tiene 77 años y vive en Düsseldorf, Alemania, donde enseña en el Centro de Estudios Filosóficos y de Práctica de Meditación y Yoga. Carlos Estela y Miguel Coletti acaban de reeditar su primer libro “Los ríos de la noche”.&lt;br /&gt;–¿Y la poesía?&lt;br /&gt;–Siempre... Entre dos trenes, entre dos aviones, entre un tren y un avión. En la terraza de un café.&lt;br /&gt;–¿Siempre pensó que salir del país era una necesidad?&lt;br /&gt;–Al único sitio donde hubiera ido de todos modos era la India. Uno de mis planes era ingresar a la marina mercante para llegar allá.&lt;br /&gt;–¿Entonces, su objetivo era dejar el Perú de todas maneras?&lt;br /&gt;–No dejarlo. Llevarlo conmigo. Nunca lo he dejado. Ya ve que ni siquiera hablo con acento.&lt;br /&gt;–¿Qué piensa de Perú cuando está en el extranjero?–Que deberían gobernarlo mejor.&lt;br /&gt;–¿Y qué piensa cuando está acá?–Que es tan difícil de gobernar que podrían gobernarlo peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(J. C. Méndez)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tierra Baldía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;J.E. Eielson y Lima.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Texto de Eielson fue publicado en H.H., 1981.&lt;br /&gt;"Sin embargo para mí, que nací exiliado y moriré exiliado, porque el exilio es mi estado natural, geográfico, social, afectivo, artístico, sexual, Lima no es una ciudad para vivir sino, al contrario, un lugar ideal para morir: un cementerio. En ningún otro lugar, por mí conocido, la presencia de la muerte es tan palpable y persistente; en ninguna otra ciudad su mano alhajada nos invita a cada paso, con tanto cinismo, tan exquisita seducción. La población subterránea de Lima es otra invisible metrópoli de huesos que duplica la ciudad visible. Cráneos y esqueletos prehispánicos, a varios metros de profundidad, aderezados de plumas, mantos y collares, soportan el peso de otros cráneos y esqueletos de capa y espada, sayo, sotana y crucifijo. Si bien la muerte, como la gripe de triste memoria, siempre ha sido española, su versión limeña resulta quizás menos filosófica, pero mucho más chistosa y presumida. Nada que hacer tampoco con la muerte mexicana, alegre y bulliciosa, siempre dueña de la fiesta, multicolor, populachera. No. La muerte limeña ¡no faltaría más! es una dama callada, distinguida, dignamente ataviada, aunque muy venida a menos, gracias a la proliferación de los temblores, asesinatos indiscriminados, accidentes de tráfico, que todo lo confunden. Ya no hay religión. Hasta los gallinazos planean alto y los pericotes y la polilla retroceden ante el avance de productos extranjeros que cualquiera puede comprar en la botica"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112801313955603088?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112801313955603088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112801313955603088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/09/bitcora-de-viaje.html' title='Bitácora de Viaje'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112654578623366065</id><published>2005-09-12T10:20:00.000-07:00</published><updated>2005-09-12T10:25:35.223-07:00</updated><title type='text'>Moleskine</title><content type='html'>"Él no sabe que escribo, por suerte no lo sabe. No puede verme escribir porque escribo a mano en este cuaderno &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Moleskine&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, y lo hago con lápiz, sintiendo que éste me acerca más cálidamente que una pluma a la idea de desaparición, de eclipse. Escribo como un poseso, en el interior de mi cuarto"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Enrique Vila Matas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Doctor Pasavento&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112654578623366065?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112654578623366065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112654578623366065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/09/moleskine.html' title='Moleskine'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112481333582020038</id><published>2005-08-23T09:07:00.000-07:00</published><updated>2005-08-23T09:08:55.830-07:00</updated><title type='text'>NADA DE OBJETIVIDAD, POR FAVOR</title><content type='html'>Por: Alonso Cueto/&lt;em&gt;Perú21&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El último número de “Hueso Húmero” ofrece, entre otros, algunos magníficos textos de Antonio Cisneros, una crónica muy animada de José Ignacio López Soria sobre Hungría y un texto arriesgado pero interesante y documentado de Victor Krebs sobre las relaciones entre mitos clásicos y eventos contemporáneos. Uno de los textos es el del húngaro Miklos Meszoly. Meszoly cuenta que en una ocasión el poeta W.H. Auden fue a Budapest a dar una conferencia en la que dijo que Thomas Hardy no podía ser apreciado fuera de Inglaterra porque “es demasiado inglés”. Meszoly intentó demostrarle lo contrario con un argumento que sería familiar a un peruano: las culturas periféricas conocen a las culturas dominantes aunque éstas conozcan poco o nada sobre las periféricas. El tema es importante pero me interesa quedarme con lo esencial de la afirmación. ¿Qué es en definitiva ser un escritor “inglés”? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artículo de Meszoly me recuerda la interesante novela “Neguijón” de Fernando Iwasaki. “Neguijón”, el nombre de un supuesto gusano que en el siglo XVI explicaba el dolor de muelas (el libro incluye una ilustración a color de un gusano dental), es un recorrido por los dentistas y sus pacientes en la Lima y Sevilla coloniales. En una entrevista, Iwasaki ha declarado que le hace ilusión la coincidencia entre  la “mariposa del realismo mágico latinoamericano” y “el gusano barroco español”. Siguiendo a Iwasaki, la idea de una marca exclusiva de “realismo mágico” latinoamericano me parece tan absurda como la idea de la “inglesidad” de Hardy. ¿Es acaso un escritor más latinoamericano porque es “realista mágico”? La literatura española también es “realista mágica” si tomamos ejemplos que van desde el bestiario medieval hasta el episodio de la cueva de Montesinos y la obra de García Lorca.&lt;br /&gt;La relación entre el narrador y su realidad (un tema que surgió aunque soslayado en los recientes pleitos literarios) es una relación personal. No existe una “realidad nacional” objetiva que el narrador “represente” o “presente”. Esa falsa ecuación solo puede dar lugar a malos entendidos (como juzgar a un autor por su capacidad de “representar” a su país). Proponerse “reflejar” a un país o a una cultura es una empresa respetable pero imposible. Comunicar nuestra percepción visceral de una realidad, de cualquier realidad, en cambio es la aspiración de un escritor. Acabo de leer “La noche de Morgana” de Jorge Benavides. De todos los cuentos, escritos con mucho oficio y recursos, me quedo con el último, “El Ulysses de Joyce”. La historia de un diplomático que escribe interminablemente un informe hasta morir es la parodia más seria que he leído sobre el trabajo de escribir. Como todos, el escritor de Benavides está esencialmente solo. En una ocasión, Juan Rulfo declaró que los parajes que había descrito en sus obras no existían en ninguna parte de Jalisco. El los había inventado. Aunque, es verdad, solo quien conocía Jalisco podía haberlos inventado como él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112481333582020038?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112481333582020038'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112481333582020038'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/08/nada-de-objetividad-por-favor.html' title='NADA DE OBJETIVIDAD, POR FAVOR'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112325859540480313</id><published>2005-08-05T09:14:00.000-07:00</published><updated>2005-08-05T09:16:35.416-07:00</updated><title type='text'>Congreso Internacional</title><content type='html'>UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS&lt;br /&gt;FACULTAD DE LETRAS Y CIENCIAS HUMANAS&lt;br /&gt;ACADEMIA PERUANA DE LA LENGUA&lt;br /&gt;REVISTA DE LITERATURA DEDO CRÍTICO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;CONGRESO INTERNACIONAL “OQUENDO DE AMAT, ABRIL Y LA VANGUARDIA HISPANOAMERICANA”&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;PROGRAMA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;17 DE AGOSTO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Lugar: &lt;em&gt;Palacio de Osambela&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12.00 m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palabras de bienvenida a cargo del Dr. Marco Martos Carrera, Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas&lt;br /&gt;Inauguración del Congreso Internacional a cargo del Dr. Luis Jaime Cisneros (Academia Peruana de la Lengua)&lt;br /&gt;Ponencia Oquendo de Amat en Madrid a cargo de la Dra. María Antonia Ortega (Universidad Complutense de Madrid)&lt;br /&gt;Ponencia Carta al poeta Oquendo de Amat a cargo del Dr. Carlos Meneses (Palma de Mallorca)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moderador: Edgar Alvarez Chacón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.00 p.m.&lt;br /&gt;Lugar: &lt;em&gt;Facultad de Letras y Ciencias Humanas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Proyección de película:&lt;br /&gt;El perro hablador …..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.00 p.m.&lt;br /&gt;Lugar: Unidad de Postgrado de la FLCH&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.   La modernidad como evasión&lt;br /&gt;      Ina Salazar (Universidad La Sorbona, París)&lt;br /&gt;2.   Trayectoria del vanguardismo peruano&lt;br /&gt;      Carlos García-Bedoya Maguiña (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;3.   Oquendo de Amat panvanguardista&lt;br /&gt;      Carlos Germán Belli (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moderadora: Clarivel Valverde Cárdenas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.00 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Xavier Abril y el surrealismo&lt;br /&gt;Ricardo Falla (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Sustrato andino en la poesía de Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;Dorian Espezúa (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Migraciones interiores y exteriores en la poesía de Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;Mauro Mamani (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Lo autóctono y la universalidad en la poesía de Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;Gisela Jörger (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Moderadora: Roxana Huamán Huriarte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.00 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.   Lectura y revaloración de Duque, de José Diez Canseco     &lt;br /&gt;      Alonso Rabí Do Carmo (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;2.   ¿Por qué los hombres andarán oblicuos sobre la pared? La parodia vanguardista en 5 metros de poemas de Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;      Jannine Montauban (Universidad de Montana)&lt;br /&gt;3.   Apuntes sobre el estilo de Oquendo de Amat y la cosmovisión vanguardista&lt;br /&gt;      Camilo Fernández (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;4.   El Oquendo de Vargas Llosa&lt;br /&gt;      Jorge Valenzuela Garcés (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Moderador: Julio Fabián Salvador&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;18 DE AGOSTO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lugar: &lt;em&gt;Unidad de Postgrado de la FLCH&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11.00 a.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer como figura modélica y arquetipo organizador, receptivo y de reverencia en la poesía de Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;Ana Elena Costa Neyra (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;La corta boca humana: Contactos entre la vanguardia peruana y el ultraísmo y la generación del 27 español&lt;br /&gt;Carlos García Miranda (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Carlos Oquendo de Amat y la tecnología&lt;br /&gt;Julio Fabián Salvador (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;El discurso de la vanguardia latinoamericana en la poesía de Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;Sandra Granados (Universidad Nacional Federico Villarreal)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moderadora: Tania Silva Cepero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.00 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5 metros de poemas: ¿libro objeto o juego de la vanguardia?&lt;br /&gt;Max Palacios (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Comprensión de tiempo/espacio, mundos posibles y modernidad alternativa en Cinco metros de poemas&lt;br /&gt;Ulises Juan Zevallos-Aguilar (Universidad de Ohio)&lt;br /&gt;César Miró: Un vanguardista en la ciudad cantada&lt;br /&gt;Daniel Mathews (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Carlos Oquendo de Amat y el Boletín Titicaca&lt;br /&gt;Dante Callo (Universidad San Agustín, Arequipa)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moderadora: Esther Espinoza Espinoza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.00 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.   Cuarto de los espejos: Filosofía y arte poética en 5 metros de poemas de Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;Rosa Carbonel (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;2.  El ritmo de intensidad en La rosa escrita de Xavier Abril&lt;br /&gt;Oscar Coello (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;3.  Huidobro en Oquendo, por las ramas del simbolismo vegetal&lt;br /&gt;     Víctor Coral (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;4.  Elites limeñas en la época de la vanguardia&lt;br /&gt;Cristina Flórez (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moderador: Guissela Gonzales Fernández&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.00 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.   Indigenismo de Vanguardia: El caso de Alejandro Peralta&lt;br /&gt;Américo Mudarra Montoya (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Apuntes para un mapa biográfico de Xavier Abril&lt;br /&gt;Sandro Chiri (Universidad de Temple)&lt;br /&gt;Poesía soñada de Xavier Abril&lt;br /&gt;Marco Martos Carrera (UNMSM - Academia Peruana de la Lengua)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moderador: Darío Chávez de Paz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;19 DE AGOSTO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Lugar: &lt;em&gt;Unidad de Postgrado de la FLCH&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11.00 a.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.   Vigencia de Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;           Rodolfo Milla (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;2.   La ciudad en 5 metros de poemas y Cinco cerros de poemas en la ciudad&lt;br /&gt;      Nilo Gabriel Espinoza Suárez (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;3.   La vanguardia peruana en la aventura polirrítmica de Oquendo de Amat&lt;br /&gt;      Fátima Salvatierra (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;4.   Xavier Abril y la postvanguardia peruana&lt;br /&gt;      María Luisa Roel Mendizábal (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Moderador: Ricardo Zavaleta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.00 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariátegui y la vanguardia&lt;br /&gt;Gustavo Espinoza  (Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle)&lt;br /&gt;Los ciclistas venden imágenes económicas: Economía y paisaje poético en la República Aristocrática Peruana. Los 5 metros de poemas de Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;Paolo de Lima (Universidad de Ottawa)&lt;br /&gt;3.   No sólo los ciclistas venden imágenes económicas. Mercancía y el dandismo en Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;Eduardo Chirinos (Universidad de Montana)&lt;br /&gt;4.   Carlos Oquendo de Amat y la Vanguardia Latinoamericana&lt;br /&gt;      Yazmín López Lenci (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;Moderador: Allan Silva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.30 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presentación de la Revista de Literatura Dedo Crítico N.º 11.&lt;br /&gt;Participan: Gabriel Espinoza Suárez y Allan Silva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.00 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.    Lectura de Xavier Abril y Carlos Oquendo de Amat&lt;br /&gt;Leopoldo Chariarse (Düssedorf, Alemania)&lt;br /&gt;2.    Los poemas cubistas de José María Eguren&lt;br /&gt;      Agustín Prado Alvarado (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;3.    Lo sublime y lo bello en 5 metros de poemas de Oquendo de Amat&lt;br /&gt;      Miguel Angel Huamán Villavicencio (UNMSM, Lima)&lt;br /&gt;4.    Humor e irreverencia: el caso de lo sublime&lt;br /&gt;      Mario Merlino (Asociación de Traductores, Madrid)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moderador: Richard Cacchione Amendola&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. 30 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clausura del evento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112325859540480313?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112325859540480313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112325859540480313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/08/congreso-internacional.html' title='Congreso Internacional'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112319308307286416</id><published>2005-08-04T15:03:00.000-07:00</published><updated>2005-08-04T15:04:43.083-07:00</updated><title type='text'>José Miguel Oviedo, volvió el crítico del año 1959</title><content type='html'>Por Tomás Escajadillo&lt;br /&gt;en diario LA PRIMERA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una crónica hepática, casi fascista, contesta Oviedo a M. Gutiérrez(*). El mismo crítico que acusó al poemario Edición extraordinaria (1958), de Alejandro Romualdo, de panfletario y subversivo. En una palabra, lo mandó a la PIP de aquel entonces.&lt;br /&gt;Y sí, era práctica del Dominical de El Comercio tener la página literaria a cargo de una sola persona.&lt;br /&gt;Es curioso que Oviedo no mencione que antes que él, la página estuviera en manos de Sebastián Salazar Bondy, y que, después de Oquendo, el titular fuera R. González Vigil, un crítico más plural y equilibrado. (Con él llegaron los serranos a El Comercio).&lt;br /&gt;La famosa polémica de 1959 (sobre Edición extraordinaria) está en una revistita estudiantil que yo dirigía: Lumbre se llamaba la pobre. (San Marcos, mayo-junio de 1959, Nos. 8-9: está en la Biblioteca Nacional).&lt;br /&gt;Hay un texto de Arturo Corcuera (el más extenso), y una indignada carta de Gonzalo Rose. Romualdo dice, con su peculiar estilo, en qué se basa “La crítica ‘científica’ del Dr. Cisneros”, a quien el agredido considera maestro y mentor de Oviedo.&lt;br /&gt;En el mismo número hay una encuesta en torno a Edición extraordinaria, con los puntos de vista de Juan Ríos, A. Tamayo Vargas, Gustavo Valcárcel, Manuel Beltroy, Julio Ramón Ribeyro, Alberto Tauro, Francisco Bendezú y Wáshington Delgado.&lt;br /&gt;Por lo visto, parece que Oviedo nunca ha salido de allí.El Comercio, pues, escogía un mandarín. Muchos han creído que El Comercio había superado su “estilo mandarín” (la existencia misma de Perú.21 sería prueba de ello), pero...&lt;br /&gt;En sus tiempos, Oviedo vapuleó duramente a Contra natura de Hinostroza; tuvo también una acre polémica con Oswaldo Reynoso. En una oportunidad, perdonavidas, habló de tres poetas jóvenes que “apuntaban”. Corcuera lo lapidó con un texto titulado “Tres poetas que apuntan y un crítico que dispara”.&lt;br /&gt;(Sintomáticamente, para terminar con las páginas de El Comercio a R.G.V. –que no es de la Cosa Nostra– primero lo “degradaron” en el periódico. Y, qué raro, en Madrid un “crítico televisivo” lo culpó de todos los males que los “andinos” sufrían en Lima, mientras reventaba “cuetes” a otro periodista, más importante, del Decano).&lt;br /&gt;Oviedo ha estado 20 años fuera. (Cuando vivía en Lima, amigos extranjeros comunes me decían “Oye, tú vives junto a José Miguel”. La respuesta era siempre la misma: “Sí, a tiro de pedrada”.&lt;br /&gt;Risiblemente, Oviedo tilda a M. Gutiérrez de ser “envidioso” de “éxitos ajenos”. ¿No sabe que Hombres de caminos (1988) ha sido reeditada varias veces, que La violencia del tiempo (3 vol., 1991) es (con País de Jauja, 1993) la novela más elogiada hoy en el Perú (y también varias veces reeditadas)? Como quien dice, estas novelas se han vendido mucho más que “caramelos verdes”.&lt;br /&gt;Oviedo “olvida” la resonancia entre nosotros de novelas como Babel, el paraíso (1993), Poderes secretos (1995), y una cantidad notable de libros de ensayo.Gutiérrez responderá (o no) por las invectivas personales de Oviedo.&lt;br /&gt;En cuanto a lo de “andinos” y “criollos” (?) o “costeños”: aunque he publicado libros sobre López Albújar, Alegría, Arguedas y Scorza, y en 1994 apareció un tomo de 340 páginas titulado La narrativa indigenista peruana, no dejo de tener diferencias con algunos narradores (y críticos) “andinos”, peruanos y extranjeros.&lt;br /&gt;En este último libro, sin el permiso de MVLl, comento y discuto a más de 40 escritores “andinos” posteriores a 1971. No es un hecho aislado que la revista Debate, mediante una pulcra encuesta, declarara a País de Jauja como la mejor novela peruana de la década del ‘90.&lt;br /&gt;Me gustaría saber, para dar sólo otro ejemplo, si alguien en “ambientes refinados” ha escrito un cuento de la calidad de Cordillera negra, de Oscar Colchado (su más reciente trabajo es la novela Rosa Cuchillo: publicada en 1997, en la Feria del Libro a la que alude Oviedo, se presentó la 7ª  ed.).&lt;br /&gt;Hace menos de un año publiqué Mariátegui y la literatura peruana (397 pp.). En la contracarátula los editores mencionan que cuestiono tajantemente La Utopía Arcaica. Caretas censuró las tres líneas que me dedicó César Lévano, y no publica la carátula de un libro editado en el Perú (Librería El Virrey, vía canje, había mandado a Caretas un ejemplar).&lt;br /&gt;(El libro fue ocultado todo lo posible porque, yo también lo afirmo: hay una “Secta/Mafia”, en todos los medios: escritos, Somos (¿qué es eso?), Caretas y la TV. Sea el canal del Estado o los de Telefónica-Cable Mágico. Hasta Quehacer ya no es lo mismo después de la jubilación de Cancho Larco).&lt;br /&gt;Voy a repetir lo que dije hace bastante tiempo a la revista de los Estudiantes de Post Grado de Literatura (San Marcos). Me preguntan a qué se debe el silencio en el Centenario de Diez-Canseco: “Si Salazar Bondy y Ribeyro lo elogian, ¿por qué la crítica actual no lo valora?”. TGE:&lt;br /&gt;“Porque vivimos en lo que hace veinte años se llamaba ‘la rosca boliviana’: era el círculo del poder económico. Todos los periódicos, todas las revistas son contrarias a la cultura literaria.&lt;br /&gt;Enrique Zileri debe ser uno de los periodistas más importantes y más ignorantes del medio: para él lo que cuenta es la sección Ellos &amp;amp; Ellas” (Ínsula Barataria, N° 3, julio de 2004, p. 117). (Me volví pitoniso).&lt;br /&gt;Así que Mr. Oviedo, permítaseme preguntar: ¿cuántos ejemplares de Cuaderno imaginario (1997) y La última fiesta (1998), editados por Apoyo (también de la Cosa Nostra), le publicaron/vendieron? Sr./Dr. Oviedo: usted es un septuagenario “con un pasado”.&lt;br /&gt;No se nos haga el angelito, el american scholar (Emerson dixit). En su pasado limeño, católico, se puede encontrar “intrigas”, “denuncias” y “agravios” como para hacer un buen “culebrón”.&lt;br /&gt;(*)Hace referencia a uno de los artículos cruzados entre algunos críticos y escritores en torno a la polémica entre escritores criollos y andinos.&lt;br /&gt;EscribeTomás G. Escajadillo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112319308307286416?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112319308307286416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112319308307286416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/08/jos-miguel-oviedo-volvi-el-crtico-del.html' title='José Miguel Oviedo, volvió el crítico del año 1959'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112309041918302514</id><published>2005-08-03T10:31:00.000-07:00</published><updated>2005-08-03T10:35:59.466-07:00</updated><title type='text'>PRESENTACIÓN DE 1922</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La última vez que vi a Benjamín Quark tenía en la mano uno de esos tragos de aspecto indigerible que suele tomar a pequeños sorbos. No decía una palabra, como siempre. Ante su silencio, fui describiendo sus movimientos en mi mente como si fuese personaje de una novela de &lt;em&gt;nouveau roman&lt;/em&gt;: “Benjamín Quark voltea a mirar a un conocido. Benjamín Quark lleva puesta la gabardina gris que no se quita nunca. Benjamín Quark no habla. Benjamín Quark toma un sorbo de aquella bebida indigesta. Benjamín Quark mira el fondo del vaso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Edwin Chávez es un muchacho simpático. Tiene cara de niño, podría ser un niño. Su enorme curiosidad linda con lo ingenuo. Edwin es ingenuo. O quizá debería decir “inocente”. Pero no es un tonto. Cualquiera puede ver detrás de esos ojos siempre húmedos y asombrados a un muchacho capaz de hacer cualquier cosa por salir de la mediocridad, del lugar común. El único problema de Edwin es que se parece demasiado a Benjamín Quark. Es su doble físico, aunque intelectual y espiritualmente se encuentren tan lejos uno del otro como Iquitos de Estambul, o Macao de Dubrovnik. Actualmente, ese parecido no implica ningún problema pues somos pocas las personas que conocemos a ambos. Sin embargo, aquella similitud sí podría convertirse en un lío por culpa de la vocación de Edwin: quiere ser escritor. He dicho vocación pero ahora digo “terquedad”. He tratado de conseguir que mi amigo abandone sus pretensiones, pero él insiste. Le he expuesto decenas de argumentos ciertos e imaginarios, y la realidad me ha dado algunos más sin que se los pida, pero Edwin es irreductible. Le he dicho que, viéndolo tan feliz abriendo y cerrando libros, fanatizándose –con un gusto algo snob, lo reconozco- con autores desconocidos, extasiándose con un arranque de novela o un simple adjetivo (lo he visto en esas ocasiones alzar su mirada al techo y exclamar “¡&lt;em&gt;qué paja!&lt;/em&gt;”), me imagino para él una vida de librero. Un librero feliz, un librero emperador de pequeña patria, sacando libros de cajas y colocándolos en las góndolas, influyendo en sus lectores a través de comentarios o ubicando libros en lugares estratégicos. Un ágil librero trepado en su escalerita. Un librero contento y seguro, protegido en esa isla en la que nadie comprará ni comentará los libros de Benjamín Quark.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como de costumbre, Benjamín Quark ha huído dejándome que yo pague la cuenta del bar. Pese a que siempre insisto en que yo la pagaré, él no deja de hacer ese teatro en el que rechaza la invitación, insiste en que le dé la cuenta, luego me pide permiso para ir al baño y huye por alguna ventanita trasera o camuflándose detrás de una vieja obesa y con sombrero que ingresa al local. Imaginarme a Benjamín Quark huyendo me da cierta tranquilidad. Resulta que no es invencible. Sin embargo, esa ilusión es transitoria. Quark siempre sabe sellar su victoria sobre mí. Hoy, por ejemplo, me dijo: “&lt;em&gt;tú eres de los que piensan que las palabras son carritos chocones, se cruzan unas con otras y paf, no pasa nada&lt;/em&gt;”. Sé que no volverá, es mejor que busque a un mozo para cancelar la cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay algo que diferencia a Benjamín Quark y a Edwin Chávez. Mientras el segundo lee mis libros y es muy generoso con ellos, a Quark le parezco un imbécil, un estafador, y se proclama incapaz de pasar de la primera página de alguna de mis novelas. Pero hay algo que los une: ambos han nacido en la selva. Pero la selva para Edwin es un lugar pintoresco, cargado de anécdotas de primeras lecturas, de una educación sentimental y deportiva similar a la de otros muchachos provincianos. La selva de Benjamín Quark tiene tanto de pintoresca como un asilo psiquiátrico. Aquella selva es un lugar delirante, con elefantiásicas casas de fierro y árboles donde aúllan los loros y las frutas podridas se desprenden y estallan en la acera como granadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Benjamín Quark ha huido, pero esta vez ha dejado un resto del naufragio. Sobre la mesa del bar, impecablemente anillado, un manuscrito flotante. Y no me refiero a páginas pulcras escritas a máquina o computadora en letra times, sino a un manuscrito histérico, con elevaciones y hundimientos caligráficos, con ortografía dolorosa, como aquellas hojas hubiesen súbitamente ardido al contacto de esa tinta y esa mano. Benjamín Quark me ha dejado -¿es a mí? ¿soy yo?- un libro de cuentos inédito escrito por él. ¿Un olvido? No, no lo creo. Leo Rilke, leo Proust, leo Joyce, leo señor K y señorita Ur. Leo “&lt;em&gt;tan pronto bajó del taxi, me sorprendí de encontrar a Funderbuke en su automóvil&lt;/em&gt;”. ¿Es para mí? ¿Soy yo el elegido? He levantado el manuscrito con la punta de los dedos, lo he envuelto en mi saco y he corrido hasta mi casa, temiendo que sea volátil. Tirado sobre mi sofá, leo el título &lt;em&gt;&lt;strong&gt;1922&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; y lo repito en voz alta: &lt;em&gt;&lt;strong&gt;1922&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. En ese mismo momento, Edwin Chávez ha tocado mi puerta. Dudé en abrirle. Le abrí por fin. “¿Has decidido pedirme que sea tu aval en la librería? Mira que he encontrado un lugar estupendo, una antigua juguetería” me adelanto, pero me interrumpe. Sonríe mientras estira el brazo con un libro rectangular, de carátula color marrón, que huele a cola de imprenta. “Lo presento el 28 de julio” dice. No necesité leer la carátula para saber qué cifra contenía el título. No digo más. Ahora, que pase lo que tenga que pasar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112309041918302514?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112309041918302514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112309041918302514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/08/presentacin-de-1922.html' title='PRESENTACIÓN DE &lt;em&gt;1922&lt;/em&gt;'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112308371905960154</id><published>2005-08-03T08:40:00.000-07:00</published><updated>2005-08-03T08:41:59.073-07:00</updated><title type='text'>Bustrófedon. Oviedo: crítico fantástico</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.peru21.com/P21Impreso/Photo/Reducido/cultura030805_200.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.peru21.com/P21Impreso/Photo/Reducido/cultura030805_200.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;Gregorio Martínez entra también en la polémica literaria y nos ofrece una crónica de sus encuentros y desencuentros con el crítico José Miguel Oviedo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Gregorio Martínez (Escritor)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José Miguel Oviedo sostiene, en artículo publicado en Perú.21, que "cuando las polémicas surgen de un planteamiento erróneo, no sirven sino para envenenar el medio intelectual". Me ruboriza la pureza arcaica de Oviedo y su referencia a los coletazos y a la reyerta de escritores que ha dejado atrás el congreso realizado en Madrid. Siento vergüenza por su fácil y cómodo cinismo. Quizás cinismo sea demasiado. Por su descaro sería más concordante. Si Oviedo buscara "desahuevina" en Google, al instante recibiría la dosis que le corresponde, su trozo de post modernidad.&lt;br /&gt;Y qué feudal el pensamiento de Oviedo. Que Peisa publicó a Miguel Gutiérrez gracias a la recomendación de un regio. Un libro, maese Oviedo, es mercancía desde cuando lo hacían a pulso los monjes benedictinos en Monte Cassino, antes que naciera la imprenta, la modernidad y el capitalismo. Oviedo, todavía medieval, imita tarde a Cervantes, que le dedicó El Quijote al duque de Béjar. Bien podría tomar lección actual de Pietro Aretino, antifeudal, que le dedicó Sonetos lujuriosos a su propia pichula.&lt;br /&gt;Tarde conocí a Oviedo. Nunca en Lima, ni siquiera de vista. Fue en Washington D.C., en una exposición del pintor Fernando de Szyszlo. Oviedo no había ido por amor al arte sino porque en tal evento se empezó a cocinar, en Estados Unidos, la candidatura presidencial de Mario Vargas Llosa, también presente en el acto y muy efusivo con cada quien.&lt;br /&gt;A Oviedo le vi cara de espanto. Soy feo, pero no es para tanto. Verdaderas bellezas me han seducido y noqueado sin remedio en el ring de las cuatro perillas. Bueno, reconozco que el cronopio Alfredo Portal me llama "Upercut" Martínez. Y una vez entré al Hospital Militar, en Lima, donde César Lévano estaba preso, incomunicado y enfermo, solo con decirles a los guardias armados: Soy el coronel Martínez.&lt;br /&gt;Que Oviedo no me conociera ni en pintura, eso no fue óbice para que escribiera solapa (eso creía él) un articulo de malaleche contra mi primera novela, Canto de sirena. No lo publicó en Lima. Se trataba de meter veneno con premeditación. Oviedo calculó bien en dónde ese torpedo podría surtir efecto. "Crítica al sesgo", de título dudoso, apareció en una revista académica de México.&lt;br /&gt;Sospecho que el malestar de Oviedo a causa de mi escritura comenzó cuando vio que en los coloquios sobre literatura de América Latina algunos especialistas presentaban ponencias en torno a las dos obras que tenía publicadas. En especial Dick Gerdes, el traductor al inglés de Un mundo para Julius.&lt;br /&gt;Algo más, hasta la fecha el artículo de Oviedo no aparece en ninguna bibliografía. Sigue soterrado. Si lo registra el libro de Milagros Carazas, Orgía lingüística de Gregorio Martínez, 1998, es porque yo se lo alcancé. Incluso la obra de Blas Puente, Poética narrativa en Canto de sirena, publicada por Peter Lang en Nueva York, 2004, no lo consigna.&lt;br /&gt;Fue para cortar el brote de un escritor diferente que Oviedo escribió "Crítica al sesgo". Nadie iba a enterarse en el Perú. En cambio, muchos profesores en Estados Unidos iban a recibir la revista con el artículo socavador. Así llegó a manos del peruanista alemán Wolfgang Lutching, especialista en Ribeyro. Lutching, que no era un desprevenido, de inmediato le envió copia a Carlos Milla Batres.&lt;br /&gt;Dicho texto de Oviedo esta plagado de mentiras. Dice que soy un autor sin oficio, aislado del mundo literario. Que Canto de sirena apenas había despertado cierta curiosidad en Lima. Remata con la afirmación de que se trata de una obra frustrada que ni siquiera llega a ser novela. Había sentenciado el pontífice.&lt;br /&gt;Todo al revés. Conocí la literatura en el bar Palermo. Ocurre que por angas y por mangas vengo de culturas ágrafas (quechua y afro). Mi único antecedente literario es por el parcial ancestro chino de mi madre. Por curiosidad había leído de niño al mallorquí Ramón Llull del siglo XIII, al iqueño Gustavo Pineda, fragmentos de Ciro Alegría, Arguedas, El Quijote. Nilo Espinoza fue el primero que me habló de Ulises de James Joyce cuando nos conocimos en el bar Palermo. Andrés Cloud me mostró lo que era un monólogo interior. Después, en el Grupo Narración, me embarqué en un aprendizaje con Augusto Higa, Antonio Galvez Ronceros, Miguel Gutiérrez.&lt;br /&gt;Por otro lado, el crítico y editor francés Maurice Nadeau, el célebre autor de Historia del surrealismo, había adquirido los derechos de Canto de sirena. Nadeau era un editor pobre, pero inigualable. Entre sus pocos autores figuraban Robert Musil, Witold Gombrowicz, Malcolm Lowry, J.M.Coetzee, aún desconocido, y otros raros. Mientras Oviedo le negaba todo mérito a Canto de sirena, Alberto Escobar asesoraba a la traductora Sylvie Koller.&lt;br /&gt;En el mismo periodo, sin conocerme, el famoso historiador Ruggiero Romano, maestro de Alberto Flores Galindo, Manuel Burga, Germán Peralta, le echó el ojo a Canto de sirena y le pasó el dato a Editorial Einaudi de Italia. Pese a la cortina de humo tendida por Oviedo, Ruggiero Romano llegó a Lima. Nos reunimos en el bar del Hotel Crillón. El prestigioso maestro no se aguantó. Se levantó de la mesa y fue a ponerle un cable a Einaudi a través del telex del Hotel Crillón.&lt;br /&gt;Tiempo después, la actitud de Oviedo fue imitada por Mirko Lauer. Culeco de celos, le cambió el título a un artículo que envió a La República Roberto Reyes y le puso "Por qué nadie lee a Gregorio Martínez".&lt;br /&gt;Pero a José Miguel Oviedo, luego de conocerlo de paso, jamás le guardé rencor. Entendí que esos celos resultan naturales en alguien que se creía con derecho a otorgar la fama. Por eso fui amigable cuando lo encontré en un evento sobre literatura peruana que se realizó en Nueva York. Dicho coloquio, de 1998, lo organizó Alfred Mac Adam, el traductor de Carlos Fuentes. Fue en el palacio de los Rockefeller, donde había un gran salón lleno de arte, oro y antigüedades, denominado El cuarto de Atahualpa. De Lima llegaron Pablo Guevara, Carmen Ollé y Fernando Ampuero.&lt;br /&gt;Al final, el fotógrafo Lorry Salcedo me dijo para tomarme una foto con Pablo Guevara. El cónsul peruano en Nueva York, Iván Rojas, hermano de Hugo Neira, me pidió un lugar en la foto. No sé de dónde apareció Oviedo y clamó: "Gregorio, ¿puedo entrar?" Antes que le contestara, se clavó. Me pareció un gesto de amistad para borrar toda suspicacia.&lt;br /&gt;Qué inocente fui. Un par de años más tarde, en 2002, Pedro Escribano entrevistó a Oviedo para La República. Todo a propósito de una antología de narradores. Ya en el último tramo de la entrevista, Pedro Escribano le preguntó a Oviedo por qué había omitido a Gregorio Martínez. No lo conozco, respondió con cara de palo. Si lo hubiera dicho con ironía, lo alabaría aquí. Pero no, Oviedo lo dijo en plan de espléndido impostor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112308371905960154?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112308371905960154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112308371905960154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/08/bustrfedon-oviedo-crtico-fantstico.html' title='Bustrófedon. Oviedo: crítico fantástico'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112299984384690430</id><published>2005-08-02T09:21:00.000-07:00</published><updated>2005-08-02T09:24:03.853-07:00</updated><title type='text'>EL GOCE DE LA PALABRA</title><content type='html'>M. Eráusquin/C. Sotomayor&lt;br /&gt;diario Correo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oswaldo Reynoso es un autor que se toma su tiempo para publicar. &lt;em&gt;El goce de la piel&lt;/em&gt; (Editorial San Marcos, 2005), que aparece exactamente diez años después de su libro anterior, confirma sus innegables dotes de eximio narrador. En esta entrevista, el escritor confiesa su obsesión por la palabra y aclara sus puntos de vista sobre las recientes polémicas literarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Correo: El goce de la piel, además de su brevedad, se caracteriza porque el lenguaje adquiere protagonismo...&lt;br /&gt;Oswaldo Reynoso: En el Perú se suelen presentar novelas de muchas páginas. Se cree que una novela debe tener 200 o 300 páginas. En el caso de mi novela, ésta apenas tiene 50 páginas. Considero que la literatura es un arte que se hace con palabras, así como la música se hace con sonidos y la pintura con colores. Como todos usamos la palabra para comunicarnos, da la impresión de que es fácil trabajar artísticamente la palabra. Pero es un trabajo que requiere mucha dedicación. En mi caso, desde mi primer libro he tenido una especial dedicación por el trabajo de la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: Una dedicación que se torna en obsesión muchas veces...&lt;br /&gt;OR: Claro. Un artista debe ser obsesivo. Algunas personas dicen que yo me repito. La literatura para mí, además de ser un ejercicio artístico, es una manera de expresarme. Y a través de esa expresión poder encontrar el misterio, lo sagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: ¿Hay diferencias, ideológicamente, entre el Oswaldo Reynoso de los setenta con el del 2005? OR: Sigo creyendo en lo mismo. Sigo siendo socialista. Y no como dice un gacetillero por ahí que cree que el maoísmo no es socialismo; que vaya a estudiar política. Creo en la lucha de clases y creo que aún hay izquierdas y derechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: Usted dice que cree en la lucha de clases. ¿Cree también en la insurrección?&lt;br /&gt;OR: No es que crea, sino que es un fenómeno histórico. Alguien dijo que la revolución no va con los ideólogos sino con las barrigas vacías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: ¿Cómo ve a las nuevas generaciones de escritores?&lt;br /&gt;OR: Hay jóvenes que empezaron a publicar en la década del noventa. El problema no está en lo que publicaron, el problema está en las líneas de desarrollo que uno puede encontrar en esas primeras obras. Esos autores tienen dos caminos: o desarrollan a profundidad su creatividad o la abandonan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: ¿Cómo toma el hecho de que un grupo de escritores jóvenes, adscritos a la temática urbana, lo hayan ungido como su guía, como su referente?&lt;br /&gt;OR: Yo creo que no soy el más indicado para responder esa pregunta. Pero yo puedo señalar, en forma muy general, haciendo referencias a las palabras que dijo Washington Delgado, que mis personajes son vistos desde dentro. Por eso cuando los jóvenes leen mis obras se sienten conmovidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: ¿Cómo se sintió cuando el INC le rindió un homenaje junto a los demás miembros de la generación del 50?&lt;br /&gt;OR: Me sentí bien, desde luego. Sucede que desde que publiqué mi primer libro me insultaron, me denigraron, y muy pocos se ocuparon de él. Y actualmente el señor Ampuero ha resucitado los insultos. Decir que él es mediocre y que no me gusta lo que escribe no es insultarlo. Porque si yo publico un libro me pongo, pues, a disposición de los lectores. Pero otra cosa es insultar al autor. El me llama “muñecón” en un artículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: Ya no se discuten ideas...&lt;br /&gt;OR: Ya no, ya se perdió eso porque no hay nivel. Y me parece que Miguel Gutiérrez le hace un favor a Ampuero al discutir con él, porque Ampuero no tiene nivel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: ¿Cuál es su opinión, en conclusión, sobre esta polémica entre los llamados “andinos” y los llamados “criollos”?&lt;br /&gt;OR: Yo no creo en la discusión entre andinos y criollos, o entre limeños y provincianos. Lo que sucede en realidad es que un grupete de pitucos se ha apoderado de la representación del Perú. Y eso no es nuevo, siempre ha existido, con diferentes nombres. Pero siempre habrá rebeliones, porque el escritor es un inconforme. Cuando el escritor se domestica, su obra ya no vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MAS DATOS&lt;em&gt; “La literatura para mí, además de ser un ejercicio artístico, es una manera de expresarme. Y a través de esa expresión poder encontrar el misterio, lo sagrado”&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112299984384690430?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112299984384690430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112299984384690430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/08/el-goce-de-la-palabra.html' title='EL GOCE DE LA PALABRA'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112299902155836307</id><published>2005-08-02T09:09:00.000-07:00</published><updated>2005-08-02T09:10:21.560-07:00</updated><title type='text'>Carta de Grecia Cáceres</title><content type='html'>LA CULTURA EN EL PERÚ&lt;br /&gt;Grecia Cáceres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francia&lt;br /&gt;Soy una novelista y poeta peruana que reside en Francia. Participé en el encuentro de escritores de Madrid, y he descubierto, con asombro, la polémica que ha despertado en el congreso la dimensión de la literatura peruana, pareciendo ser objeto de reivindicaciones personales y de grupos ocasionales en torno a ideas completamente inútiles. La dimensión de nuestra literatura parece querer ser disminuida, concentrada, limitada en su más pequeño denominador, en manos de escritores y críticos que se ven proyectados casi contra su voluntad en polarizaciones inútiles. El público lector de nuestra literatura está más fuera del Perú que dentro, y todo ese movimiento polémico interno revela únicamente una renuncia a la dimensión universal de esta. Es urgente una verdadera política cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lástima que dicho apoyo se quiera concretar con la descabellada idea de crear un ministerio de cultura. &lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112299902155836307?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112299902155836307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112299902155836307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/08/carta-de-grecia-cceres.html' title='Carta de Grecia Cáceres'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112299896936355006</id><published>2005-08-02T09:08:00.000-07:00</published><updated>2005-08-02T09:09:29.363-07:00</updated><title type='text'>julio ortega</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Polémica: respuesta a declaraciones de Oswaldo Reynoso &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Julio Ortega &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Crítico &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la entrevista que le hace Francisco Estrada al novelista Oswaldo Reynoso (se publicó el miércoles 27, en Perú.21), soy víctima de su mala fe y peor memoria. Afirma que José Miguel Oviedo, Abelardo Oquendo y yo fuimos una mafia de críticos a la que, con ingenio notorio, llama "la triple O". Y luego sostiene haberme botado de su casa "casi a patadas". Nunca he estado en su casa. Tal vez se refiere a que, en 1964, le toqué la puerta para invitarlo a dar una charla sobre su narrativa. Debe de haber sido la hora de la siesta, porque el novelista abrió la puerta en pijamas, no se había aún duchado, y la situación resultó penosa. Me excusé por la interrupción. Cortésmente me dijo que no podía dar esa charla, y me despedí. Mi recuerdo, al menos, es más pulcro que el suyo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112299896936355006?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112299896936355006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112299896936355006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/08/julio-ortega.html' title='julio ortega'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112299890976653216</id><published>2005-08-02T09:06:00.000-07:00</published><updated>2005-08-02T09:08:29.776-07:00</updated><title type='text'>entrevista a ampuero</title><content type='html'>&lt;em&gt;Perú21&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Ampuero, autor de Malos modales (1994), Bicho raro (1996) y El enano, historia de una enemistad (2001), entre otros títulos, ha puesto recientemente en circulación Mujeres difíciles, hombres benditos (Alfaguara, 2005), una selección de cuentos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué representa este libro dentro de su producción?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de cuentos escritos en los últimos 6 ó 7 años. Diría que es un libro de madurez, junto con Malos modales y Bicho raro, porque yo soy, básicamente, un cuentista. Además, me considero un narrador oral; por ello, trato de contagiar mi escritura de ese hálito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuál es el hilo conductor?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reuní algunas historias de mujeres, seres que adoro -no vayan a saltar mis amigas feministas-, mientras que los hombres están pintados como seres más terrestres, escépticos, a los que les pasan cosas pero no las generan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y qué vendrá después?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo otro volumen de cuentos en marcha y una novela grande, que estoy demorando -ya tengo 450 páginas en limpio- porque no tengo ninguna prisa, sino, más bien, el ánimo de hacer un trabajo redondo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Recientemente, en el debate entre escritores, Tulio Mora lo calificó a usted de acusete y Gutiérrez lo tildó de informante policial. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es. Gutiérrez no da nombres, y Reynoso (en la entrevista publicada en Perú.21 el miércoles 27 de julio) tampoco. En efecto, yo toqué el tema político, porque ellos introdujeron el tema. Esta polémica comenzó de manera banal y cómica, al punto que pensé hacer una colecta para comprarle una bicicleta a Miguel Gutiérrez e invitarlo a pasear con nosotros por los malecones de Miraflores. Sin embargo, Gutiérrez ha convertido nuestra polémica en algo pernicioso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En general, no es un debate alturado. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto empezó con Gutiérrez y su gavilla de escritores resentidos reclamando que una secta mafiosa dominaba los medios limeños y no les daba prensa. Y, luego, pretendieron erigirse en jueces juzgando las obras literarias según la lucha de clases, lo cual es una visión política -no estética- y pobrísima de la literatura -si Saki, Stevenson o Borges hubieran nacido aquí, serían autores de segundo orden-. Pero, después, llegaron los insultos y los exabruptos y, a estas alturas, ya no sé si Gutiérrez y Reynoso son unos idiotas morales o tal vez algo más, porque ambos, hablando de "informantes policiales" y de "delación", me recuerdan los cartelitos que los asesinos senderistas les colgaban a los cadáveres de sus víctimas: ¡Mueran los soplones! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿A qué se refiere?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos sujetos quieren distorsionar las cosas solo porque le recordé a Gutiérrez lo que había afirmado en su libro La generación del 50. Decía que Guzmán era una inteligencia superior y el paradigma de los peruanos, cosa que ratificó apenas dos meses atrás ("no reniego de ese libro", declaró en la revista Pelícano). Por eso, ahora que hablan de "delación", me pregunto: ¿de qué lado están? ¿Se reconocen como senderistas? Reynoso ha hablado de crisis de valores. ¿Cuáles? ¿Los maoístas? Hablan como militantes en la clandestinidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dijeron, también, que usted se había picado porque Jerónimo Pimentel criticó unos poemas suyos publicados en la revista Quehacer.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tiene nada que ver. Aquí ha habido una alianza de resentidos. Hora Zero se sube a cualquier carro con tal de insultar y buscar un poco de flash. Ya lo he dicho: los poetas odian peor que los peluqueros de señoras. Ese señor dice que era una crítica, cuando era una andanada de insultos. Hasta mezclaron a Fernando Zevallos en el asunto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Algo de bueno tuvo este intercambio de artículos?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi balance es que ya nadie se escucha. He visto que sí ha habido un desembalse brutal de resentimientos que ha tocado a críticos prestigiosos como Oviedo, Oquendo, Ortega, Lauer y a muchos escritores. A mí me parece que esto refleja una especie de racismo del otro lado, que me da pena.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112299890976653216?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112299890976653216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112299890976653216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/08/entrevista-ampuero.html' title='entrevista a ampuero'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112290902071054704</id><published>2005-08-01T08:08:00.000-07:00</published><updated>2005-08-01T08:14:32.550-07:00</updated><title type='text'>La feria del libro de Lima</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Finalizó ayer la X Feria del Libro de Lima. Muchas personas han pensado erróneamente que yo era parte de la organización, al verme tan entusiasmado con la Feria (presenté tres libros y dos autores internacionales, y presenté dos libros), además de estar ahí prácticamente todos los días (además del apoyo a la Feria, grabé el programa todo el sábado y toda la tarde del martes). Lo cierto es que no fui parte de la organización, sino uno más de los encandilados por el optimismo contagiante de Doris Moromisato, la organizadora de los eventos culturales. &lt;a href="http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2005-08-01/impLima0346204.html"&gt;He leído&lt;/a&gt; que la Feria ha sido, además, un éxito económico, lo que comprueba que cuando las cosas se hacen bien los resultados son los que se esperan. El cambio del pálido escenario de La Marina hacia el colorido Centro de Convenciones del Jockey Plaza dio más movilidad, aunque implicó el costo de un sol por entrada. ¿Es el ideal? Por lo pronto, sí como lo comprueba el número de visitantes, casi 250 mil personas.&lt;br /&gt;Aunque todas las editoriales y librerías aportaron lo suyo –ya hablaré después de Océano- es cierto que la que se llevó el galardón de eficacia fue Alfaguara. No solo trajo a los dos peruanos que han publicado novedades (Benavides e Iwasaki) y a las ganadoras del Premio Alfaguara, además de lanzar el nuevo libro de Fernando Ampuero, sino que procuró tener los libros de todos los autores de su editorial que habían sido invitados por la Cámara del Libro. Es muy, muy raro que suceda eso, en el Perú y en otras ferias también (en la de Colombia y la de México no ocurrió). Así, tenía en exhibición los libros de los colombianos Alonso Sánchez Baute, Antonio Ungar, Héctor Abad y Juan Manuel Roca, además de la chilena Andrea Jeftanovic. Y consiguió que los medios se interesen por ellos, por si fuera poco. Otros esfuerzos similares fueron los de Océano por tener el libro de Alan Pauls –pocos ejemplares, se agotaron rápido- y la Cámara consiguió un par de docenas de libros de &lt;em&gt;Armonía Perdida&lt;/em&gt; de Esterhazy. Lamentablemente, las editoriales o distribuidoras de Lemebel o Diamela Eltit, por ejemplo, no hicieron lo mismo.&lt;br /&gt;Algo que siempre he sostenido del Perú es que, a diferencia de otros países a los que me han invitado, aquí en la Feria jamás falta público para oír incluso a autores no tan conocidos o completamente desconocidos. El promedio es de 100 personas en las salas, y quizá me quedé corto. De las que he asistido, eso no sucedió casi con ningún autor en la feria de Bogotá, la de Madrid, o la de Miami (ferias que implican un costo mayor y mucha más publicidad) y ni siquiera en la de Guadalajara. Además, creo que el equipo organizador pasó su prueba de fuego al hacer estupendamente bien la traducción simultánea (alemán/ castellano) del húngaro Peter Esterhazy. Todo es positivo, no veo nada negativo en la organización salvo en la seguridad: a una editora le robaron su celular, a una poeta mexicana su cartera con pasaporte y todo, a mi productor una computadora personal, y me contaron que se sacaron una laptop de uno de los stands, y también las ventas de un día de otro. Eso sin contar, obvio, los robos de libros que deben ser cientos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Apunte personal.-&lt;/strong&gt; Al finalizar la Feria, me quedé con la pregunta: ¿fue mi santo y no me había enterado? Es que, inesperadamente, he tenido unos días de absoluta felicidad literaria. Primero, la visita de uno de los escritores que más admiro en el mundo, desde hace años, Peter Esterhazy, a quien no solo oí sino incluso entrevisté. Luego, la presencia de Alan Pauls, un escritor cuya obra sigo con mucha atención y curiosidad, incrementada ahora después de conocerlo. Y finalmente, la de Andrea Jeftanovic, narradora chilena que conocí en Guadalajara y con quien he conversado sobre libros y autores interminablemente durante cinco días. Luego, Fernando Iwasaki y Jorge Eduardo Benavides, amigos entrañables de antes y de siempre. Y por si fuera poco, en Océano alguien se volvió loco y rebajó los libros de Anagrama a 20 soles/ 6 dólares (y a mí, incluso, me hacían una rebaja sobre eso). Y no cualquier libro, sino autores notables: John Banville, Vikram Seth, Marcos Giralt, Alvaro Pombo, Alexander Hemon, Chang Rae Lee, Allan Hollinsgurth, Graham Swift, Harold Brodkey, Anthony Powell, Julián Barnes, John Fowles, y un largo etc., -incluso uno de Nabokov (&lt;em&gt;Risa en la oscuridad&lt;/em&gt;)- y las ediciones de cuentos de Lengua de Trapo: &lt;em&gt;Páginas amarillas&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Líneas aéreas&lt;/em&gt;, además de varios libros de traducción de esa editorial. Me compré 46 libros en tres viajes. Absolutamente impresionante. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112290902071054704?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112290902071054704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112290902071054704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/08/la-feria-del-libro-de-lima.html' title='La feria del libro de Lima'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112250524350228240</id><published>2005-07-27T15:59:00.000-07:00</published><updated>2005-07-27T16:01:47.986-07:00</updated><title type='text'>¿Mucho ruido?</title><content type='html'>Por Giovana Pollarolo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perú.21 ha abierto en su página web la sección "Debate literario" en la que incluye los artículos publicados a propósito de la polémica que inició un comentario del escritor Miguel Gutiérrez en el que daba cuenta de las incidencias del "Encuentro de Narradores Peruanos" realizado en Madrid. La afirmación de Gutiérrez acerca de la existencia en los medios de una "mafia" o "argolla" que controla tanto la promoción de determinados escritores como el silenciamiento de otros, derivó en respuestas (ver: "Debate literario") a mi parecer equívocas. El cuestionamiento que Gutiérrez planteaba a lo que podríamos llamar la "política cultural" de los medios, fue rechazado airadamente por quienes se sintieron aludidos sin considerar que con su actitud negaban un problema de producción, difusión y recepción literaria que no podemos ignorar, más allá de la legítima defensa a la que tiene derecho quien es acusado de "mafioso" o "argollero" no siéndolo.&lt;br /&gt;Lamentablemente, el privilegiado lugar que esta vez le dio la prensa escrita a un debate que se viene desarrollando desde diferentes espacios, ya sea en los blogs de Internet o en pequeños círculos y en voz baja, ha sido desperdiciado en ataques personales y clasificaciones simplistas en las que un buen número de escritores no encuentra lugar, ni tiene por qué encontrarlo. El público, que en su mayoría solo reconoce como escritores a Vargas Llosa y Bryce; y a Garcilazo, Palma, Vallejo y Ribeyro, debió sorprenderse no solo ante la noticia de que existen "otros", sino que estos "desconocidos" (algunos más, otros menos, pero nadie convoca multitudes) cruzan entre ellos insultos e ironías para afirmar o negar la validez de un debate centrado en etiquetas del tipo: "escritores costeños" vs. "andinos", "vendedores" vs. "no vendedores", "exitosos" vs. "envidiosos", etc. La divertida crónica de Beto Ortiz es la que mejor reseña, desde la ironía, las limitaciones y reducciones de esta polémica.&lt;br /&gt;No es la discusión de lo que está pasando con nuestra literatura lo que genera la atención de la prensa escrita sino --como en los programas televisivos políticos, deportivos o de chismes-- las acusaciones y diatribas personales. La literatura es "la última rueda del coche" en los periódicos, ni qué decir en la televisión; y el escaso espacio que se le asigna no puede dar cuenta de la producción nacional que tampoco encuentra cabida en las escasas librerías ni sellos editoriales. Preguntarse por qué nuestro mercado literario es tan pequeño, por qué este no es accesible para muchos, si la pobreza de las páginas culturales es la causa del poco interés del público por la lectura o viceversa (no se da espacio porque los libros no venden), en función de qué criterios deciden los medios la cobertura a las publicaciones, o cómo plantear un debate literario crítico, horizontal y dialogante son algunos de los temas que esta polémica oculta; y que están pendientes.&lt;br /&gt;Si se vuelve a la media voz luego del grito; o se sigue gritando, los lectores tendrán todo el derecho de preguntarse, como la protagonista de la novela de Carmen Ollé: &lt;em&gt;¿Por qué hacen tanto ruido?&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112250524350228240?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112250524350228240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112250524350228240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/07/mucho-ruido.html' title='¿Mucho ruido?'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112248372054047725</id><published>2005-07-27T09:56:00.000-07:00</published><updated>2005-07-27T10:02:00.546-07:00</updated><title type='text'>El Fantasma del Congreso</title><content type='html'>Almas en debate luego de congreso encantado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribe: ALFREDO PITA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reciente Congreso sobre Narrativa Peruana de Madrid está haciendo correr ríos de tinta..., a falta de ríos de sangre. Tal vez habría que intentar calmar los ánimos y ver qué hay detrás de tanta acrimonia entre los escritores peruanos. El tema me interesa al punto que acudí al evento con la idea de defender a ese segmento de la creatividad nuestra que se desarrolla en el extranjero y que no siempre suscita la acogida ni el interés de parte de la crítica y de los medios peruanos. Entre nosotros, el caso de ostracismo interno más conocido es, ya se sabe, el de Manuel Scorza. También iba divertido por un hecho anecdótico. Intentando documentarme, días antes había caído sobre una historia abracadabrante. El Congreso se iba a realizar en el Palacio de Linares (hoy Casa de América), casona madrileña del s.XIX, levantada por nobles españoles cuya fortuna era de origen indiano. Allí, se dice, vivieron dos hermanos que sin saber que lo eran se casaron y tuvieron una hija. Al revelar la verdad, la niña&gt;terminó en un hospicio bajo el nombre de María Rosales y la madre, Raimunda, murió ahogada en el pozo del jardín. Los fantasmas de la muchacha y de la madre, en todo caso, se quedaron llorando en los salones y corredores de la mansión, que con el tiempo fue abandonada. En los últimos años, serísimos “expertos” españoles han logrado incluso grabar la voz de alguien que clama por su madre (ver internet). No&gt;estaba mal, el Congreso se iba a realizar en una casa encantada, en la Casa Matusita de la capital española.&lt;br /&gt;En el Congreso se escucharon algunas ponencias notables que fueron para&gt;mí más que ilustrativas, pero en el barullo de una contienda soterrada se fue apoderando poco a poco del colectivo peruano, ganado por la impronta cainita de una polémica absurda. Inevitablemente tuve que convencerme de que sí, había fantasmas en esos corredores oscuros y en esas escaleras de mármol. Pero no se trataba de la quejosa María ni de&gt;su madre, sino de fantasmas peruanos. Los habíamos traído, incapaces de vivir sin ellos. Habían tomado el avión con nosotros y estaban allí, con “jet lag”, pero no por ello menos perniciosos, ululando desbocados, alentando nuestra singular capacidad para la autodestrucción. Los términos de la polémica son conocidos, pero se pueden resumir diciendo que aparentemente ambos campos se disputan la representatividad de la literatura nacional. El fondo es otro, es el desprecio. La rencilla surgió en Madrid en dos momentos en que el lado oscuro del ser nacional apareció mostrando sus temibles colmillos, Fuero dos instantes&gt;que giraron en torno a la exigencia de ciertos escritores peruanos, jóvenes, procedentes de los sectores socialmente deprimidos y/o provincianos, de poder darse a conocer, de tener espacios donde publicar, de ser criticados con equidad, de poder existir, en fin, como creadores. En Lima, dicen ellos, un grupo de escritores de clase media&gt;alta se ha instalado en el pináculo del “establishment” cultural y, cual moderna Sociedad de Auxilios Mutuos, aviesamente lo gobiernan. Una desequilibrada situación que cuestionan. El primer momento se dio cuando un escritor amazónico previno al público de que la literatura peruana que se conocía era solo “una máscara” y que detrás estaba la nueva, rica, andina, regional, “verdadera” literatura&gt;peruana de hoy. El segundo se produjo dos días después, cuando, respondiéndole, un escritor de la capital peruana dijo que todos&gt;aquellos que se quejaban debían tomar como ejemplo a Dina Páucar y a Chacalón, ganarse o crearse su propio público y, eventualmente, hacerse&gt;millonarios. Algo olía mal en el Palacio de Linares mientras algunos lanzaban al aire palabras altisonantes e incluso insultos, más que abusivos, contra un&gt;crítico ausente. Era el pútrido olor del peor fantasma que recorre el Perú desde hace siglos, que ha endemoniado a nuestra sociedad y que no nos permitirá ser una nación entera hasta que acabemos con él: el racismo, el rechazo del otro, del semejante, la incapacidad para escucharlo. Para entenderlo y, por lo tanto, para respetarlo. Estábamos pues ante nuestra más grave falla, ante los efectos perversos del “apartheid” nacional que no por vergonzante y nunca enunciado ha corroído menos nuestra alma colectiva. A esto se refirió, creo, Miguel Gutiérrez en su tan mal interpretado discurso de clausura, cuando tras decir a los escritores regionales que de lo que se trataba era de escribir bien y no de estar esperando mayor espacio en la prensa, fue más allá. El novelista habló de nuestra alineación entrecruzada, colectiva. Tocó algo grave, esencial, al punto que al evocarlo la emoción lo obligó a interrumpir su mensaje, que estaba siendo una parábola contra el racismo y el desprecio social. Contó que cuando entró a la Universidad Católica, a comienzos de los años 60, a un medio social que debía ser difícil para un joven estudiante provinciano, conoció a un muchacho alto, extraño, que rápidamente se convirtió para él, y sin razones, en una persona antipática, insoportable. Hasta que un día lo encontró en un recital de poesía. El antipático era poeta, y de los buenos. Era Javier Heraud. Gutiérrez no pudo continuar. El mensaje, sin embargo, estaba claro. Y no era sólo para los muchachos andinos, ni para sus contrincantes, los muchachos de los barrios elegantes, sino para todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112248372054047725?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112248372054047725'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112248372054047725'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/07/el-fantasma-del-congreso.html' title='El Fantasma del Congreso'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112248147785252519</id><published>2005-07-27T09:23:00.000-07:00</published><updated>2005-07-27T09:26:28.373-07:00</updated><title type='text'>Oswaldo Reynoso: "Los grupos pitucos creen ser la literatura peruana"</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.peru21.com/P21Impreso/Photo/Reducido/reynoso270705_200.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.peru21.com/P21Impreso/Photo/Reducido/reynoso270705_200.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Entrevista: responde Oswaldo Reynoso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la publicación de su relato El goce de la piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Francisco Estrada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensualidad como Epifanía en la temprana adolescencia, interpretada como vía alternativa para encontrar una divinidad -la del disfrute libre y jubiloso de la belleza-, es el tema que aborda El goce de la piel, libro del destacado escritor peruano Oswaldo Reynoso. Se trata de un relato en cinco partes donde el hermoso joven Malte se presenta como personaje principal, sin ser la misma persona. Este misterio es resuelto hacia el final del relato, con excelente prosa y maestría, por el narrador.&lt;br /&gt;¿Cuánto le tomó escribir este libro?&lt;br /&gt;Toda mi vida, porque es el resultado de una serie de experiencias. La escritura mecánica, concreta, fue de una semana, y la corrección demoró medio año. Cuando terminé de escribir, un amigo me dijo que eran muy pocos capítulos (cinco) y que había la necesidad de escribir dos más. Pero no pude, porque eso significaba repetirme.&lt;br /&gt;En la obra plantea un tema que puede resultar fuerte para ciertos lectores conservadores, pero su estilo lo hace natural y elegante.&lt;br /&gt;Porque es la dignificación. Acá, en el Perú, estamos acostumbrados a denigrar a las minorías: al negro, al andino y a los homosexuales. Entonces, en este libro yo dignifico la homosexualidad como un método, como un estilo de vida, para encontrar la realización; pero no en el sentido de la caricatura, del esperpento para hacer reír, como en el caso de Bayly. No.&lt;br /&gt;Manuel Puig decía que no se podía clasificar a alguien de homosexual, porque el sexo era como dormir, beber.&lt;br /&gt;No se puede hacer esa clasificación, yo estoy en contra de eso. Porque ahí, en el libro, yo no hablo de la homosexualidad como una tipificación sino como una proyección vital. Una limpia moral de la piel.&lt;br /&gt;¿Hay literatura homosexual?&lt;br /&gt;No, la literatura es literatura, no hay que ponerle etiquetas. Son los profesores y los críticos quienes tienen la costumbre de ponerlas. Hay una literatura que puede tener determinadas características pero, luego, vienen los taxonomistas, que dividen en especies, en géneros, como hacen con los animales y con las plantas.&lt;br /&gt;Actualmente hay una polémica entre escritores 'andinos' -que se consideran excluidos- y 'costeños' -denunciados como hegemónicos en los medios-.&lt;br /&gt;Me parece una polémica inútil, que no aclara nada y da una visión de lo que actualmente es la crisis de la cultura en el Perú. Yo no creo que haya escritores andinos, criollos, limeños, provincianos, exitosos, excluidos... Me parece que esas cosas son tonterías. Lo que toda la vida ha existido en el Perú son grupetes de pitucos que se arrogan la representación literaria del país, porque detrás de ellos están los poderes. Yo no sé qué tipo de poder, pero siempre aparecen.&lt;br /&gt;¿La llamada 'mafia' o 'secta'?&lt;br /&gt;Nooo. En el Perú, el primer encontronazo que tuve fue con la triple 'o' y su 'm' agregada. En la triple 'o' hay un pituco lorcho, que es José Miguel Oviedo, quien, en 1965, al comentar mi novela En octubre no hay milagros, me acusó de ser un 'marxista rabioso'. Y hay otro de la triple 'o' al que boté de mi casa. Casi a patadas.&lt;br /&gt;¿Quién era esa 'o'?&lt;br /&gt;Julio Ortega. La triple 'o' era Ortega, Oviedo y Oquendo, con su 'm': Mirko Lauer. Ponlo así. Ahora, estos señores están llegando a la delación. Incluso se han lanzado acusaciones graves e injustas contra Miguel Gutiérrez. ¿Qué se han creído? La profunda crisis en que ha caído la cultura en el Perú no es solo entre escritores sino expresión de la crisis de valores que hay en el país.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112248147785252519?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112248147785252519'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112248147785252519'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/07/oswaldo-reynoso-los-grupos-pitucos.html' title='Oswaldo Reynoso: &quot;Los grupos pitucos creen ser la literatura peruana&quot;'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112238866698460065</id><published>2005-07-26T07:37:00.000-07:00</published><updated>2005-07-26T07:37:46.993-07:00</updated><title type='text'>DOS PREGUNTAS CARGOSAS PARA MIGUEL GUTIERREZ</title><content type='html'>por Alonso Alegría&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo un grave defecto. Confundo la obra con el autor. No me gusta lo que escribe Borges porque en 1974 aceptó una medalla de Pinochet. Detesto la música de Wagner porque era antisemita. No he leído a Miguel Gutiérrez y quisiera leerlo, pero me he enterado de que ha sido, quizás siga siendo, admirador de Abimael Guzmán. Eso me lo descalifica como narrador. Qué voy a hacer, los buenos paisajes realistas de Hitler pintor me hubieran parecido horribles.&lt;br /&gt;En 1988, mientras Sendero nos hacía chichirimico, Gutiérrez publicó su libro La generación del 50. En la página 51 declara que la "significación histórica y real dimensión" de la "guerra popular que a través del PCP conduce (Guzmán) desde hace más de siete años" serán producto de su "desarrollo y resultado final". En la página 261 lamenta no ser amigo de Guzmán y elogia su trabajo "paciente y anónimo", su vida "austera, muy austera" asegurando que Guzmán es "un intelectual diferente, de nuevo tipo, abrasado por una única y absoluta pasión -llama, fuego, hoguera, lumbre- combustionada por el desarrollo crítico y radical del pensamiento". Mientras los senderistas masacraban a miles de campesinos, Gutiérrez escribe en la página 263: "Quien viene dirigiendo este gran acontecimiento histórico es un hombre de inteligencia superior, de voluntad y disciplina inquebrantables, y si los militantes aceptan su liderazgo no lo hacen por imposición autoritaria, sino por la corrección de su pensamiento".&lt;br /&gt;¿Sigue creyendo lo mismo Miguel Gutiérrez? No estoy seguro que no. En mayo pasado, en la revista Pelícano, declaró: "En fin, no reniego de ese libro (La generación del 50) que acaso tenga el valor del signo de la época que lo generó".&lt;br /&gt;¿Será que Gutiérrez sigue admirando a Guzmán y lamenta secretamente el fracaso de su "guerra popular"? Curiosamente este martes la Cámara Peruana del Libro le rinde un gran homenaje en el Jockey Plaza "por la calidad de su obra narrativa, que ha logrado reflejar la realidad, los sueños y las más íntimas aspiraciones del Perú". ¿Cuáles íntimas aspiraciones de cuál Perú? ¿El de Sendero, de Guzmán y del Gutiérrez del 88? Yo quisiera leer a Gutiérrez y por eso le hago ahora dos preguntas cargosas: ¿Cuál cree que ha sido la verdadera significación de la "guerra popular" de Sendero Luminoso? ¿Sigue pensando que Guzmán es una inteligencia superior? Si Gutiérrez reniega de su pasado pro-senderista, todos quedamos contentos y aquí tiene a un lector más. Pero si guarda silencio, si matiza su respuesta, si me descalifica como preguntón, si aduce que sus convicciones políticas son asunto privado o cualquier otra argucia de ese tipo, pues. pues supongo que la Cámara del Libro sabe distinguir entre el literato y el senderista, pero yo no puedo. Para mí, lo que escribe un senderista jamás será buena literatura. Es un defecto que tengo, qué voy a hacer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112238866698460065?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112238866698460065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112238866698460065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/07/dos-preguntas-cargosas-para-miguel.html' title='DOS PREGUNTAS CARGOSAS PARA MIGUEL GUTIERREZ'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112231420092935728</id><published>2005-07-25T10:56:00.000-07:00</published><updated>2005-07-25T10:56:40.936-07:00</updated><title type='text'>carta de guich</title><content type='html'>EL DEBATE LITERARIOJosé Güich RodríguezMirafloresEn relación con el artículo de Germán Coronado (Perú.21, 20 de julio), me alarma que el director de Peisa considere "francotirador" a quien expresa sus opiniones libremente y, además, que solo recurre a lo establecido como un consenso en el ámbito literario local (incluso antes de que Miguel Gutiérrez rompiera los fuegos del debate y se enfrentara a Fernando Ampuero). Germán es un hombre ilustrado y sabe que nadie tiene el monopolio de las ideas. El tema de los hegemónicos y de los independientes, centrales o periféricos (ya no usaré limeños versus andinos, porque genera enfados y malos entendidos) es antiguo y siempre ha despertado un sinnúmero de reacciones. Aunque les moleste a los principales involucrados, la polémica es patrimonio de aquellos que, como quien escribe estas líneas, se dedican a la creación literaria, a la crítica y a la docencia universitaria. En consecuencia, no hay espontáneos ni mucho menos compradores de pleitos ajenos. Si algo positivo surge de este accidentado intercambio, es que la literatura, de modo sorprendente para un medio de tan escasa lectoría como el nuestro, se haya convertido (al menos por algunas semanas) en un atractivo mediático, aunque no sea precisamente por la elevación del debate sino por lo meramente anecdótico. Me preocupa que Germán sugiera que todo se reduce a la fórmula de exitosos contra resentidos o marginados. No se trata de explotar maniqueísmos que están hoy fuera de lugar. Nada ni nadie asegura que un sello de prestigio siempre acierte en sus lanzamientos. Germán crea, a lo mejor sin percatarse de ello, la impresión de que las grandes editoriales solo publican libros de incuestionable calidad. Y quienes no tienen la suerte de ingresar a ese catálogo olímpico, constituyen una partida de fracasados o de malos escritores. Eso no es cierto y me permito refutarlo con el respeto de siempre. Hay una talentosa generación de jóvenes escritores que ha encontrado en los sellos alternativos una válvula de escape maravillosa ante la cerrazón de los monstruos de la industria, que apuestan solo por 'lo seguro' -aunque, insisto, no todo lo rentable es de primer orden-. No pocas de esas casas alternas distribuyen sus productos de manera eficiente, los difunden en la prensa y, sobre todo, los venden y hasta, asombroso, generan utilidades. Y no estamos hablando de literatura convencional, políticamente correcta o de fórmulas previsibles (respetables por cierto, tanto como quienes consumen esos libros) sino de propuestas diferentes por las cuales las grandes editoriales nunca arriesgan, porque consideran que no existen posibilidades comerciales. Germán, a quien considero una persona honesta, se ha apresurado en sus juicios. Todo escritor, sin desvirtuar su trabajo y vocación o hacer concesiones a sus principios, aspira a vivir de sus libros o por lo menos recuperar lo invertido (esa es la triste realidad de la mayoría de autores en nuestro país). Por supuesto, tampoco las editoriales alternativas garantizan que cualquier obra que salga de la imprenta es de nivel superlativo o excepcional. Solo el transcurso del tiempo determinará quién se incorporará al canon y quien no; sin embargo, la historia también requiere de críticos serios, de la capacidad reflexiva -y hasta deportiva- de los propios autores, y como no de las editoriales, que deben ser incorporadas a un diálogo que exige sensatez y no iras desbocadas o vendettas entre gente de letras. Los primeros pasos, felizmente, ya se han dado.Posición expresada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8928546-112231420092935728?l=notasdeluzdevelador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112231420092935728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8928546/posts/default/112231420092935728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notasdeluzdevelador.blogspot.com/2005/07/carta-de-guich.html' title='carta de guich'/><author><name>Ivan Thays</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05347163029550390015</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://www.fil.com.mx/prog05/fichas/fo_thays.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8928546.post-112206489798078037</id><published>2005-07-22T13:40:00.000-07:00</published><updated>2005-07-22T13:44:28.146-07:00</updated><title type='text'>Presentación de El turno del escriba</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;por Iván Thays&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve la suerte de ser parte del jurado internacional que otorgó el premio Alfaguara de novela 2005 a esta obra escrita por Ema Wolff y Graciela Montes. Y aunque desde entonces he vuelta a leer la novela íntegramente una vez, y algunos fragmentos muchas veces, he pensado que para esta presentación me gustaría de algún modo recuperar esa primera lectura, cuando no conocía la identidad de las autoras y pensaba, erróneamente, que el seudónimo Mark Twin era un error tipográfico. Revivir esa lectura privilegiada, creo yo, llamará más la atención de Graciela y Ema, y saciará en algo la comprensible curiosidad sobre la decisión de uno de los jurados que votó por ellas, así como podrá dar pistas de interpretación a los futuros lectores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que leí &lt;em&gt;El turno del escriba&lt;/em&gt; justamente después de haber leído una historia de suspenso a lo Stephen King que leí de un tirón al igual que la mayoría de miembros del jurado, pese a las inconsistencias en su argumento. El ritmo acelerado que me había impuesto la novela anterior se estrelló de inmediato con las primeras páginas de &lt;em&gt;El turno del escriba&lt;/em&gt;. Desde luego, aquella “bella pieza de mierda, sin duda humana” en la que el protagonista de la historia, el escriba Rustichello, hunde generosamente el pie en el primer párrafo, me llamó mucho la atención. Pero de inmediato, la detallista presentación del itinerario del personaje, desde las Cortes donde era copista mimado hasta las varias cárceles en las que se le mantuvo preso durante los últimos 14 años, terminó por convencerme de que debía dejar la lectura de este manuscrito para una nueva oportunidad. Tuve la impresión de que me encontraba ante una novela muy bien escrita, pero cuya lectura exigiría mucha mayor concentración que las anteriores, un momento especial para poder calibrarla en su belleza o para descalificarla de plano en su fallida ambición. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Demoré ese momento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando volví a coger el manuscrito ya había leído todos los anteriores y tenía más o menos en claro quién pensaba yo que debía ganar, y a cuáles había descalificado de plano. &lt;em&gt;El turno del escriba&lt;/em&gt; tendría su oportunidad, pero realmente tendría que darme un buen gancho a la mandíbula en las primeras páginas si quería que mi opinión formada se reformulase.&lt;br /&gt;Y vaya si me dio aquel gancho. Recuerdo claramente el momento en que, recostado sobre el sofá en el que leí todos los demás manuscritos, con la crayola de mi hijo de dos años amenazando dibujar su versión de un tigre en las carátulas de las novelas calificadas, sentí la revelación de que lo que tenía entre manos era una obra superior. Ocurrió cuando apareció, casi como un milagro, aquel cernícalo que veo ahora retratado en la carátula. Rustichello ha conseguido trepar a lo alto de su prisión, ha pisado un pedazo de excremento y hace un recuento de su pasado con aquel olor metido en las fosas nasales, mientras observa el movimiento de Génova que se apresta a celebrar el triunfo naval sobre Venecia. Todos se han congregado en torno a las naves que van llegando, los cortesanos y los del pueblo, alzando banderas que recibirán a los vencedores de Curzola, mientras por el cielo surca un cernícalo abarcando con su mirada altísima todo el espacio aéreo de ese universo en miniatura.&lt;br /&gt;¿Universo en miniatura? En efecto, ricos, pobres, naves marinas, excrementos terrenales, aleteos aéreos, triunfo y derrota, alegrías y penas, naves que llegan a salvo y naves que se han perdido irremediablemente, lo divino y lo profano. Todo, absolutamente todo, a merced de este escribano que no se equivocó al pensar que pisar aquel trozo de mierda fue una señal, un signo de que algo iba a cambiar.&lt;br /&gt;En algún momento, el narrador declara que sin lugar a dudas el mejor ángulo para observar esa escena es el del cernícalo que abarca todo el rompecabezas con su superioridad de vuelo. Todo, incluso al pobre Rustichello trepado sobre aquel techo, insignificante al ser visto desde aquella altura, no más grande que uno de los roedores con que el depredador se alimenta.&lt;br /&gt;“Pero Rustichelo no es el cernícalo sino un prisionero que ha encontrado el modo de escaparse al techo” dice el narrador. Y la pregunta que surge es: &lt;strong&gt;cierto, no es un cernícalo, pero ¿Podría serlo? ¿Cómo podría un simple copista ser un cernícalo y abarcar todo el fresco social y elevarse por encima de aquel techo vacío, coronado por un excremento humano?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La respuesta afirmativa la tenemos casi de inmediato, cuando entre los prisioneros venecianos que son desembarcados aparece uno, el más alto, coronado con un gorro de piel rizada que contrasta irreverentemente con la calva del comandante que los conduce. Se trata de Marco Polo, su futuro compañero de celda, aunque Rustichello aún no lo sepa. El nuevo prisionero deja que los ojos descansen sobre el pájaro que planea encima de su cabeza y que cada vez está más lejano. Un punto que se pierde entre las nubes para dejar en escena a los verdaderos protagonistas: Marco Polo y su escriba Rustichello, el hombre que vivió las aventuras y aquel que las dejará por escrito para que la recuerden las generaciones de lectores futuros. El hombre que ha recogido en sus viajes todas las piezas del rompecabezas y aquel que, convirtiéndose en un cernícalo de una sola pluma humedecida en tinta, unirá todas esas piezas hasta hacer notar cuál es la figura que esconde. Una figura que, como aquella que se reúne alrededor de la marina de Génova, es un resumen del Universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de leer aquel primer capítulo, supe de inmediato que me encontraba ante la presencia no de un concursante, sino de un artista. Esto necesita cierta explicación. Todos los que somos jurados de un concurso como éste, sabemos que encontraremos algunos aficionados muy talentosos pero también existe la posibilidad de encontrarnos con un escritor profesional escondido tras un seudónimo, hecho que a un escritor que se inicia como yo lo inquietaba especialmente. Dados los ilustres precedentes del premio, con ganadores como Sergio Ramírez, Tomás Eloy Martínez o Laura Restrepo, me angustiaba y al mismo tiempo fascinaba la posibilidad de estar frente a la obra de escritores reconocidos y tener la oportunidad fetichista de leer un manuscrito suyo. Escritor, he dicho, pero no necesariamente un artista. Un escritor es una persona que hace una estructura, que construye poderosas vigas argumentales, que cimienta el piso con la verosimilitud de sus personajes, con la inteligencia de sus ideas, con el riesgo de su sintaxis. Pero ¿qué es un artista? Un artista es algo distinto, un artista es un artesano que cincela el diamante, que riza el rizo, que decolora el celeste alrededor de un cuadro lleno de nubes. “Mis preocupaciones actuales son una tonalidad microscópica del azul” dice Nabokov, para mí el ejemplo del escritor-artista. Un escritor-artista es aquel que es capaz de trazar un cuadro con sutileza, fijándose en cada detalle, capaz de cargar con sutilezas y correspondencias cada una de sus frases y las acciones de sus personajes. Un artista no construye edificios, por más ambiciosas y extensas que sean sus obras, sino artefactos de relojerías en que cada rueda hace girar a la contigua y viceversa.&lt;br /&gt;Ema Wolf y Graciela Montes no solo habían construido un narrador para esa historia a cuatro manos. La primera construcción fue la de crear un autor que sea, al mismo tiempo, un hombre de profundo conocimiento de las Repúblicas marineras italianas y un creador con la sensibilidad de un artista.&lt;br /&gt;Pude oír todas esas ruedas, grandes y minúsculas, girando en torno a ese primer capítulo. Eso es lo que sentí al leerlo y la pregunta evidente no fue ya si ganará o no el Premio, de lo que no tenía dudas, sino si conseguirá que esas piezas sigan en funcionamiento durante toda la novela. Y sí, desde luego que sí, esas e incluso otras más complejas empezaron a dar cuerda a esta novela a medida que iba avanzando en mi lectura primero con asombro, luego con entusiasmo y finalmente con la felicidad de haber leído un libro inolvidable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de &lt;em&gt;El turno del escriba&lt;/em&gt; puede resumirse de manera muy concreta. A fines del siglo XIII, el copista Rustichello de Pisa se encuentra en una misma prisión con el más célebre viajero de todos los tiempos, Marco Polo, y decide redactar la que será su obra definitiva: la narración de los relatos inverosímiles, maravillosos, de Marco Polo y su conocimiento con los límites de Oriente. La intención del copista es honesta, aunque tiene una segunda intención: pretende conseguir su libertad al dedicar a los príncipes cristianos la redacción de esa obra fundamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La síntesis de la novela nos conduce a muchas obras contemporáneas. A mí me llevó, por ejemplo, a &lt;em&gt;Yo, el supremo&lt;/em&gt; de Roa Bastos, con aquel copista preso p
